{"id":39463,"date":"2016-10-05T22:52:09","date_gmt":"2016-10-06T03:52:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-septiembre-de-1979-santa-misa-en-drogheda\/"},"modified":"2016-10-05T22:52:09","modified_gmt":"2016-10-06T03:52:09","slug":"29-de-septiembre-de-1979-santa-misa-en-drogheda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-septiembre-de-1979-santa-misa-en-drogheda\/","title":{"rendered":"29 de septiembre de 1979, Santa Misa en Drogheda"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/travels\/sub_index1979\/trav_ireland_sp.htm\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A IRLANDA<\/a><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">LITURGIA DE LA PALABRA EN <\/font><\/b> <font color=\"#663300\"><b>DROGHEDA<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>S&aacute;bado 29 de septiembre de 1979<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos y hermanas en Cristo:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. Despu&eacute;s de saludar la tierra irlandesa a mi llegada hoy a Dubl&iacute;n, hago mi primer desplazamiento en Irlanda para venir aqu&iacute;, a Drogheda. El eco de los siglos me env&iacute;a aqu&iacute;.<\/p>\n<p align=\"left\">Vengo como peregrino de la fe. Vengo tambi&eacute;n como el sucesor de Pedro, al cual Cristo confi&oacute; el cuidado particular de la Iglesia universal. Deseo acudir a los lugares, donde la fuerza de Dios y la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo se han manifestado de modo particular en Irlanda. Brisco en primer lugar esos lugares que llevan el signo de los &quot;principios&quot;; y &quot;principio&quot; est&aacute; en relaci&oacute;n &iacute;ntima con &quot;el primer lugar&quot;, con el &quot;primado&quot;. Armagh es en la tierra irlandesa uno de esos lugares, sede desde hace siglos del Primado de Irlanda.<\/p>\n<p align=\"left\">El Primado es el que tiene el primer puesto entre los obispos, es decir, los Pastores del Pueblo de Dios en esta tierra. Este primado est&aacute; vinculado al &quot;principio&quot; de la fe y de la Iglesia en este pa&iacute;s. En una palabra, est&aacute; unido a la herencia de San Patricio, patrono de Irlanda.<\/p>\n<p align=\"left\">Deseo, pues, que mi primer desplazamiento en Irlanda sea un viaje al principio, a este lugar donde est&aacute; el Primado. La Iglesia est&aacute; toda ella construida sobre el fundamento de los Ap&oacute;stoles y de los Profetas, siendo Cristo mismo la piedra angular (cf. <i>Ef <\/i>2, 20).<i> <\/i>Pero en cada pa&iacute;s y en cada naci&oacute;n la Iglesia tiene su propia piedra fundamental. Es, pues, a este fundamento, a esta sede primada de Armagh a la que yo quiero, en primer lugar, dirigir mis pasos de peregrino. La sede de Armagh es la sede primada porque es la sede de San Patricio. El arzobispo de Armagh es hoy el Primado de toda Irlanda, porque &eacute;l es el <i>Comharba P&aacute;draig, <\/i>el sucesor de san Patricio, primer obispo de Armagh.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Cuando el sucesor de Pedro se encuentra por primera vez en tierra irlandesa, en el suelo de Armagh, no puede dejar de recordar la primera venida aqu&iacute;, hace m&aacute;s de mil quinientos a&ntilde;os, de San Patricio. Desde el d&iacute;a en que &eacute;l fue Pastor de Slemish hasta su muerte en Saul, Patricio fue un testigo de Jesucristo. No muy lejos de aqu&iacute;, en la colina de Slane, se dice que &eacute;l encendi&oacute; por primera vez en Irlanda el fuego pascual, de tal manera que la luz de Cristo ha iluminado Irlanda entera y ha unido al pueblo entero en el amor del &uacute;nico Jesucristo. Siento una gran satisfacci&oacute;n al estar hoy aqu&iacute; entre vosotros, teniendo Slane a nuestro alcance, y proclamar a este mismo Jes&uacute;s, Verbo de Dios encarnado, Salvador del mundo. El es el Se&ntilde;or de la historia, la luz del mundo, la esperanza del futuro de la humanidad. Con las mismas palabras de la liturgia de Pascua, celebrada por primera vez en Irlanda en la colina de Slane por San Patricio, saludamos hoy a Cristo: El es el Alfa y la Omega, el principio de todas las cosas y su fin. Le pertenece el tiempo y tambi&eacute;n todos los siglos. A El la gloria por los siglos de los siglos. <i>Lumen Christi: Deo gratias! <\/i> Luz de Cristo: &iexcl;demos gracias a Dios! &iexcl;Que la luz de Cristo, la luz de la fe, alumbre siempre a Irlanda! &iexcl;Que ninguna oscuridad la apague jam&aacute;s!<\/p>\n<p align=\"left\">Que yo permanezca fiel hasta el fin de mi vida a la luz de Cristo: &eacute;sta era la oraci&oacute;n de San Patricio. Que el pueblo de Irlanda permanezca siempre fiel a la luz de Cristo, &eacute;sta era su oraci&oacute;n constante por los irlandeses. Escribi&oacute; &eacute;l en su Confesi&oacute;n:<\/p>\n<p align=\"left\">&quot;&iexcl;Dios me libre de conducir a su perdici&oacute;n a este pueblo que El redimi&oacute; hasta los confines de la tierra! Pido a Dios que me d&eacute; la perseverancia; que se digne hacer de m&iacute; un testigo fiel hasta el fin de mi vida consagrada a Dios&#8230; Desde mi juventud, cuando yo le conoc&iacute;, el amor y el temor de Dios han crecido en m&iacute;, y hasta ahora, con la gracia de Dios, he conservado la fe&quot; (<i>Confesi&oacute;n, <\/i> 44, 58).<\/p>\n<p align=\"left\">3. &quot;Yo he conservado la fe&quot;. Tal ha sido la ambici&oacute;n de los irlandeses a lo largo de los siglos. En la persecuci&oacute;n y la pobreza, en el hambre y en el exilio, vosotros hab&eacute;is conservado la fe. Para muchos, esto ha significado el martirio. Aqu&iacute;, en Drogheda, donde se veneran sus reliquias, quiero evocar a un m&aacute;rtir irland&eacute;s, San Oliverio Plunkett: tuve la suerte, en efecto, de asistir a su canonizaci&oacute;n, invitado por mi amigo el llorado cardenal Conway, durante el A&ntilde;o Santo 1975, cuando yo era cardenal arzobispo de Cracovia. San Oliverio Plunkett, que fue primado de Irlanda durante doce a&ntilde;os, es para todos un ejemplo notable del amor de Cristo para con todos los hombres. Obispo, &eacute;l predic&oacute; un mensaje de perd&oacute;n y de paz. Fue, en efecto, el defensor de los oprimidos, el abogado de la justicia, pero jam&aacute;s habr&iacute;a admitido la violencia. Ante los violentos, &eacute;l repet&iacute;a las misma palabras del Ap&oacute;stol Pedro: &quot;No devolv&aacute;is mal por mal&quot; (<i>1 Pe <\/i>3,<i> <\/i>9). M&aacute;rtir de la fe, sell&oacute; con su muerte el mensaje de reconciliaci&oacute;n que hab&iacute;a predicado durante su vida. No hab&iacute;a ning&uacute;n rencor en su coraz&oacute;n porque su fuerza estaba en el amor de Jes&uacute;s, en el amor del Buen Pastor que da su vida por sus ovejas. Sus &uacute;ltimas palabras fueron palabras de perd&oacute;n para todos sus enemigos.<\/p>\n<p align=\"left\">4. La fe y la fidelidad son caracter&iacute;sticas de la Iglesia en Irlanda, una Iglesia de m&aacute;rtires, una Iglesia de testigos; una Iglesia de fe heroica, de fidelidad heroica. Estas son las se&ntilde;ales hist&oacute;ricas que han marcado las caracter&iacute;sticas de la fe en el suelo irland&eacute;s. El Evangelio y la Iglesia se han enraizado profundamente en el alma del pueblo irland&eacute;s. La sede de Armagh, la sede de Patricio, es el lugar en el que encontramos estas huellas y estas ra&iacute;ces. Es &eacute;ste el lugar en el que encontrarnos y al cual podr&iacute;amos orientar las otras grandes y fieles di&oacute;cesis, cuyo pueblo ha sufrido tanto a causa de los acontecimientos de la &uacute;ltima d&eacute;cada: Down y Connor, Derry, Dromore, Clogher, Kilmore.<\/p>\n<p align=\"left\">Durante el per&iacute;odo de preparaci&oacute;n de mi visita a Irlanda, ha sido especialmente apreciada por m&iacute; la invitaci&oacute;n del Primado de toda Irlanda a visitar su catedral de Armagh. Particularmente elocuente ha sido tambi&eacute;n el hecho de que la invitaci&oacute;n del Primado haya sido hecha propia y repetida por los representantes de la Iglesia de Irlanda y por los jefes y miembros de las otras Iglesias, incluidas muchas del Norte de Irlanda. Estoy muy agradecido por todas estas invitaciones.<\/p>\n<p align=\"left\">Ellas son una indicaci&oacute;n de que el Concilio Vaticano II est&aacute; dando sus frutos y que nos estamos encontrando con nuestros amigos, los cristianos de las otras Iglesias, como pueblo que confiesa como fundamento a Jesucristo como el Se&ntilde;or, y que se va acercando cada vez m&aacute;s en El, en una b&uacute;squeda de unidad y testimonio com&uacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Este hecho verdaderamente fraterno y ecum&eacute;nico por parte de los representantes de las Iglesias, es tambi&eacute;n un testimonio de que los tr&aacute;gicos acontecimientos que est&aacute;n sucediendo en Irlanda del Norte no tienen su origen en el hecho de pertenecer a diferentes Iglesias y Confesiones; que &eacute;sta no es \u2014a pesar de lo que se dice frecuentemente ante la opini&oacute;n mundial\u2014 una guerra de religi&oacute;n, una lucha entre cat&oacute;licos y protestantes. Por el contrario, cat&oacute;licos y protestantes, como pueblo que confiesa a Cristo y que se inspira en su fe y en el Evangelio, est&aacute;n tratando de unirse cada vez m&aacute;s en comuni&oacute;n y paz. Cuando recuerdan el principal mandato de Cristo, el mandato del amor, ellos no pueden comportarse de otra manera.<\/p>\n<p align=\"left\">5. <i>Pero el cristianismo no nos manda que cerremos los ojos a los dif&iacute;ciles problemas humanos. <\/i>No nos permite o impide ver las injustas situaciones sociales o internacionales. Lo que el cristianismo nos proh&iacute;be es buscar soluciones a estas situaciones por caminos del odio, del asesinato de personas indefensas, con m&eacute;todos terroristas. Y dir&iacute;a m&aacute;s: el cristianismo comprende y reconoce la noble y justa lucha por la justicia, pero se opone decididamente a fomentar el odio y a promover o provocar la violencia o la lucha por s&iacute; misma. El mandamiento &quot;no matar&aacute;s&quot; debe guiar la conciencia de la humanidad, si no se quiere repetir la terrible tragedia y destino de Ca&iacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">6. Por este motivo era conveniente que yo viniera aqu&iacute; antes de ir a Am&eacute;rica, donde espero hablar ante la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas acerca de estos problemas de la paz y de la guerra, de la justicia y de los derechos humanos.<\/p>\n<p align=\"left\">El cardenal Primado y yo hemos decidido juntos que ser&iacute;a mejor que yo viniera aqu&iacute;, a Drogheda, y que fuera aqu&iacute; donde yo rindiese homenaje al &quot;principio&quot; de la fe y al primado en vuestro pa&iacute;s; y que aqu&iacute; yo reflexionara juntamente con vosotros, delante de Dios y a la luz de vuestra espl&eacute;ndida historia cristiana, acerca de este urgent&iacute;simo problema: <i>el de la paz y de la reconciliaci&oacute;n.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Debemos ante todo tomar clara conciencia de d&oacute;nde est&aacute;n las causas de esta dram&aacute;tica lucha. Debemos llamar por su nombre a esos sistemas e ideolog&iacute;as que son responsables de esta lucha. Debemos tambi&eacute;n pensar si la ideolog&iacute;a de la subversi&oacute;n sirve al bien verdadero de vuestro pueblo, al verdadero bien del hombre. &iquest;Es posible construir el bien de los individuos y de los pueblos sobre el odio, sobre la guerra? &iquest;Es justo empujar a las j&oacute;venes generaciones por el camino del fratricidio? &iquest;No es necesario buscar soluciones a nuestros problemas por otros caminos? &iquest;La lucha fratricida no hace m&aacute;s urgente la b&uacute;squeda de soluciones pac&iacute;ficas, empe&ntilde;ando todas nuestras energ&iacute;as? Dentro de pocos d&iacute;as hablar&eacute; de todas estas cuestiones ante la Asamblea de las Naciones Unidas. Hoy, en esta querida tierra de Irlanda, de la que tantos antes que yo han partido para Am&eacute;rica, deseo tratarlas con vosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">7. El mensaje que os dirijo hoy no puede ser distinto del que San Patricio y San Oliverio Plunkett os dejaron. Predico lo que ellos predicaron: a Cristo, que es &quot;el Pr&iacute;ncipe de la Paz&quot; (<i>Is <\/i>9, 6); que nos reconcilia con Dios y los unos con los otros (cf. 2 <i>Cor <\/i>5,<i> <\/i>18); que es fuente de toda unidad.<\/p>\n<p align=\"left\">El Evangelio que hemos le&iacute;do dice que Jes&uacute;s es el &quot;Buen Pastor&quot;, cuyo &uacute;nico deseo es reunirnos a todos en un solo reba&ntilde;o. Yo vengo a vosotros en su nombre, en el nombre de Cristo Jes&uacute;s, que muri&oacute; para &quot;reunir en uno todos los hijos de Dios, que est&aacute;n dispersos&quot; (<i>Jn <\/i>11, 52). Esta es mi misi&oacute;n, el mensaje que os dirijo: Jesucristo que es nuestra paz. Cristo es &quot;nuestra paz&quot; (<i>Ef <\/i> 2,<i> <\/i>14). Hoy y siempre, El nos repite: &quot;Mi paz os dejo, mi paz os doy&quot; (<i>Jn <\/i>14, 27). Nunca en la historia de la humanidad se hab&iacute;a hablado tanto de la paz y se la ha deseado tanto como en nuestros d&iacute;as. La creciente interdependencia de los pueblos y de las naciones hace que casi todos adhieran, al menos en principio, al ideal de la fraternidad humana universal. Importantes instituciones internacionales discuten acerca de la coexistencia pac&iacute;fica de la humanidad. Est&aacute; creciendo en la opini&oacute;n p&uacute;blica la conciencia de lo absurdo de la guerra como medio para resolver las diferencias. Cada vez m&aacute;s, se considera la paz como condici&oacute;n necesaria para las relaciones fraternas entre las naciones y entre los pueblos. La paz es cada vez m&aacute;s claramente percibida como el &uacute;nico camino para la justicia. Ella misma es obra de la justicia. Y sin embargo se constata m&aacute;s y m&aacute;s c&oacute;mo la paz es amenazada y destruida. &iquest;Por qu&eacute;, pues, nuestras convicciones no corresponden siempre a nuestros comportamientos y a nuestras actitudes? &iquest;Por qu&eacute;, seg&uacute;n parece, no somos capaces de desterrar de nuestras vidas los conflictos?<\/p>\n<p align=\"left\">8. La paz es un resultado de muchas actitudes y realidades convergentes; es el resultado de preocupaciones morales, de principios &eacute;ticos, basados en el mensaje del Evangelio y corroborados por &eacute;l.<\/p>\n<p align=\"left\">Quiero hablar en primer lugar de la justicia. En su mensaje para la <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/paul_vi\/messages\/peace\/documents\/hf_p-vi_mes_19701114_iv-world-day-for-peace_sp.html\"> Jornada Mundial de la Paz de 1971<\/a>, mi venerado predecesor, Pablo VI, el peregrino de la paz, dec&iacute;a: &quot;La verdadera paz debe fundarse en la justicia, en el sentido de la dignidad inviolable del hombre, en el reconocimiento de una igualdad indeleble y deseable entre los hombres, en el principio b&aacute;sico de la fraternidad humana, es decir, en el respeto y amor debido a cada hombre, porque es hombre&quot;. Este mismo mensaje lo he repetido yo en M&eacute;xico y en Polonia. Lo repito aqu&iacute; en Irlanda. Todo ser humano tiene derechos inalienables que deben ser respetados. Toda comunidad humana \u2014&eacute;tnica, hist&oacute;rica, cultural o religiosa\u2014 tiene derechos que deben ser respetados. La paz est&aacute; amenazada siempre que uno de estos derechos es violado. La ley moral, guardiana de los derechos del hombre, protectora de la dignidad de la persona humana, no puede ser dejada de lado por ninguna persona, ning&uacute;n grupo, ni por el mismo Estado, por ning&uacute;n motivo, ni siquiera por la seguridad o en inter&eacute;s de la ley o del orden p&uacute;blico. La ley de Dios est&aacute; muy por encima de todas las razones de Estado. Mientras existan injusticias en cualquier campo que afecte a la dignidad de la persona humana, bien sea en el campo pol&iacute;tico, social o econ&oacute;mico, bien sea en la esfera cultural o en la religiosa, no habr&aacute; verdadera paz. Las causas de las desigualdades deben ser identificadas a trav&eacute;s de un examen valiente y objetivo y deben ser eliminadas de manera que cada persona pueda desarrollarse y crecer en la plena medida de su humanidad.<\/p>\n<p align=\"left\">9. En segundo lugar, la paz no puede ser establecida por la violencia, la paz no puede florecer nunca en un clima de terror, de intimidaci&oacute;n o de muerte. El mismo Jes&uacute;s dijo: &quot;Quien toma la espada, a espada morir&aacute;&quot; (<i>Mt <\/i>26, 52). Esta es la palabra de Dios, la que ordena a los hombres de esta generaci&oacute;n violenta desistir del odio y la violencia y arrepentirse.<\/p>\n<p align=\"left\">Quiero hoy unir mi voz a la voz de Pablo VI y de mis predecesores, a las voces de vuestros jefes religiosos, a las voces de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para proclamar, con la convicci&oacute;n de mi fe en Cristo y con la conciencia de mi misi&oacute;n, que la violencia es un mal, que la violencia es inaceptable como soluci&oacute;n a los problemas, que la violencia es indigna del hombre. La violencia es una mentira, porque va contra la verdad de nuestra fe, la verdad de nuestra humanidad. La violencia destruye lo que pretende defender: la dignidad, la vida, la libertad del ser humano. La violencia es un crimen contra la humanidad, porque destruye la verdadera construcci&oacute;n de la sociedad. Pido con vosotros que el sentido moral y la convicci&oacute;n cristiana de los hombres y mujeres irlandeses no sean nunca obnubilados y embotados por la mentira de la violencia, que nadie pueda llamar nunca al asesinato con otro nombre que el de asesinato, que a la espiral de la violencia no se le d&eacute; nunca la distinci&oacute;n de l&oacute;gica inevitable o de represalia necesaria. Recordemos las palabras que permanecer&aacute;n para siempre: &quot;cuantos empu&ntilde;an la espada, a espada morir&aacute;n&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">10. Hay otra palabra que habr&aacute; que incluir en el vocabulario de todo cristiano, especialmente cuando se han levantado barreras de odio y desconfianza. Esta palabra es <i>reconciliaci&oacute;n: <\/i>&quot;Si vas, pues, a presentar una ofrenda ante el altar y all&iacute; te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja all&iacute; tu ofrenda ante el altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y luego vuelve a presentar tu ofrenda&quot; (<i>Mt<\/i> 5,<i> <\/i>23-24). Este mandamiento de Jes&uacute;s es m&aacute;s firme que cualquier barrera que pueda levantar la incapacidad humana o la malicia. Aun cuando vuestra creencia en la bondad fundamental de todo ser humano haya sido sacudida o minada, incluso cuando profundas convicciones y actitudes hayan endurecido vuestros corazones, hay una fuente de poder m&aacute;s firme que toda decepci&oacute;n, amargura o desconfianza arraigada; este poder es Cristo Jes&uacute;s que trajo el perd&oacute;n y la reconciliaci&oacute;n al mundo.<\/p>\n<p align=\"left\">Hago una llamada a todos los que me escuchan; a todos los que se sienten desalentados tras tantos a&ntilde;os de lucha, violencia y alienaci&oacute;n, para que intenten lo aparentemente imposible: poner fin a lo intolerable. Rindo homenaje a los muchos esfuerzos llevados a cabo por innumerables hombres y mujeres de Irlanda del Norte para caminar por senderos de reconciliaci&oacute;n y de paz. La valent&iacute;a, la paciencia, la indomable esperanza de hombres y mujeres de paz que han iluminado la oscuridad de estos a&ntilde;os de prueba. El esp&iacute;ritu de perd&oacute;n cristiano demostrado por tantos como han sufrido en sus personas o en sus seres queridos, han servido de inspiraci&oacute;n a las multitudes. En los a&ntilde;os futuros, cuando las palabras de odio y los actos de violencia hayan sido olvidados, ser&aacute;n las palabras de amor y los hechos de paz y de perd&oacute;n los que ser&aacute;n recordados. Es esto lo que inspirar&aacute; a las generaciones futuras.<\/p>\n<p align=\"left\">A todos los que me est&aacute;is escuchando, quiero decir: no cre&aacute;is en la violencia, no sosteng&aacute;is la violencia. No es &eacute;ste el camino cristiano. No es el camino de la Iglesia cat&oacute;lica. Creed en la paz, en el perd&oacute;n y en el<i> <\/i> amor, porque son<i> <\/i>de Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">Comunidades que est&aacute;n unidas por su aceptaci&oacute;n del mensaje supremo de amor de Jes&uacute;s, manifestado en la paz y en la reconciliaci&oacute;n, y por su repulsa de la violencia, constituyen una fuerza irresistible para lograr lo que muchos han llegado a aceptar como imposible y destinado a permanecer.<\/p>\n<p align=\"left\">11. Quisiera dirigirme ahora a los hombres y mujeres comprometidos en la violencia. Os hablo con lenguaje de abogado apasionado. Os suplico de rodillas que abandon&eacute;is los senderos de la violencia y volv&aacute;is a los caminos de la paz. Pod&eacute;is decir que busc&aacute;is la justicia. Tambi&eacute;n yo creo en la justicia y busco la justicia. Pero la violencia retrasa el d&iacute;a de la justicia. La violencia destruye la obra de la justicia. Adem&aacute;s la violencia en Irlanda no conseguir&aacute; m&aacute;s que arrastrar a la ruina el pa&iacute;s que vosotros afirm&aacute;is amar y cuyos valores afirm&aacute;is apreciar. En nombre de Dios os suplico: volved a Cristo que muri&oacute; para que los hombres pudiesen vivir en perd&oacute;n y en paz. El os est&aacute; esperando, anhelando que cada uno de vosotros venga a &eacute;l para poder deciros: tus pecados est&aacute;n perdonados, vete en paz.<\/p>\n<p align=\"left\">12. Hago una llamada a los j&oacute;venes que pueden ser atrapados en organizaciones comprometidas en la violencia. Os digo con todo el amor que siento por vosotros, con toda la confianza que tengo en los j&oacute;venes: no escuch&eacute;is las voces que hablan el lenguaje del odio, de la revancha, de la venganza. No sig&aacute;is a ning&uacute;n l&iacute;der que os lleve por caminos que infligen muerte. Amad la vida; respetad la vida; en vosotros mismos y en los dem&aacute;s. Entregaos al servicio de la vida, no a la obra de la muerte. No pens&eacute;is que la valent&iacute;a y la fuerza se prueban matando y destruyendo. La verdadera valent&iacute;a est&aacute; en trabajar por la paz. La verdadera fuerza consiste en uniros con los j&oacute;venes de vuestra generaci&oacute;n de todas partes para construir una sociedad justa, humana y cristiana por los caminos de la paz. La violencia es enemiga de la justicia. Solamente la paz puede conducir por el camino de la verdadera justicia.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos j&oacute;venes: aunque hay&aacute;is sido atrapados en los caminos de la violencia, incluso hay&aacute;is llevado a cabo actos de violencia, volved a Cristo, cuyo don de despedida al mundo fue la paz. Solamente si volv&eacute;is a Cristo, hallar&eacute;is paz para vuestras conciencias perturbadas y reposo para vuestras almas angustiadas.<\/p>\n<p align=\"left\">Y a vosotros, padres y madres, quiero decir: ense&ntilde;ad a vuestros ni&ntilde;os c&oacute;mo se perdona, haced de vuestros hogares lugar de amor y de perd&oacute;n; haced de vuestras calles y vecindarios centros de paz y reconciliaci&oacute;n. Ser&iacute;a un crimen contra la juventud y su futuro permitir que un ni&ntilde;o crezca sin otra experiencia que la violencia y el odio.<\/p>\n<p align=\"left\">13. Quisiera ahora dirigirme a todos los pueblos que ocupan un puesto de gu&iacute;a, a todos los que tienen influencia en la opini&oacute;n p&uacute;blica, a todos los miembros de los partidos pol&iacute;ticos y a cuantos los apoyan. A vosotros os digo:<\/p>\n<p align=\"left\">No pens&eacute;is nunca que traicion&aacute;is a vuestra comunidad buscando el entendimiento, el respeto y la aceptaci&oacute;n de una tradici&oacute;n diversa. La mejor manera de servir a vuestra tradici&oacute;n es trabajar por la reconciliaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Cada una de las comunidades hist&oacute;ricas de Irlanda no har&aacute; m&aacute;s que causarse da&ntilde;o a s&iacute; misma, buscando el da&ntilde;o de la otra. La continua violencia no har&aacute; m&aacute;s que comprometer lo que es m&aacute;s precioso&nbsp; en las tradiciones y aspiraciones de ambas comunidades.<\/p>\n<p align=\"left\">Que ninguno de los que tienen inter&eacute;s por Irlanda se haga ilusiones acerca de la naturaleza y de la amenaza de la violencia pol&iacute;tica. La ideolog&iacute;a y los m&eacute;todos violentos se han convertido en un problema internacional de la mayor gravedad. Cuanto m&aacute;s dure la violencia en Irlanda, tanto m&aacute;s existe el peligro de que esta querida tierra pueda convertirse en otro teatro del terrorismo internacional.<\/p>\n<p align=\"left\">14. A todos los que tienen responsabilidades pol&iacute;ticas en los asuntos de Irlanda, yo quiero hablar con la misma urgencia e intensidad con que he hablado a los hombres acerca de la violencia. No se&aacute;is causa, ni condon&eacute;is o toler&eacute;is condiciones que son disculpa o pretexto para los hombres de la violencia. Los que recurren a la violencia sostienen siempre que solamente la violencia conduce al cambio. Afirman que la acci&oacute;n pol&iacute;tica no puede conseguir la justicia. Vosotros, los pol&iacute;ticos, deb&eacute;is demostrar que est&aacute;n equivocados. Deb&eacute;is mostrar que hay un camino pac&iacute;fico, pol&iacute;tico, para la justicia. Deb&eacute;is mostrar que la paz produce frutos de justicia mientras que la violencia no.<\/p>\n<p align=\"left\">Os insto a vosotros que hab&eacute;is sido llamados a la noble vocaci&oacute;n de la pol&iacute;tica a que teng&aacute;is valent&iacute;a en afrontar vuestra responsabilidad, en ser l&iacute;deres en la causa de la paz, de la reconciliaci&oacute;n y de la justicia. Si los pol&iacute;ticos no se deciden y act&uacute;an en favor del justo cambio, entonces el campo queda abierto a los hombres de la violencia. La violencia florece mejor, cuando hay un vac&iacute;o pol&iacute;tico o una repulsa del movimiento pol&iacute;tico. Pablo VI, en una carta dirigida al cardenal Conway en marzo de 1972 dec&iacute;a: &quot;Cada uno debe hacer su parte. Los obst&aacute;culos que se interponen en el camino de la justicia deben ser removidos: obst&aacute;culos como la injusticia civil, la discriminaci&oacute;n social y pol&iacute;tica, as&iacute; como los malentendidos entre individuos y grupos. Debe haber un mutuo y continuo respeto por los dem&aacute;s: por sus personas, sus derechos y sus leg&iacute;timas aspiraciones&quot;. Hago m&iacute;as, hoy, estas palabras de mi venerado predecesor.<\/p>\n<p align=\"left\">15. Vengo hoy a Drogheda en una misi&oacute;n de paz y reconciliaci&oacute;n. Vengo como peregrino de la paz, de la paz de Cristo. A los cat&oacute;licos, a los protestantes, mi mensaje es de paz y de amor. Que el protestante irland&eacute;s no pueda pensar que el Papa es un enemigo suyo, un peligro o una amenaza. Mi deseo, por el contrario, es que los protestantes vean en m&iacute; un amigo y un hermano en Cristo. Que no se pierda la confianza en que esta visita m&iacute;a pueda ser fructuosa, que mi voz sea escuchada. Y aunque no fuera escuchada, recuerde la historia que en un momento dif&iacute;cil para el pueblo irland&eacute;s, el Obispo de Roma puso pie en vuestro pa&iacute;s, estuvo con vosotros, or&oacute; con vosotros por la paz y la reconciliaci&oacute;n, por la victoria de la justicia y del amor, pro encima del odio y de la violencia. S&iacute;, &eacute;sta nuestra presencia se hace finalmente plegaria, una plegaria de coraz&oacute;n por la paz, por los pueblos que viven en esta tierra, por todo el pueblo de Irlanda.<\/p>\n<p align=\"left\">Que esta plegaria ferviente por la paz penetre con su luz todas las conciencias; que las purifique y arraigue en ellas.<\/p>\n<p align=\"left\">Cristo, Pr&iacute;ncipe de la Paz;<\/p>\n<p align=\"left\">Mar&iacute;a, Madre de la Paz, Reina de Irlanda;<\/p>\n<p align=\"left\">San Patricio, San Oliverio y Santos todos de Irlanda:<\/p>\n<p align=\"left\">Yo, en uni&oacute;n con todos los aqu&iacute; reunidos y con todos los que se une a m&iacute;, os invoco:<\/p>\n<p align=\"left\">Proteged a Irlanda. proteged a la humanidad. Am&eacute;n<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A IRLANDA LITURGIA DE LA PALABRA EN DROGHEDA HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II S&aacute;bado 29 de septiembre de 1979 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas en Cristo: 1. Despu&eacute;s de saludar la tierra irlandesa a mi llegada hoy a Dubl&iacute;n, hago mi primer desplazamiento en Irlanda para venir aqu&iacute;, a Drogheda. El &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-septiembre-de-1979-santa-misa-en-drogheda\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab29 de septiembre de 1979, Santa Misa en Drogheda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}