{"id":39391,"date":"2016-10-05T22:34:20","date_gmt":"2016-10-06T03:34:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abiertos-a-las-sorpresas-28-de-abril-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:20","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:20","slug":"abiertos-a-las-sorpresas-28-de-abril-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abiertos-a-las-sorpresas-28-de-abril-de-2015\/","title":{"rendered":"Abiertos a las sorpresas (28 de abril de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\"> Abiertos a las sorpresas<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 28 de abril de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>,&nbsp; ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 18, viernes 1 de mayo de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pedir al Se&ntilde;or &laquo;la gracia de no tener miedo cuando el Esp&iacute;ritu, con seguridad, me dice que d&eacute; un paso adelante&raquo;. Y pedir el &laquo;valor apost&oacute;lico de llevar vida y no hacer de nuestra vida cristiana un museo de recuerdos&raquo;. Esta es la doble recomendaci&oacute;n con la que el Papa Francisco concluy&oacute;, el martes 28 de abril por la ma&ntilde;ana, la homil&iacute;a de la misa en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al comentar las lecturas del d&iacute;a, el Pont&iacute;fice se centr&oacute; especialmente en la primera, tomada de los Hechos de los Ap&oacute;stoles (11, 19-26), en la que \u2014record&oacute;\u2014 se narra que &laquo;despu&eacute;s de los primeros d&iacute;as de gozo, despu&eacute;s de la efusi&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo, hab&iacute;a en la Iglesia momentos bellos, pero tambi&eacute;n muchos problemas&raquo;. Uno de estos era el hecho de que algunos predicaran &laquo;el Evangelio a los griegos, a los paganos, a los que no eran israelitas&raquo;. En efecto, explic&oacute; el Papa Francisco, &laquo;esto era muy extra&ntilde;o, parec&iacute;a una nueva doctrina&raquo;. Por lo dem&aacute;s, observ&oacute;, ya hab&iacute;a &laquo;ocurrido el episodio de Pedro en la casa de Cornelio&raquo; que hab&iacute;a suscitado indignaci&oacute;n: &laquo;Pero t&uacute; fuiste all&iacute;, entraste en una casa pagana, has quedado impuro&raquo;, le reprocharon.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora suced&iacute;a algo parecido: &laquo;tras la persecuci&oacute;n, tras el martirio de Esteban&raquo; los disc&iacute;pulos se hab&iacute;an dispersado y en Jerusal&eacute;n quedaban solamente los ap&oacute;stoles. Algunos de los disc&iacute;pulos hab&iacute;an &laquo;llegado a Antioqu&iacute;a y predicaban en las sinagogas, a los jud&iacute;os&raquo;. Pero &laquo;otros, llegados de Chipre y de Cirene, comenzaron a hablar tambi&eacute;n a los griegos, anunciando que Jes&uacute;s es el Se&ntilde;or: \u201cY la mano del Se&ntilde;or estaba con ellos y as&iacute; un gran n&uacute;mero crey&oacute; y se convirti&oacute;\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">As&iacute;, cuando &laquo;la noticia \u201clleg&oacute; a los o&iacute;dos de la Iglesia de Jerusal&eacute;n\u201d, cre&oacute; inquietud&raquo;. Hasta el punto que los ap&oacute;stoles &laquo;enviaron una especie de \u201cvisita can&oacute;nica\u201d, diciendo a Bernab&eacute;: \u201cVe, vis&iacute;talos y luego veremos qu&eacute; se hace&raquo;. Sin embargo, &laquo;cuando Bernab&eacute; lleg&oacute; y vio la gracia de Dios, se alegr&oacute; y llev&oacute; tranquilidad y paz a la Iglesia de Jerusal&eacute;n&raquo;. En definitiva para el Papa el episodio narrado en los Hechos de los Ap&oacute;stoles habla una vez m&aacute;s de &laquo;novedad&raquo;, que irrumpe &laquo;en esa mentalidad&raquo; seg&uacute;n la cual Jes&uacute;s hab&iacute;a venido solamente &laquo;para salvar a su pueblo, el pueblo elegido por el Padre&raquo;. Una mentalidad incapaz incluso de percibir &laquo;c&oacute;mo otros pueblos formaran parte&raquo; del plan divino de salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"justify\">&laquo;Pero \u2014advirti&oacute; el Pont&iacute;fice, citando el libro de Isa&iacute;as\u2014 estaba en las profec&iacute;as&raquo;. Sin embargo, ellos &laquo;no comprend&iacute;an. No entend&iacute;an que Dios es el Dios de las novedades: yo realizo algo nuevo, nos dice&raquo;; no comprend&iacute;an &laquo;que el Esp&iacute;ritu Santo vino precisamente a esto, a renovarnos y obra continuamente para renovarnos&raquo;. Es m&aacute;s, constat&oacute;, &laquo;esto nos da temor. En la historia de la Iglesia podemos ver, desde entonces hasta hoy, cu&aacute;ntos miedos han suscitado las sorpresas del Esp&iacute;ritu Santo. Es el Dios de las sorpresas&raquo;. Y a quien quisiera objetar: &laquo;Pero, padre, hay novedades y novedades. Algunas novedades, se ven que son de Dios, otras no&raquo;, el Papa Francisco respondi&oacute; con las palabras de Pedro a los hermanos de Jerusal&eacute;n, cuando le reprocharon por haber entrado en la casa de Cornelio: &laquo;Cuando vi que se les hab&iacute;a dado lo que nosotros recibimos, &iquest;qui&eacute;n era yo para negar el bautismo?&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es la misma idea presente en el pasaje de la liturgia del d&iacute;a acerca de Bernab&eacute;, calificado como &laquo;hombre virtuoso&raquo;, y &laquo;lleno del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. Destacando que &laquo;en los dos est&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo, que hace ver la verdad&raquo;. Algo que, en cambio, &laquo;solos&raquo; no podemos. &laquo;Con nuestra inteligencia no podemos&raquo;, destac&oacute; el Papa, explicando: &laquo;Podemos estudiar toda la historia de la salvaci&oacute;n, podemos estudiar toda la teolog&iacute;a, pero sin el Esp&iacute;ritu no podemos entender. Es precisamente el Esp&iacute;ritu quien nos hace entender la verdad o \u2014usando las palabras de Jes&uacute;s\u2014 es el Esp&iacute;ritu quien nos hace conocer la voz de Jes&uacute;s: \u201cmis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">En definitiva para el Papa Francisco &laquo;el seguir adelante de la Iglesia es obra del Esp&iacute;ritu Santo. Es &eacute;l quien act&uacute;a&raquo;. El mismo &laquo;Jes&uacute;s dijo a los ap&oacute;stoles: \u201cYo os enviar&eacute; el don del Padre, ser&aacute; &Eacute;l quien os vaya recordando y os ense&ntilde;e todo\u201d&raquo;. &iquest;C&oacute;mo? Recordando lo que Jes&uacute;s dijo y refiri&eacute;ndose a las profec&iacute;as: &laquo;Por eso, en los primeros discursos, tambi&eacute;n en el de Esteban, hay una relectura \u2014aclar&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 de todas las profec&iacute;as. Es obra del Esp&iacute;ritu Santo, que hace recordar la historia en clave de Jes&uacute;s resucitado: \u201cy &Eacute;l os ense&ntilde;ar&aacute; el camino\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al respecto el Papa sugiri&oacute; tambi&eacute;n &laquo;c&oacute;mo hacer&raquo; para estar seguros de que la voz que escuchamos es la de Jes&uacute;s y que lo que o&iacute;mos que se debe hacer es obra del Esp&iacute;ritu Santo. Es necesario, reiter&oacute; &laquo;rezar. Sin oraci&oacute;n no hay cabida para el Esp&iacute;ritu&raquo;; se necesita &laquo;pedir a Dios que nos mande este don: \u201cSe&ntilde;or, danos el Esp&iacute;ritu Santo para que podamos discernir en todo tiempo qu&eacute; tenemos que hacer\u201d&raquo;. Prestando atenci&oacute;n al hecho de que eso &laquo;no significa repetir siempre lo mismo. El mensaje es el mismo: pero la Iglesia va hacia adelante, la Iglesia va hacia adelante con estas sorpresas, con estas novedades del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por lo tanto &laquo;se necesita discernir y para discernir se requiere rezar, pedir esta gracia&raquo;. Como hizo Bernab&eacute; que &laquo;estaba lleno del Esp&iacute;ritu Santo y lo entendi&oacute; de inmediato&raquo;, y Pedro que &laquo;vio y dijo: \u201cPero, &iquest;qui&eacute;n soy yo para negar aqu&iacute; el bautismo?\u201d&raquo;. De hecho, el Esp&iacute;ritu Santo &laquo;no nos deja equivocarnos&raquo;. <\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi&eacute;n en este caso el Papa dijo ser consciente de las objeciones que podr&iacute;an aducirse a su razonamiento: &laquo;Pero, padre, &iquest;por qu&eacute; crearse tantos problemas? Hagamos las cosas como las hemos hecho siempre, as&iacute; estamos seguros&raquo;. Y la respuesta es que esta hip&oacute;tesis podr&iacute;a ser &laquo;una alternativa&raquo;, pero se tratar&iacute;a de &laquo;una alternativa est&eacute;ril; una alternativa de \u201cmuerte\u201d&raquo;. Mientras que es mucho mejor, concluy&oacute;, &laquo;asumir el riesgo, con la oraci&oacute;n, con la humildad, de aceptar lo que el Esp&iacute;ritu nos pide que cambiemos seg&uacute;n el tiempo en el que vivimos: este es el camino&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Abiertos a las sorpresas Martes 28 de abril de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano,&nbsp; ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 18, viernes 1 de mayo de 2015 &nbsp; Pedir al Se&ntilde;or &laquo;la gracia de no tener miedo cuando el Esp&iacute;ritu, con seguridad, me &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abiertos-a-las-sorpresas-28-de-abril-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAbiertos a las sorpresas (28 de abril de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39391","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39391"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39391\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}