{"id":39519,"date":"2016-10-05T22:53:37","date_gmt":"2016-10-06T03:53:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-abril-de-1979-celebracion-eucaristica-con-un-grupo-de-nuevos-diaconos\/"},"modified":"2016-10-05T22:53:37","modified_gmt":"2016-10-06T03:53:37","slug":"21-de-abril-de-1979-celebracion-eucaristica-con-un-grupo-de-nuevos-diaconos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-abril-de-1979-celebracion-eucaristica-con-un-grupo-de-nuevos-diaconos\/","title":{"rendered":"21 de abril de 1979, Celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica con un grupo de nuevos di\u00e1conos"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA CON LOS NUEVOS DI&Aacute;CONOS<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p> Capilla Paulina<br \/> S&aacute;bado 21 de abril de 1979<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Muy queridos di&aacute;conos:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">En la larga historia de la Iglesia de Roma no es raro ver di&aacute;conos unidos al Papa en su ministerio, ver a di&aacute;conos al lado del Papa. Me proporciona un gozo especial sentirme esta ma&ntilde;ana rodeado de di&aacute;conos, pues nuestra relaci&oacute;n \u2014nuestra comuni&oacute;n eclesial\u2014 alcanza su expresi&oacute;n m&aacute;s alta en el Santo Sacrificio de la Misa<\/p>\n<p align=\"left\">Nuestro gozo se ve aumentado \u2014el vuestro y el m&iacute;o\u2014 al tener aqu&iacute; con nosotros a algunos padres y seres queridos vuestros. Todos hemos venido a celebrar el misterio pascual y a experimentar el amor de Jes&uacute;s. El suyo es un amor de sacrificio, un amor que le movi&oacute; a entregar la vida por su pueblo y tomarla de nuevo. Su amor de sacrificio se ha manifestado con gran generosidad en la vida de vuestros padres; por ello, es muy natural que ellos disfruten hoy de un momento excepcional de serenidad, satisfacci&oacute;n y sano orgullo.<\/p>\n<p align=\"left\">Al conmemorar la resurrecci&oacute;n del Se&ntilde;or Jes&uacute;s, reflexionamos sobre sus distintas apariciones tal como las recuerda la lectura de los Hechos de los Ap&oacute;stoles, la aparici&oacute;n a Mar&iacute;a Magdalena, a los dos disc&iacute;pulos, a los once Ap&oacute;stoles. Renovamos nuestra fe, nuestra santa fe cat&oacute;lica, <i>y nos regocijamos y exultamos porque el Se&ntilde;or ha resucitado verdaderamente. &iexcl;Aleluya!<\/i> Hoy en d&iacute;a tenemos mucha mayor conciencia que anteriormente de lo que significa ser pueblo pascual y que nuestro canto sea el aleluya.<\/p>\n<p align=\"left\">El acontecimiento pascual \u2014la resurrecci&oacute;n corporal de Cristo\u2014 impregna la vida de toda la Iglesia. Da a los cristianos de todos los lugares fuerza para cada circunstancia de la vida. Nos sensibiliza hacia la humanidad con todas sus limitaciones, sufrimientos y necesidades. La resurrecci&oacute;n tiene inmenso poder de liberar, elevar, conseguir justicia, producir santidad y causar alegr&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero para vosotros, di&aacute;conos, hay un mensaje particular esta ma&ntilde;ana. Por vuestra sagrada ordenaci&oacute;n hab&eacute;is sido vinculados de modo especial al Evangelio de Cristo resucitado. Se os ha encargado prestar un tipo especial de servicio, diacon&iacute;a, en el nombre del Se&ntilde;or resucitado. En la ceremonia de ordenaci&oacute;n el obispo dice a cada uno de vosotros: &quot;Recibe el Evangelio de Cristo, del que ahora eres heraldo. Cree lo que lees, ense&ntilde;a lo que crees y practica lo que ense&ntilde;as&quot;. De modo que est&aacute;is llamados a llevar las palabras de los Hechos de los Ap&oacute;stoles en el coraz&oacute;n. En vuestra calidad de di&aacute;conos hab&eacute;is llegado a quedar asociados con Pedro y Juan y todos los Ap&oacute;stoles. Ayud&aacute;is en el ministerio apost&oacute;lico y particip&aacute;is en su proclamaci&oacute;n. Como los Ap&oacute;stoles, tambi&eacute;n vosotros <i>os deb&eacute;is sentir impulsados a proclamar la resurrecci&oacute;n del Se&ntilde;or Jes&uacute;s de palabra y con obras<\/i>. Tambi&eacute;n vosotros deb&eacute;is experimentar la urgencia de hacer el bien, de rendir servicio en el nombre de Jes&uacute;s crucificado y resucitado, de llevar la Palabra de Dios a la vida de su pueblo santo.<\/p>\n<p align=\"left\">En la primera lectura de hoy o&iacute;mos decir a los Ap&oacute;stoles: &quot;Nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y o&iacute;do&quot;. Y est&aacute;is llamados a proclamar con obediencia de fe y basados en su testimonio \u2014basados en lo que ha sido transmitido en la Iglesia bajo la gu&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo\u2014 el gran misterio de Cristo resucitado que comunic&oacute; a todos sus hermanos, en el mismo acto de resucitar, la vida eterna, puesto que les comunic&oacute; su victoria sobre el pecado y la muerte. Recordad que los Ap&oacute;stoles constituyeron un reto y un reproche para muchos cuando proclamaron la resurrecci&oacute;n. Y se les conmin&oacute; a que no siguieran hablando en el nombre de Jes&uacute;s resucitado. Pero su respuesta fue inmediata y neta: &quot;Juzgad por vosotros mismos si es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros m&aacute;s que a El&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Y en esta obediencia a Dios encontraron la plenitud suprema del gozo pascual.<\/p>\n<p align=\"left\">Lo mismo es para vosotros, nuevos di&aacute;conos de este per&iacute;odo pascual, en cuanto asociados a los obispos y sacerdotes de la Iglesia; <i>vuestro discipulado tendr&aacute; estas dos caracter&iacute;sticas: obediencia y gozo. <\/i>Las dos a su modo har&aacute;n patente la autenticidad de vuestra vida. Vuestra capacidad para comunicar el Evangelio depender&aacute; de vuestra adhesi&oacute;n a la fe de los Ap&oacute;stoles. La eficiencia de vuestra <i>diacon&iacute;a <\/i>se medir&aacute; por la fidelidad de vuestra obediencia al mandato de la Iglesia. Es Cristo resucitado quien os ha llamado y es su Iglesia la que os env&iacute;a a proclamar el mensaje transmitido por los Ap&oacute;stoles. Y es la Iglesia la que autentica vuestro ministerio. Estad seguros de que la misma potencia del Evangelio que proclam&aacute;is os colmar&aacute; de la alegr&iacute;a m&aacute;s sublime posible: alegr&iacute;a de sacrificio, s&iacute;, pero alegr&iacute;a transformante por estar &iacute;ntimamente asociados a Cristo resucitado en su misi&oacute;n triunfal de salvaci&oacute;n. Todos los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s, y vosotros di&aacute;conos a t&iacute;tulo especial, est&aacute;n llamados a difundir la inmensa alegr&iacute;a pascual experimentada por nuestra Madre bendita. Ante la resurrecci&oacute;n de su Hijo<b> <\/b>vemos a Mar&iacute;a como <i>Mater plena sanctae laetitiae, <\/i> transformada en <i>Causa nostrae laetitiae <\/i>para nosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">Obediencia y gozo son, por tanto, expresiones aut&eacute;nticas de vuestro discipulado. Pero son tambi&eacute;n condici&oacute;n de la eficiencia de vuestro ministerio y, al mismo tiempo, dones de la gracia de Dios, efectos precisamente del misterio de la resurrecci&oacute;n que proclam&aacute;is.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos di&aacute;conos: Os hablo como a hijos, hermanos y amigos. Hoy es d&iacute;a de gozo especial. <i>Pues que sea asimismo d&iacute;a de resoluciones especiales. <\/i>En presencia del Papa, bajo la mirada de los Ap&oacute;stoles Pedro y Pablo, en compa&ntilde;&iacute;a de Esteban, siendo testigos vuestros padres y en comuni&oacute;n con la Iglesia universal, <i>renovad otra vez vuestra consagraci&oacute;n eclesial a Jesucristo, <\/i> a quien serv&iacute;s y cuyo mensaje vivificador est&aacute;is llamados a transmitir en toda su pureza e integridad, con todas sus exigencias y todo su poder. Y sabed que con inmenso amor os repito a vosotros y a vuestros hermanos di&aacute;conos de toda la Iglesia, las palabras del Evangelio de esta ma&ntilde;ana, las palabras de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo: &quot;Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda criatura&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Esto es lo que significa vuestro minis<sup><\/sup>terio. En esto consistir&aacute; vuestro grandioso servicio a la humanidad. Esta es vuestra respuesta al amor de Dios. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON LOS NUEVOS DI&Aacute;CONOS HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Capilla Paulina S&aacute;bado 21 de abril de 1979 &nbsp; Muy queridos di&aacute;conos: En la larga historia de la Iglesia de Roma no es raro ver di&aacute;conos unidos al Papa en su ministerio, ver a di&aacute;conos al lado del Papa. 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