{"id":39409,"date":"2016-10-05T22:34:49","date_gmt":"2016-10-06T03:34:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ayuno-de-injusticia-20-de-febrero-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:49","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:49","slug":"ayuno-de-injusticia-20-de-febrero-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ayuno-de-injusticia-20-de-febrero-de-2015\/","title":{"rendered":"Ayuno de injusticia (20 de febrero de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>&nbsp;Ayuno de injusticia<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 20 de febrero de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 9, viernes 27 de febrero de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Usar a Dios para cubrir la injusticia es un pecado grav&iacute;simo&raquo;. Una severa advertencia contra las injusticias sociales, sobre todo las provocadas por quienes explotan a los trabajadores, expres&oacute; el Papa Francisco durante la misa celebrada el viernes 20 de febrero, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de Santa Marta. <\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice parti&oacute; de la oraci&oacute;n con la que al inicio del rito se elev&oacute; al Se&ntilde;or la petici&oacute;n &laquo;de acompa&ntilde;arnos en este camino cuaresmal, para que la observancia exterior corresponda a una profunda renovaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu&raquo;. Es decir, aclar&oacute;, para que &laquo;lo que nosotros hacemos exteriormente tenga una correspondencia, tenga frutos en el Esp&iacute;ritu&raquo;: en resumen, &laquo;que la observancia exterior no sea una formalidad&raquo;.<\/p>\n<p>Para hacer m&aacute;s concreta su reflexi&oacute;n, el Papa Francisco puso el ejemplo de quien practica el ayuno cuaresmal pensando: &laquo;Hoy es viernes, no se puede comer carne, me preparar&eacute; un buen plato de frutos del mar, un buen banquete&#8230; Yo lo cumplo, no como carne&raquo;. Pero as&iacute; \u2014afirm&oacute; inmediatamente\u2014 &laquo;pecas de gula&raquo;. Por lo dem&aacute;s, precisamente &laquo;esta es la distinci&oacute;n entre lo formal y lo real&raquo; acerca de lo que habla la primera lectura de la liturgia, tomada del libro del profeta Isa&iacute;as (58, 1-9a). En el texto la &laquo;gente se lamentaba porque el Se&ntilde;or no atend&iacute;a a sus ayunos&raquo;. Por su parte el Se&ntilde;or corrige al pueblo, con palabras que el Pont&iacute;fice resumi&oacute; as&iacute;: &laquo;El d&iacute;a de vuestro ayuno, atend&eacute;is vuestros asuntos, oprim&iacute;s a vuestros empleados. Vosotros ayun&aacute;is entre disputas y altercados y golpeando con pu&ntilde;os injustos&raquo;. Por ello &laquo;esto no es ayuno, no comer carne pero luego hacer todas estas cosas: altercar, explotar a los empleados&raquo; y otras cosas m&aacute;s.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n Jes&uacute;s, a&ntilde;adi&oacute; el Papa Francisco, &laquo;conden&oacute; esta propuesta de la piedad en los fariseos, en los doctores de la ley: observar muchas cosas exteriores, pero sin la verdad del coraz&oacute;n&raquo;. El Se&ntilde;or, en efecto, dice: &laquo;No ayun&eacute;is m&aacute;s como lo hac&eacute;is hoy, cambiad el coraz&oacute;n. &iquest;Y cu&aacute;l es el ayuno que yo quiero? Desatar las cadenas injustas, romper los v&iacute;nculos del yugo, dar la libertad a los oprimidos y romper toda atadura, compartir el pan con el hambriento, dejar espacio en casa a los necesitados, a los sin techo, vestir a quien ves desnudo sin descuidar a tus parientes, haciendo justicia&raquo;. Este, precis&oacute; el Papa, &laquo;es el verdadero ayuno, que no es s&oacute;lo exterior, una observancia exterior, sino un ayuno que nace del coraz&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n el Pont&iacute;fice hizo notar c&oacute;mo &laquo;en los escritos&raquo; est&aacute; &laquo;la ley hacia Dios y la ley hacia el pr&oacute;jimo&raquo;, y c&oacute;mo ambas van juntas. &laquo;Yo no puedo \u2014explic&oacute;\u2014 decir: cumplo los tres primeros mandamientos&#8230; y los dem&aacute;s m&aacute;s o menos. No, est&aacute;n unidos: el amor a Dios y el amor al pr&oacute;jimo forman una unidad y si quieres hacer penitencia, real no formal, debes hacerla ante Dios y tambi&eacute;n con tu hermano, con el pr&oacute;jimo&raquo;. Basta pensar en lo que dijo el ap&oacute;stol Santiago: &laquo;T&uacute; puedes tener mucha fe, pero la fe sin obras est&aacute; muerta; &iquest;para qu&eacute; sirve?&raquo;. <\/p>\n<p>Lo mismo es v&aacute;lido para &laquo;mi vida cristiana&raquo;, coment&oacute; el Papa Francisco. Y a quien busca tranquilizar la conciencia asegurando: &laquo;Yo soy un gran cat&oacute;lico, padre, me gusta mucho&#8230; Yo voy siempre a misa, todos los domingos, comulgo&#8230;&raquo;, el Papa respondi&oacute;: &laquo;Est&aacute; bien. Y, &iquest;c&oacute;mo es la relaci&oacute;n con tus empleados? &iquest;Les pagas en negro? &iquest;Les pagas el justo salario? &iquest;Depositas las aportaciones para la pensi&oacute;n? &iquest;Y para asegurar la salud y las prestaciones sociales?&raquo;. Lamentablemente, destac&oacute;, muchos &laquo;hombres y mujeres tienen fe, pero dividen las tablas de la ley: \u201cS&iacute;, yo hago esto\u201d. \u2014 \u201c&iquest;Pero das limosna?\u201d. \u2014\u201cS&iacute;, siempre env&iacute;o un cheque a la Iglesia\u201d. \u2014\u201cEst&aacute; bien. Pero a tu iglesia, a tu casa, con los que dependen de ti, sean los hijos, los abuelos, los empleados, &iquest;eres generoso, eres justo?\u201d&raquo;. En efecto, fue su constataci&oacute;n, no se puede &laquo;dar limosnas a la Iglesia cometiendo una injusticia&raquo; con los propios empleados. Y eso es precisamente lo que el profeta Isa&iacute;as hace comprender: &laquo;No es un buen cristiano el que no es justo con las personas que dependen de &eacute;l&raquo;. Y no lo es tampoco &laquo;el que no se desprende de algo necesario para darlo a otro que tenga necesidad&raquo;. <\/p>\n<p>Por lo tanto, &laquo;el camino de la Cuaresma es doble: a Dios y al pr&oacute;jimo&raquo;. Y debe ser &laquo;real, no meramente formal&raquo;. El Papa Francisco volvi&oacute; a afirmar que no se trata s&oacute;lo &laquo;de no comer carne el viernes&raquo;, es decir, de &laquo;hacer alguna cosita&raquo; y luego dejar &laquo;crecer el ego&iacute;smo, la explotaci&oacute;n del pr&oacute;jimo, la ignorancia de los pobres&raquo;. Es necesario dar un salto de calidad, pensando sobre todo en quien tiene menos. El Pont&iacute;fice lo explic&oacute; dirigi&eacute;ndose idealmente a cada fiel: &laquo;&iquest;C&oacute;mo est&aacute;s de salud t&uacute; que eres un buen cristiano?\u201d. \u2014\u201cGracias a Dios bien; pero incluso cuando necesito voy inmediatamente al hospital y como soy socio de una mutualidad, me hacen una visita de inmediato y me dan las medicinas necesarias&raquo;. \u2014&laquo;Es algo bueno, da gracias al Se&ntilde;or. Pero, dime, &iquest;has pensado en los que no tienen esta asistencia social con el hospital y que cuando llegan deben esperar seis, siete, ocho horas?&raquo;. No es una exageraci&oacute;n, confes&oacute; el Papa Francisco, revelando que escuch&oacute; una experiencia de este tipo por parte de una mujer que los d&iacute;as pasados esper&oacute; ocho horas para una visita urgente.<\/p>\n<p>El pensamiento del Papa se dirigi&oacute; a toda la &laquo;gente que aqu&iacute; en Roma vive as&iacute;: ni&ntilde;os y ancianos que no tienen la posibilidad de ser atendidos por un m&eacute;dico&raquo;. Y &laquo;la Cuaresma sirve&raquo; precisamente &laquo;para pensar en ellos&raquo;; para preguntarnos qu&eacute; podemos hacer por estas personas: &laquo;Pero, padre, est&aacute;n los hospitales&raquo;. \u2014 &laquo;S&iacute;, pero debe esperar ocho horas y luego te dan el turno para dentro de una semana&raquo;. En cambio, observ&oacute;, habr&iacute;a que preocuparse sobre todo de las personas que atraviesan situaciones de dificultad y preguntarse: &laquo;&iquest;Qu&eacute; haces por esa gente? &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; tu Cuaresma?&raquo;. \u2014 &laquo;Gracias a Dios yo tengo una familia que cumple los mandamientos, no tenemos problemas&#8230;&raquo;. \u2014 &laquo;Pero en esta Cuaresma, &iquest;hay sitio en tu coraz&oacute;n para los que no cumplieron los mandamientos, para los que se han equivocado y est&aacute;n en la c&aacute;rcel?&raquo; \u2014 &laquo;Pero, con esa gente yo no&#8230;&raquo; \u2014 &laquo;Pero si t&uacute; no est&aacute;s en la c&aacute;rcel es porque el Se&ntilde;or te ha ayudado a no caer. &iquest;Tienen los presos un sitio en tu coraz&oacute;n? &iquest;T&uacute; rezas por ellos, para que el Se&ntilde;or los ayude a cambiar de vida?&raquo;.<\/p>\n<p>De aqu&iacute; la oraci&oacute;n conclusiva dirigida por el Papa Francisco al Se&ntilde;or a fin de que acompa&ntilde;e &laquo;nuestro camino cuaresmal&raquo; haciendo que &laquo;la observancia exterior corresponda con una profunda renovaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE &nbsp;Ayuno de injusticia Viernes 20 de febrero de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 9, viernes 27 de febrero de 2015 &nbsp; &laquo;Usar a Dios para cubrir la injusticia es un pecado grav&iacute;simo&raquo;. Una severa advertencia contra las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ayuno-de-injusticia-20-de-febrero-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAyuno de injusticia (20 de febrero de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39409\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}