{"id":39468,"date":"2016-10-05T22:52:19","date_gmt":"2016-10-06T03:52:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-septiembre-de-1979-ordenacion-episcopal-de-mons-josef-tomko\/"},"modified":"2016-10-05T22:52:19","modified_gmt":"2016-10-06T03:52:19","slug":"15-de-septiembre-de-1979-ordenacion-episcopal-de-mons-josef-tomko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/15-de-septiembre-de-1979-ordenacion-episcopal-de-mons-josef-tomko\/","title":{"rendered":"15 de septiembre de 1979, Ordenaci\u00f3n episcopal de Mons. Josef Tomko"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">ORDENACI&Oacute;N EPISCOPAL DE MONSE&Ntilde;OR JOSEF TOMKO<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"4\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Capilla Sixtina<br \/> S&aacute;bado 15 de septiembre de 1979<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. He aqu&iacute; a nuestro hermano Jos&eacute;, a quien el Esp&iacute;ritu Santo &quot;constituye&quot; (cf. <i> Ef <\/i>4,<i> <\/i>11) hoy obispo de la Iglesia; mediante mi servicio, lo agrega al c&iacute;rculo de este Colegio que, con la sucesi&oacute;n de los Ap&oacute;stoles, recibe no s&oacute;lo los signos vivos de todo el Pueblo de Dios, sino tambi&eacute;n un particular poder sacerdotal, magisterial y pastoral en relaci&oacute;n a los dem&aacute;s.<\/p>\n<p align=\"left\">Este es un momento solemne e importante no s&oacute;lo <i>para el obispo que es consagrado, <\/i>sino <i>para toda la Iglesia. <\/i>Nuestro hermano Jos&eacute; debe asumir el importante cargo de Secretario General del S&iacute;nodo de los Obispos, del &oacute;rgano que, seg&uacute;n la decisi&oacute;n del &uacute;ltimo Concilio, se ha convertido en una expresi&oacute;n especialmente provechosa y en el instrumento de la colegialidad episcopal.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Y he aqu&iacute; que en este momento se desarrolla un <i>di&aacute;logo <\/i>singular entre el nuevo ordenando y Cristo, viviente en la Iglesia, cuyas <i>tres etapas <\/i>est&aacute;n trazadas por las lecturas de la liturgia de la Palabra de hoy.<\/p>\n<p align=\"left\">En la <i>primera etapa <\/i>somos testigos de cuanto dice el que nos conoce eternamente, el que sabe lo que hay en cada hombre (cf. <i>Jn <\/i>2, 25): &quot;Antes de que te formara en las maternas entra&ntilde;as te conoc&iacute;a&quot; (<i>Jer <\/i>1, 5), y el hombre llamado por El, parece responder: &quot;&iexcl;Ah, Se&ntilde;or Yav&eacute;! No s&eacute; hablar&quot; (<i>Jer <\/i>1, 6) ; a su vez, el Se&ntilde;or del coraz&oacute;n humano dice: &quot;Ir&aacute;s adonde te env&iacute;e yo y dir&aacute;s lo que yo te mande. No los temas, que yo estar&eacute; contigo, para protegerte&quot; (<i>Jer <\/i>1, 7-8). Esta es la <i>primera etapa.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">3. En la <i>segunda etapa <\/i>s&oacute;lo habla &eacute;l Se&ntilde;or y el llamado escucha. <i>El Se&ntilde;or, <\/i>en su discurso, <i>manifiesta las exigencias <\/i>con las palabras del Ap&oacute;stol Pablo en la carta a Timoteo: &quot;Te amonesto que hagas revivir la gracia de Dios que hay en ti por la imposici&oacute;n de mis manos&#8230; soporta con fortaleza los trabajos por la causa del Evangelio, en el poder de Dios&#8230; Cristo aniquil&oacute; la muerte y sac&oacute; a luz la vida y la incorrupci&oacute;n por medio del Evangelio&#8230; Ret&eacute;n la forma de los sanos discursos que de m&iacute; o&iacute;ste, inspirados en la fe y en la caridad de Cristo Jes&uacute;s. Guarda el buen dep&oacute;sito por la virtud del Esp&iacute;ritu Santo, que mora en nosotros&quot; (<i>2 Tim <\/i>1, 6-8. 13-14).<\/p>\n<p align=\"left\">Estas palabras provienen de Pablo que se las dirigi&oacute; <i>a Timoteo. <\/i>Se encierra en ellas una expresi&oacute;n espl&eacute;ndida de la sucesi&oacute;n apost&oacute;lica. La consagraci&oacute;n episcopal, que recibe hoy de las manos de Juan Pablo, Obispo de Roma, nuestro hermano Jos&eacute;, forma parte y es un nuevo eslab&oacute;n de ella.<\/p>\n<p align=\"left\">4. Finalmente, la <i>tercera etapa. <\/i>En el Evangelio habla Cristo mismo. A las exigencias expresadas hace poco <i>a&ntilde;ade su<\/i> <i>propio ejemplo y modelo. <\/i> &quot;Yo soy el Buen Pastor; el Buen Pastor da su vida por las ovejas&#8230; Yo soy el Buen Pastor y conozco a las m&iacute;as, y las m&iacute;as me conocen a m&iacute;, como el Padre me conoce y yo conozco a mi Padre&quot; (<i>Jn <\/i>10, 11. 14-15).<\/p>\n<p align=\"left\">Las palabras de Cristo resuenan con un eco especial en el alma de cada uno de los que, junto con la imposici&oacute;n de las manos, recibe la funci&oacute;n pastoral, la solicitud y la responsabilidad. Precisamente con esta alegor&iacute;a suya, con este ejemplo, Cristo obliga muy profundamente a cada uno de nosotros. Quiere que seamos como El es: <i>el Buen Pastor.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">He aqu&iacute; las tres etapas del di&aacute;logo que, durante la liturgia de hoy, tiene lugar entre Cristo, viviente en la Iglesia, y nuestro hermano Jos&eacute;, que recibe la ordenaci&oacute;n episcopal. Ser&iacute;a dif&iacute;cil a&ntilde;adir algo m&aacute;s a estas palabras del Se&ntilde;or. Est&aacute;n llenas de sabidur&iacute;a y de amor supremo. Nosotros todos que escuchamos, tratemos de ayudar a nuestro hermano con la oraci&oacute;n, para que estas palabras se conviertan en el programa de su vida y en el contenido de su nuevo ministerio en la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"left\">5. De modo especial lo ayudan <i>con la oraci&oacute;n <\/i>las personas m&aacute;s cercanas a &eacute;l, sobre todo sus padres, su hermana y su cu&ntilde;ado, y otros familiares, que han podido venir aqu&iacute; desde la <i>nativa Eslovaquia; <\/i>luego sus hermanos en el sacerdocio, los peregrinos de Kosice, Presov, Trnava y Bratislava, otros peregrinos provenientes de toda Europa, y tambi&eacute;n del Canad&aacute;, Estados Unidos de Am&eacute;rica y Australia, como tambi&eacute;n los que espiritualmente se unen a nosotros en este momento importante.<\/p>\n<p align=\"left\">Mis pensamientos, junto con los del nuevo obispo, se dirigen ahora hacia los lugares de donde &eacute;l proviene. hacia el declive meridional de los Tatra, de los que no queda lejos Udavsk&eacute;, su <i>nido natal: <\/i>la Iglesia de la que proviene y en la que entr&oacute; mediante el bautismo y la confirmaci&oacute;n, mediante el ambiente cristiano de su familia, el ejemplo de los padres, la amistad de los coet&aacute;neos. Nuestros pensamientos se dirigen tambi&eacute;n a la parroquia donde, en medio de la comunidad cristiana, dio los primeros pasos, y donde ciertamente oy&oacute; las primeras palabras de la llamada de Cristo al sacerdocio.<\/p>\n<p align=\"left\">Hoy <i>abrazamos de modo especial, con el recuerdo y el amor, <\/i>a todo ese pa&iacute;s y a toda la naci&oacute;n, porque hoy es el d&iacute;a de Mar&iacute;a Virgen Dolorosa, que en Eslovaquia, precisamente en este d&iacute;a, es venerada como la principal Patrona celeste. Estando presente bajo la cruz, Ella se uni&oacute; del modo m&aacute;s pleno a su Hijo, nuestro Redentor. <i>Estando presente bajo la cruz, <\/i>es para nosotros el modelo m&aacute;s espl&eacute;ndido de la fortaleza materna, cuando con intr&eacute;pida fuerza de esp&iacute;ritu parece repetir: &quot;He aqu&iacute; la esclava del Se&ntilde;or; h&aacute;gase en m&iacute; seg&uacute;n tu palabra&quot; (<i>Lc<\/i> 1, 38). Estando presente bajo la cruz, nos acepta a cada uno como hijos suyos, lo mismo que acept&oacute; a Juan.<\/p>\n<p align=\"left\">As&iacute; Ella acepta hoy tambi&eacute;n a este hijo de la tierra eslovaca que recibe en la Capilla Sixtina en Roma, de las manos del Papa, la consagraci&oacute;n episcopal. Y parece decir a <i>todos los hijos e hijas <\/i>de la lejana Eslovaquia: &iexcl;Permaneced conmigo! &iexcl;Permaneced con Cristo! Sed hijos del amor supremo con el que Dios mismo &quot;am&oacute; tanto al mundo, que le dio su unig&eacute;nito Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna&quot; (<i>Jn <\/i>3, 16).<\/p>\n<p align=\"left\">Hay aqu&iacute; hermanos del nuevo arzobispo, procedentes de Bohemia, sus compa&ntilde;eros de estudio en el Pontificio Colegio Nepomuceno, que tambi&eacute;n le acompa&ntilde;an con sus oraciones. Tambi&eacute;n a la querida naci&oacute;n hermana checa va en este momento el recuerdo de todos nosotros y la seguridad de que siempre est&aacute; muy cerca del coraz&oacute;n del Papa.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ORDENACI&Oacute;N EPISCOPAL DE MONSE&Ntilde;OR JOSEF TOMKO HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Capilla Sixtina S&aacute;bado 15 de septiembre de 1979 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: 1. He aqu&iacute; a nuestro hermano Jos&eacute;, a quien el Esp&iacute;ritu Santo &quot;constituye&quot; (cf. 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