{"id":39376,"date":"2016-10-05T22:33:56","date_gmt":"2016-10-06T03:33:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ultima-palabra-9-de-junio-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:56","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:56","slug":"la-ultima-palabra-9-de-junio-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ultima-palabra-9-de-junio-de-2015\/","title":{"rendered":"La \u00faltima palabra (9 de junio de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i> La &uacute;ltima palabra<\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 9 de junio de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 24, viernes 12 de junio de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La &laquo;identidad cristiana&raquo; encuentra su fuerza en el testimonio y no conoce ambig&uuml;edad: por ello el cristianismo no puede ser &laquo;aguado&raquo;, no puede esconder su ser &laquo;escandaloso&raquo; y transformado en una &laquo;bonita idea&raquo; para quien siempre tiene necesidad de &laquo;novedad&raquo;. Y atenci&oacute;n tambi&eacute;n a la tentaci&oacute;n de la mundanidad, propia de quien &laquo;ensancha la conciencia&raquo; en tal medida que en ella quepa todo. Lo afirm&oacute; el Papa en la misa que celebr&oacute; el martes 9 de junio, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta, recordando que &laquo;la &uacute;ltima palabra de Dios se llama \u201cJes&uacute;s\u201d y nada m&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;La liturgia de hoy nos habla de la identidad cristiana&raquo;, destac&oacute; el Papa Francisco, proponiendo inmediatamente la cuesti&oacute;n central: &laquo;&iquest;Cu&aacute;l es esta identidad cristiana?&raquo;. Refiri&eacute;ndose a la primera lectura del d&iacute;a (<i>2 Cor<\/i> 1, 18-22), el Papa record&oacute; que &laquo;Pablo comienza contando a los Corintios las cosas vividas, algunas persecuciones&raquo;, y &laquo;el testimonio que dieron de Jesucristo&raquo;. Y, en concreto, les escribe: &laquo;Es motivo de orgullo para m&iacute; \u2014es decir yo me enorgullezco de mi identidad cristiana\u2014 que haya sido as&iacute;. Y Dios es testigo de que nuestra palabra hacia vosotros es \u201cs&iacute;\u201d, es decir nosotros os hablamos de nuestra identidad, la que es&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Para llegar a esa identidad cristiana \u2014explic&oacute; el Papa Francisco\u2014 nuestro Padre, Dios, nos hizo recorrer un largo camino de historia, siglos y siglos, con figuras aleg&oacute;ricas, con promesas, alianzas, y as&iacute; hasta el momento de la plenitud de los tiempos, cuando envi&oacute; a su Hijo nacido de mujer&raquo;. Se trata, por lo tanto, de &laquo;un largo camino&raquo;. Y, afirm&oacute; el Papa, &laquo;tambi&eacute;n nosotros debemos hacer en nuestra vida un largo camino, para que nuestra identidad cristiana sea fuerte y d&eacute; testimonio&raquo;. Un camino, precis&oacute;, &laquo;que podemos definir de la ambig&uuml;edad a la identidad aut&eacute;ntica&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, pues, en la carta a los Corintios el ap&oacute;stol escribe que &laquo;la palabra que os dirigimos no es s&iacute; y no, ambigua&raquo;. En efecto, a&ntilde;ade Pablo, &laquo;el Hijo de Dios, Jesucristo, que fue anunciado entre vosotros&#8230; no fue s&iacute; y no, sino que en &Eacute;l s&oacute;lo hubo s&iacute;&raquo;. He aqu&iacute;, entonces, dijo el Pont&iacute;fice que &laquo;nuestra identidad est&aacute; precisamente en imitar, en seguir a este Cristo Jes&uacute;s, que es el \u201cs&iacute;\u201d de Dios para nosotros&raquo;. Y &laquo;esta es nuestra vida: caminar todos los d&iacute;as para reforzar esta identidad y dar testimonio de ella, paso a paso, pero siempre hacia el \u201cs&iacute;\u201d, no con ambig&uuml;edad&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Es verdad&raquo;, reconoci&oacute; luego el Pont&iacute;fice, &laquo;est&aacute; el pecado y el pecado nos hace caer, pero nosotros tenemos la fuerza del Se&ntilde;or para levantarnos y seguir adelante con nuestra identidad&raquo;. Pero, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;yo dir&iacute;a tambi&eacute;n que el pecado es parte de nuestra identidad: somos pecadores, pero pecadores con fe en Jesucristo&raquo;. En efecto, &laquo;no es s&oacute;lo una fe de conocimiento&raquo; sino &laquo;una fe que es un don de Dios y que ha entrado en nosotros desde Dios&raquo;. As&iacute;, explic&oacute; el Papa, &laquo;es Dios mismo quien nos confirma en Cristo. Y nos ha conferido la unci&oacute;n, nos ha impreso el sello, el adelanto, la prenda del Esp&iacute;ritu en nuestro coraz&oacute;n&raquo;. S&iacute;, repiti&oacute; el Papa Francisco, &laquo;es Dios quien nos da este don de la identidad&raquo; y &laquo;el problema es ser fiel a esta identidad cristiana y dejar que el Esp&iacute;ritu Santo, que es precisamente la garant&iacute;a, la prenda en nuestro coraz&oacute;n, nos conduzca hacia adelante en la vida&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Somos personas que no vamos detr&aacute;s de una filosof&iacute;a&raquo;, afirm&oacute; tambi&eacute;n el Pont&iacute;fice porque &laquo;tenemos un don, que es nuestra identidad: somos ungidos, tenemos impreso en nosotros el sello y tenemos dentro de nosotros la garant&iacute;a, la garant&iacute;a del Esp&iacute;ritu&raquo;. Y &laquo;el Cielo comienza aqu&iacute;, es una identidad hermosa que se refleja en el testimonio&raquo;. Por esto, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;Jes&uacute;s nos habla del testimonio como el lenguaje de nuestra identidad cristiana&raquo; cuando dice: &laquo;Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, &iquest;con qu&eacute; la salar&aacute;n?&raquo;. Se refiere al pasaje evang&eacute;lico de san Mateo propuesto hoy por la liturgia (5, 13-16).<\/p>\n<p>Cierto, continu&oacute; el Papa, &laquo;la identidad cristiana, porque somos pecadores, es tambi&eacute;n tentada, es tentada, sufre la tentaci&oacute;n \u2014las tentaciones siempre est&aacute;n\u2014 y puede ir tras ella, puede debilitarse y puede perderse&raquo;. &iquest;Pero c&oacute;mo puede ser esto? &laquo;Yo pienso \u2014sugiri&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 que se puede ir tras ello principalmente por dos caminos&raquo;.<\/p>\n<p>El primero, explic&oacute;, es &laquo;el de pasar del testimonio a las ideas&raquo; y esto es &laquo;aguar el testimonio&raquo;. Como si se dijese: &laquo;Pues s&iacute;, soy cristiano, el cristianismo es esto, una bonita idea, yo rezo a Dios&raquo;. As&iacute; &laquo;del Cristo concreto, porque la identidad cristiana es concreta \u2014lo leemos en las Bienaventuranzas; esta realidad concreta est&aacute; tambi&eacute;n en el cap&iacute;tulo 25 de san Mateo\u2014, pasamos a esta religi&oacute;n un poco <i>soft<\/i>, en el aire y en el camino de los gn&oacute;sticos&raquo;. Detr&aacute;s, en cambio, &laquo;est&aacute; el esc&aacute;ndalo: esta identidad cristiana es escandalosa&raquo;. Como consecuencia &laquo;la tentaci&oacute;n es decir \u201cno, no, sin esc&aacute;ndalo; la cruz es un esc&aacute;ndalo; que Dios se haya hecho hombre&raquo; es &laquo;otro esc&aacute;ndalo&raquo; y se deja a un lado; es decir, buscamos a Dios &laquo;con estas espiritualidades cristianas un poco et&eacute;reas, vagas&raquo;. En tal medida, afirm&oacute; el Papa, que &laquo;est&aacute;n los agn&oacute;sticos modernos y te proponen esto, esto: no, la &uacute;ltima palabra de Dios es Jesucristo, no hay otra&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Por este camino&raquo;, continu&oacute; el Papa Francisco, est&aacute;n tambi&eacute;n &laquo;los que siempre necesitan la novedad de la identidad cristiana: olvidaron que fueron elegidos, ungidos, que tienen la garant&iacute;a del Esp&iacute;ritu, y buscan: \u201c&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los videntes que nos comunican hoy la carta que la Virgen nos mandar&aacute; a las 4 de la tarde?\u201d. Por ejemplo, &iquest;no? Y viven de esto&raquo;. Pero &laquo;esto no es identidad cristiana. La &uacute;ltima palabra de Dios se llama \u201cJes&uacute;s\u201d y nada m&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Otro camino para dar un paso atr&aacute;s en la identidad cristiana es la mundanidad&raquo;, continu&oacute; el Papa. Es decir &laquo;ensanchar tanto la conciencia que all&iacute; dentro entra todo: \u201cS&iacute;, nosotros somos cristianos, pero esto s&iacute;\u2026\u201d, no s&oacute;lo moralmente, sino tambi&eacute;n humanamente&raquo;. Porque &laquo;la mundanidad es humana, y as&iacute; la sal pierde el sabor&raquo;. He aqu&iacute; porqu&eacute;, explic&oacute; el Papa, &laquo;vemos comunidades cristianas, incluso cristianos, que se llaman cristianos, pero no pueden y no saben dar testimonio de Jesucristo&raquo;. Y &laquo;as&iacute; la identidad va hacia atr&aacute;s, va hacia atr&aacute;s y se pierde&raquo; y es &laquo;este nominalismo mundano lo que nosotros vemos todos los d&iacute;as&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;En la historia de la salvaci&oacute;n \u2014dijo el Papa Francisco\u2014 Dios, con su paciencia de Padre, nos condujo de la ambig&uuml;edad a la certeza, a la realidad concreta de la encarnaci&oacute;n y la muerte redentora de su Hijo: esta es nuestra identidad&raquo;. Y &laquo;Pablo se enorgullece de esto: Jesucristo, hecho hombre; Dios, el Hijo de Dios, hecho hombre y muerto por obediencia&raquo;. S&iacute;, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, Pablo &laquo;se enorgullece de esto&raquo; y &laquo;esta es la identidad y all&iacute; est&aacute; el testimonio&raquo;. Es &laquo;una gracia que debemos pedir al Se&ntilde;or: que siempre nos d&eacute; este regalo, este don de una identidad que no busque acomodarse a las cosas que le har&iacute;an perder el sabor de la sal&raquo;.<\/p>\n<p>Antes de continuar la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, el Papa Francisco no dej&oacute; de destacar que tambi&eacute;n esta es &laquo;un \u201cesc&aacute;ndalo\u201d&raquo;. Es m&aacute;s, concluy&oacute;: &laquo;Me permito decir que es \u201cun doble esc&aacute;ndalo\u201d&raquo;. Primero, explic&oacute;, &laquo;porque es el \u201cesc&aacute;ndalo\u201d de la cruz: Jes&uacute;s que entrega su vida por nosotros, el Hijo de Dios&raquo;. Y luego &laquo;el \u201cesc&aacute;ndalo\u201d que nosotros cristianos celebramos la memoria de la muerte del Se&ntilde;or y sabemos que aqu&iacute; se renueva esa memoria&raquo;. As&iacute;, precisamente la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica &laquo;es un testimonio de nuestra identidad cristiana&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La &uacute;ltima palabra Martes 9 de junio de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 24, viernes 12 de junio de 2015 &nbsp; La &laquo;identidad cristiana&raquo; encuentra su fuerza en el testimonio y no conoce ambig&uuml;edad: por ello el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ultima-palabra-9-de-junio-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa \u00faltima palabra (9 de junio de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}