{"id":39401,"date":"2016-10-05T22:34:37","date_gmt":"2016-10-06T03:34:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-mujeres-y-tres-jueces-23-de-marzo-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:37","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:37","slug":"tres-mujeres-y-tres-jueces-23-de-marzo-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-mujeres-y-tres-jueces-23-de-marzo-de-2015\/","title":{"rendered":"Tres mujeres y tres jueces (23 de marzo de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>&nbsp;Tres mujeres y tres jueces&nbsp; <\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes 23 de marzo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 13, viernes 27 de marzo de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Donde no hay misericordia, no hay justicia&raquo;. Quien paga por la falta de misericordia es, tambi&eacute;n hoy, el pueblo de Dios que sufre cuando encuentra &laquo;jueces especuladores, viciosos y r&iacute;gidos&raquo; incluso en la Iglesia que es &laquo;santa, pecadora, necesitada&raquo;. Lo dijo el Papa el lunes 23 de marzo en la misa celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>El Papa Francisco destac&oacute; inmediatamente que las lecturas propuestas por la liturgia \u2014tomadas del libro de Daniel (13, 1-9.15-17.19-30.33-62) y del Evangelio de san Juan (8, 1-11)\u2014 &laquo;nos hacen ver dos juicios a dos mujeres&raquo;. Pero, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;yo me permito recordar otro juicio que se refiere a una mujer: el que Jes&uacute;s nos relata en el cap&iacute;tulo 18 de san Lucas&raquo;. As&iacute;, pues, &laquo;hay tres mujeres y tres jueces: una mujer inocente, Susana; otra, pecadora, la ad&uacute;ltera; y una tercera, la del Evangelio de san Lucas, una pobre viuda&raquo;. Y &laquo;las tres, seg&uacute;n algunos padres de la Iglesia, son figuras aleg&oacute;ricas de la Iglesia: la Iglesia santa, la Iglesia pecadora y la Iglesia necesitada, porque las viudas y los hu&eacute;rfanos eran los m&aacute;s necesitados en ese tiempo&raquo;. Precisamente por esto, explic&oacute; el Papa, &laquo;los padres piensan que sean figuras aleg&oacute;ricas de la Iglesia&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio &laquo;los tres jueces son malos, los tres&raquo;. Y, continu&oacute;, &laquo;me urge destacar esto: en esa &eacute;poca el juez no era s&oacute;lo un juez civil: era civil y religioso, era las dos cosas juntas, juzgaba las cuestiones religiosas y tambi&eacute;n las civiles&raquo;. De este modo, &laquo;los tres eran corruptos: los que condujeron a la ad&uacute;ltera hasta Jes&uacute;s, los escribas, los fariseos, los que hac&iacute;an la ley y tambi&eacute;n emit&iacute;an los juicios, ten&iacute;an dentro del coraz&oacute;n la corrupci&oacute;n de la rigidez&raquo;. Para ellos, en efecto, &laquo;todo era la letra de la ley, lo que dec&iacute;a la ley, se sent&iacute;an puros: la ley dice esto y se debe hacer esto&#8230;&raquo;. Pero, destac&oacute; el Papa Francisco, &laquo;estos no eran santos; eran corruptos, corruptos porque una rigidez de ese tipo s&oacute;lo puede seguir adelante en una doble vida&raquo;. Tal vez precisamente los &laquo;que condenaban a estas mujeres luego iban a buscarlas por detr&aacute;s, a escondidas, para divertirse un poco&raquo;. Y el Papa quiso destacar tambi&eacute;n que &laquo;los r&iacute;gidos son \u2014uso el adjetivo que Jes&uacute;s les daba a ellos\u2014 hip&oacute;critas: llevan una doble vida&raquo;. En tal medida que &laquo;los que juzgan, pensemos en la Iglesia \u2014las tres mujeres son figuras aleg&oacute;ricas de la Iglesia\u2014, los que juzgan con rigidez a la Iglesia tienen una doble vida. Con la rigidez ni siquiera se puede respirar&raquo;.<\/p>\n<p>Refiri&eacute;ndose en especial al pasaje del libro de Daniel, el Papa record&oacute; que ciertamente &laquo;no eran santos tampoco ninguno de aquellos dos&raquo; que acusaron injustamente a Susana. Y precisamente &laquo;Daniel, a quien el Esp&iacute;ritu Santo mueve a profetizar, los llama \u201cenvejecidos en d&iacute;as y en cr&iacute;menes\u201d&raquo;. A uno de ellos le dice tambi&eacute;n: &laquo;La belleza te sedujo y la pasi&oacute;n pervirti&oacute; tu coraz&oacute;n. Lo mismo hac&iacute;ais con las mujeres israelitas, y ellas por miedo se acostaban con vosotros&raquo;. En definitiva, los dos &laquo;eran jueces viciosos, ten&iacute;an la corrupci&oacute;n del vicio, en este caso la lujuria&raquo;. Y &laquo;se dice que cuando se tiene este vicio de la lujuria, con los a&ntilde;os se hace m&aacute;s feroz, empeora&raquo;. Por lo tanto, los dos jueces &laquo;estaban corrompidos por los vicios&raquo;.<\/p>\n<p>Y &laquo;del tercer juez \u2014el del Evangelio de san Lucas que record&eacute; hace un momento\u2014 Jes&uacute;s dice que no tem&iacute;a a Dios y no le interesaba nadie: no le importaba nada, s&oacute;lo le interesaba &eacute;l mismo&raquo;, afirm&oacute; el Papa Francisco. Era, en pocas palabras, &laquo;un especulador, un juez que con su trabajo de juzgar hac&iacute;a los negocios&raquo;. Y era por ello &laquo;un corrupto, un corrupto de dinero, de prestigio&raquo;.<\/p>\n<p>El problema de fondo, explic&oacute; el Papa es que estas tres personas \u2014tanto el &laquo;especulador&raquo; como &laquo;los viciosos&raquo; y los &laquo;r&iacute;gidos&raquo;\u2014 &laquo;no conoc&iacute;an una palabra: no conoc&iacute;an lo que era la misericordia&raquo;. Porque &laquo;la corrupci&oacute;n los conduc&iacute;a lejos del hecho de comprender la misericordia&raquo;, de &laquo;ser misericordiosos&raquo;. En cambio &laquo;la Biblia nos dice que en la misericordia est&aacute; precisamente el justo juicio&raquo;. Y as&iacute; &laquo;las tres mujeres \u2014la santa, la pecadora y la necesitada\u2014 sufren por esta falta de misericordia&raquo;.<\/p>\n<p>Pero eso es v&aacute;lido &laquo;tambi&eacute;n hoy&raquo;. Y lo toca con la mano &laquo;el pueblo de Dios&raquo; que, &laquo;cuando encuentra a estos jueces, sufre un juicio sin misericordia, tanto en lo civil como en lo eclesi&aacute;stico&raquo;. Por lo dem&aacute;s, precis&oacute; el Papa, &laquo;donde no hay misericordia no hay justicia&raquo;. Y as&iacute; &laquo;cuando el pueblo de Dios se acerca voluntariamente para pedir perd&oacute;n, para ser juzgado, cu&aacute;ntas veces, cu&aacute;ntas veces, encuentra a uno de estos&raquo;. Encuentra &laquo;a los viciosos&raquo;, por ejemplo, &laquo;que est&aacute;n all&iacute;, capaces tambi&eacute;n de tratar de explotarlos&raquo;, y este &laquo;es uno de los pecados m&aacute;s graves&raquo;. Pero encuentra lamentablemente tambi&eacute;n a &laquo;los especuladores&raquo;, a quienes &laquo;no les importa nada y no dan ox&iacute;geno a esa alma, no dan esperanza: a ellos no les interesa&raquo;. Y encuentra &laquo;a los r&iacute;gidos, que castigan en los penitentes de lo que esconden en su alma&raquo;. He aqu&iacute;, entonces, &laquo;a la Iglesia santa, pecadora, necesitada, y a los jueces corruptos: sean ellos especuladores, viciosos o r&iacute;gidos&raquo;. Y &laquo;esto se llama falta de misericordia&raquo;.<\/p>\n<p>Como conclusi&oacute;n, el Papa Francisco quiso &laquo;recordar una de las palabras m&aacute;s bonitas del Evangelio, tomada precisamente del pasaje de san Juan, que me conmueve mucho: &iquest;Ninguno te ha condenado? \u2014Ninguno, Se&ntilde;or. \u2014Tampoco yo te condeno&raquo;. Y precisamente esta expresi&oacute;n de Jes&uacute;s \u2014&laquo;Tampoco yo te condeno&raquo;\u2014 es &laquo;una de las palabras m&aacute;s hermosas porque est&aacute; llena de misericordia&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE &nbsp;Tres mujeres y tres jueces&nbsp; Lunes 23 de marzo de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 13, viernes 27 de marzo de 2015 &nbsp; &laquo;Donde no hay misericordia, no hay justicia&raquo;. Quien paga por la falta de misericordia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-mujeres-y-tres-jueces-23-de-marzo-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTres mujeres y tres jueces (23 de marzo de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39401\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}