{"id":39372,"date":"2016-10-05T22:33:50","date_gmt":"2016-10-06T03:33:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fuertes-en-la-debilidad-18-de-junio-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:50","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:50","slug":"fuertes-en-la-debilidad-18-de-junio-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fuertes-en-la-debilidad-18-de-junio-de-2015\/","title":{"rendered":"Fuertes en la debilidad (18 de junio de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i> Fuertes en la debilidad <\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 18 de junio de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 26, viernes 26 de junio de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Debilidad, oraci&oacute;n, perd&oacute;n&raquo;: tres palabras clave para concienciar que sin la ayuda de Dios no podemos dar un paso en la vida. Las sugir&oacute; el Papa Francisco en la misa del jueves 18 de junio en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>En la oraci&oacute;n colecta, observ&oacute; inmediatamente el Pont&iacute;fice, &laquo;hemos pedido ayuda al Se&ntilde;or, que es nuestra fortaleza&raquo;. Y, en efecto, hemos rezado: &laquo;En nuestra debilidad, nada podemos sin tu ayuda&raquo;. Palabras que expresan precisamente &laquo;la consciencia de ser d&eacute;biles&raquo;. Es &laquo;esa debilidad que todos nosotros cargamos tras la herida del pecado original: somos d&eacute;biles, caemos en el pecado, no podemos seguir adelante sin la ayuda del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute;, por qu&eacute;, afirm&oacute; el Papa Francisco, &laquo;conocer y confesar nuestra debilidad es precisamente indispensable&raquo;. En efecto, &laquo;quien se cree fuerte, quien se cree capaz de arregl&aacute;rselas solo, es ingenuo y, al final, es un hombre derrotado por tantas debilidades que lleva consigo&raquo;. En cambio, precisamente &laquo;la debilidad nos lleva a pedir ayuda al Se&ntilde;or&raquo;, porque, como dice la oraci&oacute;n colecta, &laquo;en nuestra debilidad nada podemos sin tu ayuda&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, pues, insisti&oacute; el Papa, &laquo;no podemos dar un paso en la vida sin la ayuda del Se&ntilde;or, porque somos d&eacute;biles&raquo;. Y &laquo;quien est&aacute; en pie tenga cuidado de no caer porque es d&eacute;bil, incluso d&eacute;bil en la fe&raquo;. Recordemos, continu&oacute;, a ese padre que, tras la transfiguraci&oacute;n, &laquo;hab&iacute;a llevado a su hijo para que Jes&uacute;s lo curase. Y Jes&uacute;s dijo que todo es posible para quien tiene fe&raquo;. Por su parte el padre respondi&oacute;: &laquo;Tengo fe, pero hazla crecer Se&ntilde;or, porque es d&eacute;bil&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Todos nosotros tenemos fe \u2014explic&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 y todos nosotros queremos seguir adelante en la vida cristiana. Pero si no somos conscientes de nuestra debilidad acabaremos todos derrotados&raquo;. Por ello, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;es hermosa esa oraci&oacute;n: \u201cSe&ntilde;or, yo s&eacute; que en mi debilidad nada puedo sin tu ayuda\u201d&raquo;. Y &laquo;esta es la primera palabra de hoy: debilidad&raquo;.<\/p>\n<p>La segunda palabra es &laquo;oraci&oacute;n&raquo;. Son los ap&oacute;stoles quienes piden a Jes&uacute;s: &laquo;Ens&eacute;&ntilde;anos a orar como Juan ense&ntilde;&oacute; a sus disc&iacute;pulos&raquo;. El Papa record&oacute; que en el pasaje evang&eacute;lico de la liturgia, tomado del cap&iacute;tulo 6 de san Mateo (7-15), &laquo;no est&aacute; esa petici&oacute;n, est&aacute; en otro lugar&raquo;. Jes&uacute;s ense&ntilde;a a rezar recomendando a los disc&iacute;pulos que no procedan como los paganos que multiplican las palabras: &laquo;ellos se imaginan que por hablar mucho les har&aacute;n caso&raquo;. Y el Papa Francisco repiti&oacute; las palabras del Se&ntilde;or a los disc&iacute;pulos: &laquo;No se&aacute;is como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pid&aacute;is&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa, luego, hizo referencia a un pasaje del primer libro de los Reyes: en el monte Carmelo &laquo;los cuatrocientos profetas del &iacute;dolo Baal gritaban; y el profeta El&iacute;as en cierto modo se burlaba de ellos&raquo;, diciendo que tal vez su dios &laquo;duerme y no les escucha&raquo;. Pero &laquo;es as&iacute; como rezan los paganos&raquo;. Jes&uacute;s, en cambio, recomienda: &laquo;No hag&aacute;is esto. Rezad sencillamente, el Padre sabe lo que necesit&aacute;is, abrid el coraz&oacute;n ante el Padre&raquo;. Precisamente &laquo;como esa mujer que estaba en el templo de Jerusal&eacute;n, la madre de Samuel: ped&iacute;a al Se&ntilde;or la gracia de tener un hijo y apenas mov&iacute;a los labios&raquo;. Tanto que &laquo;el sacerdote que estaba all&iacute; la miraba&raquo; hasta convencerse de que estaba ebria, reprendi&eacute;ndola y alej&aacute;ndola&raquo;.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese era el modo de expresar su &laquo;dolor ante Dios: solamente mov&iacute;a los labios porque no pod&iacute;a hablar, ped&iacute;a un hijo&raquo;. Es as&iacute;, afirm&oacute; el Papa, &laquo;se reza as&iacute;, ante el Se&ntilde;or&raquo;. Y &laquo;porque sabemos que &Eacute;l es bueno y sabe todo de nosotros, y sabe lo que necesitamos&raquo;, sugiri&oacute; el Papa Francisco, &laquo;comenzamos a decir la palabra \u201cPadre\u201d, que es una palabra humana, ciertamente, que nos da vida, pero en la oraci&oacute;n solamente podemos decirla con la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;.<\/p>\n<p>En la aclamaci&oacute;n antes del Evangelio, (<i>Rm<\/i> 8, 15), la liturgia recuerda: &laquo;Hab&eacute;is recibido un esp&iacute;ritu de hijos de adopci&oacute;n, en el que clamamos: \u201c&iexcl;<i>Abba<\/i>, Padre!\u201d&raquo;. Es el Esp&iacute;ritu, explic&oacute; el Pont&iacute;fice. Y por ello &laquo;comenzamos la oraci&oacute;n con la fuerza del Esp&iacute;ritu que ora en nosotros&raquo;. Es necesario &laquo;orar as&iacute;, con sencillez, con el coraz&oacute;n abierto en la presencia de Dios que es Padre y sabe de qu&eacute; tenemos necesidad antes de decirlo&raquo;. Y &laquo;esta es la segunda palabra&raquo; de hoy: oraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&laquo;Hay una condici&oacute;n para orar bien \u2014advirti&oacute; el Papa Francisco\u2014 que Jes&uacute;s toma precisamente de la oraci&oacute;n que ense&ntilde;a a sus disc&iacute;pulos&raquo;. Y es precisamente la tercera palabra: perd&oacute;n. La oraci&oacute;n que Jes&uacute;s nos ense&ntilde;a dice: &laquo;Perdona nuestras ofensas como tambi&eacute;n nosotros perdonamos a los que nos ofenden&raquo;. Y &laquo;luego Jes&uacute;s vuelve a tomar esta idea&raquo; diciendo: &laquo;Si perdon&aacute;is a los hombres sus ofensas, tambi&eacute;n os perdonar&aacute; vuestro Padre celestial, pero si no perdon&aacute;is a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonar&aacute; vuestras ofensas&raquo;.<\/p>\n<p>Por eso, explic&oacute;, &laquo;podemos orar bien y decir \u201cPadre\u201d a Dios, solamente si nuestro coraz&oacute;n est&aacute; en paz con los dem&aacute;s, con los hermanos&raquo;. A quien se justifica diciendo: &laquo;este me hizo esto, este me hizo esto y me hizo aquello&#8230;&raquo;, la respuesta es s&oacute;lo una: &laquo;perdona, perdona como &Eacute;l te perdonar&aacute;&raquo;. Y, &laquo;as&iacute;, la debilidad que tenemos, con la ayuda de Dios en la oraci&oacute;n se convierte en fortaleza, porque el perd&oacute;n es una gran fortaleza: se necesita ser fuertes para perdonar, pero esta fortaleza es una gracia que tenemos que recibir del Se&ntilde;or porque somos d&eacute;biles&raquo;.<\/p>\n<p>En la celebraci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a, concluy&oacute; el Papa, &laquo;&Eacute;l tambi&eacute;n se hace d&eacute;bil por nosotros, se hace pan: ah&iacute; est&aacute; la fuerza. &Eacute;l reza por nosotros, se ofrece al Padre por nosotros. Y &Eacute;l nos perdona: aprendamos de &Eacute;l la fortaleza de la confianza en Dios, la fortaleza de la oraci&oacute;n y la fortaleza del perd&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Fuertes en la debilidad Jueves 18 de junio de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 26, viernes 26 de junio de 2015 &nbsp; &laquo;Debilidad, oraci&oacute;n, perd&oacute;n&raquo;: tres palabras clave para concienciar que sin la ayuda de Dios no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fuertes-en-la-debilidad-18-de-junio-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFuertes en la debilidad (18 de junio de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39372","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39372"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39372\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}