{"id":39381,"date":"2016-10-05T22:34:05","date_gmt":"2016-10-06T03:34:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/encantados-por-la-serpiente-25-de-mayo-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:05","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:05","slug":"encantados-por-la-serpiente-25-de-mayo-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/encantados-por-la-serpiente-25-de-mayo-de-2015\/","title":{"rendered":"Encantados por la serpiente (25 de mayo de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i> Encantados por la serpiente<\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes 25 de mayo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 22, viernes 29 de mayo de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ilusi&oacute;n de felicidad y de poder, falta de horizontes y de esperanza. La dif&iacute;cil relaci&oacute;n del hombre con la riqueza estuvo en el centro de la reflexi&oacute;n del Papa Francisco durante la misa que celebr&oacute; en Santa Marta el lunes 25 de mayo. <\/p>\n<p>La liturgia del d&iacute;a propon&iacute;a el pasaje evang&eacute;lico de san Marcos (10, 17-27) que se refiere al joven rico, un episodio que \u2014dijo el Pont&iacute;fice\u2014 podr&iacute;a llevar por t&iacute;tulo: &laquo;El itinerario desde la alegr&iacute;a y la esperanza a la tristeza y la cerraz&oacute;n en s&iacute; mismo&raquo;. Ese joven, en efecto, &laquo;quer&iacute;a seguir a Jes&uacute;s y al verlo fue a su encuentro, entusiasmado, para plantearle la pregunta: \u201c&iquest;Qu&eacute; tengo que hacer para heredar la vida eterna?\u201d&raquo;. A quien el Se&ntilde;or, tras la invitaci&oacute;n a vivir los mandamientos, exhorta: &laquo;Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, d&aacute;selo a los pobres, as&iacute; tendr&aacute;s un tesoro en el cielo&raquo;. Y el joven, &laquo;frunci&oacute; el ce&ntilde;o y se march&oacute; triste porque era muy rico&raquo;. <\/p>\n<p>Del entusiasmo a la tristeza: &laquo;Quer&iacute;a seguir a Jes&uacute;s y se march&oacute; por otro camino&raquo;. &iquest;El motivo? &laquo;Estaba apegado a sus bienes. Ten&iacute;a muchos bienes. Y en el balance vencieron los bienes&raquo;. <\/p>\n<p>El Papa Francisco destac&oacute; la actitud clara de Jes&uacute;s ante tal reacci&oacute;n: &laquo;Dijo a sus disc&iacute;pulos: \u201c&iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil les ser&aacute; entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!\u201d&raquo;. En efecto \u2014explic&oacute;\u2014 &laquo;hay un misterio en la posesi&oacute;n de las riquezas. Las riquezas tienen la capacidad de seducir, de conducirnos hacia la seducci&oacute;n y hacernos creer que estamos en un para&iacute;so terrestre&raquo;. Al respecto el Papa present&oacute; tambi&eacute;n un ejemplo: &laquo;Recuerdo que en los a&ntilde;os setenta vi por primera vez un barrio cercado, de gente pudiente; estaba cerrado para defenderse de los ladrones, para estar seguros&raquo;. Hab&iacute;a tambi&eacute;n gente buena, pero se hab&iacute;an encerrado en esa especie de &laquo;para&iacute;so terrestre&raquo;. Esto sucede, dijo, &laquo;cuando existe la cerraz&oacute;n para defender los bienes&raquo;: se pierde &laquo;el horizonte&raquo;. Y &laquo;es triste una vida sin horizonte&raquo;. <\/p>\n<p>En este punto el Pont&iacute;fice entr&oacute; a&uacute;n m&aacute;s en profundidad: hay que considerar, record&oacute;, que &laquo;las cosas cerradas se estropean, se corrompen, entran en descomposici&oacute;n. El apego a las riquezas es el inicio de todo tipo de corrupci&oacute;n, por doquier: corrupci&oacute;n personal, corrupci&oacute;n en los negocios, incluso la peque&ntilde;a corrupci&oacute;n comercial \u2014como la practicada, explic&oacute; el Papa, por quienes restan alg&uacute;n gramo al peso justo de una mercader&iacute;a\u2014, corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, corrupci&oacute;n en la educaci&oacute;n&#8230;&raquo;. Cuantos &laquo;viven apegados al propio poder, a las propias riquezas, se creen en el para&iacute;so. Son cerrados, no tienen horizonte, no tienen esperanza. Al final tendr&aacute;n que dejarlo todo&raquo;.<\/p>\n<p>Para hacer comprender mejor este concepto, el Pont&iacute;fice hizo referencia tambi&eacute;n a la par&aacute;bola en la que Jes&uacute;s habla del hombre que con traje elegante &laquo;todos los d&iacute;as ten&iacute;a grandes banquetes&raquo;: este hombre &laquo;estaba tan encerrado en s&iacute; mismo que ya no ve&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de su nariz: no ve&iacute;a que all&iacute;, en la puerta de su casa hab&iacute;a un hombre que ten&iacute;a hambre y tambi&eacute;n estaba enfermo, con llagas&raquo;. Lo mismo nos sucede a nosotros: &laquo;el apego a las riquezas nos hace creer que todo est&aacute; bien, que hay un para&iacute;so terrestre, pero nos quita la esperanza y nos quita el horizonte. Y vivir sin horizonte es una vida est&eacute;ril, vivir sin esperanza es una vida triste&raquo;.<\/p>\n<p>Pero, quiso precisar el Papa Francisco, aqu&iacute; se est&aacute; criticando el &laquo;apego&raquo; y no el hecho de &laquo;administrar bien las riquezas&raquo;. Las riquezas, en efecto, &laquo;son para el bien com&uacute;n, para todos&raquo;, y si el Se&ntilde;or se las concede a alguien, es &laquo;para el bien de todos, no para s&iacute; mismo, no para que las encierre en su coraz&oacute;n, que luego as&iacute; se convierte en corrupto y triste&raquo;. Jes&uacute;s usa una expresi&oacute;n fuerte: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil les ser&aacute; entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!&raquo;. Las riquezas, dijo el Papa, &laquo;son como la serpiente en el para&iacute;so terrestre, encantan, enga&ntilde;an, nos hacen creer que somo poderosos, como Dios. Y al final nos quitan lo mejor, la esperanza, y nos lanzan en lo peor, en la corrupci&oacute;n&raquo;. Por ello Jes&uacute;s afirma: &laquo;M&aacute;s f&aacute;cil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos&raquo;.<\/p>\n<p>De esto deriva un consejo v&aacute;lido para cada uno: quien posee riquezas debe orientarse &laquo;a la primera bienaventuranza: \u201cFelices los pobres de esp&iacute;ritu\u201d; es decir tomar distancia de este apego y hacer que las riquezas que el Se&ntilde;or le ha dado sean para el bien com&uacute;n&raquo;. La &laquo;&uacute;nica forma&raquo; de obrar es &laquo;abrir la mano, abrir el coraz&oacute;n, abrir el horizonte&raquo;. Si, en cambio, &laquo;tienes tu mano cerrada, tienes el coraz&oacute;n cerrado como el del hombre que organizaba banquetes y llevaba vestidos lujosos, no tienes horizontes, no ves a los dem&aacute;s que pasan necesidad y terminar&aacute;s como ese hombre: lejos de Dios&raquo;. Lo mismo sucedi&oacute; al joven rico: &laquo;contaba con la senda de la felicidad, la buscaba y&#8230; lo pierde todo&raquo;. Por su apego a las riquezas &laquo;termina como un derrotado&raquo;. <\/p>\n<p>Debemos, por lo tanto, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, pedir a Jes&uacute;s la gracia &laquo;de no apegarnos a las riquezas&raquo; para no correr el peligro &laquo;de la cerraz&oacute;n del coraz&oacute;n, la corrupci&oacute;n y la esterilidad&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Encantados por la serpiente Lunes 25 de mayo de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 22, viernes 29 de mayo de 2015 &nbsp; Ilusi&oacute;n de felicidad y de poder, falta de horizontes y de esperanza. 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