{"id":39439,"date":"2016-10-05T22:50:20","date_gmt":"2016-10-06T03:50:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-noviembre-de-1979-consagracion-episcopal-de-monsenor-myroslaw-lubachivsky\/"},"modified":"2016-10-05T22:50:20","modified_gmt":"2016-10-06T03:50:20","slug":"12-de-noviembre-de-1979-consagracion-episcopal-de-monsenor-myroslaw-lubachivsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-noviembre-de-1979-consagracion-episcopal-de-monsenor-myroslaw-lubachivsky\/","title":{"rendered":"12 de noviembre de 1979, Consagraci\u00f3n episcopal de Monse\u00f1or Myroslaw Lubachivsky"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">CONSAGRACI&Oacute;N EPISCOPAL DEL NUEVO ARZOBISPO METROPOLITA<br \/>DE FILADELFIA DE LOS UCRANIOS MONSE&Ntilde;OR MYROSLAW LUBACHIVSKY<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"> <i><font color=\"#663300\">Capilla Sixtina<br \/> Lunes 12 de noviembre de 1979<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. Con gran emoci&oacute;n me encuentro hoy ante el altar para realizar, juntamente con vosotros, venerables hermanos, el acto de la <i>consagraci&oacute;n episcopal <\/i>del nuevo <i>Metropolita de Filadelfia de los Ucranios.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Hace pocas semanas, durante mi viaje a los Estados Unidos, tuve la dicha de <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/speeches\/1979\/october\/documents\/hf_jp-ii_spe_19791004_ukrainian-cathedral_sp.html\">visitar su catedral en Filadelfia<\/a>.<\/p>\n<p align=\"left\">El encuentro con el arzobispo electo y con los obispos de la provincia eclesi&aacute;stica de Filadelfia, con los sacerdotes, las religiosas y los fieles que se hab&iacute;an congregado en gran n&uacute;mero junto con sus Pastores, fue para m&iacute; un acontecimiento que viv&iacute; profundamente. En efecto, conozco de cerca la historia de vuestro pueblo y la historia de la Iglesia que, desde hace siglos, est&aacute; vinculada a &eacute;l. De aqu&iacute; nace mi disposici&oacute;n para imponer hoy las manos, junto con vosotros, venerables hermanos, a aquel a quien el Esp&iacute;ritu Santo llama al ministerio episcopal. Al mismo tiempo lo llama a la uni&oacute;n con el Sucesor de Pedro y con toda la jerarqu&iacute;a de esta Iglesia, cuyo jerarca m&aacute;s eminente es nuestro venerabil&iacute;simo hermano el cardenal Josyf Slipyj.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Perm&iacute;teme, pues, eminencia, que me dirija a ti de modo especial. No s&oacute;lo los hijos e hijas de tu pueblo, sino toda la Iglesia y el mondo contempor&aacute;neo conocen tu <i>testimonio nada com&uacute;n <\/i>que, con tu vida dif&iacute;cil y particularmente con la prisi&oacute;n durante muchos a&ntilde;os, has <i>dado de Jesucristo y de la Iglesia, <\/i>nacida de su cruz y resurrecci&oacute;n. Esta prisi&oacute;n te arranc&oacute; de la querida sede de Lvov, para la que te hab&iacute;a nombrado nuestro venerado predecesor P&iacute;o XII. Es consolador hacer resaltar que hoy te encuentras junto a nosotros, liberado hace ya muchos a&ntilde;os, por la solicitud de mi venerado predecesor Juan XXIII y creado cardenal por Pablo VI. Por lo tanto, puedes dedicarte a tu pueblo en favor del cual has sido constituido, seg&uacute;n<i> <\/i>las palabras de la Carta a los Hebreos (cf. <i>Heb 5, <\/i>1).<\/p>\n<p align=\"left\">Y continuamente eres constituido como<i> <\/i>el Pastor que da la vida por las ovejas<i> <\/i>(cf. <i>Jn <\/i>10, 15), desterrado de esa Iglesia que, desde el a&ntilde;o 1596, permanece en la uni&oacute;n con la Sede de San Pedro, manteniendo la propia fidelidad desde hace ya casi 400 a&ntilde;os. Esta fidelidad, especialmente durante los &uacute;ltimos siglos, ha sido pagada y contin&uacute;a siendo pagada con grandes sacrificios. Tu vida de Pastor es un ejemplo particular y una prueba de ello.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Deseo aprovechar la ocasi&oacute;n de hoy para manifestar la veneraci&oacute;n que la Sede Apost&oacute;lica y toda la Iglesia cat&oacute;lica sienten por vuestra Iglesia. La <i>fidelidad <\/i>testimoniada a <i>Pedro y a sus Sucesores <\/i>nos <i>obliga <\/i>a una gratitud especial y tambi&eacute;n a una fidelidad rec&iacute;proca respecto a quienes la conservan con tanta firmeza y nobleza de alma. Deseamos ofrecerles un tributo de verdad y de amor. Deseamos con todas las fuerzas aliviar las pruebas de quienes sufren precisamente a causa de su fidelidad. Deseamos de todo coraz&oacute;n asegurar la unidad interna de vuestra Iglesia y la unidad con la Sede de Pedro.<\/p>\n<p align=\"left\">Permitid, eminencia, que exprese los mismos sentimientos al otro consagrante, el Metropolita Maxim Hermaniuk de Winnipeg, en Canad&aacute;, y a los representantes de la jerarqu&iacute;a de vuestra Iglesia aqu&iacute; presentes, como tambi&eacute;n que manifieste mi estima y afecto a toda la Iglesia ucrania.<\/p>\n<p align=\"left\">4.<i> <\/i>Celebramos la liturgia eucar&iacute;stica de la consagraci&oacute;n en el d&iacute;a de la memoria de San Josafat, obispo y m&aacute;rtir, a quien vuestra Iglesia venera como Patrono especial. Sus reliquias, que desde el a&ntilde;o 1963 est&aacute;n depositadas en la bas&iacute;lica de San Pedro, constituyen una motivaci&oacute;n ulterior para este acontecimiento de hoy, en el que un nuevo Pastor es agregado al cuerpo de los obispos de vuestra Iglesia, recibiendo la ordenaci&oacute;n en Roma junto a las reliquias de este Santo m&aacute;rtir. Hoy toda la Iglesia cat&oacute;lica junto con vosotros venera a San Josafat.<\/p>\n<p align=\"left\">5. Y t&uacute;, monse&ntilde;or Lubachivsky, como nuevo Pastor de la grey, eres llamado a dar tambi&eacute;n testimonio de esa fidelidad que constituye parte tan grande de la tradici&oacute;n de tu pueblo. Como obispo cat&oacute;lico, est&aacute;s llamado a ser un signo de la fidelidad misma de Dios a su alianza, un signo del amor inmortal de Cristo a su Iglesia. Este es el ministerio que hoy se te conf&iacute;a: ofrecer incesantemente a los fieles el pan de la vida que, seg&uacute;n las palabras del Concilio Vaticano II, se toma de la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo (cf.<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html\"> <i>Dei Verbum<\/i><\/a><i>, <\/i>21).<\/p>\n<p align=\"left\">S&iacute;, mediante la palabra y los sacramentos sostendr&aacute;s a tu pueblo en su fidelidad al Evangelio, y lo guiar&aacute;s por el camino de la salvaci&oacute;n. La Palabra de Dios ser&aacute; l&aacute;mpara para sus pasos y luz en su camino (cf. <i>Sal <\/i>119, 103). Y todos tus esfuerzos pastorales estar&aacute;n dirigidos a este fin: esto es, a que la Palabra ele Dios sea la norma pr&aacute;ctica del vivir cristiano, y d&eacute; frutos de justicia y santidad de vida en la comunidad a la que presidir&aacute;s y servir&aacute;s. Por medio de la celebraci&oacute;n del sacrificio eucar&iacute;stico, continuar&aacute;s sosteniendo al pueblo en la alegr&iacute;a, confirm&aacute;ndolo en la paz, en la unidad y en el v&iacute;nculo de la caridad. Esta, venerable hermano, es una gran misi&oacute;n, en la que ser&aacute;s heredero y custodio de una gran tradici&oacute;n, que es cat&oacute;lica y a la vez ucrania. Por esto en el nombre de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, te exhorto a seguir adelante en la continuidad apost&oacute;lica y en la fidelidad de proclamar al pueblo el Evangelio de la salvaci&oacute;n. Al regresar a Filadelfia, te ruego que transmitas a tus fieles mi saludo cordial y mi bendici&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">6. Nuestra asamblea hoy ante la Majestad de Dios Omnipotente en la Sant&iacute;sima Trinidad sea confirmaci&oacute;n nueva de este camino por el que prosigue vuestra Iglesia y vuestro pueblo <i>en conexi&oacute;n con este gran mil&eacute;simo aniversario del bautismo, <\/i>para el que hab&eacute;is comenzado los preparativos este a&ntilde;o.<\/p>\n<p align=\"left\">El amor de Dios Padre, la gracia del Se&ntilde;or Nuestro Jesucristo y la comuni&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo, por intercesi&oacute;n de la Sant&iacute;sima e Inmaculada Madre de Cristo, y de San Josafat y de todos los Santos, est&eacute; siempre con todos vosotros. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979&nbsp; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONSAGRACI&Oacute;N EPISCOPAL DEL NUEVO ARZOBISPO METROPOLITADE FILADELFIA DE LOS UCRANIOS MONSE&Ntilde;OR MYROSLAW LUBACHIVSKY HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Capilla Sixtina Lunes 12 de noviembre de 1979 &nbsp; 1. Con gran emoci&oacute;n me encuentro hoy ante el altar para realizar, juntamente con vosotros, venerables hermanos, el acto de la consagraci&oacute;n episcopal del nuevo Metropolita &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-noviembre-de-1979-consagracion-episcopal-de-monsenor-myroslaw-lubachivsky\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab12 de noviembre de 1979, Consagraci\u00f3n episcopal de Monse\u00f1or Myroslaw Lubachivsky\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39439","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39439\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}