{"id":39384,"date":"2016-10-05T22:34:10","date_gmt":"2016-10-06T03:34:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-importancia-de-decir-adios-19-de-mayo-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:10","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:10","slug":"la-importancia-de-decir-adios-19-de-mayo-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-importancia-de-decir-adios-19-de-mayo-de-2015\/","title":{"rendered":"La importancia de decir adi\u00f3s (19 de mayo de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i> La importancia de decir adi&oacute;s<\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 19 de mayo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 21, viernes 22 de mayo de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Papa Francisco record&oacute; los sufrimientos de los rohingya de Myanmar, abandonados en medio del mar y rechazados, y de los refugiados cristianos y yazid&iacute;es &laquo;expulsados de sus casas&raquo; en Irak: tragedias que est&aacute;n sucediendo hoy ante los ojos de todos. Al celebrar la misa el martes 19 de mayo, en la capilla de la Casa Santa Marta, el Pont&iacute;fice propuso una reflexi&oacute;n sobre el sentido &uacute;ltimo que tiene cada despedida, grande o peque&ntilde;a, con la palabra &laquo;adi&oacute;s&raquo; que expresa siempre un acto de confianza al Padre. Y record&oacute; el dolor y la preocupaci&oacute;n de todas las mam&aacute;s que ven partir a su hijo para afrontar la guerra.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, observ&oacute; inmediatamente el Papa, &laquo;el clima en estos &uacute;ltimos d&iacute;as del tiempo pascual es un clima de despedida&raquo;. Y &laquo;la Iglesia en la liturgia toma el discurso de Jes&uacute;s en la &uacute;ltima Cena, donde se desped&iacute;a antes de la Pasi&oacute;n, y lo vuelve a leer: Jes&uacute;s se despide para ir al Padre y mandarnos al Esp&iacute;ritu Santo&raquo; (<i>Jn<\/i> 17, 1-11).<\/p>\n<p>Hoy, afirm&oacute; de nuevo el Papa Francisco, &laquo;este clima de despedida se concentra tambi&eacute;n en la primera lectura, una de esas hermosas p&aacute;ginas de los Hechos de los ap&oacute;stoles: la despedida de Pablo&raquo; (20, 17-27). &Eacute;l &laquo;estaba en Mileto&raquo; y &laquo;mand&oacute; a llamar a &Eacute;feso a los presb&iacute;teros de la Iglesia&raquo; para &laquo;una reuni&oacute;n de peque&ntilde;as iglesias, grandes como parroquias&raquo;. Y, as&iacute;, &laquo;comienza el discurso que terminar&aacute; en la liturgia de ma&ntilde;ana, donde Pablo recuerda su trabajo, lo que realiz&oacute;: \u201cNo he omitido por miedo nada de cuanto os pudiera aprovechar, predicando y ense&ntilde;ando en p&uacute;blico y en privado\u201d&raquo;. As&iacute;, pues, &laquo;les recuerda c&oacute;mo ha trabajado, pero no se enaltece&raquo;. Es, precisamente, un recuerdo: &laquo;Esta fue mi vida entre vosotros&raquo;. Luego, a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;Y ahora, mirad, me dirijo a Jerusal&eacute;n, encadenado por el Esp&iacute;ritu&raquo;.<\/p>\n<p>Pablo &laquo;se va&raquo;, explic&oacute; el Papa, con &laquo;una despedida que es un poco dram&aacute;tica&raquo;. Especifica, de hecho, que no sabe &laquo;lo que le pasar&aacute; all&iacute;, salvo que el Esp&iacute;ritu Santo, de ciudad en ciudad, le da testimonio de que le aguardan cadenas y tribulaciones. Pero a &eacute;l no le importa la vida, sino completar la carrera y consumar el ministerio que recibi&oacute; del Se&ntilde;or&raquo;. Y, &laquo;as&iacute;, ser testigo del Evangelio de la gracia de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Pablo luego &laquo;pronuncia un discurso un poco largo, fraternal, y cuando termina comienza a llorar&raquo;. Y dijo: &laquo;Y ahora, mirad: s&eacute; que ninguno de vosotros volver&aacute; a ver mi rostro, pero s&eacute; tambi&eacute;n que no ver&eacute; m&aacute;s el vuestro&raquo;. Luego &laquo;todos llorando se dirigen a la playa, se arrodillan, rezan llorando y se despiden de Pablo&raquo; acompa&ntilde;&aacute;ndolo &laquo;hasta la nave&raquo;.<\/p>\n<p>En definitiva, resumi&oacute; el Papa haciendo referencia a las dos lecturas, &laquo;Jes&uacute;s se despide, Pablo se despide; y esto nos ayudar&aacute; a reflexionar sobre nuestras despedidas&raquo;. De hecho &laquo;en nuestra vida hay tantas despedidas: hay muchas y peque&ntilde;as despedidas \u2014se sabe que vuelvo, hoy o ma&ntilde;ana\u2014 y hay grandes despedidas y no se sabe c&oacute;mo acabar&aacute; este viaje&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco reconoci&oacute; que hace &laquo;bien pensar en esto&raquo;, porque &laquo;la vida est&aacute; llena de despedidas&raquo; y &laquo;hay mucho sufrimiento, muchas l&aacute;grimas&raquo; en algunas situaciones. E invit&oacute; a pensar &laquo;en esos pobres rohingya de Myanmar. En el momento que dejaron su tierra para huir de las persecuciones no sab&iacute;an qu&eacute; les ocurrir&iacute;a. Desde hace meses est&aacute;n en barcazas, all&iacute;&#8230; llegaron a una ciudad donde, tras haberles dado agua y comida, les dijeron: \u201cmarchaos\u201d: es una despedida&raquo;.<\/p>\n<p>Y luego record&oacute; &laquo;la despedida de los cristianos y los yazid&iacute;es que previeron no volver a su tierra porque fueron expulsados de sus casas. &iexcl;Hoy!&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice record&oacute;, por lo tanto, que &laquo;hay tambi&eacute;n peque&ntilde;as, y a su vez grandes despedidas en la vida: pienso en la despedida de la madre que dice adi&oacute;s, da el &uacute;ltimo abrazo al hijo que se va a la guerra, y todos los d&iacute;as se levanta con el temor de que venga un oficial a anunciarle: \u201cAgradecemos mucho la generosidad de su hijo que dio la vida por la patria\u201d&raquo;. Porque &laquo;no se sabe c&oacute;mo acabar&aacute;n estas grandes despedidas&raquo;. Y luego &laquo;est&aacute; tambi&eacute;n el &uacute;ltimo adi&oacute;s, que todos debemos hacer, cuando el Se&ntilde;or nos llama a la otra orilla: pienso en esto&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Estas grandes despedidas de la vida, tambi&eacute;n la &uacute;ltima, no son las despedidas&raquo; que se resuelven diciendo &laquo;hasta luego, hasta pronto, adi&oacute;s&raquo;. Despedidas, en definitiva, &laquo;en las que uno sabe que regresa o inmediatamente o despu&eacute;s de una semana&raquo;. En las grandes despedidas, en cambio, &laquo;no se sabe ni cu&aacute;ndo ni c&oacute;mo&raquo; tendr&aacute; lugar el regreso. Y precisamente &laquo;esa &uacute;ltima despedida la representa tambi&eacute;n el arte, en las canciones, por ejemplo&raquo;. Y, al respecto, el Papa Francisco record&oacute; el tradicional canto de los alpinos, <i>El testamento del capit&aacute;n<\/i>, que narra &laquo;cuando ese capit&aacute;n se despide de sus soldados&raquo;. As&iacute;, plante&oacute; esta pregunta: &laquo;&iquest;Pienso en la gran despedida, en mi gran despedida&raquo;, es decir, &laquo;no cuando debo decir \u201chasta luego\u201d, \u201chasta pronto\u201d, \u201chasta ahora\u201d, sino \u201cadi&oacute;s\u201d?&raquo;.<\/p>\n<p>Los dos textos de la liturgia de hoy &laquo;dicen la palabra \u201cadi&oacute;s\u201d: Pablo conf&iacute;a a los suyos a Dios, y Jes&uacute;s conf&iacute;a al Padre a sus disc&iacute;pulos, que permanecen en el mundo&raquo;. Pero precisamente &laquo;confiar al Padre, confiar a Dios es el origen de la palabra \u201cadi&oacute;s\u201d&raquo;. En efecto, &laquo;nosotros decimos \u201cadi&oacute;s\u201d solamente en las grandes despedidas, ya sea en las de la vida, ya sea en la &uacute;ltima&raquo;.<\/p>\n<p>Frente a la imagen &laquo;de Pablo que llora de rodillas en la playa&raquo; y la imagen de &laquo;Jes&uacute;s triste porque se dirig&iacute;a a la Pasi&oacute;n, con sus disc&iacute;pulos, llorando en su coraz&oacute;n&raquo;, el Pont&iacute;fice invit&oacute; a &laquo;reflexionar sobre nosotros mismos: nos har&aacute; bien&raquo;. Y a preguntarnos &laquo;&iquest;qui&eacute;n ser&aacute; la persona que cerrar&aacute; mis ojos? &iquest;Qu&eacute; dejo?&raquo;. El Papa evidenci&oacute;, en efecto, que &laquo;Pablo y Jes&uacute;s, los dos, en estos pasajes realizan una especie de examen de conciencia: \u201cYo he hecho esto, esto, esto\u201d&raquo;. De la misma manera es bueno preguntarse a s&iacute; mismo, como una especie de examen de conciencia: &laquo;&iquest;Yo qu&eacute; he hecho?&raquo;. Consciente de que &laquo;me hace bien imaginarme en ese momento, que no se sabe cu&aacute;ndo ser&aacute;, en el que el \u201cnos vemos\u201d, \u201chasta pronto\u201d, \u201chasta ma&ntilde;ana\u201d \u201chasta la vista\u201d se convertir&aacute; en un \u201cadi&oacute;s\u201d&raquo;. Y, por consiguiente, pregunt&oacute; invitando de nuevo a reflexionar, &laquo;&iquest;estoy preparado para confiar a Dios a todos los m&iacute;os? &iquest;Para confiarme yo mismo a Dios? &iquest;Para decir esa palabra que es la palabra de la confianza del hijo al Padre?&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco propuso tambi&eacute;n un consejo &laquo;si ten&eacute;is un poco de tiempo hoy, y si no lo ten&eacute;is, &iexcl;buscadlo!&raquo;: leer el cap&iacute;tulo 16 del Evangelio de san Juan o el cap&iacute;tulo 19 de los Hechos de los ap&oacute;stoles, o sea &laquo;la despedida de Jes&uacute;s y la despedida de Pablo&raquo;. Precisamente a la luz de estos textos, es importante &laquo;pensar que un d&iacute;a yo tambi&eacute;n tendr&eacute; que decir esa palabra: \u201cadi&oacute;s\u201d&raquo;. S&iacute;, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;a Dios conf&iacute;o mi alma; a Dios conf&iacute;o mi historia; a Dios conf&iacute;o a los m&iacute;os; a Dios conf&iacute;o todo&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Ahora \u2014concluy&oacute; el Papa\u2014 celebremos el memorial del adi&oacute;s de Jes&uacute;s, de la muerte de Jes&uacute;s&raquo;. Y dese&oacute; &laquo;que Jes&uacute;s muerto y resucitado, nos env&iacute;e el Esp&iacute;ritu Santo para que aprendamos esa palabra, la aprendamos a decir existencialmente, con toda su fuerza: la &uacute;ltima palabra, \u201cadi&oacute;s\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La importancia de decir adi&oacute;s Martes 19 de mayo de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 21, viernes 22 de mayo de 2015 &nbsp; El Papa Francisco record&oacute; los sufrimientos de los rohingya de Myanmar, abandonados en medio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-importancia-de-decir-adios-19-de-mayo-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa importancia de decir adi\u00f3s (19 de mayo de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39384\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}