{"id":3945,"date":"2015-12-01T13:03:56","date_gmt":"2015-12-01T18:03:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-resucita-al-hijo-de-la-viuda-de-nain\/"},"modified":"2015-12-01T13:03:56","modified_gmt":"2015-12-01T18:03:56","slug":"jesus-resucita-al-hijo-de-la-viuda-de-nain","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-resucita-al-hijo-de-la-viuda-de-nain\/","title":{"rendered":"Jesus Resucita al hijo de la Viuda de Na\u00edn"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Santiago Canclini<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">En Lucas 7:11-17 encontramos esta historia donde Jesus Resucita al hijo de la Viuda de Na\u00edn, mostrandonos que el puede vivificar a nuestros jovenes de hoy.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lucas 7:11-17, Lo normal es la salud y la vida. La enfermedad y la muerte, consecuencias del pecado, es lo anormal. De all\u00ed que, a\u00fan los milagros m\u00e1s portentosos del Hijo del Hombre a su paso por este mundo, como lo fueron las resurrecciones, lejos de estar en contra de las leyes naturales, tendieron a restablecerlas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCual si su voz se alzara en son de protesta contra el reinado de las tinieblas y de la muerte, para responder al anhelo natural y justo de la vida que reclama lo que le pertenece, los tres casos de resurrecci\u00f3n que relata el evangelio, fueron personas j\u00f3venes. La hija de Jairo, lo mismo L\u00e1zaro, al parecer el hermano menor de aquella familia sin padres, posiblemente joven. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSigamos los pasos de Jes\u00fas, pero hag\u00e1moslo, en esta ocasi\u00f3n, para verle obrar de manera especial, frente al joven de nuestro relato y de todos los j\u00f3venes que necesitan de \u00c9l y de su poder vivificador.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nY aconteci\u00f3 despu\u00e9s, que 21 iba a la ciudad de Na\u00edn, e iban con \u00c9l muchos de sus disc\u00edpulos, y gran compa\u00f1\u00eda, y como lleg\u00f3 cerca de la ciudad, he aqu\u00ed que sacaban fuera un difunto.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfY qu\u00e9? \u00bfNo hab\u00edan sacado por ese camino, y en la misma direcci\u00f3n, muchos otros? \u00bfNo era ese un episodio vulgar y normal? S\u00ed y no. Lo era desde el punto de vista general y mezquino, pero no lo era por tratarse de un joven y, sobre todo por el encuentro que tuvo lugar con Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfPodr\u00edamos imaginar dos t\u00e9rminos cuya asociaci\u00f3n- resulte m\u00e1s chocante que \u00abjoven\u00bb y &#8216;difunto\u00bb? Joven significa vigor, salud, vida. Sin embargo a, este joven le \u00absacaban fuera\u00bb. Incapaz de marchar por sus propios medios, era llevado por otros,<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00a1Triste emblema de todo joven que, viviendo, est\u00e1 muerto y es llevado por la corriente de los tiempos cual cad\u00e1ver, sin iniciativa y sin voluntad propias! Llevado por los amigos, por las influencias externas, por las costumbres, por las opiniones ajenas o por la mundanalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAquel joven era unig\u00e9nito de su madre, la cual tambi\u00e9n era viuda; y hab\u00eda con ella grande compa\u00f1\u00eda de la ciudad. Hubiera podido ser motivo de alegr\u00eda y de utilidad, y sin embargo era motivo de dolor, de pena y de compasi\u00f3n por parte de la multitud de parientes y de amigos que lamentaban su fracaso f\u00edsico frente a la vida. Una palabra lo resume todo en su tr\u00e1gica lobreguez: \u00a1muerto!<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nY \u00bfc\u00f3mo se halla moral y espiritualmente la juventud que vive para el placer, sin ideales, sin virtud, sin entusiasmo, sin fe en Dios y sin esperanza en el mundo? \u00a1Muerta!<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMuerta y llevada fuera, fuera de las actividades nobles, fuera de la vida servicial, fuera de la vida del esp\u00edritu, fuera&#8230; en direcci\u00f3n al cementerio, a la nada&#8230; al fracaso que termina en la tumba del olvido y de la perdici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nMas he aqu\u00ed algo imprevisto: aparece la Vida en el camino, Mira el f\u00e9retro, busca con su mirada a la madre que sufre y como el Se\u00f1or la vi\u00f3, compadeci\u00f3se de ella, y le dice: No llores. S\u00f3lo el verla bast\u00f3 para comprenderlo todo y el crudo realismo de ese hecho fue un llamado imperativo para su coraz\u00f3n amante. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSus palabras tuvieron m\u00e1s valor que el muy relativo que tienen las nuestras en circunstancias similares. Fueron palabras de consuelo real, pues \u00c9l quer\u00eda y pod\u00eda quitar la causa de aquellas l\u00e1grimas, las m\u00e1s tristes y amargas que \u00a1maginar pudi\u00e9ramos: las de una madre viuda que pierde a su hijo \u00fanico.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nY acerc\u00e1ndose, toc\u00f3 el f\u00e9retro. \u00c9l, que no tuvo a menos comer en la mesa del publicano despreciado por los que se cre\u00edan justos; \u00c9l, que no temi\u00f3 poner su mano sobre el leproso, tampoco temi\u00f3 la contaminaci\u00f3n en que, seg\u00fan la ley, se incurr\u00eda al tocar un f\u00e9retro. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSu gesto fue tranquilo pero decidido de tal manera que los que lo llevaban, pararon. \u00a1Detente! -Detente, muerte, larga tu presa!<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00a1Detente, joven!<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfPor qu\u00e9 marchar hacia la ruina, hacia la negaci\u00f3n y hacia la muerte? \u00a1Detente, joven amigo!; no ves a Jes\u00fas delante tuyo con su mano en alto?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfNo sientes el roce imperativo de esa mano amiga? Y no oyes su potente voz: Mancebo, a ti digo, lev\u00e1ntate.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEsa fue su misi\u00f3n. Para eso pas\u00e9 por este valle de sombra de muerte. \u00bfNo dijo \u00c9l claramente que ser\u00eda as\u00ed, hablando de la vida espiritual? \u00abDe cierto, de cierto os digo que el que oye mi palabra y cree al que me ha \u00a1enviado tiene vida eterna y no vendr\u00e1 a condenaci\u00f3n, mas pas\u00f3 de muerte a vida. De cierto os digo: vendr\u00e1 hora, y ahora es, cuando los muertos; oir\u00e1n la voz del Hijo de Dios, y los que la oyeren vivir\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTambi\u00e9n lo dijo el ap\u00f3stol Pablo, escribiendo a los efesios: \u00abDespi\u00e9rtate t\u00fa que duermes, lev\u00e1ntate de los muertos y te alumbrar\u00e1 Cristo\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nUna nueva actitud, juvenil y vital fue puesta de manifiesto en lo que aconteci\u00f3 de inmediato,<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\npues se incorpor\u00f3 el que hab\u00eda muerto. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAh, joven amigo que oyes la voz de Cristo, del amigo que te llama \u00bfpor qu\u00e9 no te incorporas? \u00bfpor qu\u00e9 permaneces all\u00ed sentado, tendido a la vera del camin\u00f3 de la vida? \u00a1Lev\u00e1ntate ahora, dec\u00eddete! qui\u00e9relo y de ti se dir\u00e1 lo que se dijo del pr\u00f3digo cuando volvi\u00f3 al hogar: \u00abMuerto era y ha revivido. hab\u00edase perdido y es hallado\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nY de la misma manera que el joven de Na\u00edn comenz\u00f3 a hablar, pues aquel fue un milagro real que le trajo la vida con todas sus nuevas oportunidades y posibilidades, y no un fantasma ni fuego fatuo- as\u00ed t\u00fa tambi\u00e9n comienza a hablar, a hablar de tu nueva vida, a hablar de tu nueva fe, de esa nueva y extraordinaria vitalidad que habr\u00e1 encendido en tu alma al contacto con Aqu\u00e9l \u00abque da vida a los muertos y llama a las cosas que no son, como a las que son\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00eda Pablo al exhortar al joven<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTimoteo: \u00abPor tanto no te averg\u00fcences del testimonio de nuestro Se\u00f1or&#8230; el cual quit\u00f3 la muerte y sac\u00f3 a la luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAquella restituci\u00f3n fue completa. Vuelto a la vida por Jes\u00fas, \u00e9ste di\u00f3lo a su madre, obrando como quien tiene derecho a disponer de \u00e9l. \u00bfAcaso no estaba en sus manos aquella nueva vida?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nComo resultado, todos glorificaban a Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros: y que Dios ha visitado a su pueblo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nFue aqu\u00e9l el encuentro de dos cortejos: el cortejo de la muerte y el cortejo de la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl cortejo de la muerte sal\u00eda de la ciudad. Lo encabezaban los llorones y eran seguidos por los m\u00fasicos que ta\u00f1\u00edan. Luego la desconsolada madre delante del f\u00e9retro, en que yac\u00eda el joven muerto y, finalmente, los parientes y las gentes.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nCortejo de la muerte en Na\u00edn, cortejo de la muerte en Capernaum, cortejo de la muerte en Bethania, cortejo de la muerte por doquier como s\u00edmbolo del gran cortejo de la humanidad, ya que \u00abel pecado entr\u00f3 en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, y la muerte pas\u00f3 a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEn este colosal desfile marchan tambi\u00e9n los llorones profesionales, traficantes de la muerte: los traficantes de armas, de las bebidas embriagantes, de la carnalidad y del vicio; siguen los incautos, al son de los c\u00edmbalos y las flautas de las marchas f\u00fanebres del dolor, de las marchas guerreras del odio o de las marchas mundanas del placer. Muertos que marchan por el camino ancho que lleva a la perdici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero hubo otro cortejo y ese fue el cortejo de la vida. El de la muerte sal\u00eda de Na\u00edn, el de la vida entraba. Se encontraron frente a frente. Encabezaba el cortejo \u00ab\u00c9l\u00bb, aqu\u00e9l en quien estaba la vida, que era la luz de los hombres. Aqu\u00e9l a quien el Padre dio que tuviese vida en s\u00ed mismo. Detr\u00e1s iban muchos de sus disc\u00edpulos, hombres y mujeres que hab\u00edan sido arrebatados de las garras del pecado y, finalmente, cerraba el desfile una grande compa\u00f1\u00eda,<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nque, en son de triunfo y rodeada de ambiente de gloria, segu\u00eda a Aqu\u00e9l que a su paso levant\u00f3 a cuanto ca\u00eddo quisiera engrosar aquella sin igual caravana.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEse cortejo que inici\u00f3 su marcha hace veinte siglos, avanza incesantemente por el camino estrecho que conduce a la vida. Los que lo forman, marchan animados por hosannas y alentados por c\u00e1nticos de triunfo, aunque no exentos de las l\u00e1grimas y de la sangre del sacrificio. Los primeros ya han llegado a destino. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nSus filas, siempre engrosadas, siguen y seguir\u00e1n hacia adelante hasta que todos lleguen all\u00e1 donde corre el r\u00edo de la vida, resplandeciente como cristal, y florece el \u00e1rbol de vida cuyas hojas ser\u00e1n para sanidad de las naciones; donde no habr\u00e1 m\u00e1s noche ni necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol, porque el Se\u00f1or Dios los alumbrar\u00e1; donde no habr\u00e1 m\u00e1s maldici\u00f3n, sino que el trono de Dios y del Cordero estar\u00e1 en ella y sus siervos le servir\u00e1n. Entonces se cumplir\u00e1 aquella palabra de fe: \u00abSorbida es la muerte con victoria: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1, oh muerte, tu aguij\u00f3n? \u00bfd\u00f3nde, oh sepulcro, tu victoria?\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00bfEn cu\u00e1l cortejo marchamos?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Santiago Canclini En Lucas 7:11-17 encontramos esta historia donde Jesus Resucita al hijo de la Viuda de Na\u00edn, mostrandonos que el puede vivificar a nuestros jovenes de hoy. Lucas 7:11-17, Lo normal es la salud y la vida. La enfermedad y la muerte, consecuencias del pecado, es lo anormal. 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