{"id":39355,"date":"2016-10-05T22:33:22","date_gmt":"2016-10-06T03:33:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-que-se-ha-apoderado-de-la-llave-15-de-octubre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:22","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:22","slug":"el-que-se-ha-apoderado-de-la-llave-15-de-octubre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-que-se-ha-apoderado-de-la-llave-15-de-octubre-de-2015\/","title":{"rendered":"El que se ha apoderado de la llave (15 de octubre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> El que se ha apoderado de la llave<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 15 de octubre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 43, viernes 23 de octubre de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles de comprender, para todos nosotros cristianos, es la gratuidad de la salvaci&oacute;n en Cristo&raquo;. Porque desde siempre han existido &laquo;doctores de la ley&raquo; que enga&ntilde;an reduciendo el amor de Dios en &laquo;peque&ntilde;os horizontes&raquo;, cuando, en cambio, es algo &laquo;inmenso, sin l&iacute;mites&raquo;. Es una cuesti&oacute;n en la que inicialmente se comprometi&oacute; Jes&uacute;s mismo, el ap&oacute;stol Pablo y muchos santos en la historia, hasta nuestros d&iacute;as. Y entre ellos tambi&eacute;n Teresa de &Aacute;vila. El d&iacute;a en el que la Iglesia recuerda a la m&iacute;stica carmelita \u2014de quien se conmemoran los 500 a&ntilde;os de su nacimiento\u2014 el Papa Francisco puso de relieve c&oacute;mo esta mujer recibi&oacute; del Se&ntilde;or &laquo;la gracia de comprender los horizontes del amor&raquo;. <\/p>\n<p>En la celebraci&oacute;n de la misa del jueves 15 de octubre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta, el Pont&iacute;fice relacion&oacute; las lecturas \u2014tomadas de la carta de san Pablo a los Romanos (3, 21-30a) y del Evangelio (<i>Lucas<\/i> 11, 47-54)\u2014 con la extraordinaria experiencia vivida por Teresa. Tambi&eacute;n ella, explic&oacute;, &laquo;fue juzgada por los doctores de su tiempo. No acab&oacute; en la c&aacute;rcel, pero se salv&oacute; por poco, y fue enviada a otro convento y vigilada&raquo;. Por lo dem&aacute;s, destac&oacute;, &laquo;esta es una lucha que perdura en la historia, toda la historia&raquo;. <\/p>\n<p>La historia precisamente de la que hablan los dos pasajes de las lecturas. Hablando de ellos, el Papa indic&oacute; que tanto Pablo como Jes&uacute;s parecen &laquo;un poco enfadados, digamos molestos&raquo;. Por ello se pregunt&oacute; de d&oacute;nde vendr&iacute;a ese malestar en Pablo. El ap&oacute;stol, fue la respuesta, &laquo;defend&iacute;a la doctrina, era el gran defensor de la doctrina, y el malestar ten&iacute;a su origen en esa gente que no toleraba la doctrina&raquo;. &iquest;Qu&eacute; doctrina? &laquo;La gratuidad de la salvaci&oacute;n. Dios \u2014dijo el Papa al respecto\u2014 nos salv&oacute; gratuitamente y nos salv&oacute; a todos&raquo;. Mientras que hab&iacute;a grupos que dec&iacute;an: &laquo;No, se salva s&oacute;lo aquella persona, aquel hombre, aquella mujer que hace esto, esto, esto, esto, esto&#8230; que hace estas obras, que cumple estos mandamientos&raquo;. Pero de ese modo &laquo;lo que era gratuito, el amor de Dios, seg&uacute;n esta gente en contra de la cual habla Pablo&raquo;, acababa siendo, con el paso del tiempo, &laquo;algo que podemos obtener: \u201cSi yo hago esto, Dios tiene la obligaci&oacute;n de darme la salvaci&oacute;n\u201d. Es lo que san Pablo llama \u201cla salvaci&oacute;n por medio de las obras\u201d&raquo;. <\/p>\n<p>Por ello es tan dif&iacute;cil comprender la gratuidad de la salvaci&oacute;n en Cristo. &laquo;Nosotros estamos acostumbrados \u2014continu&oacute; el Papa\u2014 a escuchar que Jes&uacute;s es el Hijo de Dios, que vino por amor, para salvarnos y que muri&oacute; por nosotros. Pero lo hemos o&iacute;do as&iacute; tantas veces que nos hemos acostumbrado&raquo;. En efecto, cuando &laquo;entramos en este misterio de Dios, de este amor de Dios, este amor sin l&iacute;mites, un amor inmenso&raquo;, nos quedamos tan &laquo;maravillados&raquo; por todo ello que &laquo;tal vez preferir&iacute;amos no comprenderlo: mejor la salvaci&oacute;n con el estilo \u201chagamos estas cosas y seremos salvados\u201d&raquo;. Cierto, aclar&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;hacer el bien, hacer las cosas que Jes&uacute;s nos dice que hagamos, es bueno y se debe hacer&raquo;; sin embargo &laquo;la esencia de la salvaci&oacute;n no deriva de ello. Esta es mi respuesta a la salvaci&oacute;n que es gratuita, que viene del amor gratuito de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Y es por esto que Jes&uacute;s mismo puede parecer &laquo;un poco obstinado contra los doctores de la Ley&raquo;, a los que &laquo;dice cosas fuertes y muy duras: \u201c&iexcl;Ay de vosotros, maestros de la ley, que os hab&eacute;is apoderado de la llave de la ciencia: vosotros no hab&eacute;is entrado y a los que intentaban entrar se lo hab&eacute;is impedido\u201d, porque os hab&eacute;is llevado la llave\u201d, es decir la llave de la gratuidad de la salvaci&oacute;n, de la ciencia&raquo;. En efecto, destac&oacute; el Papa, estos doctores de la ley pensaban que la salvaci&oacute;n s&oacute;lo se encontraba &laquo;respetando todos los mandamientos&raquo;, mientras que &laquo;quien no hac&iacute;a lo indicado se condenaba&raquo;. En concreto, dijo el Papa Francisco con una imagen muy evocadora, &laquo;limitaban los horizontes de Dios y empeque&ntilde;ec&iacute;an el amor de Dios, haci&eacute;ndolo peque&ntilde;o, peque&ntilde;o, peque&ntilde;o, peque&ntilde;o, a la medida de cada uno de nosotros&raquo;. He aqu&iacute;, entonces, la explicaci&oacute;n de &laquo;la lucha que tanto Jes&uacute;s como Pablo afrontaban para defender la doctrina&raquo;. Y a quien objetase: &laquo;Pero padre, &iquest;no est&aacute;n los mandamientos?&raquo;, el Papa respondi&oacute;: &laquo;S&iacute;, existen. Pero hay uno que Jes&uacute;s dice que es precisamente como la s&iacute;ntesis de todos los mandamientos: amar a Dios y amar al pr&oacute;jimo&raquo;. Precisamente gracias a &laquo;esta actitud de amor, nosotros estamos a la altura de la gratuidad de la salvaci&oacute;n, porque el amor es gratuito&raquo;. &iquest;Un ejemplo? &laquo;Si yo digo: \u201c&iexcl;Ah, yo te amo!\u201d, pero por detr&aacute;s tengo otro inter&eacute;s, eso no es amor, eso es inter&eacute;s. Y por ello Jes&uacute;s dice: \u201cEl amor m&aacute;s grande es este: amar a Dios con toda la vida, con todo el coraz&oacute;n, con todas las fuerzas, y al pr&oacute;jimo como a ti mismo\u201d. Porque es el &uacute;nico mandamiento que est&aacute; a la altura de la gratuidad de la salvaci&oacute;n de Dios&raquo;. Y Jes&uacute;s luego a&ntilde;ade: &laquo;En este mandamiento est&aacute;n todos los dem&aacute;s, porque este llama \u2014realiza todo el bien\u2014 a todos los dem&aacute;s\u201d. Pero la fuente es el amor; el horizonte es el amor. Si t&uacute; has cerrado la puerta y te has llevado la llave del amor, no estar&aacute;s a la altura de la gratuidad de la salvaci&oacute;n que has recibido&raquo;. <\/p>\n<p>Es una historia que se repite. &laquo;Cu&aacute;ntos santos \u2014afirm&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 fueron perseguidos por defender el amor, la gratuidad de la salvaci&oacute;n, la doctrina. Muchos santos. Pensemos en Juana de Arco&raquo;. Porque la &laquo;lucha por el control de la salvaci&oacute;n \u2014s&oacute;lo se salvan estos, estos que hacen estas cosas\u2014 no acab&oacute; con Jes&uacute;s y con Pablo&raquo;. Y no acaba tampoco para nosotros. En efecto, es una lucha que tambi&eacute;n nosotros llevamos dentro. He aqu&iacute; el consejo del Pont&iacute;fice: &laquo;Nos har&aacute; bien hoy preguntarnos: &iquest;creo que el Se&ntilde;or me ha salvado gratuitamente? &iquest;Creo que yo no merezco la salvaci&oacute;n? &iquest;Y que si merezco algo es por medio de Jesucristo y de todo lo que &Eacute;l hizo por m&iacute;? Es una hermosa pregunta: &iquest;creo en la gratuidad de la salvaci&oacute;n? Y, por &uacute;ltimo, &iquest;creo que la &uacute;nica respuesta es el amor, el mandamiento del amor, del que Jes&uacute;s dice que all&iacute; est&aacute;n contenidas las ense&ntilde;anzas de todos los profetas y toda la ley?&raquo;. De aqu&iacute; la invitaci&oacute;n conclusiva a renovar &laquo;hoy estas preguntas. S&oacute;lo as&iacute; seremos fieles a este amor tan misericordioso: amor de padre y de madre, porque tambi&eacute;n Dios dice que &Eacute;l es como una madre con nosotros; amor, horizontes amplios, sin l&iacute;mites, sin limitaciones. Y no nos dejemos enga&ntilde;ar por los doctores que ponen l&iacute;mites a este amor&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El que se ha apoderado de la llave Jueves 15 de octubre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 43, viernes 23 de octubre de 2015 &nbsp; &laquo;Una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles de comprender, para todos nosotros &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-que-se-ha-apoderado-de-la-llave-15-de-octubre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl que se ha apoderado de la llave (15 de octubre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}