{"id":39414,"date":"2016-10-05T22:34:56","date_gmt":"2016-10-06T03:34:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-noche-oscura-del-mas-grande-6-de-febrero-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:34:56","modified_gmt":"2016-10-06T03:34:56","slug":"la-noche-oscura-del-mas-grande-6-de-febrero-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-noche-oscura-del-mas-grande-6-de-febrero-de-2015\/","title":{"rendered":"La noche oscura del m\u00e1s grande (6 de febrero de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>La noche oscura del m&aacute;s grande<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 6 de febrero de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 7, viernes 13 de febrero de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un hombre, Juan, es un camino, que es el camino de Jes&uacute;s, indicado por el Bautista, pero es tambi&eacute;n el nuestro, en el cual todos estamos llamados en el momento de la prueba.<\/p>\n<p>Parte de la figura de Juan \u2014&laquo;el grande Juan: al decir Jes&uacute;s que fue \u201cel hombre m&aacute;s grande nacido de mujer\u201d&raquo;\u2014 la reflexi&oacute;n del Papa Francisco en la misa celebrada en Santa Marta el viernes 6 de febrero. El Evangelio de san Marcos (6, 14-29) relata la prisi&oacute;n y el martirio de este &laquo;hombre fiel a su misi&oacute;n; el hombre que sufri&oacute; muchas tentaciones&raquo; y que &laquo;nunca, nunca traicion&oacute; su vocaci&oacute;n&raquo;. Un hombre &laquo;fiel&raquo; y &laquo;de gran autoridad, respetado por todos: el grande de ese tiempo&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco se detuvo a analizar su figura: &laquo;Lo que sal&iacute;a de su boca era justo. Su coraz&oacute;n era justo&raquo;. Era tan grande que &laquo;Jes&uacute;s dir&aacute; tambi&eacute;n de &eacute;l que \u201cera El&iacute;as que regres&oacute;, para limpiar la casa, para preparar el camino\u201d&raquo;. Y Juan &laquo;era consciente de que su deber era s&oacute;lo anunciar: anunciar la proximidad del Mes&iacute;as. &Eacute;l era consciente, como nos hace reflexionar san Agust&iacute;n, que &eacute;l s&oacute;lo era la voz, la Palabra era otro&raquo;. Incluso cuando &laquo;se vio tentado de \u201crobar\u201d esta verdad, &eacute;l sigui&oacute; siendo justo: \u201cYo no soy, viene detr&aacute;s de m&iacute;, pero yo no soy: yo soy el siervo; yo soy el servidor; yo soy el que abre las puertas para que &Eacute;l venga&raquo;.<\/p>\n<p>En este punto el Pont&iacute;fice introdujo el concepto de camino, porque, record&oacute;: &laquo;Juan es el precursor: precursor no s&oacute;lo de la entrada del Se&ntilde;or en la vida p&uacute;blica, sino de toda la vida del Se&ntilde;or&raquo;. El Bautista &laquo;sigue adelante en el camino del Se&ntilde;or; da testimonio del Se&ntilde;or no s&oacute;lo mostr&aacute;ndolo \u2014\u201c&iexcl;Es &eacute;ste!\u201d\u2014 sino tambi&eacute;n llevando la vida hasta las &uacute;ltimas consecuencias como la condujo el Se&ntilde;or&raquo;. Y terminando su vida &laquo;con el martirio&raquo; fue &laquo;precursor de la vida y de la muerte de Jesucristo&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa sigui&oacute; reflexionando sobre estos caminos paralelos a lo largo de los cuales &laquo;el grande&raquo; sufre &laquo;muchas pruebas y llega a ser peque&ntilde;o, peque&ntilde;o, peque&ntilde;o, peque&ntilde;o hasta el desprecio&raquo;. Juan, como Jes&uacute;s, &laquo;se abaja, conoce el camino del abajamiento. Juan con toda esa autoridad, pensando en su vida, compar&aacute;ndola con la de Jes&uacute;s, dice a la gente qui&eacute;n es &eacute;l, como ser&aacute; su vida: \u201cConviene que &Eacute;l crezca, yo en cambio debo disminuir\u201d&raquo;. Es esta, destac&oacute; el Papa, &laquo;la vida de Juan: disminuir ante Cristo, para que Cristo crezca&raquo;. Es &laquo;la vida del siervo que deja sitio, abre camino, para que venga el Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>La vida de Juan &laquo;no fue f&aacute;cil&raquo;: en efecto, &laquo;cuando Jes&uacute;s comenz&oacute; su vida p&uacute;blica&raquo;, &eacute;l era &laquo;cercano a los esenios, es decir, a los observantes de la ley, pero tambi&eacute;n de las oraciones, de las penitencias&raquo;. As&iacute;, a un cierto punto, en el per&iacute;odo en el que estaba en la c&aacute;rcel, &laquo;sufri&oacute; la prueba de la oscuridad, de la noche en su alma&raquo;. Y esa escena, coment&oacute; el Papa Francisco, &laquo;conmueve: el grande, el m&aacute;s grande manda al encuentro de Jes&uacute;s a dos disc&iacute;pulos para preguntarle: \u201cJuan te pregunta: &iquest;eres t&uacute; o me he equivocado y tenemos que esperar a otro?\u201d&raquo;. A lo largo del camino de Juan se asom&oacute; &laquo;la oscuridad del error, la oscuridad de una vida consumida en el error. Y esto fue para &eacute;l una cruz&raquo;. <\/p>\n<p>Ante la pregunta de Juan &laquo;Jes&uacute;s responde con las palabras de Isa&iacute;as&raquo;: el Bautista &laquo;comprende, pero su coraz&oacute;n permanece en la oscuridad&raquo;. Todo esto incluso estando disponible ante las peticiones del rey, &laquo;a quien le gustaba escucharlo, a quien le gustaba conducir una vida ad&uacute;ltera&raquo;, y &laquo;casi se convierte en un predicador de corte, de ese rey perplejo&raquo;. Pero &laquo;&eacute;l se humillaba&raquo; porque &laquo;pensaba convertir a ese hombre&raquo;.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, dijo el Papa, &laquo;despu&eacute;s de esta purificaci&oacute;n, despu&eacute;s de este continuo caer en el anonadamiento, dando lugar al abajamiento de Jes&uacute;s, termina su vida&raquo;. El rey, perplejo, &laquo;es capaz de tomar una decisi&oacute;n, pero no porque su coraz&oacute;n se haya convertido&raquo;; sino m&aacute;s bien &laquo;porque el vino le da valor&raquo;.<\/p>\n<p>De esta manera Juan termina su vida &laquo;bajo la autoridad de un rey mediocre, ebrio y corrupto, por el capricho de una bailarina y el odio vengativo de una ad&uacute;ltera&raquo;. As&iacute;, &laquo;termina un grande, el hombre m&aacute;s grande nacido de mujer&raquo;, coment&oacute; el Papa Francisco que confes&oacute;: &laquo;Cuando leo este pasaje, me conmuevo&raquo;. Y a&ntilde;adi&oacute; una consideraci&oacute;n &uacute;til para la vida espiritual de todo cristiano: &laquo;Pienso en dos cosas: primero, pienso en nuestros m&aacute;rtires, en los m&aacute;rtires de nuestros d&iacute;as, esos hombres, mujeres y ni&ntilde;os que son perseguidos, odiados, expulsados de sus casas, torturados, masacrados&raquo;. Esto, destac&oacute;, &laquo;no es algo del pasado: hoy sucede esto. Nuestros m&aacute;rtires, que terminan su vida bajo la autoridad corrupta de gente que odia a Jesucristo&raquo;. Por eso &laquo;nos har&aacute; bien pensar en nuestros m&aacute;rtires. Hoy pensamos en Paolo Miki, pero eso sucedi&oacute; en 1600. Pensemos en los de hoy, de 2015&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice prosigui&oacute; a&ntilde;adiendo que este pasaje lo impulsa tambi&eacute;n a reflexionar sobre s&iacute; mismo: &laquo;Yo tambi&eacute;n morir&eacute;. Todos nosotros moriremos. Nadie tiene la vida \u201ccomprada\u201d. Tambi&eacute;n nosotros, queri&eacute;ndolo o no, vamos por el camino del abajamiento existencial de la vida&raquo;. Y esto, dijo, le impulsa &laquo;a rezar para que este abajamiento se asemeje lo m&aacute;s posible al de Jesucristo, a su abajamiento&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute; se cierra el c&iacute;rculo de la meditaci&oacute;n del Papa Francisco: &laquo;Juan, el grande, que disminuye continuamente hasta la nada; los m&aacute;rtires, que se abajan hoy, en nuestra Iglesia de hoy, hasta la nada; y nosotros, que estamos en este camino y vamos hacia la tierra, donde todos acabaremos&raquo;. En este sentido la oraci&oacute;n final del Papa: &laquo;Que el Se&ntilde;or nos ilumine, nos haga entender este camino de Juan, el precursor del camino de Jes&uacute;s; y el camino de Jes&uacute;s, que nos ense&ntilde;a c&oacute;mo debe ser el nuestro&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La noche oscura del m&aacute;s grande Viernes 6 de febrero de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 7, viernes 13 de febrero de 2015 &nbsp; Un hombre, Juan, es un camino, que es el camino de Jes&uacute;s, indicado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-noche-oscura-del-mas-grande-6-de-febrero-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa noche oscura del m\u00e1s grande (6 de febrero de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}