{"id":39397,"date":"2016-10-05T22:34:31","date_gmt":"2016-10-06T03:34:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/armonia-pobreza-paciencia-14-de-abril-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:31","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:31","slug":"armonia-pobreza-paciencia-14-de-abril-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/armonia-pobreza-paciencia-14-de-abril-de-2015\/","title":{"rendered":"Armon\u00eda, pobreza, paciencia (14 de abril de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Armon&iacute;a, pobreza, paciencia<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 14 de abril de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 17 de abril de 2015<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>Tres gracias que hay que pedir para las comunidades cristianas: la armon&iacute;a, la pobreza y la paciencia. Continuando la reflexi&oacute;n sobre el relato del di&aacute;logo nocturno entre Jes&uacute;s y Nicodemo \u2014en el centro de la liturgia de la Palabra\u2014 el Papa Francisco dedic&oacute; la homil&iacute;a de la misa que celebr&oacute; en Santa Marta el martes 14 de abril al tema de &laquo;renacer&raquo;, que para la Iglesia significa &laquo;renacer en el Esp&iacute;ritu&raquo;.<\/p>\n<p>El obispo de Roma se remiti&oacute; a las lecturas del d&iacute;a anterior, recordando que las mismas invitaban a &laquo;reflexionar sobre una de las numerosas transformaciones&raquo; que obra el Esp&iacute;ritu: la de dar &laquo;valent&iacute;a&raquo;, transformando al hombre &laquo;de cobarde y miedoso&raquo; a &laquo;valiente, con una valent&iacute;a fuerte para anunciar a Jes&uacute;s, sin miedo&raquo;. De la persona en particular el Papa pas&oacute; a considerar &laquo;lo que hace el Esp&iacute;ritu en una comunidad&raquo;.<\/p>\n<p>Releyendo el pasaje de los Hechos de los ap&oacute;stoles (4, 32-37) que describe las primeras comunidades cristianas, parece encontrarse ante la descripci&oacute;n de un mundo ideal: &laquo;todos eran amigos, todos pon&iacute;an todo en com&uacute;n, nadie peleaba&raquo;. Un relato, explic&oacute; el Papa Francisco, que &laquo;es como un resumen, como si la vida se detuviese un poco y el Esp&iacute;ritu de Dios nos hiciese entrever lo que podr&iacute;a hacer en una comunidad, c&oacute;mo se podr&iacute;a transformar una comunidad: una comunidad diocesana, una comunidad parroquial, religiosa, una comunidad familiar&raquo;.<\/p>\n<p>En esta descripci&oacute;n el Pont&iacute;fice puso de relieve dos signos caracter&iacute;sticos del &laquo;renacer en una comunidad&raquo;. Ante todo la armon&iacute;a: &laquo;El grupo de los creyentes ten&iacute;a un solo coraz&oacute;n y una sola alma&raquo;. Quien renace del Esp&iacute;ritu tiene la &laquo;gracia de la unidad, de la armon&iacute;a&raquo;. El Esp&iacute;ritu Santo, en efecto, es &laquo;el &uacute;nico que puede darnos la armon&iacute;a&raquo; porque &laquo;&Eacute;l es tambi&eacute;n la armon&iacute;a entre el Padre y el Hijo&raquo;. Hay luego un segundo signo, y es el del &laquo;bien com&uacute;n&raquo;. Se lee en la Escritura: &laquo;Entre ellos no hab&iacute;a necesitados&#8230;, nadie llamaba suyo propio nada de lo que ten&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>En este punto el Papa destac&oacute; c&oacute;mo estos dos aspectos forman &laquo;un paso&raquo; solo en el camino de la comunidad que renace. Esta, en efecto, comienza a vivir tambi&eacute;n &laquo;problemas&raquo;. Por ejemplo est&aacute; el caso &laquo;del matrimonio de Anan&iacute;as y Safira&raquo;, quienes, al entrar en la comunidad, &laquo;buscaron enga&ntilde;ar a la misma&raquo;. Una experiencia negativa que se puede traer hasta nuestros d&iacute;as: es similar, explic&oacute; el Papa Francisco, a los &laquo;los bienhechores que se acercan a la Iglesia, entran para ayudarla y usar a la Iglesia para sus propios asuntos&raquo;. Est&aacute;n, luego, tambi&eacute;n &laquo;las persecuciones&raquo; que, por lo dem&aacute;s, hab&iacute;an sido &laquo;anunciadas por Jes&uacute;s&raquo;: al respecto el Pont&iacute;fice hizo referencia a &laquo;la &uacute;ltima de las bienaventuranzas de Mateo: \u201cBienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa&#8230; Alegraos\u201d&raquo;. Y record&oacute; tambi&eacute;n que Jes&uacute;s &laquo;promete muchas cosas hermosas, la paz, la abundancia: \u201cTendr&eacute;is cien veces m&aacute;s con las persecuciones\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Todo esto se encuentra &laquo;en la primera comunidad renacida por el Esp&iacute;ritu Santo&raquo;, a la que Pedro explica: &laquo;Hermanos no os maravill&eacute;is de estas persecuciones, de este incendio que estall&oacute; entre vosotros&raquo;. En la &laquo;imagen del incendio&raquo;, coment&oacute; el Pont&iacute;fice, encontramos la imagen del &laquo;fuego que purifica el oro&raquo;, o sea: el &laquo;oro de una comunidad que renace del Esp&iacute;ritu Santo es purificado por las dificultades, las persecuciones&raquo;.<\/p>\n<p>A este punto el Papa introdujo un tercer elemento importante, recordando el &laquo;consejo de Jes&uacute;s&raquo; a quien se encuentra &laquo;en medio de dificultades, de persecuciones: \u201ctened paciencia, porque con la paciencia salvar&eacute;is vuestras vidas, vuestras almas\u201d&raquo;. Se necesita, por lo tanto, &laquo;la paciencia para soportar: soportar los problemas, soportar las dificultades, soportar las maledicencias, las calumnias, soportar las enfermedades, soportar el dolor de la p&eacute;rdida de un hijo, de una mujer, de un marido, de una madre, de un padre&#8230; la paciencia&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; los tres elementos: una comunidad cristiana &laquo;muestra que ha renacido en el Esp&iacute;ritu Santo, cuando es una comunidad que busca la armon&iacute;a&raquo; y no la divisi&oacute;n interna, &laquo;cuando busca la pobreza&raquo;, y &laquo;no la acumulaci&oacute;n de riquezas \u2014las riquezas, en efecto, &laquo;son para el servicio&raquo;\u2014 y cuando tiene paciencia, es decir, cuando &laquo;no se enfada r&aacute;pidamente ante las dificultades y se siente ofendida&raquo;, porque &laquo;el siervo de Yahv&eacute;, Jes&uacute;s, es paciente&raquo;.<\/p>\n<p> A la luz de todo lo dicho, el Papa concluy&oacute; su reflexi&oacute;n exhortando a todos, &laquo;en esta segunda semana de Pascua&raquo;, a &laquo;pensar en nuestras comunidades&raquo;, ya sean diocesanas, parroquiales, familiares o de otro tipo, para pedir tres gracias: la &laquo;de la armon&iacute;a, que es m&aacute;s que la unidad&raquo;, la &laquo;de la pobreza&raquo; \u2014que no significa &laquo;miseria&raquo;: en efecto, especific&oacute; el Papa Francisco, quien posee algo &laquo;debe administrarlo bien por el bien com&uacute;n y con generosidad&raquo;\u2014 y por &uacute;ltimo la &laquo;de la paciencia&raquo;. Tenemos que entender, en efecto, que no solamente &laquo;cada uno de nosotros&raquo; recibi&oacute; la gracia de &laquo;renacer en el Esp&iacute;ritu&raquo;, sino que esta gracia es tambi&eacute;n para &laquo;nuestras comunidades&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Armon&iacute;a, pobreza, paciencia Martes 14 de abril de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 17 de abril de 2015 &nbsp; Tres gracias que hay que pedir para las comunidades cristianas: la armon&iacute;a, la pobreza y la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/armonia-pobreza-paciencia-14-de-abril-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abArmon\u00eda, pobreza, paciencia (14 de abril de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}