{"id":39374,"date":"2016-10-05T22:33:53","date_gmt":"2016-10-06T03:33:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-se-custodia-el-corazon-15-de-junio-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:53","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:53","slug":"como-se-custodia-el-corazon-15-de-junio-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-se-custodia-el-corazon-15-de-junio-de-2015\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo se custodia el coraz\u00f3n (15 de junio de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i> C&oacute;mo se custodia el coraz&oacute;n <\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes 15 de junio de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 25, viernes 19 de junio de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comprender los tiempos de Dios, tener el coraz&oacute;n libre de las pasiones negativas, para acoger el don de la gracia y no ser, en cambio, arrollados por el &laquo;rumor&raquo; de la mundanidad. Es una invitaci&oacute;n a custodiar el propio coraz&oacute;n para darse cuenta del paso de Dios, la que dirigi&oacute; el Papa Francisco en la misa que celebr&oacute; el lunes 15 de junio, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>&laquo;La semana pasada \u2014record&oacute; al inicio de la homil&iacute;a\u2014 reflexionamos acerca del consejo de san Pablo y nuestra actitud cristiana. Y tambi&eacute;n sobre lo que Jes&uacute;s aconseja a sus disc&iacute;pulos: dar gratuitamente lo que gratuitamente han recibido&raquo;. Se trata, explic&oacute;, de la &laquo;gratuidad del don de Dios, la gratuidad de la salvaci&oacute;n, la gratuidad de la revelaci&oacute;n de Jesucristo como salvador&raquo;. Y &laquo;esto es un don que Dios nos dio y nos da, cada d&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Hoy, destac&oacute; el Papa, &laquo;san Pablo vuelve sobre este tema y en la segunda Carta a los Corintios (6, 1-10) escribe: &laquo;Os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios&raquo;. He aqu&iacute; &laquo;la gratuidad de Dios&raquo;. Por lo tanto, insisti&oacute; el Papa Francisco, no hay que &laquo;echarla en saco roto&raquo; sino &laquo;acogerla bien, con el coraz&oacute;n abierto&raquo;. A&ntilde;ade san Pablo: &laquo;Dios, pues dice: en el tiempo favorable te escuch&eacute;, en el d&iacute;a de la salvaci&oacute;n te ayud&eacute;. Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el d&iacute;a de la salvaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;El Se&ntilde;or nos escuch&oacute; y nos dio el don, gratuitamente&raquo;, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice repitiendo las palabras del ap&oacute;stol: &laquo;Ahora es el tiempo favorable&raquo;. As&iacute;, pues, continu&oacute;, &laquo;san Pablo nos aconseja no dejar pasar el tiempo favorable, es decir, el momento en el que el Se&ntilde;or nos da esta gracia, nos da la gratuidad; no olvidar esto: nos la dio y nos la da ahora&raquo;.<\/p>\n<p>En efecto, explic&oacute; el Papa Francisco, &laquo;en cada momento el Se&ntilde;or nos vuelve a dar la gracia, vuelve a tener este gesto con nosotros, nos vuelve a dar este don: el don que es gratuito&raquo;. As&iacute;, san Pablo exhorta a &laquo;no echar en saco roto&raquo; la gracia de Dios, &laquo;porque si nosotros la echamos en saco roto, daremos motivo de esc&aacute;ndalo&raquo;. Escribe, en efecto, el ap&oacute;stol: &laquo;Nunca damos a nadie motivo de esc&aacute;ndalo&raquo;. Es precisamente &laquo;el esc&aacute;ndalo del cristiano que se llama cristiano, que va incluso a la iglesia, que va los domingos a misa, pero no vive como cristiano: vive como mundano o como pagano&raquo;. Y &laquo;cuando una persona es as&iacute;, escandaliza&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, dijo el Papa, &laquo;cu&aacute;ntas veces hemos escuchado en nuestros barrios, en los negocios: &laquo;\u201cMira a ese o esa, todos los domingos va a misa y despu&eacute;s hace esto, esto, esto, esto\u2026\u201d&raquo;. Es as&iacute; como &laquo;la gente se escandaliza&raquo;. Precisamente a esto se refiere san Pablo cuando exhorta a &laquo;no echar en saco roto&raquo; la gracia de Dios.<\/p>\n<p>Entonces, &laquo;&iquest;c&oacute;mo debemos acoger&raquo; la gracia? Ante todo, explic&oacute; el Papa Francisco citando una vez m&aacute;s a san Pablo, con la conciencia de que &laquo;es el tiempo favorable&raquo;. En concreto, &laquo;debemos estar atentos para comprender el tiempo de Dios, cuando Dios pasa por nuestro coraz&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto, &laquo;san Agust&iacute;n dec&iacute;a una hermosa frase: \u201cTengo miedo cuando pasa el Se&ntilde;or\u201d \u2014 \u201c&iquest;Por qu&eacute; tienes miedo si el Se&ntilde;or es bueno?\u201d\u2014 \u201cNo. Tengo miedo de no acogerlo, de no comprender que el Se&ntilde;or est&aacute; pasando en esta prueba, en esta palabra que he escuchado, que me conmovi&oacute; el coraz&oacute;n, en este ejemplo de santidad, muchas cosas, en esta tragedia\u201d&raquo;. As&iacute;, pues, record&oacute; el Papa, &laquo;el Se&ntilde;or pasa y nos da el don&raquo;. Pero es importante &laquo;custodiar el coraz&oacute;n para estar atentos a ese don de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Y, &laquo;&iquest;c&oacute;mo se custodia el coraz&oacute;n?&raquo;, se pregunt&oacute; una vez m&aacute;s el Papa Francisco. &laquo;Se custodia \u2014explic&oacute;\u2014 alejando todo rumor que no viene del Se&ntilde;or, alejando muchas cosas que nos quitan la paz&raquo;. Y &laquo;cuando se alejan esas cosas, esas pasiones nuestras, el coraz&oacute;n est&aacute; preparado para comprender que est&aacute; pasando el Se&ntilde;or y para recibirlo a &Eacute;l y la gracia&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, es importante &laquo;custodiar el coraz&oacute;n, custodiar el coraz&oacute;n de nuestras pasiones&raquo;. Y &laquo;nuestras pasiones son muchas&raquo;. Pero &laquo;tambi&eacute;n Jes&uacute;s en el Evangelio nos habla de nuestras pasiones&raquo;. El Papa Francisco, en especial, repiti&oacute; las palabras de san Mateo en el pasaje evang&eacute;lico propuesto por la liturgia (5, 38-42): &laquo;Hab&eacute;is o&iacute;do que se dijo: &laquo;ojo por ojo, diente por diente&raquo;. Pero yo os digo: no hag&aacute;is frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, pres&eacute;ntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la t&uacute;nica, dale tambi&eacute;n la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acomp&aacute;&ntilde;ale dos&raquo;.<\/p>\n<p>Se trata, dijo el Papa, de &laquo;estar libre de las pasiones y tener un coraz&oacute;n humilde, un coraz&oacute;n manso&raquo;. Y &laquo;el coraz&oacute;n se custodia con la humildad, la mansedumbre, jam&aacute;s con las luchas, las guerras&raquo;. En cambio, continu&oacute;, &laquo;esto es el rumor: rumor mundano, rumor pagano o rumor del diablo&raquo;. Pero el coraz&oacute;n tiene que estar &laquo;en paz&raquo;.<\/p>\n<p>Por ello, continu&oacute; el Papa Francisco volviendo a proponer las palabras de san Pablo a los Corintios, es importante no dar &laquo;a nadie motivo de esc&aacute;ndalo, para no poner en rid&iacute;culo nuestro ministerio&raquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;Pablo habla del ministerio pero tambi&eacute;n del testimonio cristiano, para que no sea criticado; y esto en paz y humildad \u201cen las tribulaciones, infortunios, apuros; en golpes, c&aacute;rceles, motines, fatigas, noches sin dormir y d&iacute;as sin comer\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Son cosas feas&raquo;, coment&oacute; el Papa Francisco. Y precisamente de todo esto &laquo;yo debo custodiar mi coraz&oacute;n para acoger la gratuidad y el don de Dios&raquo;. Pero, &laquo;&iquest;c&oacute;mo lo hago?&raquo; se pregunt&oacute;. La respuesta est&aacute; tambi&eacute;n en las palabras de san Pablo: &laquo;Con pureza, sabidur&iacute;a, paciencia, con magnanimidad, con amabilidad; con el esp&iacute;ritu de santidad&raquo;. En definitiva, dejar espacio a la &laquo;humildad, benevolencia, paciencia que s&oacute;lo mira a Dios y tiene el coraz&oacute;n abierto al Se&ntilde;or que pasa&raquo;.<\/p>\n<p> Antes de continuar la celebraci&oacute;n de la misa, el Pont&iacute;fice pidi&oacute; al Se&ntilde;or &laquo;no echar en saco roto la gracia de Dios, no echar en saco roto la gratuidad de Dios y, para ello, aprender a custodiar el coraz&oacute;n&raquo;. E invit&oacute; sobre todo a &laquo;pedir a la Virgen la gracia de la docilidad, de la humildad, de la bondad que custodian tan bien nuestro coraz&oacute;n, para no dejar que el Se&ntilde;or pase de largo, para no echar en saco roto el don, la gracia, que el Se&ntilde;or nos da&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE C&oacute;mo se custodia el coraz&oacute;n Lunes 15 de junio de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 25, viernes 19 de junio de 2015 &nbsp; Comprender los tiempos de Dios, tener el coraz&oacute;n libre de las pasiones negativas, para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-se-custodia-el-corazon-15-de-junio-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo se custodia el coraz\u00f3n (15 de junio de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39374\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}