{"id":39396,"date":"2016-10-05T22:34:27","date_gmt":"2016-10-06T03:34:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obedecer-dialogando-16-de-abril-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:27","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:27","slug":"obedecer-dialogando-16-de-abril-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/obedecer-dialogando-16-de-abril-de-2015\/","title":{"rendered":"Obedecer dialogando (16 de abril de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Obedecer dialogando<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 16 de abril de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 17 de abril de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Papa Francisco record&oacute; a Benedicto XVI en el d&iacute;a de su octog&eacute;simo octavo cumplea&ntilde;os. Y por el Papa em&eacute;rito ofreci&oacute; la misa que celebr&oacute; el jueves 16 de abril, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta, invitando a los presentes a unirse a &eacute;l en la oraci&oacute;n &laquo;para que el Se&ntilde;or lo sostenga y le done mucha alegr&iacute;a y felicidad&raquo;.<\/p>\n<p>En la homil&iacute;a, el Pont&iacute;fice hizo referencia al tema de la obediencia, un tema puesto de relieve por la liturgia del d&iacute;a. Y cit&oacute; inmediatamente las &uacute;ltimas palabras del pasaje del evangelio de Juan (3, 31-36): &laquo;El que no crea al Hijo no ver&aacute; la vida&raquo;. Refiri&eacute;ndose a la primera lectura (<i>Hechos de los ap&oacute;stoles<\/i> 5, 27-33), el Pont&iacute;fice record&oacute; tambi&eacute;n el momento en que &laquo;los ap&oacute;stoles dijeron a los sumos sacerdotes: hay que obedecer a Dios antes que a los hombres&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;La obediencia \u2014explic&oacute; el Papa Francisco\u2014 muchas veces nos conduce por una senda que no es la que yo pienso que debe ser: existe otra, la obediencia de Jes&uacute;s que dice al Padre en el huerto de los Olivos \u201cque se cumpla tu voluntad\u201d&raquo;. Obrando as&iacute;, Jes&uacute;s &laquo;obedece y nos salva a todos&raquo;. Por lo tanto, debemos estar dispuestos a &laquo;obedecer, tener la valent&iacute;a de cambiar de camino cuando el Se&ntilde;or nos lo pide&raquo;. Y &laquo;por ello quien obedece tiene la vida eterna; y quien no obedece, la ira de Dios permanece en &eacute;l&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente &laquo;en este marco&raquo;, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;podemos reflexionar sobre la primera lectura&raquo;, m&aacute;s precisamente sobre el &laquo;di&aacute;logo entre los ap&oacute;stoles y los sumos sacerdotes&raquo;. Una &laquo;historia que hab&iacute;a iniciado poco antes, en el mismo cap&iacute;tulo quinto de los Hechos de los ap&oacute;stoles&raquo;. As&iacute; pues, retomando el tema, &laquo;los ap&oacute;stoles predicaban al pueblo y con frecuencia se reun&iacute;an en el p&oacute;rtico de Salom&oacute;n. Todo el pueblo iba all&iacute; a escucharlos: hac&iacute;an milagros y el n&uacute;mero de los creyentes crec&iacute;a&raquo;. Pero &laquo;un peque&ntilde;o grupo no se atrev&iacute;a a unirse a ellos por temor, estaban lejos&raquo;. Sin embargo, afirm&oacute; el Papa, &laquo;tambi&eacute;n de los sitios vecinos, de los poblados vecinos, llevaban a los enfermos a las plazas, en camillas, para que al pasar Pedro, al menos su sombra, los cubriese un poco y los curase. Y se curaban&raquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, contin&uacute;a la narraci&oacute;n de los Hechos, &laquo;los sacerdotes y el grupo dirigente del pueblo se enfureci&oacute;&raquo;: de hecho ten&iacute;an &laquo;muchos celos porque el pueblo segu&iacute;a a los ap&oacute;stoles, los exaltaba, los loaba&raquo;. Y as&iacute; dieron orden &laquo;de meterlos en la c&aacute;rcel&raquo;. Pero, continu&oacute; Francisco, &laquo;por la noche el &aacute;ngel de Dios los libera, y no es la primera vez que har&aacute; esto&raquo;. Por eso cuando &laquo;por la ma&ntilde;ana los sacerdotes se re&uacute;nen para juzgarlos la c&aacute;rcel estaba cerrada, toda cerrada y ellos no estaban&raquo;. Despu&eacute;s tienen conocimiento de que los ap&oacute;stoles hab&iacute;an regresado all&iacute;, al p&oacute;rtico de Salom&oacute;n, a predicar al pueblo. Y los convocaron de nuevo a su presencia.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice dijo que el pasaje de los Hechos que propone hoy la liturgia cuenta lo que sucede en aquel momento: los comandantes y los sirvientes &laquo;condujeron a los ap&oacute;stoles y los presentaron en el Sanedr&iacute;n&raquo;. Y, se lee tambi&eacute;n en la Escritura, &laquo;el sumo sacerdote los interrog&oacute; diciendo: \u201c&iquest;No os hab&iacute;amos prohibido expresamente ense&ntilde;ar en ese nombre? Y hab&eacute;is llenado Jerusal&eacute;n con vuestra ense&ntilde;anza y quer&eacute;is hacernos responsables de la sangre de ese hombre&raquo;.<\/p>\n<p>A estas acusaciones Pedro responde: &laquo;Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres&raquo;. Y as&iacute; &laquo;repite la historia de salvaci&oacute;n hasta Jes&uacute;s&raquo;. Pero &laquo;al o&iacute;r este kerigma de Pedro, esta predicaci&oacute;n de Pedro sobre la redenci&oacute;n realizada por Dios a trav&eacute;s de Jes&uacute;s al pueblo&raquo;, los miembros del Sanedr&iacute;n &laquo;se enfurecieron y quer&iacute;an matarlos&raquo;. En realidad, &laquo;fueron incapaces de reconocer la salvaci&oacute;n de Dios&raquo; aun siendo &laquo;doctores&raquo; que &laquo;hab&iacute;an estudiado la historia del pueblo, hab&iacute;an estudiado las profec&iacute;as, hab&iacute;an estudiado la ley, conoc&iacute;an casi toda la teolog&iacute;a de pueblo de Israel, la revelaci&oacute;n de Dios, sab&iacute;an todo: eran doctores&raquo;.<\/p>\n<p>La pregunta es &laquo;&iquest;por qu&eacute; esta dureza de coraz&oacute;n?&raquo;. S&iacute;, afirm&oacute; el Papa, su dureza &laquo;no es dureza de mente, no es una simple testarudez&raquo;. La dureza est&aacute; en su coraz&oacute;n. Y entonces &laquo;se puede preguntar: &iquest;c&oacute;mo es el recorrido de esta testarudez total de mente y coraz&oacute;n? C&oacute;mo se llega a esto, a esta cerraz&oacute;n, que incluso los ap&oacute;stoles ten&iacute;an antes de que llegara el Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. Tanto que Jes&uacute;s dice a los dos disc&iacute;pulos de Ema&uacute;s: &laquo;Necios y torpes para entender las cosas de Dios&raquo;. <\/p>\n<p>En el fondo, explic&oacute; el Papa Francisco, &laquo;la historia de esta testarudez, el itinerario, es cerrarse en s&iacute; mismos, no dialogar, es la falta de di&aacute;logo&raquo;. Eran personas que &laquo;no sab&iacute;an dialogar, no sab&iacute;an dialogar con Dios porque no sab&iacute;an orar y escuchar la voz del Se&ntilde;or; y no sab&iacute;an dialogar con los dem&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>Esta cerraz&oacute;n al di&aacute;logo les llevaba a interpretar &laquo;la ley para hacerla m&aacute;s precisa, pero estaban cerrados a los signos de Dios en la historia, estaban cerrados al pueblo: estaban cerrados, cerrados&raquo;. Y &laquo;la falta de di&aacute;logo, esta cerraz&oacute;n de coraz&oacute;n, los llev&oacute; a no obedecer a Dios&raquo;. <\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s &laquo;este es el drama de estos doctores de Israel, de estos te&oacute;logos del pueblo de Dios: no sab&iacute;an escuchar, no sab&iacute;an dialogar&raquo;. Porque, afirm&oacute; el Papa, &laquo;el di&aacute;logo se hace con Dios y con los hermanos&raquo;. Y &laquo;esta furia y el deseo de hacer callar a todos los que predican, en este caso la novedad de Dios, es decir, que Jes&uacute;s ha resucitado&raquo; es claramente &laquo;el signo de que no se sabe dialogar, que una persona no est&aacute; abierta a la voz del Se&ntilde;or, a los signos que el Se&ntilde;or realiza en el pueblo&raquo;. Por lo tanto, &laquo;no tienen raz&oacute;n, pero llegan&raquo; a estar furiosos y a querer matar a los Ap&oacute;stoles. &laquo;Es un itinerario doloroso&raquo;, insisti&oacute; el Papa Francisco, tambi&eacute;n porque &laquo;estos son los mismos que pagaron a los guardias del sepulcro para hacer decir que los disc&iacute;pulos hab&iacute;an robado el cuerpo de Jes&uacute;s: hacen de todo para no abrirse a la voz de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Antes de seguir con la celebraci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a \u2014&laquo;que es la vida de Dios, que nos habla desde lo alto, como Jes&uacute;s dice a Nicodemo&raquo;\u2014, el Papa Francisco pidi&oacute; &laquo;por los maestros, por los doctores, por los que ense&ntilde;an al pueblo de Dios, para que no se cierren, para que dialoguen, y as&iacute; se salven de la ira de Dios que, si no cambian de actitud, pesar&aacute; sobre ellos&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Obedecer dialogando Jueves 16 de abril de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 17 de abril de 2015 &nbsp; El Papa Francisco record&oacute; a Benedicto XVI en el d&iacute;a de su octog&eacute;simo octavo cumplea&ntilde;os. 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