{"id":39448,"date":"2016-10-05T22:51:46","date_gmt":"2016-10-06T03:51:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-octubre-de-1979-beatificacion-de-enrique-de-osso-y-cervello\/"},"modified":"2016-10-05T22:51:46","modified_gmt":"2016-10-06T03:51:46","slug":"14-de-octubre-de-1979-beatificacion-de-enrique-de-osso-y-cervello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-octubre-de-1979-beatificacion-de-enrique-de-osso-y-cervello\/","title":{"rendered":"14 de octubre de 1979, Beatificaci\u00f3n de Enrique de Oss\u00f3 y Cervell\u00f3"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">BEATIFICACI<font face=\"Times New Roman\">&Oacute;<\/font>N DE ENRIQUE DE OSS<font face=\"Times New Roman\">&Oacute;<\/font> Y CERVELL<font face=\"Times New Roman\">&Oacute;<\/font><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><i><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"> <i><font color=\"#663300\"><font face=\"Times New Roman\">Domingo 14 de octubre 1979<\/font> <\/font><\/i> <\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p><i>&iexcl;Alabado sea Jesucristo!<br \/>Venerables Hermanos y amados hijos e hijas <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. Esta ma&ntilde;ana la Iglesia entona un canto de j&uacute;bilo y de alabanza al Se&ntilde;or. Es el canto de la Madre que celebra la bondad y la misericordia divinas, al proclamar Beato a un hijo insigne, que se ha distinguido por el cultivo eminente de las virtudes cristianas: el sacerdote Enrique de Oss&oacute; y Cervell&oacute;, gloria de la amada Espa&ntilde;a, tierra de Santos. <\/p>\n<p align=\"left\">Para asistir a la glorificaci&oacute;n del nuevo Beato, os hab&eacute;is congregado en esta Bas&iacute;lica de San Pedro numerosos compatriotas suyos. Bienvenidos se&aacute;is todos, obispos, sacerdotes, religiosos y fieles espa&ntilde;oles aqu&iacute; presentes, as&iacute; como los que proced&eacute;is de todos aquellos lugares a donde se ha irradiado el bien sembrado por el Beato Enrique de Oss&oacute; y donde ha brotado con pujanza el justo reconocimiento y el aprecio a su persona y a su obra. <\/p>\n<p align=\"left\">Pero sobre todo bienvenidas se&aacute;is vosotras, Religiosas de la Compa&ntilde;&iacute;a de Santa Teresa de Jes&uacute;s, que hab&eacute;is llegado con vuestras actuales y antiguas alumnas, provenientes de diversos lugares y Pa&iacute;ses de Europa, de &Aacute;frica, de Am&eacute;rica, para ofrecer un c&aacute;lido homenaje de devoci&oacute;n y renovada fidelidad a vuestro Padre Fundador. <\/p>\n<p align=\"left\">Permitidme, sin embargo, que reserve una palabra de particular saludo a los representantes de la di&oacute;cesis de Tortosa, y m&aacute;s concretamente a los del peque&ntilde;o pueblo de Vinebre, cuna natal de esa admirable figura de hombre y de sacerdote, que la Iglesia propone hoy a nuestra imitaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">2. S&iacute;, el Beato Enrique de Oss&oacute; nos ofrece una imagen viva del sacerdote fiel, perseverante, humilde y animoso ante las contradicciones, desprendido de todo inter&eacute;s humano, lleno de celo apost&oacute;lico por la gloria de Dios y la salvaci&oacute;n de las almas, activo en el apostolado y contemplativo en su extraordinaria vida de oraci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">Y no era f&aacute;cil la &eacute;poca que a &eacute;l le toc&oacute; vivir, en una Espa&ntilde;a dividida por las guerras civiles del siglo XIX y alterada por movimientos laicistas y anticlericales que pretend&iacute;an la transformaci&oacute;n pol&iacute;tica y social, dando incluso origen a sangrientos episodios revolucionarios. El, sin embargo, supo mantenerse firme e intr&eacute;pido en su fe, en la que hall&oacute; inspiraci&oacute;n y fuerza para proyectar la luz de su sacerdocio sobre la sociedad de su tiempo. Con clara conciencia de lo que era su misi&oacute;n propia como hombre de Iglesia, a la que amaba entra&ntilde;ablemente, sin buscar nunca protagonismos humanos en campos que eran ajenos a su condici&oacute;n, en una apertura a todos sin distinci&oacute;n, para mejorarlos y llevarlos a Cristo. Cumpli&oacute; su prop&oacute;sito: \u201c Ser&eacute; siempre de Jes&uacute;s, su ministro, su ap&oacute;stol, su misionero de paz y de amor \u201d. <\/p>\n<p align=\"left\">Los treinta a&ntilde;os escasos de su vida sacerdotal dieron lugar a un continuo desarrollo de impresas apost&oacute;licas bien meditadas y abnegadamente ejecutadas, con una impresionante confianza en Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">La suya fue una existencia hecha oraci&oacute;n continua que nutr&iacute;a su vida interior y que informaba todas sus obras. En la escuela de la gran Santa abulense aprende que la oraci&oacute;n, ese \u201c trato de amistad \u201d con Dios, es medio necesario para conocerse y vivir en verdad, para crecer en la conciencia de ser hijos de Dios, para crecer en el amor. Es adem&aacute;s un medio eficaz de transformar el mundo. Por ello ser&aacute; tambi&eacute;n un ap&oacute;stol y pedagogo de la oraci&oacute;n. &iexcl;A cu&aacute;ntas almas ense&ntilde;&oacute; a orar con su obra el <i>Cuarto de hora de oraci&oacute;n<\/i>! <\/p>\n<p align=\"left\">Este fue el secreto de su gran vida sacerdotal, lo que le dio alegr&iacute;a, equilibrio y fortaleza; lo que hizo que &eacute;l, sacerdote, servidor y ministro de todos, sufriendo con todos, amando y respetando a todos, se sintiera dichoso de ser lo que era, consciente de que ten&iacute;a en sus manos dones recibidos del Se&ntilde;or para la redenci&oacute;n del mundo, dones que, aunque peque&ntilde;o e indigno, ofrec&iacute;a desde la infinita superioridad del misterio de Cristo y que llenaban su alma de un gozo inefable. Un testimonio y una lecci&oacute;n de vida eclesial con plena validez para el sacerdote de hoy, que s&oacute;lo en el Evangelio, en el ejemplo de los Santos y en las ense&ntilde;anzas o normas de la Iglesia, no en sugerencias o teor&iacute;as extra&ntilde;as, puede encontrar orientaci&oacute;n segura para conservar su identidad, para realizarse con plenitud.<\/p>\n<p align=\"left\">Una vez m&aacute;s quiero exhortar, en esta espl&eacute;ndida ocasi&oacute;n, a mis amados hermanos sacerdotes, a la entrega total a Cristo, gozosamente vivida en el celibato por el Reino de los Cielos y en el servicio generoso a los hermanos, sobre todo a los m&aacute;s pobres, a trav&eacute;s de una vida centrada en el propio ministerio pastoral, esto es, en la misi&oacute;n espec&iacute;fica de la Iglesia, y caracterizada por ese estilo evang&eacute;lico que expuse en mi <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/letters\/1979\/documents\/hf_jp-ii_let_19790409_sacerdoti-giovedi-santo_sp.html\">Carta del Jueves Santo<\/a> y del que he hablado nuevamente en mis grat&iacute;simos encuentros con los presb&iacute;teros durante mi reciente viaje apost&oacute;lico. <\/p>\n<p align=\"left\">3. Si queremos se&ntilde;alar ahora uno de los rasgos m&aacute;s caracter&iacute;sticos de la fisonom&iacute;a apost&oacute;lica del nuevo Beato, podr&iacute;amos decir que fue uno de los m&aacute;s grandes catequistas del siglo XIX, lo que le hace muy actual en este momento en que toda la Iglesia reflexiona \u2013como lo hizo tambi&eacute;n en la &uacute;ltima sesi&oacute;n del S&iacute;nodo de los Obispos \u2013 sobre el deber de catequizar que incumbe a todos sus hijos. <\/p>\n<p align=\"left\">Como catequista genial, &eacute;l se distingui&oacute; por sus escritos y por su labor pr&aacute;ctica; atento a dar a conocer, adecuadamente y en sinton&iacute;a con el Magisterio de la Iglesia, el <i>contenido de la fe<\/i>, y ayudar a vivirlo. Sus m&eacute;todos activos le hicieron anticiparse a conquistas pedag&oacute;gicas posteriores. Pero sobre todo, el objetivo que se propuso fue dar a conocer y despertar el amor a Dios, a Cristo, y a la Iglesia, que es el centro de la misi&oacute;n del verdadero catequista. <\/p>\n<p align=\"left\">En esa misi&oacute;n todos los campos: el de la ni&ntilde;ez, con sus inolvidables catequesis en Tortosa (\u201c por los ni&ntilde;os al coraz&oacute;n de los hombres \u201d); el del mundo juvenil, con las Asociaciones des j&oacute;venes, que llegaron a tener muy amplia difusi&oacute;n; el de la familia, con sus escritos de propaganda religiosa, particularmente la Revista Teresiana; el de los obreros, tratando de dar a conocer la doctrina social de la Iglesia; el de le instrucci&oacute;n y la cultura en el que, con arreglo a la mentalidad de la &eacute;poca, luch&oacute; para asegurar la presencia del ideal cat&oacute;lico en la escuela, a todos los niveles, incluso en el universitario. Se dedic&oacute; incansablemente al ministerio de la palabra hablada, a trav&eacute;s de la predicaci&oacute;n, y de la palabra escrita, a trav&eacute;s de la prensa como medio de apostolado. <\/p>\n<p align=\"left\">4. Pero en su af&aacute;n catequizador, su obra predilecta, la que consumi&oacute; la mayor parte de sus energ&iacute;as, fue la fundaci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a de Santa Teresa de Jes&uacute;s. <\/p>\n<p align=\"left\">Para extender el radio de su acci&oacute;n en el tiempo y en el espacio; para penetrar en el coraz&oacute;n de la familia; para servir a la sociedad en una &eacute;poca en que la capacitaci&oacute;n cultural empezaba a ser indispensable, llam&oacute; junto a s&iacute; a mujeres que pod&iacute;an ayudarle en tal misi&oacute;n, y se entreg&oacute; a la tarea de formarlas con esmero. Con ellas dio comienzo el nuevo Instituto, que habr&iacute;a de distinguirse por estos rasgos: como hijas de su tiempo, la estima de los valores de la cultura; como consagradas a Dios, su entrega total al servicio de la Iglesia; como estilo propio de espiritualidad, la asimilaci&oacute;n de la doctrina y ejemplos de Santa Teresa de Jes&uacute;s. <\/p>\n<p align=\"left\">Podr&iacute;amos decir que la Compa&ntilde;&iacute;a de Santa Teresa de Jes&uacute;s fue y es como la gran catequesis organizada por el Beato Oss&oacute; para llegar a la mujer, y a trav&eacute;s de ella infundir nueva vitalidad en la sociedad y en la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\">Hijas de la Compa&ntilde;&iacute;a de Santa Teresa: dejadme decir que me complace ver que os manten&eacute;is fieles a vuestro carisma, dentro de la renovaci&oacute;n que demanda el momento actual a la luz de las orientaciones del Concilio Vaticano II y de la Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica <i>Evangelica testificatio<\/i> de mi predecesor Pablo VI. De acuerdo con el legado de vuestro Fundador y el esp&iacute;ritu de la gran Santa de &Aacute;vila, sed generosas en vuestra donaci&oacute;n total a Cristo, para dar mucho fruto en los pa&iacute;ses de misi&oacute;n. Que vuestra conducta toda refleje la riqueza de una vida interior en la que la renuncia es amor; el sacrificio, eficacia apost&oacute;lica; la fidelidad, aceptaci&oacute;n del misterio que viv&iacute;s; la obediencia, elevaci&oacute;n sobrenatural; la virginidad, donaci&oacute;n alegre a los dem&aacute;s por el reino de los cielos. Sed ante el mundo, incluso con los signos externos, un testimonio vivo de ideales grandes hechos realidad, catequizando, evangelizando siempre con la palabra y con la acci&oacute;n apost&oacute;lica; sed una prueba fehaciente de que, hoy como ayer, vale la pena no recortar las alas del propio esp&iacute;ritu para dar al mundo actual \u2013que tanto lo necesita y que lo busca, a veces a&uacute;n sin saberlo\u2013 la serenidad en la fe, la alegr&iacute;a en la esperanza, la felicidad en el verdadero amor. Vale la pena, s&iacute;, vivir para ello; vivir as&iacute; la propia vocaci&oacute;n de mujer y de religiosa. A imitaci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a, a quien vuestro Fundador profes&oacute; tan tierna devoci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">5. Para el cristiano de hoy, sumido en un ambiente de b&uacute;squeda acelerada de un ideal nuevo de hombre, el Beato Enrique de Oss&oacute;, el educador cristiano, deja asimismo un legado. Ese hombre nuevo que se busca, no podr&aacute; ser aut&eacute;nticamente tal sin Cristo, el Redentor del hombre. Habr&aacute; que cultivarlo, educarlo, dignificarlo cada vez m&aacute;s en sus polivalentes facetas humanas, pero hay que catequizarlo, abrirlo a horizontes espirituales y religiosos donde encuentre su proyecci&oacute;n de eternidad, como hijo de Dios y ciudadano de un mundo que rebasa el presente. <\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Qu&eacute; amplio campo si abre a la dedicaci&oacute;n generosa de los padres y madres de familia; a los responsables y profesores en colegios e instituciones docentes, sobre todo de la Iglesia \u2013 que deber&aacute;n continuar siendo, con el debido respeto a todos, centros de educaci&oacute;n cristiana \u2013; a muchas de vosotras antiguas alumnas de colegios de la Compa&ntilde;&iacute;a de Santa Teresa que segu&iacute;s al lado de vuestras maestras de un d&iacute;a; a tantas otras almas, que desde diversos puestos, privados o p&uacute;blicos, pod&eacute;is contribuir a la elevaci&oacute;n cultural y humana de los dem&aacute;s y a su formaci&oacute;n en la fe! Sed conscientes de vuestra responsabilidad y posibilidades de hacer el bien. <\/p>\n<p align=\"left\">6. Termino estas reflexiones dedicando un cordial saludo a los miembros de la Misi&oacute;n especial enviada a este acto por el Gobierno espa&ntilde;ol. Pido a Dios que la tradici&oacute;n cat&oacute;lica de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, de la que tanto habl&oacute; y escribi&oacute; el nuevo Beato, sea de est&iacute;mulo en la actual fase de su historia y pueda &eacute;sta alargarse hacia metas superiores, mirando decididamente al futuro, pero sin olvidar, m&aacute;s a&uacute;n tratando de conservar y vitalizar las esencias cristianas del pasado, para que as&iacute; el presente sea una &eacute;poca de paz, de prosperidad material y espiritual, de esperanza en Cristo Salvador. <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BEATIFICACI&Oacute;N DE ENRIQUE DE OSS&Oacute; Y CERVELL&Oacute; HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II Domingo 14 de octubre 1979 &nbsp; &iexcl;Alabado sea Jesucristo!Venerables Hermanos y amados hijos e hijas 1. Esta ma&ntilde;ana la Iglesia entona un canto de j&uacute;bilo y de alabanza al Se&ntilde;or. Es el canto de la Madre que celebra la bondad y la misericordia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-octubre-de-1979-beatificacion-de-enrique-de-osso-y-cervello\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab14 de octubre de 1979, Beatificaci\u00f3n de Enrique de Oss\u00f3 y Cervell\u00f3\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39448","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39448","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39448"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39448\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}