{"id":39474,"date":"2016-10-05T22:52:27","date_gmt":"2016-10-06T03:52:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-septiembre-de-1979-santuario-de-nettuno\/"},"modified":"2016-10-05T22:52:27","modified_gmt":"2016-10-06T03:52:27","slug":"1-de-septiembre-de-1979-santuario-de-nettuno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-septiembre-de-1979-santuario-de-nettuno\/","title":{"rendered":"1 de septiembre de 1979, Santuario de Nettuno"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTUARIO DE NUESTRA SE&Ntilde;ORA DE LAS GRACIAS <br \/> Y DE SANTA MAR&Iacute;A GORETTI<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p> Nettuno<br \/> S&aacute;bado 1 de septiembre de 1979<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Querid&iacute;simos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">En un per&iacute;odo todav&iacute;a de relativo descanso y de vacaciones, nos encontramos aqu&iacute; esta tarde en torno al altar del Se&ntilde;or, para celebrar juntos la Eucarist&iacute;a, meditando sobre el fen&oacute;meno del turismo, tan importante hoy en nuestra vida humana y cristiana.<\/p>\n<p align=\"left\">Muy gustosamente he acogido la invitaci&oacute;n de venir a estar con vosotros para veros, escucharos, traeros mi saludo cordial y manifestaros mi afecto, orar con vosotros y reflexionar sobre las verdades supremas, que deben ser siempre luz e ideal de nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"left\">En esta plaza de Nettuno, ante la iglesia donde descansan los restos mortales de la joven m&aacute;rtir Santa Mar&iacute;a Goretti, de cara al mar, s&iacute;mbolo de las cambiantes y a veces tumultuosas vicisitudes humanas, escuchemos las ense&ntilde;anzas de la Palabra de Dios que brotan de las lecturas de la liturgia.<\/p>\n<p align=\"left\">1. <i>La &quot;Palabra de Dios&quot; ante todo expone la identidad y el comportamiento del cristiano.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Qui&eacute;n es el cristiano? &iquest;C&oacute;mo debe comportarse el cristiano? &iquest;Cu&aacute;les son sus ideales y preocupaciones?<\/p>\n<p align=\"left\">Son preguntas de siempre, pero se hacen mucho m&aacute;s actuales en nuestra sociedad de consumo y permisiva, en la que sobre todo el cristiano puede tener la tentaci&oacute;n de ceder a la mentalidad com&uacute;n, poniendo en segundo plano su excelente y heroica vocaci&oacute;n de mensajero y testigo de la Buena Nueva.<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">\u2014 <\/font>El Ap&oacute;stol Santiago en su carta especifica claramente la identidad del cristiano: &quot;Todo buen don y toda d&aacute;diva viene de arriba, desciende del Padre de las luces, en el cual no se da mudanza ni sombra de alteraci&oacute;n. De su propia voluntad nos engendr&oacute; por la palabra de la verdad, para que seamos como primicias de sus criaturas&quot; (<i>Sant<\/i> 1, 17-18)<\/p>\n<p align=\"left\">El cristiano, es, pues, una criatura especial&iacute;sima de Dios, porque, mediante la gracia, participa de la misma vida trinitaria; el cristiano es un don del Alt&iacute;simo al mundo: desciende de lo alto, del Padre de las luces.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;No pod&iacute;a describirse mejor la maravillosa dignidad del cristiano e incluso su responsabilidad!<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">\u2014 <\/font>Por esto, el cristiano debe comprometer a fondo su voluntad y vivir su vocaci&oacute;n con coherencia. Dice tambi&eacute;n Santiago: &quot;Recibid con mansedumbre la palabra injerta en vosotros, capaz de salvar vuestras almas. Ponedla en pr&aacute;ctica y no os content&eacute;is s&oacute;lo con o&iacute;rla, que os enga&ntilde;ar&iacute;a&quot; (<i>Sant<\/i> 1, 21-22).<\/p>\n<p align=\"left\">Son afirmaciones muy serias y severas: el cristiano no debe traicionar, no debe ilusionarse con palabras vanas, no debe defraudar. Su misi&oacute;n es sumamente delicada, porque debe ser levadura en la sociedad, luz del mundo, sal de la tierra.<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">\u2014 <\/font>El cristiano se convence cada d&iacute;a m&aacute;s de la dificultad enorme de su compromiso: debe ir contra corriente, debe dar testimonio de verdades absolutas pero no visibles, debe perder su vida terrena para ganar la eternidad, debe hacerse responsable incluso del pr&oacute;jimo para iluminarlo, edificarlo, salvarlo. Pero sabe que no est&aacute; solo. Lo que dec&iacute;a Mois&eacute;s al pueblo israelita, es inmensamente m&aacute;s verdadero para el pueblo cristiano: &quot;&iquest;Cu&aacute;l es en verdad la gran naci&oacute;n que tenga dioses tan cercanos a ella como Yav&eacute;, nuestro Dios, siempre que le invocamos?&quot; (<i>Dt<\/i> 4, 7). El cristiano sabe que Jesucristo, el Verbo de Dios, no s&oacute;lo se ha encarnado para revelar la verdad salv&iacute;fica y para redimir a la humanidad, sino que se ha quedado con nosotros en esta tierra, renovando m&iacute;sticamente el sacrificio de la cruz, mediante la Eucarist&iacute;a y convirti&eacute;ndose en manjar espiritual del alma y compa&ntilde;ero en el camino de la vida.<\/p>\n<p align=\"left\">He aqu&iacute; lo que es el cristiano: una primicia de las criaturas de Dios, que debe mantener pura y sin mancha su fe y su vida.<\/p>\n<p align=\"left\">2. <i>La &quot;Palabra de Dios&quot;, en consecuencia, ilumina tambi&eacute;n el fen&oacute;meno del turismo.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">En efecto, la revelaci&oacute;n de Cristo, que ha venido a salvar a todo el hombre y a todos los hombres, ilumina e interpreta todas las realidades humanas. Tambi&eacute;n la realidad del turismo se debe contemplar a la luz de Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">\u2014 <\/font>Indudablemente el turismo es ahora ya un fen&oacute;meno de la &eacute;poca y de masas: se ha convertido en mentalidad y costumbre, porque es un fen&oacute;meno &quot;cultural&quot; causado por el aumento de los conocimientos, del tiempo libre y de la posibilidad de movimientos; y un fen&oacute;meno &quot;psicol&oacute;gico&quot;, f&aacute;cilmente comprensible, dadas las estructuras de la sociedad moderna: industrializaci&oacute;n, urbanizaci&oacute;n, despersonalizaci&oacute;n, por las que cada individuo siente la necesidad de distensi&oacute;n, de distracci&oacute;n, de cambio, especialmente en contacto con la naturaleza; y es tambi&eacute;n un fen&oacute;meno &quot;econ&oacute;mico&quot;, fuente de bienestar.<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">\u2014 <\/font>Pero el turismo, como todas las realidades humanas, es tambi&eacute;n un fen&oacute;meno ambiguo, es decir, &uacute;til y positivo si est&aacute; dirigido y controlado por la raz&oacute;n y por alg&uacute;n ideal; negativo si decae a simple fen&oacute;meno de consumo, de frenes&iacute;, a actitudes alienantes y amorales, con dolorosas consecuencias para el individuo y para la sociedad.<\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\">\u2014<\/font> Y por esto es necesaria tambi&eacute;n una educaci&oacute;n, individual y colectiva, al turismo, para que se mantenga siempre al nivel de un valor positivo de formaci&oacute;n de la persona humana, esto es, de justa y merecida distensi&oacute;n, de elevaci&oacute;n del esp&iacute;ritu, de comuni&oacute;n con el pr&oacute;jimo y con Dios. Por esto es necesaria una profunda y convencida educaci&oacute;n humanista para la acogida, el respeto del pr&oacute;jimo, para la gentileza, la comprensi&oacute;n rec&iacute;proca, para la bondad; es necesaria tambi&eacute;n una educaci&oacute;n ecol&oacute;gica, para respetar el ambiente y la naturaleza, para el sano y sobrio goce de las bellezas naturales, que tanto descanso y exaltaci&oacute;n dan al alma sedienta de armon&iacute;a v serenidad; y es necesaria sobre todo una educaci&oacute;n religiosa para que el turismo no turbe jam&aacute;s las conciencias y no rebaje nunca al esp&iacute;ritu, sino al contrario, lo eleve, lo purifique, lo levante al di&aacute;logo con el Absoluto y a la contemplaci&oacute;n del misterio inmenso que nos envuelve y atrae.<\/p>\n<p align=\"left\">Esta es, a la luz de Cristo, la concepci&oacute;n del turismo, fen&oacute;meno irreversible e instrumento de concordia y amistad.<\/p>\n<p align=\"left\">3. <i>Finalme<\/i>nte, en este lugar concreto, todos estamos invitados a mirar la figura de Santa Mar&iacute;a Goretti.<\/p>\n<p align=\"left\">No lejos de aqu&iacute;, el 6 de julio de 1902, se efectu&oacute; la tragedia de su asesinato y, al mismo tiempo, la gloria de su santificaci&oacute;n mediante el martirio por la defensa de su pureza. Nos encontramos junto a la iglesia dedicada a ella, donde descansan sus restos mortales, y debemos detenernos un momento en meditaci&oacute;n silenciosa.<\/p>\n<p align=\"left\">Mar&iacute;a Goretti, adolescente de apenas 12 a&ntilde;os, se mantuvo pura en este mundo, como escribe Santiago, aun a costa de la misma vida; prefiri&oacute; morir antes que ofender a Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">&quot;&iexcl;No! \u2014dijo a su desenfrenado asesino\u2014. &iexcl;Es pecado! &iexcl;Dios no quiere! &iexcl;T&uacute; vas al infierno!&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Desgraciadamente, su fe no vali&oacute; para detener al tentador, que, luego, gracias a su perd&oacute;n y a su intercesi&oacute;n, se arrepinti&oacute; y se convirti&oacute;. Ella cay&oacute; m&aacute;rtir por su pureza.<\/p>\n<p align=\"left\">&quot;Fortaleza de la virgen \u2014dijo P&iacute;o XII\u2014, fortaleza de la m&aacute;rtir; que la juventud coloc&oacute; en una luz m&aacute;s viva y radiante. Fortaleza que es a un tiempo tutela y fruto de la virginidad&quot; (<i>Discorsi e Radiomessaggi,<\/i> IX, p&aacute;g. 46).<\/p>\n<p align=\"left\">Mar&iacute;a Goretti, luminosa en su belleza espiritual y en su ya lograda felicidad eterna, nos invita precisamente a tener fe firme y segura en la &quot;Palabra de Dios&quot;, furente &uacute;nica de verdad, y a ser fuertes contra las tentaciones insinuantes y sutiles del mundo. Una cultura intencionadamente antimetaf&iacute;sica produce l&oacute;gicamente una sociedad agn&oacute;stica y neo-pagana, a pesar de los esfuerzos encomiables &nbsp;de personas honestas y preocupadas por el destino de la humanidad. El cristiano se encuentra hoy en una lucha continua, tambi&eacute;n &eacute;l se convierte en &quot;signo de contradicci&oacute;n&quot; por las opciones que debe realizar.<\/p>\n<p align=\"left\">Os exhorto, especialmente a vosotras, jovencitas: &iexcl;mirad a Mar&iacute;a Goretti! &iexcl;No os dej&eacute;is seducir por la atm&oacute;sfera halag&uuml;e&ntilde;a que crea la sociedad permisiva, afirmando que todo es l&iacute;cito! &iexcl;Seguid a Mar&iacute;a Goretti! &iexcl;Amad, vivid, defended con alegr&iacute;a y valor vuestra pureza! &iexcl;No teng&aacute;is miedo de llevar vuestra limpidez en la sociedad moderna, como una antorcha de luz y de ideal!<\/p>\n<p align=\"left\">Os dir&eacute; con P&iacute;o XII: &quot;&iexcl;Arriba los corazones! Sobre los cenagales malsanos y sobre el fango del mundo se extiende un cielo inmenso de belleza. Es el cielo que fascin&oacute; a la peque&ntilde;a Mar&iacute;a; el cielo al que ella quiso subir por el &uacute;nico camino que lleva a &eacute;l: la religi&oacute;n, el amor a Cristo, la observancia heroica de sus mandamientos. &iexcl;Salve, oh delicada y amable Santa! &iexcl;M&aacute;rtir de la tierra y &aacute;ngel en el cielo! &iexcl;Desde tu gloria vuelve tu mirada a este pueblo que te ama, te venera, te glorifica, te exalta!&quot; (<i>Discorsi e Radiomessaggi<\/i>, Vol. XII, p&aacute;gs. 122-123).<\/p>\n<p align=\"left\">Hermanos querid&iacute;simos:<\/p>\n<p align=\"left\">Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, a la que tanto am&oacute; y rez&oacute; Mar&iacute;a Goretti, especialmente con el Santo Rosario, os ayude a mantener siempre viva y fervorosa vuestra identidad cristiana, en todas partes, en todas las realidades terrenas.<\/p>\n<p align=\"left\">Un &uacute;ltimo pensamiento me viene espont&aacute;neamente aqu&iacute;, hoy, 1 de septiembre, doloroso aniversario, que tiene incluso un significado de profunda advertencia para la conciencia cristiana y para la reflexi&oacute;n humana. Hace 40 a&ntilde;os, el 1 de septiembre de 1939, un hurac&aacute;n de fuego y destrucci&oacute;n se abat&iacute;a sobre la primera naci&oacute;n v&iacute;ctima, Polonia, dando comienzo al incendio cada vez m&aacute;s vasto y cada vez m&aacute;s devastador, de la segunda guerra mundial. Este recuerdo nos debe estimular a la oraci&oacute;n para obtener de la gracia del Se&ntilde;or que sean conjuradas las tentaciones de tensiones y ego&iacute;smos que se presentan entre los pueblos, y que desembocan naturalmente en formas de hostilidades y odios, dif&iacute;ciles de frenar despu&eacute;s. Tambi&eacute;n Anzio y Nettuno, en la primavera de 1944, fueron embestidos por una tempestad de fuego que se abati&oacute;, entre el cielo y el mar, sembrando la muerte sobre esta sonriente regi&oacute;n; y mientras, durante algunos meses, se disputaban la tierra, palmo a palmo, las fuerzas contrapuestas, las poblaciones aterrorizadas perd&iacute;an a muchas personas queridas, la propia casa y el fruto de los campos trabajados con sudores y fatiga.<\/p>\n<p align=\"left\">Roguemos al Se&ntilde;or por el descanso de los que dieron la vida en favor de la libertad y por los que, obligados a enfrentarse, descansan ahora acogidos por la misma tierra que los vio luchar entre s&iacute;; roguemos para que Dios nos preserve y preserve a toda la humanidad del flagelo de la guerra que, si hubiera de volver, adquirir&iacute;a dimensiones apocal&iacute;pticas a&uacute;n m&aacute;s terribles. La misericordia de Dios conceda paz a los muertos, d&eacute; a nuestra generaci&oacute;n, especialmente a los j&oacute;venes que se abren a la vida, una valiente y convencida adhesi&oacute;n a los ideales de colaboraci&oacute;n y de paz.<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;&nbsp; <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTUARIO DE NUESTRA SE&Ntilde;ORA DE LAS GRACIAS Y DE SANTA MAR&Iacute;A GORETTI HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Nettuno S&aacute;bado 1 de septiembre de 1979 &nbsp; Querid&iacute;simos hermanos y hermanas: En un per&iacute;odo todav&iacute;a de relativo descanso y de vacaciones, nos encontramos aqu&iacute; esta tarde en torno al altar del Se&ntilde;or, para celebrar juntos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-septiembre-de-1979-santuario-de-nettuno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab1 de septiembre de 1979, Santuario de Nettuno\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39474","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39474\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}