{"id":39459,"date":"2016-10-05T22:52:03","date_gmt":"2016-10-06T03:52:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-octubre-de-1979-misa-para-el-pueblo-de-dios-en-limerick\/"},"modified":"2016-10-05T22:52:03","modified_gmt":"2016-10-06T03:52:03","slug":"1-de-octubre-de-1979-misa-para-el-pueblo-de-dios-en-limerick","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-octubre-de-1979-misa-para-el-pueblo-de-dios-en-limerick\/","title":{"rendered":"1 de octubre de 1979, Misa para el Pueblo de Dios en Limerick"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/travels\/sub_index1979\/trav_ireland_sp.htm\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A IRLANDA<\/a><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>MISA PARA EL PUEBLO DE DIOS<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Limerick<br \/> Lunes 1 de octubre de 1979<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos y hermanas en Cristo:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. En este &uacute;ltimo d&iacute;a de mi visita a Irlanda, vengo aqu&iacute; para celebrar con vosotros la Santa Eucarist&iacute;a. Deseo sellar una vez m&aacute;s, en el amor de Cristo Jes&uacute;s, el v&iacute;nculo que une al Sucesor de Pedro en la Sede de Roma con la Iglesia de Irlanda. En vosotros saludo una vez m&aacute;s a todo el pueblo de Irlanda, que ha tomado parte en el misterio de la Iglesia a trav&eacute;s de la predicaci&oacute;n de San Patricio y de los sacramentos del bautismo y la confirmaci&oacute;n. Os invito a celebrar esta &uacute;ltima Misa, que ofrezco con vosotros y por vosotros, y a convertirla en un especial himno de acci&oacute;n de gracias a la Sant&iacute;sima Trinidad por los d&iacute;as que he podido pasar entre vosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">Vengo en nombre de Cristo a predicaros su propio mensaje. La liturgia de la palabra de hoy habla de un edificio, de la piedra angular que aguanta y da solidez a la casa, de la ciudad construida sobre la colina por seguridad y protecci&oacute;n. Estas im&aacute;genes contienen una invitaci&oacute;n dirigida a todos nosotros, a todos los cristianos, a acercarnos a Cristo, piedra angular, para que sea nuestro soporte y el principio unificador que da sentido y coherencia a nuestras vidas. Es el mismo Cristo quien confiere dignidad a todos los miembros de la Iglesia y quien asigna a cada uno su misi&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Hoy me gustar&iacute;a hablaros de esta especial dignidad y misi&oacute;n confiada al laicado en la Iglesia. San Pedro dice que los cristianos son &quot;sacerdocio real, naci&oacute;n santa&quot; (<i>1 Pe <\/i>2, 9).<i> <\/i>Todos los cristianos, incorporados a Cristo y a su Iglesia mediante el bautismo, est&aacute;n consagrados a Dios. Son llamados a profesar la fe que han recibido. A trav&eacute;s del sacramento de la confirmaci&oacute;n, son adem&aacute;s revestidos por el Esp&iacute;ritu Santo de una fuerza especial para ser testigos de Cristo y part&iacute;cipes de su misi&oacute;n salv&iacute;fica. Cada laico cristiano es, por consiguiente, una obra extraordinaria de la gracia de Dios y est&aacute; llamado a las m&aacute;s altas cimas de la santidad. A veces, los seglares, hombres y mujeres, no parecen apreciar del todo la dignidad y vocaci&oacute;n que les es propia como laicos. No, no se puede hablar de un &quot;vulgar seglar&quot;, porque todos vosotros hab&eacute;is sido llamados a la conversi&oacute;n por la muerte y resurrecci&oacute;n de Jesucristo. Como pueblo santo de Dios, est&aacute;is llamados a desempe&ntilde;ar vuestro papel en la evangelizaci&oacute;n del mundo.<\/p>\n<p align=\"left\">S&iacute;, los laicos son &quot;raza elegida, sacerdocio santo&quot;, llamados tambi&eacute;n a ser &quot;sal de la tierra&quot; y &quot;luz del mundo&quot;. Su espec&iacute;fica vocaci&oacute;n y misi&oacute;n consiste en manifestar el Evangelio en sus vidas y, por tanto, en introducir el Evangelio, como una levadura, en la realidad del mundo en que viven y trabajan. Las grandes fuerzas que configuran el mundo (pol&iacute;tica, mass-media, ciencia, tecnolog&iacute;a, cultura, educaci&oacute;n, industria) constituyen precisamente las &aacute;reas en las que los seglares son especialmente competentes para ejercer su misi&oacute;n. Si estas fuerzas est&aacute;n conducidas por personas que son verdaderos disc&iacute;pulos de Cristo, y, al mismo tiempo, plenamente competentes en el conocimiento y la ciencia seculares, entonces el mundo ser&aacute; ciertamente transformado desde dentro mediante el poder redentor de Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Los laicos son llamados hoy a realizar un encargo decididamente cristiano: permear la sociedad con la levadura del Evangelio, porque Irlanda se halla en un momento de su historia que exige una decisi&oacute;n. El pueblo irland&eacute;s debe elegir hoy su camino a seguir. &iquest;Ser&aacute; la transformaci&oacute;n de todos los estratos de la humanidad en una nueva creaci&oacute;n o tal vez el camino que han emprendido muchas naciones al conferir excesiva importancia al desarrollo econ&oacute;mico y a las posesiones materiales, dejando a un lado las cosas del esp&iacute;ritu? &iquest;La v&iacute;a de la implantaci&oacute;n de una nueva &eacute;tica de disfrute temporal en lugar de la ley de Dios? &iquest;La v&iacute;a de una falsa libertad que no es m&aacute;s que esclavitud y decadencia? &iquest;Ser&aacute; el camino del sometimiento de la dignidad de la persona humana al dominio totalitario del Estado? &iquest;El camino de una violenta lucha de clases? &iquest;El camino de exaltar la revoluci&oacute;n por encima de Dios?<\/p>\n<p align=\"left\">Irlanda debe elegir. Vosotros, generaci&oacute;n actual del pueblo irland&eacute;s, deb&eacute;is decidir; vuestra elecci&oacute;n debe ser clara, y vuestra decisi&oacute;n, firme. Dejad que la voz de vuestros antepasados, que tanto sufrieron por mantener su fe en Cristo y por conservar, as&iacute;, el alma de Irlanda, resuene hoy en vuestros o&iacute;dos a trav&eacute;s de la voz del Papa cuando repite las palabras de Cristo: &quot;&iquest;Qu&eacute; le aprovecha al hombre ganar todo el mundo si luego malogra su vida?&quot; (<i>Mt <\/i>16, 26).<i> <\/i>&iquest;Qu&eacute; le aprovecha a Irlanda seguir el f&aacute;cil camino del mundo si luego sufre la p&eacute;rdida de su propio esp&iacute;ritu?<\/p>\n<p align=\"left\">En cierto sentido, parece que vuestra tierra est&aacute; viviendo de nuevo las tentaciones de Cristo: a Irlanda se le est&aacute; pidiendo que prefiera los &quot;reinos del mundo y su esplendor&quot; al Reino de Dios (cf. <i>Mt<\/i> 4, 8). Sat&aacute;n, el tentador, el adversario de Cristo, utilizar&aacute; todo su poder y todos sus artificios por ganar a Irlanda para el estilo de vida del mundo. &iexcl;Qu&eacute; victoria conseguir&iacute;a, qu&eacute; golpe infligir&iacute;a al Cuerpo de Cristo en el mundo si pudiera seducir a los hombres y mujeres irlandeses y apartarlos de Cristo! Este es un momento de prueba para blanda. Esta generaci&oacute;n es, una vez m&aacute;s, una generaci&oacute;n que ha de decidir.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hijos e hijas de Irlanda, rezad, rezad para no caer en la tentaci&oacute;n. En mi <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0038\/_INDEX.HTM\">primera Enc&iacute;clica<\/a> ped&iacute;a una &quot;grande, intensa y creciente plegaria por toda la Iglesia&quot;. Hoy os pido una grande, intensa y creciente plegaria por todo el pueblo de Irlanda, por la Iglesia de Irlanda, por toda la Iglesia, que tanto debe a Irlanda. Rogad para que Irlanda no sucumba en la prueba. Rezad como Jes&uacute;s nos ense&ntilde;&oacute; a hacerlo: &quot;No nos dejes caer en la tentaci&oacute;n, m&aacute;s l&iacute;branos riel mal&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Ante todo, tened una inmensa confianza en los m&eacute;ritos de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo y en el poder de su muerte y resurrecci&oacute;n. Precisamente por la fuerza de su misterio pascual es por lo que cada uno de nosotros y toda Irlanda podemos decir: &quot;Todo lo puedo hacer en aqu&eacute;l que me fortalece&quot; (<i>Flp <\/i>4,<i> <\/i>13).<\/p>\n<p align=\"left\">4. En el pasado, Irlanda despleg&oacute; un notable esfuerzo por hacer que las cosas de Dios y la vida de la gracia penetrase en toda su cultura, su lenguaje y su estilo de vida. En cierto sentido, la vida se organiz&oacute; en torno a acontecimientos religiosos. La tarea de esta generaci&oacute;n de hombres y mujeres irlandeses es la de transformar este mundo m&aacute;s complejo de la industria moderna y la vida urbana mediante el mismo esp&iacute;ritu evang&eacute;lico. Hoy, deb&eacute;is conservar para Dios la ciudad y la empresa, al igual que siempre hicisteis en el pasado con la granja y la comunidad rural. En muchos lugares, el progreso material ha llevado a un descenso de la fe y del crecimiento en Cristo, a un descenso del crecimiento en el amor y en la justicia.<\/p>\n<p align=\"left\">Para llevar a cabo esto deb&eacute;is procurar, como dije en <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/1979\/documents\/hf_jp-ii_hom_19790929_irlanda-dublino.html\">Phoenix Park<\/a>, mantener en consonancia vuestra fe y vuestra vida diaria. No pod&eacute;is ser genuinos cristianos los domingos, a menos que trat&eacute;is de ser fieles al esp&iacute;ritu de Cristo tambi&eacute;n en vuestro trabajo, en vuestras relaciones comerciales, en vuestro sindicato o el de vuestros empleados, o en las reuniones profesionales. &iquest;C&oacute;mo pod&eacute;is ser una aut&eacute;ntica comunidad en Cristo durante la Misa si no trat&aacute;is de pensar en el bienestar de toda la comunidad nacional, cuando vuestro sector o grupo particular est&aacute; tomando decisiones? &iquest;C&oacute;mo pod&eacute;is disponeros a un encuentro con Cristo juez si no ten&eacute;is en cuenta que los pobres son da&ntilde;ados por la conducta de vuestro grupo o por vuestro personal estilo de vida? En nombre de Cristo os digo a todos: &quot;Lo que hag&aacute;is con uno de mis hermanos m&aacute;s peque&ntilde;os, conmigo lo hac&eacute;is&quot; (<i>Mt <\/i>25, 40).<\/p>\n<p align=\"left\">Con enorme alegr&iacute;a y gratitud me he enterado del maravilloso esp&iacute;ritu de trabajo y cooperaci&oacute;n en el que os hab&eacute;is unido para las preparaciones espirituales y materiales de mi visita. &iexcl;Cu&aacute;nto m&aacute;s maravilloso podr&iacute;a todav&iacute;a ser si pudierais manifestar id&eacute;ntico esp&iacute;ritu de trabajo y cooperaci&oacute;n siempre &quot;por la glor&iacute;a de Dios y el honor de Irlanda&quot;!<\/p>\n<p align=\"left\">5. Aqu&iacute; en Limerick me encuentro en un &aacute;rea ampliamente rural, y muchos de vosotros sois gente del campo. Con vosotros me siento en mi casa, al igual que me sent&iacute;a con la gente rural y los habitantes de las monta&ntilde;as de mi Polonia natal, y os repito aqu&iacute; lo que les dec&iacute;a a ellos: Amad la tierra; amad el trabajo del campo porque os mantiene cerca de Dios, el Creador, de manera muy especial.<\/p>\n<p align=\"left\">A los que se han ido a las ciudades, bien de aqu&iacute; o del extrajero, les digo: Manteneos en contacto con vuestras ra&iacute;ces de la tierra de Irlanda, con vuestras familias y vuestra cultura. Manteneos fieles a la fe, las oraciones y valores que aprendisteis aqu&iacute;; y transmitid a vuestros hijos esta herencia, porque es rica y buena.<\/p>\n<p align=\"left\">A todos os digo, respetad y proteged vuestra familia y vuestra vida familiar, porque la familia constituye el principal terreno de la acci&oacute;n cristiana para los seglares irlandeses, el lugar donde se ejercita principalmente vuestro &quot;sacerdocio real&quot;. La familia cristiana ha sido en el pasado el m&aacute;s grande recurso espiritual de Irlanda. Las condiciones modernas y los cambios sociales han creado nuevos modelos y nuevas dificultades para la vida familiar y para el matrimonio cristiano. Deseo deciros: no os desanim&eacute;is, no sig&aacute;is la tendencia a considerar pasada de moda a una familia perfectamente unida; hoy m&aacute;s que nunca, la familia cristiana es enormemente importante para la Iglesia y para la sociedad.<\/p>\n<p align=\"left\">Verdad es que la estabilidad y la santidad del matrimonio han sido amenazadas por nuevas ideas y por las aspiraciones de algunos. El divorcio, sean cuales fueren las razones por la que es introducido, es inevitablemente cada vez m&aacute;s f&aacute;cil de conseguir, y gradualmente tiende a ser aceptado como algo normal de la vida. La misma posibilidad del divorcio en la esfera de la legislaci&oacute;n civil dificulta la estabilidad y permanencia del matrimonio. Ojal&aacute; contin&uacute;e siempre Irlanda dando testimonio ante el mundo moderno de su tradicional empe&ntilde;o por la santidad e indisolubilidad del v&iacute;nculo matrimonial. Ojal&aacute; los irlandeses mantengan siempre el matrimonio a trav&eacute;s de un compromiso personal y de una positiva acci&oacute;n social y legal.<\/p>\n<p align=\"left\">Ante todo, tened en alta estima la maravillosa dignidad y gracia del sacramento del matrimonio. Preparaos encarecidamente a &eacute;l. Creed en el poder espiritual que aporta este sacramento de Jesucristo en orden a fortalecer la uni&oacute;n matrimonial y a vencer todas las crisis y problemas de la vida en com&uacute;n. Las personas casadas deben creer en el poder de este sacramento para santificarlos; deben creer en su vocaci&oacute;n de testigos, mediante su matrimonio, del poder del amor de Cristo. El verdadero amor y la gracia de Dios nunca pueden permitir que el matrimonio se convierta en una relaci&oacute;n centrada en s&iacute; misma de dos individuos, que viven el uno junto al otro buscando su propia inter&eacute;s.<\/p>\n<p align=\"left\">6. Y aqu&iacute;, desear&iacute;a dirigir una palabra especial a todos los padres irlandeses. El matrimonio debe incluir una apertura hacia el don de los hijos. La se&ntilde;al caracter&iacute;stica de la pareja cristiana es su generosa apertura a aceptar de Dios los hijos como regalo de su amor. Respetad el ciclo de la vida establecido por Dios, porque este respeto forma parte de nuestro respeto a Dios mismo, que cre&oacute; macho y hembra, que los cre&oacute; a su propia imagen, que reflej&oacute; su propio amor donador de vida en los dise&ntilde;os de su ser sexuado.<\/p>\n<p align=\"left\">Por eso digo a todos que teng&aacute;is un absoluto y sagrado respeto a la sacralidad de la vida humana ya desde el primer momento de su concepci&oacute;n. El aborto, como declara el Concilio Vaticano, es un &quot;crimen abominable&quot; (<i><a href=\"http:\/\/localhost\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a>, <\/i>51). Atacar una vida que todav&iacute;a no ha visto la luz en cualquier momento de su concepci&oacute;n es minar la totalidad del orden moral, aut&eacute;ntico guardi&aacute;n del bienestar humano. La defensa de la absoluta inviolabilidad de la vida todav&iacute;a no nacida forma parte de la defensa de los derechos y de la dignidad humanos. Ojal&aacute; Irlanda no flaquee en su testimonio, ante Europa y el mundo entero, de la dignidad y sacralidad de toda vida humana, desde la concepci&oacute;n hasta la muerte.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos padres y madres de Irlanda, creed en vuestra vocaci&oacute;n, en esa hermosa vocaci&oacute;n al matrimonio y a la paternidad que Dios os ha dado. Creed que Dios est&aacute; con vosotros, porque toda paternidad en los cielos y en la tierra recibe su nombre de El. No pens&eacute;is que hay algo que pod&aacute;is hacer en vuestra vida que sea m&aacute;s importante que ser un padre y una madre verdaderamente cristianos. Que las madres, las j&oacute;venes y las muchachas irlandesas no escuchen a quienes les dicen que trabajar en una tarea secular, que tener &eacute;xito en una profesi&oacute;n secular es m&aacute;s importante que la vocaci&oacute;n de crear vida y de preocuparse de esta vida como madres. El futuro de la Iglesia, el futuro de la humanidad depende en gran parte de los padres y de la vida familiar que construyen en sus hogares. La familia es la verdadera medida de la grandeza de una naci&oacute;n, del mismo modo que la dignidad del hombre es la aut&eacute;ntica medida de la civilizaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Vuestros hogares deben seguir siendo siempre hogares de oraci&oacute;n. Al dejar hoy esta isla, tan querida para mi coraz&oacute;n, esta tierra y su gente, motivo de consuelo y fortaleza para el Papa, quisiera manifestar un deseo: que cada hogar de Irlanda contin&uacute;e siendo, o empiece otra vez a serlo, un hogar de diaria oraci&oacute;n en familia. Si me prometieseis hacerlo, ser&iacute;a el mayor regalo que podr&iacute;ais hacerme cuando abandone vuestras acogedoras costas.<\/p>\n<p align=\"left\">S&eacute; que vuestros obispos est&aacute;n confeccionando un programa pastoral dirigido a animar a los padres a una mayor participaci&oacute;n en la educaci&oacute;n religiosa de sus hijos, bajo el lema &quot;Transmisi&oacute;n de la fe en el hogar&quot;. Conf&iacute;o en que os unir&eacute;is todos a este programa con entusiasmo y generosidad. Vuestro primer deber y vuestro mayor privilegio como padres es el de transmitir a vuestros hijos la fe que vosotros recibisteis de vuestros padres. El hogar deber&iacute;a ser la primera escuela de religi&oacute;n, as&iacute; como la primera escuela de oraci&oacute;n. La gran influencia espiritual de Irlanda en la historia del mundo se debi&oacute; en gran parte a la religi&oacute;n de los hogares de Irlanda, porque aqu&iacute; es donde comienza la evangelizaci&oacute;n, aqu&iacute; es donde se nutren las vocaciones. Dirijo, por tanto, un llamamiento a los padres irlandeses para que contin&uacute;en fomentando vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa en sus hogares, entre sus hijos e hijas. A lo largo de muchas generaciones, el mayor deseo de todo padre irland&eacute;s era el de tener un hijo sacerdote o una hija consagrada a Dios. Que contin&uacute;e siendo &eacute;ste vuestro deseo y vuestra plegaria. Que aumenten las oportunidades para los muchachos y muchachas de que nunca aminore en ellos la estima por el privilegio de tener un hijo o una hija elegidos por Cristo y llamados por El a dejar todo y a seguirle.<\/p>\n<p align=\"left\">Conf&iacute;o todo esto a Mar&iacute;a, brillante &quot;Sol de la raza irlandesa&quot;. Que sus plegarias ayuden a que todos los hogares irlandeses sean como la santa casa de Nazaret. Que de ellos salgan j&oacute;venes cristianos, como sali&oacute; Jes&uacute;s de Nazaret. Que salgan en el poder del Esp&iacute;ritu para continuar la obra de Cristo y seguir sus pasos hacia el fin del milenio, al interior del siglo veintiuno. Mar&iacute;a os mantendr&aacute; cerca de El, que es &laquo;&quot;Dios fuerte, Padre sempiterno&quot; (<i>Is<\/i> 9, 6).<\/p>\n<p align=\"left\"><i>&iexcl;Dia agus Muire libh!<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">!Que Dios y Mar&iacute;a est&eacute;n siempre con vosotros y con las familias de Irlanda!<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A IRLANDA MISA PARA EL PUEBLO DE DIOS HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Limerick Lunes 1 de octubre de 1979 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas en Cristo: 1. En este &uacute;ltimo d&iacute;a de mi visita a Irlanda, vengo aqu&iacute; para celebrar con vosotros la Santa Eucarist&iacute;a. 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