{"id":39400,"date":"2016-10-05T22:34:35","date_gmt":"2016-10-06T03:34:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-si-pero-24-de-marzo-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:35","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:35","slug":"cristianos-si-pero-24-de-marzo-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-si-pero-24-de-marzo-de-2015\/","title":{"rendered":"\u00bfCristianos? S\u00ed, pero&#8230; (24 de marzo de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>&nbsp;&iquest;Cristianos? S&iacute;, pero&#8230;<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 24 de marzo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 13, viernes 27 de marzo de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;ntos se dicen cristianos pero no aceptan &laquo;el estilo&raquo; con el cual Dios quiere salvarnos? Son a quienes el Papa Francisco defini&oacute; como &laquo;cristianos s&iacute;, pero&#8230;&raquo;, incapaces de comprender que la salvaci&oacute;n pasa por la cruz. Y Jes&uacute;s en la cruz \u2014explic&oacute; el Pont&iacute;fice en la homil&iacute;a de la misa que celebr&oacute; en Santa Marta el martes 24 de marzo\u2014 es precisamente &laquo;el n&uacute;cleo del mensaje de la liturgia de hoy&raquo;.<\/p>\n<p>En el pasaje evang&eacute;lico de san Juan (8, 21-30), Jes&uacute;s dice: &laquo;Cuando levant&eacute;is en alto al Hijo del hombre&#8230;&raquo; y, anunciando su muerte en la cruz, recuerda la serpiente de bronce que Mois&eacute;s hizo elevar &laquo;para curar a los israelitas en el desierto&raquo;, como se lee en la primera lectura tomada del libro de los N&uacute;meros (21, 4-9). El pueblo de Dios esclavo en Egipto \u2014explic&oacute; el Papa\u2014 hab&iacute;a sido liberado: &laquo;Ellos hab&iacute;an visto verdaderos milagros. Y, cuando tuvieron miedo, en el momento de la persecuci&oacute;n del fara&oacute;n, cuando estuvieron ante el mar Rojo, vieron el milagro&raquo; que Dios hab&iacute;a realizado para ellos. El &laquo;camino de liberaci&oacute;n&raquo; comenz&oacute; con la alegr&iacute;a. Los israelitas &laquo;estaban contentos&raquo; porque fueron &laquo;liberados de la esclavitud&raquo;, contentos porque &laquo;llevaban consigo la promesa de una tierra muy buena, una tierra s&oacute;lo para ellos&raquo; y porque &laquo;ninguno de ellos hab&iacute;a muerto&raquo; en la primera parte del viaje. Tambi&eacute;n las mujeres estaban contentas porque ten&iacute;an con ellas &laquo;las joyas de las mujeres egipcias&raquo;.<\/p>\n<p>Pero a un cierto punto, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, en el momento que &laquo;se alargaba el camino&raquo;, el pueblo ya no soport&oacute; el viaje y &laquo;se cans&oacute;&raquo;. Por ello comenz&oacute; a hablar &laquo;contra Dios y contra Mois&eacute;s: &iquest;por qu&eacute; nos han sacado de Egipto para morir en el desierto?&raquo;. Comenz&oacute; &laquo;a criticar: a hablar mal de Dios, de Mois&eacute;s&raquo;, diciendo: &laquo;No tenemos ni pan ni agua, y nos da n&aacute;useas ese pan sin sustancia, el man&aacute;&raquo;. Es decir, a los israelitas &laquo;les daban n&aacute;useas las ayudas de Dios, el don de Dios. Y, as&iacute;, la alegr&iacute;a del comienzo de la liberaci&oacute;n se convirti&oacute; en tristeza, en murmuraci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Probablemente prefer&iacute;an &laquo;un mago que con la varita m&aacute;gica&raquo; los liberase y no un Dios que les hiciese caminar y que &laquo;en cierto modo&raquo; les hiciese &laquo;ganar la salvaci&oacute;n&raquo; o, &laquo;al menos, merecerla en parte&raquo;.<\/p>\n<p>En la Escritura se ve &laquo;un pueblo descontento&raquo; y, destac&oacute; el Papa Francisco, &laquo;la cr&iacute;tica es una v&iacute;a de salida de ese descontento&raquo;. En su descontento &laquo;se desahogaban, pero no se daban cuenta de que con esa actitud envenenaban su alma&raquo;. He aqu&iacute;, entonces, la llegada de las serpientes, porque &laquo;as&iacute;, como el veneno de las serpientes, en ese momento el pueblo ten&iacute;a el alma envenenada&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n Jes&uacute;s habla de la misma actitud, de &laquo;ese modo de ser no contento, no satisfecho&raquo;. Refiri&eacute;ndose a un pasaje que encontramos en los Evangelios de san Mateo (11, 17) y de san Lucas (7, 32), el Pont&iacute;fice dijo: &laquo;Jes&uacute;s, cuando habla de esta actitud dice: \u201c&iquest;Qui&eacute;n os entiende a vosotros? Sois como esos ni&ntilde;os en la plaza: hemos tocado la flauta, y no hab&eacute;is bailado; os hemos cantado lamentaciones, y no hab&eacute;is llorado. Entonces, &iquest;nada os satisface?\u201d&raquo;. Es decir, el problema &laquo;no era la salvaci&oacute;n, la liberaci&oacute;n&raquo;, porque &laquo;todos la quer&iacute;an&raquo;; el problema era &laquo;el estilo de Dios: no gustaba el sonido de Dios para bailar; no gustaban las lamentaciones de Dios para llorar&raquo;. Entonces, &laquo;&iquest;qu&eacute; quer&iacute;an?&raquo;. Quer&iacute;an, explic&oacute; el Papa, obrar &laquo;seg&uacute;n su pensamiento, elegir el propio camino de salvaci&oacute;n&raquo;. Pero ese camino &laquo;no conduc&iacute;a a nada&raquo;.<\/p>\n<p>Una actitud que encontramos a&uacute;n hoy. Incluso &laquo;entre los cristianos&raquo;, se pregunt&oacute; el Papa Francisco, &iquest;cu&aacute;ntos est&aacute;n &laquo;un poco envenenados&raquo; de esta insatisfacci&oacute;n? O&iacute;mos decir: &laquo;S&iacute;, verdaderamente, Dios es bueno, pero cristianos s&iacute;, pero&#8230;&raquo;. Son los que, explic&oacute;, &laquo;no terminan de abrir el coraz&oacute;n a la salvaci&oacute;n de Dios&raquo; y &laquo;piden siempre condiciones&raquo;; los que dicen: &laquo;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, yo quiero ser salvado, pero por este camino&raquo;. Es as&iacute; que &laquo;el coraz&oacute;n se envenena&raquo;. Es el coraz&oacute;n de los &laquo;cristianos tibios&raquo;, que tienen siempre algo de qu&eacute; lamentarse: &laquo;\u201cpero el Se&ntilde;or, &iquest;por qu&eacute; me ha hecho esto?\u201d \u2013\u201cpero te ha salvado, te ha abierto la puerta, te ha perdonado muchos pecados\u201d\u2013 \u201cS&iacute;, s&iacute;, es verdad, pero&#8230;\u201d&raquo;. El israelita en el desierto dec&iacute;a: &laquo;Yo quisiera agua, pan, eso que me gusta, no esta comida tan ligera. Estoy hastiado&raquo;. Y tambi&eacute;n nosotros &laquo;muchas veces decimos que estamos hastiados del estilo divino&raquo;. Destac&oacute; el Papa Francisco: No aceptar el don de Dios con su estilo, ese es el pecado, ese es el veneno; lo que envenena el alma, quita la alegr&iacute;a, no deja seguir&raquo;.<\/p>\n<p>Y &laquo;&iquest;c&oacute;mo resuelve todo esto el Se&ntilde;or? Con el mismo veneno, con el mismo pecado&raquo;: es decir, &laquo;&Eacute;l mismo toma sobre s&iacute; el veneno, el pecado y es elevado&raquo;. As&iacute; sana &laquo;esta tibieza del alma, ese ser cristianos a medias&raquo;, ese ser &laquo;cristianos s&iacute;, pero&#8230;&raquo;. La curaci&oacute;n, explic&oacute; el Papa, llega s&oacute;lo &laquo;mirando la cruz&raquo;, mirando a Dios que asume nuestros pecados: &laquo;mi pecado est&aacute; all&iacute;&raquo;. Sin embargo, &laquo;cu&aacute;ntos cristianos mueren en el desierto de su tristeza, de su murmuraci&oacute;n, de su no querer el estilo de Dios&raquo;. Esta es la reflexi&oacute;n para cada cristiano: mientras Dios &laquo;nos salva y nos muestra c&oacute;mo nos salva&raquo;, yo &laquo;no soy capaz de tolerar un poco un camino que no me gusta mucho&raquo;. Es &laquo;ese ego&iacute;smo que Jes&uacute;s reprochaba a su generaci&oacute;n&raquo;, la que dec&iacute;a acerca de Juan Bautista: &laquo;No, es un endemoniado&raquo;. Y la que cuando vino el Hijo del hombre lo defini&oacute; como un &laquo;comil&oacute;n&raquo; y un &laquo;borracho&raquo;. &laquo;&iquest;Pero qui&eacute;n os entiende?&raquo; dijo el Papa a&ntilde;adiendo: &laquo;Tambi&eacute;n yo, con mis caprichos espirituales ante la salvaci&oacute;n que Dios me da, &iquest;qui&eacute;n me entiende?&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; entonces la invitaci&oacute;n a los fieles: &laquo;Miremos a la serpiente, el veneno ah&iacute; en el cuerpo de Cristo, el veneno de todos los pecados del mundo y pidamos la gracia de aceptar los momentos dif&iacute;ciles; de aceptar el estilo divino de salvaci&oacute;n; de aceptar tambi&eacute;n esta comida tan ligera de la que se lamentaban los jud&iacute;os&raquo;: la gracia, o sea, &laquo;de aceptar los caminos por los cuales el Se&ntilde;or me conduce hacia adelante&raquo;. El Papa Francisco concluy&oacute; deseando que la Semana Santa &laquo;nos ayude a salir de esta tentaci&oacute;n de llegar a ser \u201ccristianos s&iacute;, pero&#8230;\u201d&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE &nbsp;&iquest;Cristianos? S&iacute;, pero&#8230; Martes 24 de marzo de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 13, viernes 27 de marzo de 2015 &nbsp; &iquest;Cu&aacute;ntos se dicen cristianos pero no aceptan &laquo;el estilo&raquo; con el cual Dios quiere salvarnos? Son &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-si-pero-24-de-marzo-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfCristianos? 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