{"id":39430,"date":"2016-10-05T22:50:08","date_gmt":"2016-10-06T03:50:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-diciembre-de-1979-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-dolorosa\/"},"modified":"2016-10-05T22:50:08","modified_gmt":"2016-10-06T03:50:08","slug":"9-de-diciembre-de-1979-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-dolorosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-diciembre-de-1979-visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-dolorosa\/","title":{"rendered":"9 de diciembre de 1979, Visita a la parroquia romana de Santa Mar\u00eda Dolorosa"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE SANTA MAR&Iacute;A DOLOROSA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"4\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">II Domingo de Adviento, 9 de diciembre de 1979<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Querid&iacute;simos fieles:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. Estoy contento de encontrarme en medio de vosotros en este II domingo de Adviento y de poderos manifestar personalmente mi afecto.<\/p>\n<p align=\"left\">Quiero, ante todo, saludar p&uacute;blicamente y dar las gracias al obispo auxiliar de este sector de la di&oacute;cesis de Roma, mons. Giulio Salimei, al p&aacute;rroco, p. Angelo Emerico Gagliarducci, y a sus colaboradores religiosos de la Orden de los Siervos de Mar&iacute;a que, desde la constituci&oacute;n de la parroquia, en enero de 1958, cuidan de esta amplia y numerosa comunidad con celo infatigable.<\/p>\n<p align=\"left\">Dirijo despu&eacute;s un saludo a cuantos trabajan y se prodigan por el anuncio del Evangelio, por la salvaci&oacute;n y santificaci&oacute;n de las almas, por la ayuda caritativa a los necesitados de pan o de consuelo: a las reverendas religiosas &quot;P&iacute;as Operarias de la Inmaculada Concepci&oacute;n&quot; que, con generosa entrega, atienden a los ni&ntilde;os de la escuela de p&aacute;rvulos y a los muchachos de las escuelas elementales; al consejo pastoral; a los numerosos catequistas, j&oacute;venes y adultos; a los diversos grupos de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica y de otras experiencias eclesiales; a los hombres y damas de &quot;San Vicente&quot;; a los grupos deportivos y a los miembros del Movimiento &quot;Tercera edad&quot;, dedicado al cuidado y a la acogida de las personas ancianas.<\/p>\n<p align=\"left\">Extiendo mi saludo afectuoso a toda la gran familia parroquial compuesta por m&aacute;s de 35.000 personas. A todos quiero estrechar en mi coraz&oacute;n, en nombre de Cristo. Deseo que todos sepan que el Papa los ama, especialmente los enfermos, los que sufren, los desocupados, los j&oacute;venes que viven alejados de la Iglesia y de la gracia, los padres preocupados a causa de tantos y tan complicados problemas de la vida moderna, todos los que por cualquier motivo se encuentran marginados de la vida parroquial.<\/p>\n<p align=\"left\">Mi saludo va estrechamente unido a la oraci&oacute;n. Al pensar en todos los habitantes de la parroquia, y especialmente en los m&aacute;s comprometidos con el trabajo apost&oacute;lico, puedo repetir las palabras de San Pablo a los Filipenses: &quot;En todas mis oraciones pido con gozo por vosotros, a causa de vuestra comuni&oacute;n en el Evangelio desde el primer d&iacute;a hasta ahora&#8230;&quot; (<i>Flp <\/i>1, 4-5).<\/p>\n<p align=\"left\">Efectivamente, el primer deber del obispo <i>es la oraci&oacute;n por todos los que Dios le ha confiado <\/i>en esta iglesia. Por cada una de las parroquias. Antes de venir a visitarla, &eacute;l est&aacute; en contacto espiritual con ella mediante la oraci&oacute;n. Y despu&eacute;s de haber realizado la visita, este contacto contin&uacute;a de manera a&uacute;n m&aacute;s cordial.<\/p>\n<p align=\"left\">Y aqu&iacute; s&eacute;ame permitido remitirme de nuevo a las palabras del Ap&oacute;stol: &quot;Testigo me es Dios de cu&aacute;nto os amo a todos en las entra&ntilde;as de Cristo Jes&uacute;s&quot; (<i>Flp <\/i>1, 8). Estas palabras trasladadas al contexto de nuestro encuentro de hoy dan testimonio de que esta visita no es s&oacute;lo una obligaci&oacute;n y un deber del servicio pastoral, sino sobre todo una verdadera <i>necesidad del coraz&oacute;n.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">2. En la liturgia del domingo de hoy; que es el II del per&iacute;odo de Adviento, se repite muy frecuentemente la misma palabra invitando, por as&iacute; decirlo, a concentrar sobre ella nuestra atenci&oacute;n. Es la palabra: &quot;preparad&quot;. &quot;Preparad el camino del Se&ntilde;or, enderezad sus sendas&#8230; Y toda carne ver&aacute; la salud de Dios&quot; (<i>Lc<\/i> 3, 4. 6). La hemos escuchado hace poco en el Evangelio seg&uacute;n San Lucas, y antes a&uacute;n en el canto solemne del aleluya.<\/p>\n<p align=\"left\">La Iglesia toma hoy esta palabra de labios de Juan Bautista. El ense&ntilde;&oacute; as&iacute;, predic&oacute; de este modo, cuando la Palabra de Dios descendi&oacute; sobre &eacute;l en el desierto (cf. <i>Lc <\/i>3, 2). El la acogi&oacute; y &quot;vino por toda la regi&oacute;n del Jord&aacute;n predicando el bautismo de penitencia&quot; (<i>Lc<\/i> 3, 3). La palabra &quot;preparad&quot; <i>es la palabra de la conversi&oacute;n <\/i> \u2014en griego corresponde la expresi&oacute;n &quot;met&aacute;noia&quot;\u2014 por lo que se ve que esta expresi&oacute;n va dirigida al hombre interior, al esp&iacute;ritu humano.<\/p>\n<p align=\"left\">Y de este modo es necesario comprender la palabra &quot;preparad&quot;. El <i>lenguaje <\/i>del Precursor de Cristo, es <i>metaf&oacute;rico. <\/i>Habla de los caminos, de los senderos que es necesario &quot;enderezar&quot;, de los montes y collados que deben ser &quot;allanados&quot;, de los barrancos que es necesario &quot;rellenar&quot;, esto es, colmar para elevarlos a un nivel adecuadamente m&aacute;s alto; finalmente, habla de los lugares intransitables que deben ser allanados.<\/p>\n<p align=\"left\">Se dice todo esto en met&aacute;fora \u2014tal como si se tratase de preparar la acogida de un hu&eacute;sped especial al que se le debe facilitar el camino, para quien se debe hacer accesible el pa&iacute;s, hacerlo atrayente y digno de ser visitado. Tal, como por ejemplo, los italianos han hecho atrayentes y dignos de ser visitados por los turistas y por los peregrinos de todo el mundo las regiones monta&ntilde;osas y roque&ntilde;as de su pa&iacute;s.<\/p>\n<p align=\"left\">Ahora bien, esta <i>met&aacute;fora <\/i>espl&eacute;ndida de Juan, en la que resuenan las palabras del gran Profeta Isa&iacute;as que se refer&iacute;a al paisaje de Palestina, <i>expresa lo que es necesario hacer en el alma, <\/i>en el coraz&oacute;n, en la conciencia, para hacerlos accesibles al Hu&eacute;sped Supremo: a Dios, que debe venir en la noche de Navidad y debe llegar despu&eacute;s constantemente al hombre, y por &uacute;ltimo llegar para cada uno al fin de la vida, y para todos al fin del mundo.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Este es el significado de la palabra &quot;preparad&quot; en la liturgia de hoy. <i>El hombre, <\/i>en su vida, <i>se prepara constantemente para algo. <\/i>La mam&aacute; se prepara a traer al mundo al ni&ntilde;o y provee para &eacute;l las diversas cosas necesarias, desde el cochecito a los pa&ntilde;ales; el muchacho y la muchacha, desde que comienzan a frecuentar la escuela, saben que necesitan preparar cada d&iacute;a las lecciones. Tambi&eacute;n los maestros deben prepararse para poder darlas bien. El estudiante se prepara para los ex&aacute;menes. Los novios se preparan para el matrimonio. El seminarista se prepara para la ordenaci&oacute;n sacerdotal. Un deportista se prepara para sus competiciones. Un cirujano para la operaci&oacute;n. Y el hombre gravemente enfermo se prepara para la muerte.<\/p>\n<p align=\"left\">Por esto se ve que vivimos siempre prepar&aacute;ndonos para algo. Toda nuestra vida es una preparaci&oacute;n de etapa en etapa, de d&iacute;a en d&iacute;a, de una tarea a otra.<\/p>\n<p align=\"left\">Cuando la Iglesia: en esta liturgia del Adviento, nos repite hoy <i>la llamada de Juan Bautista <\/i>pronunciada en el Jord&aacute;n, quiere que todo este &quot;prepararse&quot; de d&iacute;a en d&iacute;a, de etapa en etapa, que constituye la trama de toda la vida, lo llenemos con el recuerdo de Dios. Porque, <i>en fin de cuentas, nos preparamos pa<\/i>r<i>a el encuentro con El. <\/i>Y toda nuestra vida sobre la tierra tiene su definitivo sentido y valor cuando nos preparamos siempre para ese encuentro constante y coherentemente. &quot;Cierto de que el que comenz&oacute; en vosotros la buena obra \u2014escribe San Pablo a los Filipenses\u2014 la llevar&aacute; a cabo hasta el d&iacute;a de Cristo Jes&uacute;s&quot; <i>(Flp <\/i>1. 6). Esta &quot;obra buena&quot; comenz&oacute; ya en cada uno de nosotros en el momento de la concepci&oacute;n, en el momento de nacer, porque hemos tra&iacute;do con nosotros al mundo nuestra humanidad y todos los &quot;dones de la naturaleza&quot;, que pertenecen a ella. Esta &quot;obra buena&quot; comenz&oacute; mucho m&aacute;s en cada uno de nosotros por el bautismo, cuando fuimos convertidos en hijos de Dios y herederos de su Reino. Es necesario desarrollar esta &quot;obra buena&quot; de d&iacute;a en d&iacute;a con constancia y confianza hasta el fin, &quot;hasta el d&iacute;a de Cristo&quot;. De este modo toda la vida se convierte en cooperaci&oacute;n con la gracia y en maduraci&oacute;n de esta plenitud que Dios mismo espera de nosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">Efectivamente, cada uno de nosotros se parece al agricultor de que habla el Salmo responsorial de hoy:<\/p>\n<p align=\"left\">&quot;Los que con llanto siembran \/ en j&uacute;bilo cosechan. Van y andan llorando \/ los que llevan y esparcen la semilla, \/ pero vendr&aacute;n alegres trayendo sus gavillas&quot; <i>(Sal <\/i>125 [126], 5-6).<\/p>\n<p align=\"left\">4. Esforc&eacute;monos para ver as&iacute; <i>toda <\/i>nuestra <i>vida. <\/i>Toda ella es un <i>adviento. <\/i>Y precisamente por esto es &quot;interesante&quot; y merece la pena de ser vivida en plenitud, es digna del ser creado a imagen y semejanza de Dios: en cada una de las vocaciones, en cada situaci&oacute;n, en cada experiencia.<\/p>\n<p align=\"left\">Por esto adquieren una particular elocuencia y actualidad las palabras del Ap&oacute;stol en la segunda lectura de la liturgia de hoy:<\/p>\n<p align=\"left\">&quot;Siempre, en todas mis oraciones, pido con gozo por vosotros, a causa de vuestra comuni&oacute;n en el Evangelio desde el primer d&iacute;a hasta ahora. Cierto de que el que comenz&oacute; en vosotros la buena obra la llevar&aacute; a cabo hasta el d&iacute;a de Cristo Jes&uacute;s&#8230; Y por esto ruego que vuestra caridad crezca m&aacute;s y m&aacute;s en conocimiento y en todo discernimiento, para que sep&aacute;is discernir lo mejor y se&aacute;is puros e irreprensibles para el d&iacute;a de Cristo, llenos de frutos de justicia por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios&quot; (<i>F1p <\/i>1,<i> <\/i>4-6. 9-11).<\/p>\n<p align=\"left\">As&iacute; es. Por esto ruego y por esto continuar&eacute; rogando, despu&eacute;s de la visita, por cada uno de vosotros, queridos hermanos y hermanas, y por todos, por toda la parroquia de Santa Mar&iacute;a Dolo-rosa &quot;ai Gordiani&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero deseo encomendar tambi&eacute;n a vuestras oraciones tres intenciones en particular:<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 Os recomiendo la participaci&oacute;n en la Santa Misa festiva. Sois cristianos y por esto no dej&eacute;is nunca la Santa Misa. El encuentro con Jes&uacute;s y con la comunidad parroquial es un deber, pero debe ser tambi&eacute;n una alegr&iacute;a y un verdadero consuelo, y completad esta participaci&oacute;n con la santa comuni&oacute;n. Y pidamos tambi&eacute;n la gracia de tener una iglesia digna y suficiente para las necesidades de la parroquia.<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 Os recomiendo la instrucci&oacute;n religiosa. Me complace vivamente que la catequesis est&eacute; tan bien organizada, con m&eacute;todo y seriedad, y estimulo la obra inteligente e incansable de vuestros sacerdotes para con todas las categor&iacute;as de personas. Cuidad cada vez mejor la instrucci&oacute;n religiosa.<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 Finalmente, os encomiendo a los j&oacute;venes. Actuad de modo que ellos puedan ser atendidos, ayudados, iluminados, animados, amados, lanzados hacia grandes ideales, entre los que tambi&eacute;n est&aacute; la vocaci&oacute;n sacerdotal, religiosa, misionera. Ofrezcamos nuestras oraciones e intenciones a la Virgen Dolorosa, venerada aqu&iacute; con tanta devoci&oacute;n, y pidamos a Ella la fuerza, la valent&iacute;a, la ayuda para ser siempre cristianos convencidos y coherentes.<\/p>\n<p align=\"left\">Os deseo una <i>buena preparaci&oacute;n para la fiesta de Navidad.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Deseo todo bien para el alma y para el cuerpo.<\/p>\n<p align=\"left\">Deseo la paz de la conciencia.<\/p>\n<p align=\"left\">Deseo la gracia del Adviento. <\/p>\n<p align=\"left\">El Se&ntilde;or est&aacute; cerca.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font> <\/p>\n<p align=\"center\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE SANTA MAR&Iacute;A DOLOROSA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II II Domingo de Adviento, 9 de diciembre de 1979 &nbsp; Querid&iacute;simos fieles: 1. 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