{"id":39392,"date":"2016-10-05T22:34:22","date_gmt":"2016-10-06T03:34:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-encuentro-para-cada-uno-24-de-abril-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:22","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:22","slug":"un-encuentro-para-cada-uno-24-de-abril-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-encuentro-para-cada-uno-24-de-abril-de-2015\/","title":{"rendered":"Un encuentro para cada uno (24 de abril de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\"> Un encuentro para cada uno<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 24 de abril de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>,&nbsp; ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 18, viernes 1 de mayo de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada hombre tiene un encuentro personal con el Se&ntilde;or. Un encuentro verdadero, concreto, que puede cambiar radicalmente la vida. El secreto no est&aacute; s&oacute;lo en darse cuenta de ello, sino tambi&eacute;n en nunca perder la memoria del mismo, para conservar su frescura y belleza. Lo afirm&oacute; el Papa en la misa que celebr&oacute; el viernes 24 de abril, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de Santa Marta. Con alguna &laquo;tarea para hacer en casa&raquo; y dos sugerencias pr&aacute;cticas: rezar para pedir la gracia de recordar y luego releer el Evangelio para reflejarse en los numerosos encuentros de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera lectura (<i>Hch<\/i> 9, 1-20), destac&oacute; inmediatamente el Papa Francisco, relata precisamente &laquo;la historia de Sa&uacute;l-Pablo&raquo;, el hecho de estar &laquo;convencido de su doctrina, incluso ac&eacute;rrima&raquo;. Pero &laquo;este celo lo llevaba a perseguir este nuevo camino que hab&iacute;a nacido all&iacute;, es decir, a los cristianos&raquo;. As&iacute; Sa&uacute;l &laquo;pidi&oacute; las cartas para las sinagogas de Damasco con el fin de ser autorizado para llevar encadenados a los cristianos&raquo;. Y &laquo;esto lo hac&iacute;a con el celo de Dios&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, explic&oacute; el Papa, &laquo;sucedi&oacute; lo que hemos escuchado y que todos sabemos: la visi&oacute;n, y &eacute;l cay&oacute; del caballo&raquo;. En ese punto, record&oacute; el Papa Francisco, &laquo;el Se&ntilde;or le habla: \u201cSa&uacute;l, Sa&uacute;l, &iquest;por qu&eacute; me persigues?\u201d \u2014\u201c&iquest;Qui&eacute;n eres, Se&ntilde;or?\u201d\u2014 \u201cSoy Jes&uacute;s\u201d&raquo;. Se da as&iacute; &laquo;el encuentro de Pablo con Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hasta ese momento Pablo &laquo;cre&iacute;a que todo lo que dec&iacute;an los cristianos eran historias&raquo;. Pero &laquo;he aqu&iacute; que se encuentra con &Eacute;l y jam&aacute;s olvidar&aacute; ese encuentro: le cambia la vida y lo hace crecer en el amor al Se&ntilde;or que antes persegu&iacute;a y ahora ama&raquo;. Un encuentro, a&ntilde;adi&oacute; el Papa, que lleva a Pablo &laquo;a anunciar el nombre de Jes&uacute;s al mundo como instrumento de salvaci&oacute;n&raquo;. As&iacute; es como sucedi&oacute; y lo que signific&oacute; &laquo;el encuentro de Pablo con Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&laquo;En la Biblia \u2014afirm&oacute; el Papa Francisco\u2014 hay muchos otros encuentros&raquo;. Tambi&eacute;n &laquo;en el Evangelio&raquo;. Y son &laquo;todos distintos&raquo; entre s&iacute;. Verdaderamente &laquo;cada uno tiene su encuentro con Jes&uacute;s&raquo;. Pensemos, sugiri&oacute; el Papa, &laquo;en los primeros disc&iacute;pulos que segu&iacute;an a Jes&uacute;s y permanecieron con &Eacute;l toda la tarde \u2014Juan y Andr&eacute;s, el primer encuentro\u2014 y fueron felices por esto&raquo;. En tal medida que &laquo;Andr&eacute;s fue al encuentro de su hermano Pedro \u2014se llamaba Sim&oacute;n en ese tiempo\u2014 y le dijo: \u201cHemos encontrado al Mes&iacute;as\u201d&raquo;. Es &laquo;otro encuentro entusiasta, feliz, y condujo a Pedro hacia Jes&uacute;s&raquo;. Sigui&oacute;, luego, &laquo;el encuentro de Pedro con Jes&uacute;s&raquo; que &laquo;fij&oacute; su mirada en &eacute;l&raquo;. Y Jes&uacute;s le dijo: &laquo;T&uacute; eres Sim&oacute;n, hijo de Juan. Te llamar&aacute;s Cefas&raquo;, &laquo;es decir piedra&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los &laquo;encuentros&raquo;, record&oacute; el Papa Francisco, son verdaderamente muchos. Est&aacute;, por ejemplo, &laquo;el de Natanael, el esc&eacute;ptico&raquo;. Inmediatamente &laquo;Jes&uacute;s con dos palabras lo tira por los suelos&raquo;. De tal modo que el intelectual admite: &laquo;&iexcl;T&uacute; eres el Mes&iacute;as!&raquo;. Est&aacute; tambi&eacute;n &laquo;el encuentro de la Samaritana que, a un cierto punto, se encuentra en una situaci&oacute;n dif&iacute;cil e intenta ser te&oacute;loga: \u201cPero este monte, el otro\u2026\u201d&raquo;. Y Jes&uacute;s le responde: &laquo;Pero tu marido, tu verdad&raquo;. La mujer &laquo;en el propio pecado encuentra a Jes&uacute;s y va a anunciarlo a los de la ciudad: \u201cMe ha dicho todo lo que he hecho; &iquest;ser&aacute; tal vez el Mes&iacute;as?\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Papa Francisco quiso tambi&eacute;n que se reviviera &laquo;el encuentro del leproso, uno de los diez curados, que regresa para agradecer&raquo;. Y, adem&aacute;s, &laquo;el encuentro de la mujer enferma desde hac&iacute;a dieciocho a&ntilde;os, que pensaba: \u201cSi al menos lograra tocar el manto estar&iacute;a curada\u201d y encuentra a Jes&uacute;s&raquo;. Y tambi&eacute;n &laquo;el encuentro con el endemoniado del que Jes&uacute;s expulsa tantos demonios que se dirigen hacia los cerdos&raquo; y despu&eacute;s &laquo;quiere seguirlo y Jes&uacute;s le dice: \u201cNo, vete a casa con los tuyos y an&uacute;nciales lo que el Se&ntilde;or ha hecho contigo\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">As&iacute;, resumi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;podemos hallar muchos encuentros en la Biblia, porque el Se&ntilde;or nos busca para tener un encuentro con nosotros&raquo; y &laquo;cada uno de nosotros tiene su propio encuentro con Jes&uacute;s&raquo;. Quiz&aacute;, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;lo olvidamos, perdemos la memoria&raquo; hasta el punto de preguntarnos: &laquo;Pero &iquest;cu&aacute;ndo yo me encontr&eacute; con Jes&uacute;s o cu&aacute;ndo Jes&uacute;s me encontr&oacute;?&raquo;. Seguramente, precis&oacute; el Papa Francisco, Jes&uacute;s &laquo;te encontr&oacute; el d&iacute;a de tu Bautismo: eso es verdad, eras ni&ntilde;o&raquo;. Y con el Bautismo, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;te ha justificado y te ha hecho parte de su pueblo&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&laquo;Todos nosotros \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 hemos tenido en nuestra vida alg&uacute;n encuentro con &Eacute;l&raquo;, un encuentro verdadero en el que &laquo;sent&iacute; que Jes&uacute;s me miraba&raquo;. No es una experiencia s&oacute;lo &laquo;para santos&raquo;. Y &laquo;si no recordamos, ser&aacute; bonito hacer un poco de memoria y pedir al Se&ntilde;or que nos d&eacute; la memoria, porque &Eacute;l recuerda, &Eacute;l se acuerda del encuentro&raquo;. Al respecto el Papa Francisco hizo referencia al libro de Jerem&iacute;as donde se lee: &laquo;Recuerdo tu cari&ntilde;o juvenil, el amor que me ten&iacute;as de novia&raquo;. Habla, por lo tanto, de &laquo;aquel encuentro entusiasta del inicio, aquel encuentro nuevo: &Eacute;l jam&aacute;s olvida, m&aacute;s bien nosotros olvidamos el encuentro con Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una &laquo;buena tarea para hacer en casa&raquo; sugiri&oacute; el Papa Francisco, ser&iacute;a precisamente volver a pensar &laquo;cuando sent&iacute; verdaderamente al Se&ntilde;or cerca de m&iacute;&raquo;, &laquo;cuando sent&iacute; que ten&iacute;a que cambiar de vida y ser mejor o perdonar a una persona&raquo;, &laquo;cuando sent&iacute; al Se&ntilde;or que me ped&iacute;a algo&raquo; y, por ello, &laquo;cuando me encontr&eacute; al Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestra fe, de hecho, &laquo;es un encuentro con Jes&uacute;s&raquo;. Precisamente &laquo;este es el fundamento de la fe: he encontrado a Jes&uacute;s como Sa&uacute;l&raquo; tal y como lo relata el pasaje de los Hechos de los ap&oacute;stoles propuesto por la liturgia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as&iacute;, prosigui&oacute; el Papa Francisco, si uno se dice a s&iacute; mismo &laquo;no me acuerdo&raquo; del encuentro con el Se&ntilde;or, es oportuno que pida la gracia: &laquo;Se&ntilde;or, &iquest;cu&aacute;ndo fui consciente de encontrarte? &iquest;Cu&aacute;ndo me dijiste algo que cambi&oacute; mi vida o me invitaste a dar aquel paso hacia adelante en la vida?&raquo;. Y, recomend&oacute; el Papa, &laquo;esta es una bonita oraci&oacute;n, hacedla cada d&iacute;a&raquo;. Y cuando despu&eacute;s &laquo;te acuerdes, regoc&iacute;jate en ese recuerdo que es un recuerdo de amor&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&laquo;Otra bonita tarea&raquo;, propuso el Papa, &laquo;ser&iacute;a tomar los Evangelios&raquo; y releer las muchas historias que existen para &laquo;ver c&oacute;mo Jes&uacute;s encuentra a la gente, c&oacute;mo elige a los ap&oacute;stoles&raquo;. Y darse cuenta, quiz&aacute;, de que alguno de los encuentros se &laquo;asemeja al m&iacute;o&raquo;, porque &laquo;cada uno tiene su propio&raquo; encuentro.<\/p>\n<p align=\"justify\">He aqu&iacute; entonces las dos sugerencias pr&aacute;cticas y concretas del Papa, &laquo;que nos har&aacute;n bien&raquo;. En primer lugar &laquo;rezar y pedir la gracia de la memoria&raquo; y preguntarnos: &laquo;&iquest;Cu&aacute;ndo, Se&ntilde;or, fue ese encuentro, ese primer amor?&raquo;. Para &laquo;no escuchar el reproche que el Se&ntilde;or hace en el Apocalipsis: \u201cPero tengo contra ti que has abandonado tu amor primero\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">La segunda sugerencia del Papa es, precisamente, &laquo;tomar el Evangelio y ver los numerosos encuentros de Jes&uacute;s con muchas personas diversas&raquo;. Resulta evidente, explic&oacute;, que &laquo;el Se&ntilde;or quiere encontrarnos, quiere que la relaci&oacute;n con nosotros sea cara a cara&raquo;. Seguramente &laquo;en nuestra vida hubo un encuentro fuerte que nos gui&oacute; a cambiar un poco la vida y a ser mejores&raquo;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Precisamente la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, es &laquo;otro encuentro con Jes&uacute;s, para realizar lo que hemos escuchado&raquo; en el Evangelio (<i>Juan <\/i>6, 52-59): &laquo;El que come mi carne y bebe mi sangre habita en m&iacute; y yo en &eacute;l&raquo;. S&iacute;, precisamente para permanecer as&iacute; &laquo;en el Se&ntilde;or, vamos ahora hacia este encuentro cotidiano&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Un encuentro para cada uno Viernes 24 de abril de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano,&nbsp; ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 18, viernes 1 de mayo de 2015 &nbsp; Cada hombre tiene un encuentro personal con el Se&ntilde;or. 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