{"id":39359,"date":"2016-10-05T22:33:30","date_gmt":"2016-10-06T03:33:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-angel-y-el-nino-2-de-octubre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:30","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:30","slug":"el-angel-y-el-nino-2-de-octubre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-angel-y-el-nino-2-de-octubre-de-2015\/","title":{"rendered":"El \u00e1ngel y el ni\u00f1o (2 de octubre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> El &aacute;ngel y el ni&ntilde;o<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 2 de octubre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 9 de octubre de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para no dejarnos solos Dios puso al lado de cada uno de nosotros un &aacute;ngel custodio que nos sostiene, nos defiende y nos acompa&ntilde;a en la vida. Nos corresponde a nosotros saber percibir su presencia escuchando sus consejos, con la docilidad de un ni&ntilde;o, para mantenernos en el camino justo hacia el para&iacute;so, conscientes de la sabidur&iacute;a popular que nos recuerda c&oacute;mo el diablo \u201chace las ollas pero no las tapas\u201d. Precisamente a la misi&oacute;n de &laquo;embajadores de Dios&raquo; de los santos &aacute;ngeles custodios, el d&iacute;a de su memoria lit&uacute;rgica, el Papa Francisco dedic&oacute; la homil&iacute;a de la misa que celebr&oacute; el viernes 2 de octubre, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>Para su reflexi&oacute;n el Pont&iacute;fice parti&oacute; de la plegaria eucar&iacute;stica IV, porque &laquo;hay una frase que nos hace reflexionar&raquo;. En efecto, &laquo;decimos al Se&ntilde;or: \u201cCuando, por su desobediencia, el hombre perdi&oacute; tu amistad, t&uacute; no lo has abandonado\u201d&raquo;. Y, tambi&eacute;n, &laquo;pensemos \u2014sugiri&oacute; el Papa Francisco\u2014 cuando Ad&aacute;n fue expulsado del para&iacute;so: el Se&ntilde;or no dijo \u201c&iexcl;arr&eacute;glate como puedas!\u201d, no lo dej&oacute; solo&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, dijo refiri&eacute;ndose a la primera lectura, tomada del libro del &Eacute;xodo (23, 20-23), Dios &laquo;siempre envi&oacute; ayudas: en este caso se habla de la ayuda de los &aacute;ngeles&raquo;. Se lee, en efecto, en el pasaje b&iacute;blico: &laquo;Voy a enviarte un &aacute;ngel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado&raquo;. El Se&ntilde;or, por lo tanto, &laquo;no abandon&oacute;&raquo; sino que &laquo;camin&oacute; con su pueblo, camin&oacute; con ese hombre que hab&iacute;a perdido la amistad con &Eacute;l: el coraz&oacute;n de Dios es un coraz&oacute;n de padre y nunca abandona a sus hijos&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice puso de relieve que &laquo;hoy la liturgia nos hace reflexionar sobre esto, y tambi&eacute;n sobre un modo especial de compa&ntilde;&iacute;a, de ayuda que el Se&ntilde;or nos ha dado a todos: los &aacute;ngeles custodios&raquo;. Cada uno de nosotros, explic&oacute;, &laquo;tiene un &aacute;ngel; tiene un &aacute;ngel que lo acompa&ntilde;a&raquo;. Y, a&ntilde;adi&oacute;, precisamente &laquo;en la oraci&oacute;n, al inicio de la misa, hemos pedido la gracia de que en el camino de la vida seamos sostenidos por su ayuda para luego gozar, con ellos, en el cielo&raquo;.<\/p>\n<p>Nos &laquo;sostiene precisamente su ayuda: el &aacute;ngel que camina con nosotros&raquo;, record&oacute; el Papa, haciendo referencia a la expresi&oacute;n del &Eacute;xodo: &laquo;Voy a enviarte un &aacute;ngel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado&raquo;.<\/p>\n<p>El &aacute;ngel custodio &laquo;est&aacute; siempre con nosotros y esto es una realidad: es como un embajador de Dios con nosotros&raquo;. Y, tambi&eacute;n en el pasaje del libro del &Eacute;xodo, precisamente &laquo;el Se&ntilde;or nos aconseja: \u201cHazle caso y obed&eacute;cele\u201d&raquo;. As&iacute;, &laquo;cuando nosotros, por ejemplo, hacemos algo malo y pensamos&raquo; que estamos solos, tenemos que recordar que no es as&iacute;, porque &laquo;est&aacute; &Eacute;l&raquo;. He aqu&iacute;, entonces, la importancia de &laquo;hacerle caso&raquo; y &laquo;escuchar su voz, porque &Eacute;l nos aconseja&raquo;. Por ello, &laquo;cuando percibimos esta inspiraci&oacute;n: \u201cHaz esto&#8230; esto es mejor&#8230; esto no se debe hacer&#8230;\u201d&raquo;, el consejo justo es escuchar esa voz y no reberlarnos ante el &aacute;ngel de la guarda.<\/p>\n<p>&laquo;Mi nombre est&aacute; en &eacute;l&raquo;, afirm&oacute; el Papa Francisco. Y &laquo;&eacute;l nos aconseja, nos acompa&ntilde;a, camina con nosotros en el nombre de Dios&raquo;. Y el libro del &Eacute;xodo nos indica tambi&eacute;n la mejor actitud: &laquo;Si le obedeces fielmente y haces lo que yo digo, tus enemigos ser&aacute;n mis enemigos y tus adversarios ser&aacute;n mis adversarios&raquo;. Pero, &laquo;&iquest;qu&eacute; quiere decir?&raquo;, se pregunt&oacute; el Papa. La respuesta de Dios es clara: &laquo;\u201dYo ser&eacute; tu defensor, estar&eacute; siempre para defenderte, para protegerte\u201d, dice el Se&ntilde;or, pero porque t&uacute; has escuchado los consejos, la inspiraci&oacute;n del &aacute;ngel&raquo;.<\/p>\n<p>Tal vez, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, en algunas ocasiones pensamos que podemos &laquo;ocultar muchas cosas&raquo;: es verdad, &laquo;podemos esconderlas&raquo;. Sin embargo, &laquo;el Se&ntilde;or nos dice que podemos ocultar muchas cosas malas, pero al final todo se sabr&aacute;&raquo;. Y &laquo;la sabidur&iacute;a del pueblo dice que el diablo hace las ollas, pero no las tapas&raquo;. Por ello, al final &laquo;se sabe todo&raquo;; y &laquo;este &aacute;ngel, que todos nosotros tenemos, est&aacute; para aconsejarnos, para ir por el camino&raquo;. Por lo tanto &laquo;es un amigo, un amigo que no vemos, pero que sentimos; es un amigo que estar&aacute; con nosotros en el cielo, en el gozo eterno&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Dios nos manda el &aacute;ngel \u2014dijo el Papa Francisco\u2014 para liberarnos, para alejar el temor, para alejarnos de la desventura&raquo;. Nos &laquo;pide s&oacute;lo que lo escuchemos, lo respetemos&raquo;. As&iacute;, pues, &laquo;s&oacute;lo esto: respeto y escucha&raquo;. Y &laquo;este respeto y escucha a este compa&ntilde;ero de camino se llama docilidad: el cristiano debe ser d&oacute;cil al Esp&iacute;ritu Santo&raquo;, pero &laquo;la docilidad al Esp&iacute;ritu Santo comienza con la docilidad a los consejos de este compa&ntilde;ero de camino&raquo;.<\/p>\n<p>Es &laquo;el icono del ni&ntilde;o&raquo; que Jes&uacute;s elige &laquo;cuando quiere decir c&oacute;mo debe ser un cristiano&raquo;. Nos lo recuerda el pasaje lit&uacute;rgico de Mateo (18, 1-5.10): &laquo;El que se haga peque&ntilde;o como este ni&ntilde;o&raquo; ser&aacute; el m&aacute;s grande en los cielos; y &laquo;cuidado con despreciar a uno de estos peque&ntilde;os, porque os digo que sus &aacute;ngeles est&aacute;n viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial&raquo;.<\/p>\n<p>Estas palabras de Jes&uacute;s significan, explic&oacute; el Papa, &laquo;que la docilidad a este compa&ntilde;ero de camino nos hace como ni&ntilde;os: no soberbios, nos hace humildes; nos hace peque&ntilde;os; no suficientes como el orgulloso y soberbio. No, &iexcl;como un ni&ntilde;o!&raquo;. Precisamente &laquo;esta es la docilidad que nos hace grandes y nos lleva al cielo&raquo;.<\/p>\n<p>Concluyendo su meditaci&oacute;n, el Papa Francisco pidi&oacute; al Se&ntilde;or &laquo;la gracia de esta docilidad, de escuchar la voz de este compa&ntilde;ero, de este embajador de Dios que est&aacute; a nuestro lado en su nombre&raquo;, para que podamos ser &laquo;sostenidos con su ayuda, siempre en camino&raquo;.<\/p>\n<p>Y &laquo;tambi&eacute;n en esta misa, con la que alabamos al Se&ntilde;or \u2014concluy&oacute;\u2014, recordamos cu&aacute;n bueno es el Se&ntilde;or: despu&eacute;s de haber perdido la amistad no nos ha dejado solos, no nos ha abandonado&raquo;, sino que &laquo;ha caminado con nosotros, con su pueblo, y tambi&eacute;n hoy nos da este compa&ntilde;ero de camino&raquo;. Por lo tanto, &laquo;damos gracias y alabamos al Se&ntilde;or por esta gracia y estamos atentos a este amigo que el Se&ntilde;or nos ha dado&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El &aacute;ngel y el ni&ntilde;o Viernes 2 de octubre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 9 de octubre de 2015 &nbsp; Para no dejarnos solos Dios puso al lado de cada uno de nosotros un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-angel-y-el-nino-2-de-octubre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl \u00e1ngel y el ni\u00f1o (2 de octubre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39359","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39359\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}