{"id":39513,"date":"2016-10-05T22:53:29","date_gmt":"2016-10-06T03:53:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-mayo-de-1979celebracion-eucaristica-en-la-iglesia-romana-de-san-estanislao\/"},"modified":"2016-10-05T22:53:29","modified_gmt":"2016-10-06T03:53:29","slug":"13-de-mayo-de-1979celebracion-eucaristica-en-la-iglesia-romana-de-san-estanislao","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-mayo-de-1979celebracion-eucaristica-en-la-iglesia-romana-de-san-estanislao\/","title":{"rendered":"13 de mayo de 1979,Celebraci\u00f3n eucar\u00edstica en la iglesia romana de San Estanislao"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">IX CENTENARIO DEL MARTIRIO DE SAN ESTANISLAO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/> <\/font><\/b><br \/> Iglesia de San Estanislao, Roma<br \/> Domingo 13 de mayo de 1979<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. &quot;Permaneced&#8230;&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">La palabra que m&aacute;s frecuentemente se repite en las lecturas del V domingo de Pascua es precisamente la palabra &quot;permaneced&quot;. Con esta palabra Cristo resucitado, antes crucificado, <i>nos invita a la uni&oacute;n con El<\/i>. Nos presenta esta uni&oacute;n, haciendo referencia a una semejanza tomada del orden de la naturaleza. Los sarmientos permanecen en la vid y por eso dan fruto. No pueden darlo por s&iacute; mismos, si falta esa uni&oacute;n org&aacute;nica con la vid. Efectivamente, en tal caso, permanecen s&oacute;lo sarmientos y ramas secas, que se recogen y se echan al fuego. Para que puedan servir de le&ntilde;a para arder. En cambio, <i>mientras los sarmientos permanecen en la vid y sacan de ella el jugo vital<\/i>, contin&uacute;an siendo aut&eacute;nticos sarmientos. Constituyen una sola cosa con la vid, e incluso se definen juntamente con el mismo nombre &quot;la vid&quot;. Merecen tambi&eacute;n cuidados diligentes por parte del due&ntilde;o, del vi&ntilde;ador. El mira atentamente cada vid y cada sarmiento. Si da fruto, &quot;lo poda&quot; para que d&eacute; todav&iacute;a m&aacute;s fruto. Pero si no da fruto, lo corta para que no estorbe, y con su follaje infecundo no haga pesada a la vid.<\/p>\n<p align=\"left\">He aqu&iacute; la semejanza.<\/p>\n<p align=\"left\">He aqu&iacute; la imagen en que se expresa todo lo que deb&iacute;a ser dicho, para que los oyentes entendieran, primero: <i>el misterio de la permanencia espiritual en Cristo<\/i>, y despu&eacute;s: e<i>l deber de dar frutos espirituales por el hecho de permanecer en El<\/i>. Por esto el Maestro utiliza al mismo tiempo el lenguaje descriptivo, mostrando al sarmiento que permanece en la vid, y el normativo, dando un precepto; dice &quot;permaneced en m&iacute;&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">2. &iquest;En qu&eacute; consiste este &quot;permanecer&quot; nuestro en Jesucristo? El mismo San Juan, que ha incluido la alegor&iacute;a de la vid en su Evangelio, ofrece, como autor de la primera Carta, una respuesta a esta pregunta. &quot;El que guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en &eacute;l&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 24). Esta es la prueba. m&aacute;s evidente. El Ap&oacute;stol parece como si dudara al responder al interrogante de si es posible determinar y comprobar, con la ayuda de alg&uacute;n criterio verificable, una realidad tan misteriosa como es <i>el permanecer de Dios en el hombre<\/i> y, gracias a esto, <i>del hombre en Dios<\/i>. Esta realidad es de naturaleza estrictamente espiritual. &iquest;Es posible comprobar, certificar esta realidad? &iquest;Puede el hombre tener certeza de que sus obras son buenas, agradables a Dios y que sirven para su permanencia en el alma? &iquest;Puede el hombre tener certeza de que se halla en estado de gracia?<\/p>\n<p align=\"left\">El Ap&oacute;stol contesta a esta pregunta como si se respondiera a s&iacute; mismo y a la vez a nosotros: &quot;Si el coraz&oacute;n no nos arguye, podemos acudir confiados a Dios&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 21), la confianza de que permanecemos en El y El en nosotros. Y si, en cambio, tenemos motivos de duda, podremos obtener seguridad interior y paz por el amor operante hacia Dios y hacia los hermanos, podremos &quot;aquietar nuestros corazones ante El, porque si nuestro coraz&oacute;n nos arguye, mejor que nuestro coraz&oacute;n es Dios, que todo lo conoce&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 19-20). Aun entonces no cesarnos de estar en el rayo de su amor, que puede transformar el estado de pecado en estado de gracia, y hacer nuevamente de nuestro coraz&oacute;n la morada del Dios viviente. S&oacute;lo es necesaria nuestra respuesta a su amor. <i>El amor es principio de la Vida Divina de nuestras almas<\/i>. El amor es la ley de nuestro permanecer en Cristo: del sarmiento en la vid.<\/p>\n<p align=\"left\">Amemos, pues \u2014escribe San Juan\u2014, amemos &quot;de obra y de verdad&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 18). Demuestre nuestro amor su verdad interior mediante los hechos. Defend&aacute;monos de las apariencias del amor, &quot;&#8230;no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y de verdad. En eso conoceremos que somos de la verdad y aquietaremos nuestros corazones ante El&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 18-19). &quot;Y nosotros conoceremos que permanece en nosotros por el Esp&iacute;ritu que nos ha dado&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 24).<\/p>\n<p align=\"left\">3. Nos reunimos hoy, queridos hermanos y hermanas, en la iglesia de San Estanislao en Roma, para comenzar el Jubileo del IX centenario del martirio del Patrono de Polonia. Al mismo tiempo se ha comenzado en Cracovia, conforme a la antiqu&iacute;sima tradici&oacute;n polaca: el 8 de mayo y el domingo que sigue inmediatamente a este d&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Todos los a&ntilde;os esta solemnidad constituye la fiesta patronal de la Iglesia en Polonia, y se une estrechamente con la solemnidad de la Claramontana Reina de Polonia, el 3 de mayo, y la fiesta de San Wojciech (Adalberto) en Gniezno, el 23 de abril.<\/p>\n<p align=\"left\">Este a&ntilde;o, que en relaci&oacute;n con el IX centenario de la muerte de San Estanislao, ha sido proclamado a&ntilde;o jubilar, esta fiesta anual de Cracovia constituye el comienzo de las celebraciones religiosas, cuyo coronamiento tendr&aacute; lugar el domingo de Pentec&oacute;stes y&nbsp;de la Sant&iacute;sima Trinidad.<\/p>\n<p align=\"left\">La acostumbrada reuni&oacute;n de los polacos en la iglesia romana de San Estanislao recuerda la importante iniciativa del Siervo de Dios, cardenal Stanislaw Hozjusz, obispo de Warmia, y uno de los Legados del Papa en el Concilio de Trento, que precisamente junto a esta iglesia fund&oacute; la residencia de San Estanislao. El cardenal, nacido en Cracovia, y por esto espiritualmente sensible al culto del Santo obispo y m&aacute;rtir, quiso designar con su nombre este lugar en Roma, como para recordar a los compatriotas de Polonia que, desde hace muchos siglos, permanecen en uni&oacute;n con la Sede de San Pedro y que deben continuar y permanecer en esta uni&oacute;n. Aqu&iacute;, en esta residencia, acab&oacute; su vida en el a&ntilde;o 1579 aquel gran hombre de Iglesia, amigo &iacute;ntimo de San Carlos Borromeo, y despu&eacute;s fue sepultado en la iglesia de Santa Mar&iacute;a &quot;in Trastevere&quot;, esto es, en la que actualmente es la iglesia titular del cardenal primado de Polonia. El 400 aniversario de la muerte del cardenal Hozjusz, coincide con el Jubileo de San Estanislao de este a&ntilde;o.<\/p>\n<p align=\"left\">4. Queridos compatriotas. La elocuencia de los hechos es tal, que nos permite comprender de modo m&aacute;s adecuado y m&aacute;s profundo el Evangelio de la vid y los sarmientos del domingo de hoy. Nosotros permanecemos en uni&oacute;n con Cristo desde el tiempo del bautismo de Polonia, y esta uni&oacute;n espiritual encuentra su expresi&oacute;n visible en la uni&oacute;n con la Iglesia. En el a&ntilde;o del aniversario de la muerte de San Estanislao debemos una <i>gratitud particular<\/i> a Dios, que acept&oacute; el sacrificio del martirio y por este martirio fortaleci&oacute; nuestra uni&oacute;n con Cristo viviente en la Iglesia. Y as&iacute; como durante el milenio hemos cantado el <i>Te Deum<\/i> de agradecimiento por el don de la fe y del bautismo, nos conviene cantar este a&ntilde;o el <i>Te Deum<\/i> para dar gracias por el reforzamiento de lo que ha tomado sus principios en el bautismo.<\/p>\n<p align=\"left\">Y al mismo tiempo, meditando sobre la alegor&iacute;a de la vid y los sarmientos, miramos a la figura del &quot;Due&ntilde;o&quot; que cultiva la vi&ntilde;a, que cuida con solicitud a cada uno de los sarmientos y en caso de necesidad los &quot;poda&quot; para que den m&aacute;s fruto. Comprendiendo m&aacute;s profundamente el significado de esta alegor&iacute;a, <i>oremos con ardor y humildemente<\/i> cada uno por s&iacute; mismo y todos por todos, para que los sarmientos no se sequen y no se separen de Cristo, que es la Vid. Oremos para que las fuerzas de la irreligiosidad, las fuerzas de la muerte no sean m&aacute;s poderosas que l<i>as fuerzas de la vida<\/i>, que <i>las luces de la fe<\/i>. Hemos encendido sobre Polonia y sobre los polacos en todo el mundo las luces del milenio. Esforc&eacute;monos todos para que no se apaguen. Que brillen as&iacute; como brilla, despu&eacute;s de 10 siglos, la cruz de Estanislao Szczepanow sobre el coraz&oacute;n y la conciencia de los polacos, se&ntilde;al&aacute;ndoles a Cristo, que jam&aacute;s cesa de ser &quot;el camino, la verdad y la vida&quot; (<i>Jn<\/i> 14, 6) de los hombres y de las naciones.<\/p>\n<p align=\"left\">Y ahora quiero a&ntilde;adir una palabra para los fieles de lengua italiana reunidos aqu&iacute;.<\/p>\n<p align=\"left\">Nos hemos congregado en esta iglesia romana de San Estanislao para comenzar el Jubileo del IX centenario del martirio del Patrono de Polonia, como sucede al mismo tiempo tambi&eacute;n en Cracovia. Mientras os doy las gracias, os invito tambi&eacute;n a participar con vuestro pensamiento y sobre todo con vuestra oraci&oacute;n en esta gran solemnidad de los polacos. La iglesia de San Estanislao, en la que nos encontramos, representa ya de por s&iacute; un v&iacute;nculo concreto entre la ciudad de Roma y mi tierra de origen, puesto que fue fundada por el cardenal polaco Stanislaw Hozjusz, natural de Cracovia y obispo de Warmia, Legado Pontificio en el Concilio de Trento, que muri&oacute; en 1579, precisamente en la residencia aneja a este sagrado edificio.<\/p>\n<p align=\"left\">Querid&iacute;simos: Hoy hemos le&iacute;do en la Misa el Evangelio de la vid y los sarmientos. La Palabra de Jes&uacute;s es para todos nosotros un est&iacute;mulo a <i>permanecer<\/i> unidos al Se&ntilde;or, desunidos del cual estamos, en cambio, destinados a secarnos y morir. Polonia, desde los tiempos de su bautismo, permanece fielmente unida a Cristo y da expresi&oacute;n a este v&iacute;nculo espiritual de fe y de amor mediante su inserci&oacute;n visible en la Iglesia. Pues bien, en el aniversario del martirio de San Estanislao, debemos dar gracias particularmente al Se&ntilde;or, que acept&oacute; la ofrenda sacrificial de su vida, mediante la cual se reforz&oacute; nuestra uni&oacute;n a Cristo viviente en la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"left\">Por lo tanto, procuremos rezar juntos con humildad y ardor, para que no nos separemos nunca del Se&ntilde;or y para que las fuerzas de la fe y de la vida en el Se&ntilde;or no sucumban nunca a las de la incredulidad y de la muerte. As&iacute; sea.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Alabado sea Jesucristo!<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>IX CENTENARIO DEL MARTIRIO DE SAN ESTANISLAO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Iglesia de San Estanislao, Roma Domingo 13 de mayo de 1979 &nbsp; 1. &quot;Permaneced&#8230;&quot;. La palabra que m&aacute;s frecuentemente se repite en las lecturas del V domingo de Pascua es precisamente la palabra &quot;permaneced&quot;. 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