{"id":39438,"date":"2016-10-05T22:50:19","date_gmt":"2016-10-06T03:50:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-noviembre-de-1979-v-asamblea-general-de-la-union-internacional-de-superioras-generales-uisg\/"},"modified":"2016-10-05T22:50:19","modified_gmt":"2016-10-06T03:50:19","slug":"14-de-noviembre-de-1979-v-asamblea-general-de-la-union-internacional-de-superioras-generales-uisg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-noviembre-de-1979-v-asamblea-general-de-la-union-internacional-de-superioras-generales-uisg\/","title":{"rendered":"14 de noviembre de 1979, V Asamblea general de la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales (UISG)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">MISA DE CLAUSURA DE LA V ASAMBLEA GENERAL <br \/> DE LAS UNI&Oacute;N INTERNACIONAL DE SUPERIORAS GENERALES (UISG)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><i>Capilla Sixtina<br \/> M<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\">i&eacute;rcoles 14 de noviembre de 1979 <\/font><\/i> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridas hermanas en el Se&ntilde;or:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Es para m&iacute; una gran alegr&iacute;a reunirme con vosotras, representantes especialmente autorizadas de la gran riqueza que constituye en la Iglesia la vida religiosa. Efectivamente mediante &eacute;sta se ofrece un testimonio muy evidente de lo que significa la donaci&oacute;n total al amor y al servicio de Dios. Me siento feliz al mismo tiempo al ver y saludar en vosotras como a la imagen de la universalidad de la Iglesia: vosotras represent&aacute;is aqu&iacute; a todos los continentes, las diversas culturas; manifest&aacute;is, al mismo tiempo, la realizaci&oacute;n multiforme de la respuesta a la llamada del Se&ntilde;or. Por medio de vosotras deseo confirmar a todas las religiosas el aprecio y la confianza que la Iglesia tiene en ellas, no s&oacute;lo por el apostolado inteligente, constante, generoso, sino a&uacute;n m&aacute;s por la vida de consagraci&oacute;n y de entrega, muy frecuentemente oculta, de aceptaci&oacute;n gozosa y valiente de las inevitables pruebas y dificultades. Os pido que transmit&aacute;is mi bendici&oacute;n especial&iacute;sima a todas las religiosas probadas o fatigadas en el cuerpo o en el esp&iacute;ritu, a las ancianas, a las enfermas, cuya vida de abnegaci&oacute;n y sacrificio es un valor precios&iacute;simo, irrenunciable, &uacute;nico, para la Iglesia, para el Papa y para el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Deseo tambi&eacute;n que esta celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica con el Papa constituya para cada una de vosotras un saludable momento de &aacute;nimo y consuelo para el cumplimiento de un compromiso siempre exigente, frecuentemente acompa&ntilde;ado por el signo de la cruz y de una dolorosa soledad, y que exige, por parte vuestra, un sentido profundo de responsabilidad, una generosidad sin debilidades ni extrav&iacute;os, un constante olvido de vosotras mismas. En efecto, vosotras deb&eacute;is sostener y guiar a vuestras hermanas en este per&iacute;odo postconciliar, ciertamente rico en experiencias nuevas, pero tambi&eacute;n tan expuesto a errores y desviaciones, que trat&aacute;is de evitar y corregir. Es conocida la evoluci&oacute;n positiva de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os en la vida religiosa, interpretada con esp&iacute;ritu m&aacute;s evang&eacute;lico, m&aacute;s eclesial y m&aacute;s apost&oacute;lico; sin embargo, no se puede ignorar que ciertas opciones concretas, aunque sugeridas por buena, pero no siempre iluminada intenci&oacute;n, no han ofrecido al mundo la imagen aut&eacute;ntica de Cristo, a quien la religiosa debe hacer presente entre los hombres.<\/p>\n<p align=\"left\">Encontr&aacute;ndoos reunidas en torno al altar para renovar la ofrenda de Cristo al Padre, os sent&iacute;s &iacute;ntimamente invitadas a repetir, tambi&eacute;n en nombre de todas vuestras hermanas, la consagraci&oacute;n de vosotras mismas que, iniciada ya con el bautismo, se hizo definitiva y perfecta por medio de los votos religiosos.<\/p>\n<p align=\"left\">1. Acoged, pues, mi primera invitaci&oacute;n a la oraci&oacute;n ferviente y perseverante, para que resulte cada vez m&aacute;s evidente la importancia de la vocaci&oacute;n religiosa y la necesidad de profundizar su valor esencial en la vida de la Iglesia y de la sociedad. La trayectoria personal de cada una de las religiosas, se centra efectivamente en el amor esponsalicio a Cristo, por quien ella, modelada por su esp&iacute;ritu, le entrega toda la vida, apropi&aacute;ndose sus sentimientos, sus ideales y su misi&oacute;n de caridad y de salvaci&oacute;n. Como dije a las religiosas de Irlanda: &quot;Ning&uacute;n movimiento de la vida religiosa tiene valor alguno si no es simult&aacute;neamente un movimiento hacia el interior. hacia el &#8216;centro&#8217; profundo de vuestra existencia, donde Cristo tiene su morada. No es lo que <i>hac&eacute;is <\/i>lo que m&aacute;s importa, sino lo que <i>sois <\/i>como mujeres consagradas al Se&ntilde;or&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/speeches\/1979\/october\/documents\/hf_jp-ii_spe_19791001_maynooth-religious-people_sp.html\">Discurso a los sacerdotes, religiosos y religiosas de Irlanda<\/a><\/i>, 1 de octubre de 1979; <i>L&#8217;Os<\/i><i>servatore Romano, <\/i>Edici&oacute;n en Lengua Espa&ntilde;ola, 14 de octubre, 1979, p&aacute;g. 7).<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 Orad para que cada religiosa, viviendo con alegr&iacute;a su relaci&oacute;n &uacute;nica y fiel con Cristo, encuentre en su consagraci&oacute;n el culmen de la propia realidad caracter&iacute;stica de mujer, que tiende totalmente al clon de s&iacute;.<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 Orad confiadamente para que cada instituto pueda superar f&aacute;cilmente las propias dificultades de crecimiento y de perseverancia y para que vuestra reuni&oacute;n anual contribuya a perfeccionar cada vez m&aacute;s cada una de las congregaciones a las que pertenec&eacute;is.<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 Orad, finalmente, sin intermisi&oacute;n por las vocaciones religiosas: el ideal de la vida consagrada, don inmenso y gratuito de Dios, ejerza un atractivo cada vez mayor en numerosas j&oacute;venes orientadas hacia las realizaciones m&aacute;s altas y m&aacute;s nobles.<\/p>\n<p align=\"left\">El tema elegido por la Sagrada Congregaci&oacute;n para los Religiosos e Institutos Seculares para la pr&oacute;xima reuni&oacute;n plenaria: `&quot;Dimensi&oacute;n contemplativa de la vida religiosa&quot;, sea una ocasi&oacute;n privilegiada para profundizar en el valor fundamental de la oraci&oacute;n. A este prop&oacute;sito, quiero dirigir un sentido recuerdo, con mi bendici&oacute;n, a las religiosas de vida contemplativa, a las que de todo coraz&oacute;n doy las gracias por su oraci&oacute;n intensa y constante, que constituye una ayuda insustituible en la misi&oacute;n evangelizadora de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Mi segunda exhortaci&oacute;n quiere ser ahora una invitaci&oacute;n a comprometeros en un testimonio religioso apto para nuestro tiempo.<\/p>\n<p align=\"left\">Despu&eacute;s de los a&ntilde;os de experiencia, encaminados a la puesta al d&iacute;a de la vida religiosa, seg&uacute;n el esp&iacute;ritu del propio instituto, ha llegado el momento de evaluar objetiva y humildemente los ensayos realizados, para discernir los elementos positivos, las eventuales desviaciones y, finalmente, para preparar una <i>regla estable de vida, <\/i>aprobada por la Iglesia, que deber&aacute; constituir para todas las religiosas un est&iacute;mulo en orden a un conocimiento m&aacute;s profundo de sus compromisos y a una fidelidad gozosa en vivirlos.<\/p>\n<p align=\"left\"><i>El primer testimonio sea el de una adhesi&oacute;n filial y de una fidelidad a toda prueba a la Iglesia, Esposa de Cristo. <\/i>Esta uni&oacute;n con la Iglesia debe manifestarse en el esp&iacute;ritu de vuestro instituto y en sus tareas de apostolado, porque la fidelidad a Cristo no puede separarse jam&aacute;s de la fidelidad a la Iglesia. &quot;Vuestra adhesi&oacute;n generosa y ferviente al Magisterio aut&eacute;ntico de la Iglesia es garant&iacute;a s&oacute;lida de la fecundidad de vuestro apostolado y condici&oacute;n indispensable para la interpretaci&oacute;n exacta de los signos de los tiempos&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/speeches\/1979\/october\/documents\/hf_jp-ii_spe_19791007_usa_washington_religiose_sp.html\">Discurso a las religiosas de los Estados Unidos<\/a><\/i>, 7 de octubre de 1979; <i>L&#8217;Osservatore Romano, <\/i>Edici&oacute;n en Lengua Espa&ntilde;ola, 4 de noviembre de 1979, p&aacute;g. 10).<\/p>\n<p align=\"left\">A imitaci&oacute;n de Mar&iacute;a. la Virgen del coraz&oacute;n siempre disponible a la Palabra de Dios, deb&eacute;is encontrar vuestra serenidad interior, vuestra alegr&iacute;a, en la disponibilidad a la palabra de la Iglesia y de aquel a quien Cristo ha puesto como su Vicario en la tierra.<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Un segundo testimonio debe ser el de la vida comunitaria.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Es, en efecto, un elemento importante de la vida religiosa; es una caracter&iacute;stica que han vivido desde los or&iacute;genes las religiosas, porque los v&iacute;nculos espirituales no pueden crearse, desarrollarse y perpetuarse s&iacute; no es mediante relaciones cotidianas y prolongadas. Esta vida comunitaria, en la caridad evang&eacute;lica, est&aacute; estrechamente ligada con el misterio de la Iglesia, que es misterio de comuni&oacute;n y de participaci&oacute;n, y da prueba de vuestra consagraci&oacute;n a Cristo. Poned todo empe&ntilde;o y cuidado para que esta vida comunitaria sea facilitada y amada de tal manera, que se convierta en medio precioso de ayuda rec&iacute;proca y de realizaci&oacute;n personal.<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Finalmente, como ya he tenido ocasi&oacute;n de decir otras veces, un &uacute;ltimo, particular testimonio es tambi&eacute;n el del h&aacute;bito religioso. <\/i>Efectivamente, constituye un signo evidente de consagraci&oacute;n total a los ideales del Reino de los cielos, teniendo siempre en cuenta todas las circunstancias debidas, como por ejemplo, las de la tradici&oacute;n. de los diversos campos de compromiso apost&oacute;lico, del ambiente, etc.; es signo, adem&aacute;s, de separaci&oacute;n definitiva de los meros intereses humanos y terrenos; es signo incluso de pobreza alegremente vivida y amada en abandono confiado a la acci&oacute;n providente de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Querid&iacute;simas superioras generales, vosotras deb&eacute;is asumir la tarea delicada y a veces dif&iacute;cil, pero siempre tan preciosa, de promover entre las religiosas todo lo que puede contribuir a la uni&oacute;n de los esp&iacute;ritus y de los corazones. Una vida fraterna, fervorosa y aut&eacute;ntica es indispensable para que las religiosas puedan superar de modo permanente las obligaciones, las fatigas y las dificultades que comporta una vida de consagraci&oacute;n y de apostolado en el mundo de hoy.<\/p>\n<p align=\"left\">Vuestra tarea en la realizaci&oacute;n feliz de esta vida profundamente arraigada en los valores evang&eacute;licos, reviste una importancia de primer orden. El ejercicio de la autoridad, con esp&iacute;ritu de servicio y de amor a todas las hermanas, es una tanta vital, aun cuando es dif&iacute;cil y exige no poca valent&iacute;a y entrega. La superiora tiene el deber de ayudar a la religiosa para que realice cada vez m&aacute;s perfectamente su vocaci&oacute;n. La superiora no puede sustraerse a esta obligaci&oacute;n ciertamente ardua, pero indispensable.<\/p>\n<p align=\"left\">El cumplimiento de este deber exige oraci&oacute;n constante, reflexi&oacute;n, consulta, pero tambi&eacute;n <i>decisiones valientes, <\/i>con conciencia de la propia responsabilidad ante Dios, ante la Iglesia y ante las mismas religiosas que esperan este servicio. La debilidad, como el autoritarismo, constituyen desviaciones igualmente perjudiciales para el bien de las almas y para el anuncio del Reino.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Para terminar, os exhorto con afecto: tened confianza. Sed siempre valientes en vuestra entrega religiosa, no os dej&eacute;is abatir por las eventuales dificultades, por la disminuci&oacute;n de personal, por las incertidumbres que puedan pesar sobre el porvenir. No dud&eacute;is <i>de la validez de las formas experimentadas de apostolado <\/i>en el campo de la educaci&oacute;n juvenil, para con los enfermos, los ni&ntilde;os. los ancianos y todos los que sufren.<\/p>\n<p align=\"left\">Estad seguras de que si vuestros institutos se comprometen sinceramente a promover entre las religiosas una fidelidad constante, generosa y din&aacute;mica a las exigencias de su vida consagrada, el Se&ntilde;or, que no se deja ganar en generosidad, os enviar&aacute; las deseadas vocaciones, que esper&aacute;is para la llegada de su Reino.<\/p>\n<p align=\"left\">Atentas a las sugerencias y a las palabras de la Sabidur&iacute;a, como corresponde a personas llamadas a desarrollar una alta responsabilidad de gobierno, y agradecidas a Dios, junto con todas vuestras hermanas, por la vocaci&oacute;n especial recibida, caminad con serena confianza por la v&iacute;a de vuestro compromiso de total consagraci&oacute;n a Cristo y a las almas. Os conforte y os sostenga Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, Madre y modelo de todas las personas consagradas, y os acompa&ntilde;e con benevolencia especial mi bendici&oacute;n apost&oacute;lica.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA DE CLAUSURA DE LA V ASAMBLEA GENERAL DE LAS UNI&Oacute;N INTERNACIONAL DE SUPERIORAS GENERALES (UISG) HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Capilla Sixtina Mi&eacute;rcoles 14 de noviembre de 1979 &nbsp; Queridas hermanas en el Se&ntilde;or: Es para m&iacute; una gran alegr&iacute;a reunirme con vosotras, representantes especialmente autorizadas de la gran riqueza que constituye &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-noviembre-de-1979-v-asamblea-general-de-la-union-internacional-de-superioras-generales-uisg\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab14 de noviembre de 1979, V Asamblea general de la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales (UISG)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39438\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}