{"id":39385,"date":"2016-10-05T22:34:11","date_gmt":"2016-10-06T03:34:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sin-miedo-15-de-mayo-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:11","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:11","slug":"sin-miedo-15-de-mayo-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sin-miedo-15-de-mayo-de-2015\/","title":{"rendered":"Sin miedo (15 de mayo de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i> Sin miedo<\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 15 de mayo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 21, viernes 22 de mayo de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miedo y tristeza enferman a las personas y tambi&eacute;n a la Iglesia, porque paralizan, hacen egoc&eacute;ntrico y acaban por viciar el aire de las comunidades que sobre la puerta exponen el cartel de &laquo;prohibido&raquo; porque tienen miedo de todo. Sin embargo, es la alegr&iacute;a, que en el dolor llega a ser paz, la actitud valiente del cristiano, sostenido por el temor de Dios y el Esp&iacute;ritu Santo. Es lo que dijo el Papa en la misa celebrada, el viernes 15 de mayo, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>En la liturgia de la Palabra, el Papa Francisco observ&oacute; inmediatamente, al comentar las lecturas del d&iacute;a, que &laquo;existen dos palabras fuertes que la Iglesia nos hace meditar: miedo y alegr&iacute;a&raquo;. Y, as&iacute;, \u2014se lee en los Hechos de los ap&oacute;stoles (18, 9-18)\u2014 el Se&ntilde;or dice a Pablo: &laquo;no tengas miedo; sigue hablando&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;El miedo \u2014explic&oacute; el Papa\u2014 es una actitud que nos hace mal, nos debilita, nos empeque&ntilde;ece, e incluso nos paraliza&raquo;. En tal medida que &laquo;una persona con temor no hace nada, no sabe qu&eacute; hacer: es medrosa, miedosa, concentrada en s&iacute; misma para que no le suceda algo malo, algo feo&raquo;. Por lo tanto &laquo;el miedo lleva a un egocentrismo ego&iacute;sta y paraliza&raquo;. Precisamente &laquo;por eso Jes&uacute;s dice a Pablo: no tengas miedo, sigue hablando&raquo;.<\/p>\n<p>El miedo, en efecto, &laquo;no es una actitud cristiana&raquo;, sino &laquo;una actitud, podemos decir, de un alma encarcelada, sin libertad, que no tiene libertad de mirar adelante, de crear algo, de hacer el bien&raquo;. Y, as&iacute;, quien tiene miedo contin&uacute;a repitiendo: &laquo;No, est&aacute; este peligro, est&aacute; este otro y ese otro&raquo;, y as&iacute; sucesivamente. &laquo;&iexcl;Qu&eacute; l&aacute;stima, el miedo hace mal!&raquo; coment&oacute; de nuevo el Papa Francisco.<\/p>\n<p>El miedo, sin embargo, &laquo;hay que diferenciarlo del temor de Dios, con el que no tiene nada que ver&raquo;. El temor de Dios, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;es santo, es el temor de la adoraci&oacute;n ante el Se&ntilde;or; y el temor de Dios es una virtud&raquo;. Esto, en efecto, &laquo;no empeque&ntilde;ece, no debilita, no paraliza&raquo;; por el contrario, &laquo;lleva adelante hacia la misi&oacute;n que el Se&ntilde;or nos da&raquo;. Y al respecto el Pont&iacute;fice a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;El Se&ntilde;or, en el cap&iacute;tulo 18 del Evangelio de san Lucas, habla de un juez que no tem&iacute;a a Dios ni le importaban los hombres, y hac&iacute;a lo que quer&iacute;a&raquo;. Esto &laquo;es un pecado: la falta de temor de Dios y tambi&eacute;n la autosuficiencia&raquo;, porque &laquo;aleja de la relaci&oacute;n con Dios y tambi&eacute;n de la adoraci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Por ello, dijo el Papa Francisco, &laquo;una cosa es el temor de Dios, que es bueno; pero otra es el miedo&raquo;. Y &laquo;un cristiano miedoso es poca cosa: es una persona que no ha entendido cu&aacute;l es el mensaje de Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>La &laquo;otra palabra&raquo; propuesta por la liturgia, &laquo;despu&eacute;s de la Ascensi&oacute;n del Se&ntilde;or&raquo;, es &laquo;alegr&iacute;a&raquo;. En el pasaje del Evangelio de san Juan (16, 20-23), &laquo;el Se&ntilde;or habla del paso de la tristeza a la alegr&iacute;a&raquo;, preparando a los disc&iacute;pulos &laquo;para el momento de la pasi&oacute;n: \u201cVosotros llorar&eacute;is y os lamentar&eacute;is, mientras el mundo estar&aacute; alegre; vosotros estar&eacute;is tristes, pero vuestra tristeza se convertir&aacute; en alegr&iacute;a\u201d&raquo;. Jes&uacute;s sugiere &laquo;el ejemplo de la mujer en el momento del parto, que tiene muchos dolores pero despu&eacute;s, tras nacer el ni&ntilde;o, se olvida del dolor&raquo; para dejar espacio a la alegr&iacute;a. &laquo;Y nadie os quitar&aacute; vuestra alegr&iacute;a&raquo; asegura el Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Pero &laquo;la alegr&iacute;a cristiana \u2014advirti&oacute; el Papa\u2014 no es una simple diversi&oacute;n, no es una alegr&iacute;a pasajera&raquo;. M&aacute;s bien, &laquo;la alegr&iacute;a cristiana es un don del Esp&iacute;ritu Santo: es tener el coraz&oacute;n siempre alegre porque el Se&ntilde;or ha vencido, el Se&ntilde;or reina, el Se&ntilde;or est&aacute; a la derecha del Padre, el Se&ntilde;or me mir&oacute; a m&iacute;, me envi&oacute;, me dio su gracia y me hizo hijo del Padre&raquo;. He aqu&iacute; lo que de verdad es &laquo;la alegr&iacute;a cristiana&raquo;.<\/p>\n<p>Un cristiano, por lo tanto, &laquo;vive en la alegr&iacute;a&raquo;. Pero, se pregunt&oacute; el Papa Francisco, &laquo;&iquest;d&oacute;nde est&aacute; esta alegr&iacute;a en los momentos m&aacute;s tristes, en los momentos de dolor? Pensemos en Jes&uacute;s en la Cruz, &iquest;ten&iacute;a alegr&iacute;a? &iexcl;Pues, no! En cambio, &iexcl;s&iacute;, ten&iacute;a paz!&raquo;. En efecto, explic&oacute; el Papa, &laquo;la alegr&iacute;a, en el momento del dolor, de la prueba, se convierte en paz&raquo;. En cambio, &laquo;la sola diversi&oacute;n en el momento del dolor se convierte en oscuridad, se hace tiniebla&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; la raz&oacute;n de por qu&eacute; &laquo;un cristiano sin alegr&iacute;a no es cristiano; un cristiano que vive continuamente en la tristeza no es cristiano&raquo;. A &laquo;un cristiano que pierde la paz, en el momento de las pruebas, de las enfermedades, de tantas dificultades, le falta algo&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco invit&oacute; a &laquo;no tener miedo y a tener alegr&iacute;a&raquo;, y explic&oacute;: &laquo;No tener miedo es pedir la gracia del valor, el valor del Esp&iacute;ritu Santo; y tener alegr&iacute;a es pedir el don del Esp&iacute;ritu Santo, tambi&eacute;n en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles, con la paz que nos da el Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>Es lo que &laquo;sucede en los cristianos, sucede en las comunidades, en toda la Iglesia, en las parroquias, en tantas comunidades cristianas&raquo;. En efecto, &laquo;existen comunidades miedosas, que van siempre a lo seguro: \u201cNo, no, no hagamos esto&#8230; No, no, esto no se puede, esto no se puede\u201d&raquo;. Hasta el punto que &laquo;parece que sobre la puerta de entrada hayan escrito \u201cprohibido\u201d: todo est&aacute; prohibido por miedo&raquo;. As&iacute;, &laquo;cuando se entra en esa comunidad el aire esta viciado, porque la comunidad est&aacute; enferma: el miedo enferma a una comunidad; la falta de valent&iacute;a enferma a una comunidad&raquo;.<\/p>\n<p>Pero &laquo;tambi&eacute;n una comunidad sin alegr&iacute;a es una comunidad enferma, porque donde no hay alegr&iacute;a hay vac&iacute;o. No, m&aacute;s bien lo que hay diversi&oacute;n&raquo;. Y as&iacute;, al final de cuentas, &laquo;ser&aacute; una bonita comunidad divertida pero mundana, enferma de mundanidad porque no tiene la alegr&iacute;a de Jesucristo&raquo;. Y &laquo;un efecto, entre otros, de la mundanidad &#x2015;alert&oacute; el Pont&iacute;fice&#x2015; es hablar mal de los dem&aacute;s&raquo;. Por lo tanto, &laquo;cuando la Iglesia tiene miedo y cuando la Iglesia no recibe la alegr&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo, la Iglesia se enferma, las comunidades se enferman, los fieles se enferman&raquo;.<\/p>\n<p>En la oraci&oacute;n al inicio de la misa, record&oacute; el Papa &laquo;hemos pedido al Se&ntilde;or la gracia de elevarnos hacia el Cristo sentado a la derecha del Padre&raquo;. Precisamente &laquo;la contemplaci&oacute;n de Cristo sentado a la derecha del Padre, afirm&oacute;, nos dar&aacute; la valent&iacute;a, nos dar&aacute; la alegr&iacute;a, nos quitar&aacute; el miedo y nos ayudar&aacute; tambi&eacute;n a no caer en una vida superficial y de diversi&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Con esta intenci&oacute;n de elevar nuestro esp&iacute;ritu hacia Cristo sentado a la derecha del Padre \u2014concluy&oacute; el Papa Francisco\u2014 continuamos nuestra celebraci&oacute;n pidiendo al Se&ntilde;or: eleva nuestro esp&iacute;ritu, qu&iacute;tanos todo miedo y danos la alegr&iacute;a y la paz&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Sin miedo Viernes 15 de mayo de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 21, viernes 22 de mayo de 2015 &nbsp; Miedo y tristeza enferman a las personas y tambi&eacute;n a la Iglesia, porque paralizan, hacen egoc&eacute;ntrico y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sin-miedo-15-de-mayo-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSin miedo (15 de mayo de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}