{"id":39408,"date":"2016-10-05T22:34:48","date_gmt":"2016-10-06T03:34:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/verguenza-y-misericordia-2-de-marzo-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:48","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:48","slug":"verguenza-y-misericordia-2-de-marzo-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/verguenza-y-misericordia-2-de-marzo-de-2015\/","title":{"rendered":"Verg\u00fcenza y misericordia (2 de marzo de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>&nbsp;Verg&uuml;enza y misericordia<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes 2 de marzo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 10, viernes 6 de marzo de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La capacidad de avergonzarse y acusarse a s&iacute; mismo, sin descargar la culpa siempre en los dem&aacute;s para juzgarlos y condenarlos, es el primer paso en el camino de la vida cristiana que conduce a pedir al Se&ntilde;or el don la misericordia. Es este el examen de conciencia sugerido por el Papa en la misa que celebr&oacute; el lunes 2 de marzo, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>Para su reflexi&oacute;n el Papa Francisco parti&oacute; de la primera lectura, tomada del libro de Daniel (9, 4-10). Est&aacute;, explic&oacute;, &laquo;el pueblo de Dios&raquo; que &laquo;pide perd&oacute;n, pero no es un perd&oacute;n de palabra: este pedir perd&oacute;n es un perd&oacute;n que viene del coraz&oacute;n porque el pueblo se siente pecador&raquo;. Y el pueblo &laquo;no se siente pecador en teor&iacute;a \u2014porque todos nosotros podemos decir \u201csomos todos pecadores\u201d, es verdad, es una verdad: &iexcl;todos aqu&iacute;!\u2014 pero ante el Se&ntilde;or dice las cosas malas que hizo y lo que no hizo de bueno&raquo;. Se lee, en efecto, en la Escritura: &laquo;Hemos pecado, hemos cometido cr&iacute;menes y delitos, nos hemos rebelado apart&aacute;ndonos de tus mandatos y preceptos. No hicimos caso a tus siervos los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros pr&iacute;ncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra&raquo;.<\/p>\n<p>En esencia, hizo notar el Papa Francisco, en estas palabras del pueblo est&aacute; &laquo;la descripci&oacute;n de todo lo malo que hicieron&raquo;. Y, as&iacute;, &laquo;el pueblo de Dios, en este momento, se acusa a s&iacute; mismo&raquo;. Y no se descarga con &laquo;los que nos persiguen&raquo;, con los &laquo;enemigos&raquo;. M&aacute;s bien se mira a s&iacute; mismo y dice: &laquo;Me acuso a m&iacute; mismo ante ti, Se&ntilde;or, y me averg&uuml;enzo&raquo;. Palabras claras, que encontramos tambi&eacute;n en el pasaje de Daniel: &laquo;Se&ntilde;or, a nosotros nos abruma la verg&uuml;enza&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Este pasaje de la Biblia \u2014sugiri&oacute; el Papa\u2014 nos hace reflexionar sobre una virtud cristiana, es m&aacute;s, en m&aacute;s de una virtud&raquo;. En efecto, &laquo;la capacidad de acusarse a s&iacute; mismo, la acusaci&oacute;n de s&iacute; mismo&raquo; es &laquo;el primer paso para encaminarse como cristiano&raquo;. En cambio, &laquo;todos nosotros somos maestros, somos doctores en justificarnos a nosotros mismos&raquo; con expresiones como: &laquo;Yo no fui, no, no es culpa m&iacute;a; pues s&iacute;, pero no era tanto&#8230; Las cosas no son as&iacute;&#8230;&raquo;.<\/p>\n<p>En definitiva, dijo el Papa Francisco, &laquo;todos encontramos una excusa&raquo; para justificarnos &laquo;de nuestras faltas, de nuestros pecados&raquo;. Es m&aacute;s, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;muchas veces somos capaces de poner esa cara de \u201c&iexcl;yo no lo s&eacute;!\u201d, cara de \u201cyo no lo hice, tal vez ser&aacute; otro\u201d&raquo;. En pocas palabras, estamos siempre listos para &laquo;pasar por inocente&raquo;. Pero as&iacute;, advirti&oacute; el Papa, &laquo;no se avanza en la vida cristiana&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, reafirm&oacute;, &laquo;el primer paso&raquo; es la capacidad de acusarse a s&iacute; mismo. Y es ciertamente &laquo;bueno&raquo; hacerlo con el sacerdote en la confesi&oacute;n. Pero, pregunt&oacute; el Papa Francisco, &laquo;antes y despu&eacute;s de la confesi&oacute;n, en tu vida, en tu oraci&oacute;n, &iquest;eres capaz de acusarte a t&iacute; mismo? &iquest;O es m&aacute;s f&aacute;cil acusar a los dem&aacute;s?&raquo;.<\/p>\n<p>Esta experiencia, destac&oacute; el obispo de Roma, suscita &laquo;algo un poco extra&ntilde;o pero que, al final, nos da paz y salud&raquo;. En efecto, &laquo;cuando comenzamos a mirar todo aquello de lo que somos capaces, nos sentimos mal, sentimos repugnancia&raquo; y llegamos a preguntarnos: &laquo;&iquest;Pero yo soy capaz de hacer esto?&raquo;. Por ejemplo, &laquo;cuando encuentro en mi coraz&oacute;n una envidia y s&eacute; que esa envidia es capaz de hablar mal del otro y matarlo moralmente&raquo;, me tengo que preguntar: &laquo;&iquest;Soy capaz de ello? S&iacute;, yo soy capaz&raquo;. Y precisamente &laquo;as&iacute; comienza esta sabidur&iacute;a, esta sabidur&iacute;a de acusarse a s&iacute; mismo&raquo;.<\/p>\n<p>Por consiguiente, &laquo;si no aprendemos este primer paso de la vida \u2014afirm&oacute; el Papa Francisco\u2014 jam&aacute;s daremos pasos hacia adelante por el camino de la vida cristiana, de la vida espiritual&raquo;. Porque, precisamente, &laquo;el primer paso&raquo; es siempre el de &laquo;acusarse a s&iacute; mismo&raquo;, incluso &laquo;sin decirlo: yo y mi conciencia&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto el Papa propuso un ejemplo concreto. Cuando vamos por la calle y pasamos ante una prisi&oacute;n, dijo, podr&iacute;amos pensar que los detenidos &laquo;se lo merecen&raquo;. Pero \u2014invit&oacute; a considerar\u2014 &laquo;&iquest;sabes que si no hubiese sido por la gracia de Dios, t&uacute; estar&iacute;as all&iacute;? &iquest;Has pensado que eres capaz de hacer las cosas que ellos hicieron, incluso peores?&raquo;. Esto, precisamente, &laquo;es acusarse a s&iacute; mismo, no esconder a uno mismo las ra&iacute;ces de pecado que est&aacute;n en nosotros, las tantas cosas que somos capaces de hacer, aunque no se vean&raquo;.<\/p>\n<p>Es una actitud, prosigui&oacute; el Papa Francisco, que &laquo;nos lleva a la verg&uuml;enza delante de Dios, y esta es una virtud: la verg&uuml;enza delante de Dios&raquo;. Para &laquo;avergonzarse&raquo; hay que decir: &laquo;Mira, Se&ntilde;or, siento repugnancia de m&iacute; mismo, pero t&uacute; eres grande: a m&iacute; la verg&uuml;enza, a ti \u2014y la pido\u2014 la misericordia&raquo;. Precisamente como dice la Escritura: &laquo;Se&ntilde;or, nos abruma la verg&uuml;enza, porque hemos pecado contra ti&raquo;. Y lo &laquo;podemos decir, porque soy capaz de pecar y hacer muchas cosas malas: \u201cA ti, Se&ntilde;or, nuestro Dios, la misericordia y el perd&oacute;n. La verg&uuml;enza para m&iacute; y a ti la misericordia y el perd&oacute;n\u201d&raquo;. Es un &laquo;di&aacute;logo con el Se&ntilde;or&raquo; que &laquo;nos har&aacute; bien en esta Cuaresma: la acusaci&oacute;n de nosotros mismos&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Pidamos misericordia&raquo; volvi&oacute; a proponer el Papa refiri&eacute;ndose especialmente al pasaje de la liturgia de san Lucas (6, 36-38). Jes&uacute;s &laquo;es claro: sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso&raquo;. Por lo dem&aacute;s, explic&oacute; el Papa Francisco, &laquo;cuando uno aprende a acusarse a s&iacute; mismo es misericordioso con los dem&aacute;s&raquo;. Y puede decir: &laquo;&iquest;Pero qui&eacute;n soy yo para juzgarlo, si soy capaz de hacer cosas peores?&raquo;. Es una frase importante: &laquo;&iquest;qui&eacute;n soy yo para juzgar al otro?&raquo;. Esto se comprende a la luz de la palabra de Jes&uacute;s &laquo;sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso&raquo; y con su invitaci&oacute;n a &laquo;no juzgar&raquo;. En cambio, reconoci&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;c&oacute;mo nos gusta juzgar a los dem&aacute;s, hablar mal de ellos&raquo;. Sin embargo, el Se&ntilde;or es claro: &laquo;no juzgu&eacute;is y no ser&eacute;is juzgados; no conden&eacute;is y no ser&eacute;is condenados; perdonad y ser&eacute;is perdonados&raquo;. Es un camino ciertamente &laquo;no f&aacute;cil&raquo;, que &laquo;inicia con la acusaci&oacute;n de uno mismo, inicia con esa verg&uuml;enza delante de Dios y con la petici&oacute;n de perd&oacute;n a &Eacute;l: pedir misericordia&raquo;. Precisamente &laquo;de ese primer paso se llega a esto que el Se&ntilde;or nos pide: ser misericordiosos, no juzgar a nadie, no condenar a nadie, ser generosos con los dem&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>En este perspectiva, el Papa invit&oacute; a orar para que &laquo;el Se&ntilde;or, en esta Cuaresma, nos d&eacute; la gracia de aprender a acusarnos a nosotros mismos, cada uno en su soledad&raquo;, pregunt&aacute;ndose: &laquo;&iquest;Soy capaz de hacer esto? &iquest;Con este sentimiento soy capaz de hacer esto? &iquest;Con este sentir que tengo en mi interior soy capaz de las cosas m&aacute;s perversas?&raquo;. Y orando as&iacute;: &laquo;ten piedad de m&iacute;, Se&ntilde;or, ay&uacute;dame a avergonzarme y dame misericordia, as&iacute; podr&eacute; ser misericordioso con los dem&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE &nbsp;Verg&uuml;enza y misericordia Lunes 2 de marzo de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 10, viernes 6 de marzo de 2015 &nbsp; La capacidad de avergonzarse y acusarse a s&iacute; mismo, sin descargar la culpa siempre en los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/verguenza-y-misericordia-2-de-marzo-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVerg\u00fcenza y misericordia (2 de marzo de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}