{"id":39421,"date":"2016-10-05T22:48:57","date_gmt":"2016-10-06T03:48:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/3-de-diciembre-de-1978visita-a-la-parroquia-romana-de-san-francisco-javier\/"},"modified":"2016-10-05T22:48:57","modified_gmt":"2016-10-06T03:48:57","slug":"3-de-diciembre-de-1978visita-a-la-parroquia-romana-de-san-francisco-javier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/3-de-diciembre-de-1978visita-a-la-parroquia-romana-de-san-francisco-javier\/","title":{"rendered":"3 de diciembre de 1978,Visita a la parroquia romana de San Francisco Javier"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN FRANCISCO JAVIER <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Domingo 3 de diciembre de 1978 <\/font> <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Querid&iacute;simos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. Me encuentro aqu&iacute; hoy para visitar vuestra parroquia dedicada a San Francisco Javier; lo hago con gran emoci&oacute;n e &iacute;ntima alegr&iacute;a. Esta es mi primera visita a una parroquia en la di&oacute;cesis de Roma, que Cristo me ha confiado, mediante la elecci&oacute;n para Obispo de Roma, acaecida el 16 de octubre como consecuencia de la votaci&oacute;n de los cardenales reunidos en C&oacute;nclave.<\/p>\n<p align=\"left\">Al tomar posesi&oacute;n de la bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n, catedral del obispo de esta ciudad, dije que en aquel momento entraba, en cierto modo, en todas las parroquias de la di&oacute;cesis de Roma. Naturalmente, esta entrada en las parroquias de Roma, durante las ceremonias de Letr&aacute;n el 12 de noviembre, era m&aacute;s bien intencional. Las visitas efectivas a las parroquias romanas deben hacerse gradualmente y a su debido tiempo. Espero que todos lo comprendan y sepan ser indulgentes conmigo, en consideraci&oacute;n a la ingente mole de obligaciones anejas a mi ministerio.<\/p>\n<p align=\"left\">Es para m&iacute; una gran alegr&iacute;a poder visitar como primera parroquia romana, precisamente la vuestra, a la que me une un recuerdo particular. Efectivamente, en los a&ntilde;os de la &uacute;ltima postguerra, siendo estudiante en Roma, casi todos los domingos ven&iacute;a precisamente a la Garbatella, para ayudar en el servicio pastoral. Todav&iacute;a est&aacute;n vivos en mi memoria algunos momentos de aquella &eacute;poca, aunque en el curso de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, me parece que las cosas han cambiado aqu&iacute; enormemente.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Roma entera ha cambiado. Entonces aqu&iacute; hab&iacute;a unos pocos caser&iacute;os. Hoy nos encontramos en el centro de un gran barrio habitado. Ahora ya los edificios ocupan todo el terreno del campo suburbano. Ellos mismos hablan de la gente que los habita.<\/p>\n<p align=\"left\">Vosotros, queridos parroquianos, sois estos habitantes. Form&aacute;is el vecindario de Roma y, a la vez, una determinada comunidad del Pueblo de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Precisamente la parroquia es esta comunidad. Lo es y lo viene a ser siempre a trav&eacute;s del Evangelio, la Palabra de Dios, que se anuncia aqu&iacute; con toda regularidad, y tambi&eacute;n por el hecho de que se vive aqu&iacute; la vida sacramental.<\/p>\n<p align=\"left\">Al venir hoy entre vosotros, en el nombre de Cristo, pienso sobre todo en lo que el mismo Cristo os transmite por medio de sus sacerdotes, vuestros Pastores. Pero no s&oacute;lo por medio de ellos. Pienso en cuanto Cristo obra por medio de todos vosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">3. &iquest;A qui&eacute;nes va de modo particular mi pensamiento y a qui&eacute;nes me dirijo?<\/p>\n<p align=\"left\">Me dirijo a todas las familias que viven en esta comunidad parroquial y que constituyen una parte de la Iglesia de Roma.<\/p>\n<p align=\"left\">Para visitar las parroquias, como parte de la Iglesia-di&oacute;cesis, es necesario reunir a todas las &quot;iglesias dom&eacute;sticas&quot;, esto es, a todas las familias; de hecho, as&iacute; llamaban a las familias los Padres de la Iglesia. &quot;Haced de vuestra casa una iglesia&quot;, recomendaba a sus fieles en un serm&oacute;n San Juan Cris&oacute;stomo. Y al d&iacute;a siguiente repet&iacute;a: &quot;Cuando ayer os dije: haced de vuestra casa una iglesia, prorrumpisteis en aclamaciones de j&uacute;bilo y manifestasteis de manera elocuente cu&aacute;nta alegr&iacute;a inund&oacute; vuestra alma al escuchar estas palabras&quot; (<i>In Genesim Ser<\/i>. VI, 2; VII, 1; PG 54, 607 ss.; cf. tambi&eacute;n <i> <a href=\"http:\/\/localhost\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, 11; <i> <a href=\"http:\/\/localhost\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651118_apostolicam-actuositatem_sp.html\">Apostolicam actuositatem<\/a><\/i>, 11). Por eso, al encontrarme hoy entre vosotros, delante de este altar, como Obispo de Roma, me traslado en esp&iacute;ritu a todas las fa&shy;milias. Ciertamente, muchas est&aacute;n aqu&iacute; presentes: les dirijo mi saludo cordial; pero busco a todas con el pensamiento y con el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Digo a todos los esposos y padres, j&oacute;venes y mayores: Daos las manos como hicisteis el d&iacute;a de vuestra boda, al recibir gozosamente el sacramento del matrimonio. Imaginaos que vuestro Obispo os pide hoy otra vez el consentimiento, y que vosotros pronunci&aacute;is, como entonces, las palabras de la promesa matrimonial, el juramento de vuestro matrimonio.<\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Sab&eacute;is por qu&eacute; os lo recuerdo? Porque de la observancia de estos compromisos depende la &quot;iglesia dom&eacute;stica&quot;, la calidad y santidad de la familia, la educaci&oacute;n de vuestros hijos. Todo esto Cristo os lo ha confiado, queridos esposos, el d&iacute;a en que, mediante el ministerio del sacerdote, uni&oacute; para siempre vuestras vidas, en el momento en que pronunciasteis las palabras que no deb&eacute;is olvidar jam&aacute;s: &quot;hasta la muerte&quot;. Si las record&aacute;is, si las observ&aacute;is, mis queridos hermanos y hermanas, tambi&eacute;n sois ap&oacute;stoles de Cristo y contribu&iacute;s a la obra de la salvaci&oacute;n (cf. <i> <a href=\"http:\/\/localhost\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, 35, 41; <i> <a href=\"http:\/\/localhost\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, 52).<\/p>\n<p align=\"left\">4. Ahora mi pensamiento va tambi&eacute;n a vosotros, ni&ntilde;os, a vosotros, j&oacute;venes.<\/p>\n<p align=\"left\">El Papa tiene una predilecci&oacute;n especial por vosotros porque no s&oacute;lo represent&aacute;is, sino que sois el porvenir de la Iglesia y, por lo tanto, el porvenir de vuestra parroquia.<\/p>\n<p align=\"left\">Sed profundamente amigos de Jes&uacute;s y llevad a la familia, a la escuela, al barrio, el ejemplo de vuestra vida cristiana, l&iacute;mpida y alegre.<\/p>\n<p align=\"left\">Sed siempre j&oacute;venes cristianos, verdaderos testigos de la doctrina de Cristo. M&aacute;s a&uacute;n, sed portadores de Cristo en esta sociedad perturbada, hoy m&aacute;s que nunca necesitada de El. Anunciad a todos con vuestra vida que s&oacute;lo Cristo es la verdadera salvaci&oacute;n de la humanidad.<\/p>\n<p align=\"left\">5. Adem&aacute;s, me dirijo, en esta visita, a los enfermos, a los que sufren, a las personas que se encuentran en soledad, abandonadas, que necesitan comprensi&oacute;n, sonrisa, ayuda, solidaridad de los hermanos.<\/p>\n<p align=\"left\">En este momento va tambi&eacute;n mi pensamiento a todos los moradores \u2014enfermos, m&eacute;dicos, personal de asistencia, capellanes, hermanas\u2014 del gran hospital que se encuentra dentro de los l&iacute;mites de esta parroquia, el Centro Traumatol&oacute;gico Ortop&eacute;dico.<\/p>\n<p align=\"left\">A todos mi est&iacute;mulo m&aacute;s afectuoso y la seguridad de mi oraci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">6. Ahora que hemos abrazado con el pensamiento y el coraz&oacute;n a toda vuestra comunidad, quiero ocuparme de quienes en ella, de modo particular, se han entregado a Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">Quiero manifestar un aprecio especial a las religiosas que viven y trabajan en esta populosa parroquia: las Hijas de la Caridad de San Vicente de Pa&uacute;l, que se dedican al cuidado de los peque&ntilde;os y de los pobres; las Hermanas Esclavas del Santuario, que est&aacute;n consagradas al apostolado de la escuela; las Hermanas Disc&iacute;pulas de Jes&uacute;s Eucar&iacute;stico, que unen a la adoraci&oacute;n continua a Jes&uacute;s Eucarist&iacute;a la tarea de la educaci&oacute;n de los muchachos; las Clarisas Capuchinas, que desde hace cuatrocientos a&ntilde;os oran y se ofrecen por la Iglesia y por el mundo, en el silencio y en la pobreza.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Gracias, gracias, queridas hermanas! &iexcl;Vuestro Esposo Jes&uacute;s os recompensar&aacute; el bien que hac&eacute;is! Continuad sirviendo al Se&ntilde;or &quot;con alegr&iacute;a&quot; y con generosa e intensa constancia.<\/p>\n<p align=\"left\">7. Las &uacute;ltimas palabras os las dirijo a vosotros, queridos hermanos sacerdotes, a usted, querido p&aacute;rroco, y a todos sus colaboradores. Ya he tenido ocasi&oacute;n de encontrarme con vosotros aparte y reflexionar juntos sobre varios problemas de vuestra parroquia. Os agradezco mucho vuestra colaboraci&oacute;n conmigo, con el cardenal Vicario de Roma, con el obispo auxiliar de vuestro sector.<\/p>\n<p align=\"left\">Mediante vuestro ministerio Cristo mismo viene y vive en esta comunidad, ense&ntilde;a, santifica, absuelve y, sobre todo, hace un don de todos y de todo al Padre, como dice la tercera Plegaria eucar&iacute;stica.<\/p>\n<p align=\"left\">No os cans&eacute;is del santo ministerio, no os cans&eacute;is del trabajo por vuestro Maestro. A trav&eacute;s de vosotros llegue a todos la voz del Adviento, que suena tan clara en las palabras del Evangelio: &quot;&iexcl;Vigilad!&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">8. Vuestra parroquia celebra hoy la fiesta de su titular: San Francisco Javier, ap&oacute;stol del Extremo Oriente, misionero y patrono de las misiones.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Cu&aacute;nto mereci&oacute; por esta &uacute;nica causa: llevar el adviento de Cristo a los corazones de quienes lo ignoraban, de aquellos a quienes no hab&iacute;a llegado todav&iacute;a su Evangelio! Vuestra parroquia piensa seguir a su Patr&oacute;n, y hoy celebra su jornada misionera.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Que la Palabra de Dios pueda llegar a todos los confines de la tierra! &iexcl;Que pueda abrirse camino en cada coraz&oacute;n humano!<\/p>\n<p align=\"left\">Esta es la oraci&oacute;n que elevo, jun&shy;to con vosotros, por intercesi&oacute;n de San Francisco Javier, yo, vuestro Obispo: &iexcl;Ven, Se&ntilde;or Jes&uacute;s, <i>Maranatha!<\/i> Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1978 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN FRANCISCO JAVIER HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 3 de diciembre de 1978 &nbsp; Querid&iacute;simos hermanos y hermanas: 1. 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