{"id":39534,"date":"2016-10-05T22:54:01","date_gmt":"2016-10-06T03:54:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/18-de-febrero-de-1979visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gregorio-magno-en-el-barrio-de-la-magliana\/"},"modified":"2016-10-05T22:54:01","modified_gmt":"2016-10-06T03:54:01","slug":"18-de-febrero-de-1979visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gregorio-magno-en-el-barrio-de-la-magliana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/18-de-febrero-de-1979visita-a-la-parroquia-romana-de-san-gregorio-magno-en-el-barrio-de-la-magliana\/","title":{"rendered":"18 de febrero de 1979,Visita a la parroquia romana de San Gregorio Magno, en el barrio de la Magliana"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN GREGORIO MAGNO, <br \/> EN EL BARRIO DE LA MAGLIANA <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Domingo 18 de febrero de 1979 <\/font> <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">1. En el Evangelio de hoy leernos que en Cafarnaum, en la casa donde viv&iacute;a Jes&uacute;s &laquo;se juntaron tantos&raquo; (<i>Mc<\/i> 2, 2). La casa no pod&iacute;a dar cabida a todos, tan grande era el n&uacute;mero de los que deseaban escuchar &laquo;la palabra que El anunciaba&raquo; y ver lo que hac&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Y he aqu&iacute; que en medio de esta muchedumbre Jes&uacute;s hace una cosa muy significativa, cuando le ponen delante un paral&iacute;tico a quien bajaron por una abertura en el tejado, por falta de espacio. Jes&uacute;s ante todo dice a este hombre: &laquo;Hijo, tus pecados te son perdonados&raquo; (<i>Mc<\/i> 2, 5). A estas palabras se levanta un murmullo entre los que han seguido la acci&oacute;n de Cristo con recelo. Estos son los escribas que (por otra parte, justamente) afirman: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n puede perdonar pecados sino s&oacute;lo Dios?&raquo; (<i>Mc<\/i> 2, 7). Pero era s&oacute;lo la aversi&oacute;n hacia Cristo la que les dictaba esta objeci&oacute;n: &laquo;&iquest;C&oacute;mo habla as&iacute; &eacute;ste? Blasfema&raquo; (<i>Mc<\/i> 2, 7). Jes&uacute;s, en cierto sentido, lee sus pensamientos y da una respuesta: &laquo;&iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s f&aacute;cil, decir al paral&iacute;tico: tus pecados te son perdonados, o decirle: lev&aacute;ntate, toma tu camilla y vete?&raquo; (<i>Mc<\/i> 2, 9). &laquo;Pues para que ve&aacute;is que el Hijo del Hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados \u2014se dirige al paral&iacute;tico\u2014, yo te digo: lev&aacute;ntate, toma tu camilla y vete a tu casa&raquo; (<i>Mc<\/i> 2, 10-11).<\/p>\n<p align=\"left\">Todo sucede como Jes&uacute;s ha ordenado.<\/p>\n<p align=\"left\">Jes&uacute;s sana a un incurable.<\/p>\n<p align=\"left\">Hace un milagro. Con esto prueba que tiene poder en la tierra para perdonar los pecados. Y como los escribas afirmaron que s&oacute;lo Dios tiene tal poder, deber&iacute;an sacar ahora la conclusi&oacute;n de lo que ellos mismos han sostenido verbalmente.<\/p>\n<p align=\"left\">Jes&uacute;s reafirma la presencia de Dios entre la turba.<\/p>\n<p align=\"left\">Jes&uacute;s reafirma el poder divino de perdonar pecados que le es propio.<\/p>\n<p align=\"left\">Jes&uacute;s demuestra al mismo tiempo que el mal del pecado es m&aacute;s peligroso y preocupante que el mal f&iacute;sico (en este caso que la grave enfermedad cr&oacute;nica). El es el Salvador que viene sobre todo para quitar este grave mal.<\/p>\n<p align=\"left\">2. &iquest;Qu&eacute; nos dice este pasaje del Evangelio a nosotros reunidos aqu&iacute;?<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Se juntaron tantos&raquo; entonces. Y tambi&eacute;n hoy aqu&iacute; hay muchos reunidos. Y no pienso s&oacute;lo en las personas presentes ahora en esta iglesia, sino que pienso en todos los habitantes de la zona de la Magliana. Desde hace cierto tiempo se re&uacute;ne aqu&iacute; gente de diversas partes que ha llegado a Roma. Ha surgido un gran barrio; a la par ha surgido una parroquia nueva que ahora cuenta con 45.000 personas. Es una parroquia muy grande.<\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Qu&eacute; significa &quot;parroquia&quot;?<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Parroquia quiere decir: la presencia de Cristo entre los hombres<\/i>. Parroquia quiere decir un conjunto de personas, quiere decir una comunidad en la que y con la que Jesucristo reconfirma la presencia de Dios. La parroquia es una parte viva del Pueblo de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Mientras digo estas cosas, vuestro pensamiento corre instintivamente a la experiencia que ten&eacute;is, d&iacute;a tras d&iacute;a, en el contexto concreto de vuestra parroquia. Muchos de vosotros, comenzando por el p&aacute;rroco, don Pietro Cecchelani, han visto a esta parroquia ni&ntilde;a, por as&iacute; decirlo, cuando la comunidad se reun&iacute;a en una peque&ntilde;a capilla, capaz a lo sumo para 200 personas. No hace falta remontarse muy atr&aacute;s en los a&ntilde;os: el acto de creaci&oacute;n de la parroquia lleva efectivamente la fecha de 13 de diciembre de 1963.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Cu&aacute;nto camino se ha recorrido desde entonces! El barrio creci&oacute; vertiginosamente, pasando de los 4.500 habitantes del comienzo, a los m&aacute;s de 45.000 actuales. Pero al mismo tiempo creci&oacute;, y no s&oacute;lo en n&uacute;mero, la comunidad cristiana: en torno a la Palabra de Dios anunciada por los sacerdotes, recordada por los catequistas, testimoniada por los fieles en la vida cotidiana, se ha ido formando una comunidad de personas que se conocen, se ayudan, se aman. Una comunidad abierta, lozana, consciente de la inmensa riqueza que constituye el Evangelio de Cristo y, por lo mismo, dispuesta a llevar su anuncio a la masa de indiferentes, de &quot;alejados&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">La evangelizaci&oacute;n \u2014sentida justamente como compromiso primario\u2014 ocupa a los sacerdotes, a las religiosas de las dos comunidades presentes en la parroquia, a los grupos juveniles de catequistas, y se desarrolla no s&oacute;lo en formas ordinarias, sino tambi&eacute;n mediante experiencias nuevas de acercamiento, como la lectura y meditaci&oacute;n del Evangelio en las casas, en los as&iacute; llamados &quot;grupos dom&eacute;sticos&quot;, en los que se re&uacute;nen varias familias para un momento de reflexi&oacute;n y comuni&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Del acercamiento al Evangelio surge el compromiso concreto de caridad hacia los hermanos, ya sea en m&uacute;ltiples iniciativas en favor de los ancianos, enfermos, marginados, a quienes se dedican numerosos j&oacute;venes, ya sea en la participaci&oacute;n solidaria de los problemas del barrio, que habiendo tenido una &quot;explosi&oacute;n&quot; m&aacute;s bien ca&oacute;tica en estos a&ntilde;os, lleva el signo de no pocas deficiencias en materia de servicios sociales primarios, y sufre las incomodidades propias de los aglomerados perif&eacute;ricos de reciente formaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Obviamente, todav&iacute;a hay mucho que hacer para que la comunidad eclesial alcance su plena madurez cristiana; lo que ya se ha hecho, sin embargo, y el intenso latir de la vida lit&uacute;rgica dentro de los muros de vuestra nueva iglesia, consagrada hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, permiten esperar mucho de vuestra parroquia para el futuro. Al reconocer el trabajo desarrollado en estos a&ntilde;os, el Papa desea estimularos a perseverar con renovado impulso en vuestro testimonio cristiano dentro del barrio: deb&eacute;is sentir la responsabilidad y el orgullo de ser levadura en &eacute;l (cf. <i>Mt<\/i> 13, 33), para favorecer su apertura a Cristo y, al mismo tiempo, la elevaci&oacute;n humana, contribuyendo as&iacute; a la instauraci&oacute;n de una convivencia m&aacute;s justa y m&aacute;s fraterna en &eacute;l.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Jesucristo est&aacute; presente en medio de todos vosotros <i>para confirmar as&iacute; cotidianamente la presencia salv&iacute;fica de Dios<\/i>. Aqu&iacute; hay sin duda inmensas necesidades materiales, econ&oacute;micas, sociales; pero sobre todo hay la necesidad de esta fuerza salv&iacute;fica que est&aacute; en Dios y que s&oacute;lo Cristo posee. Esta es la fuerza que libera al hombre del pecado y lo dirige hacia el bien, a fin de que lleve una vida verdaderamente digna del hombre: a fin de que los esposos, los padres den a sus ni&ntilde;os no s&oacute;lo la vida, sino tambi&eacute;n educaci&oacute;n, buen ejemplo; a fin de que florezca aqu&iacute; la verdadera vida cristiana, a fin de que no saquen ventaja el odio, la destrucci&oacute;n, la deshonestidad, el esc&aacute;ndalo; a fin de que sea respetado el trabajo de los padres y tambi&eacute;n de las madres, y a fin de que este trabajo cree las condiciones indispensables para mantener la familia; a fin de que sean respetadas las exigencias fundamentales de la justicia social; a fin de que se desarrolle la verdadera cultura comenzando por la cultura de la vida cotidiana.<\/p>\n<p align=\"left\">Para realizar todo esto es necesario mucho trabajo humano, mucha iniciativa, habilidad y buena voluntad. Pero sobre todo es necesaria la presencia de Cristo que puede decir a cada una de estas 45.000 personas: &laquo;tus pecados te son perdonados&raquo;: esto es, que puede liberar a cada uno del mal interior y encauzar desde el interior la mente y el coraz&oacute;n hacia el bien. El hombre, en efecto, la vida humana y todo lo que es humano, se forma primero desde el interior. Y seg&uacute;n aquello que hay &quot;en el hombre&quot;, en su conciencia, en su coraz&oacute;n, se modela despu&eacute;s toda su vida exterior y la convivencia con los otros hombres. Si dentro del hombre hay el bien, el sentido de la justicia, el amor, la castidad, la benevolencia hacia los otros, un sano deseo de dignidad, entonces el bien irradia al exterior, forma el rostro de las familias, de los ambientes, de las instituciones.<\/p>\n<p align=\"left\">La parroquia de San Gregorio Magno de la Magliana existe <i>para que<\/i> este bien se encuentre en cada hombre que habita en este extenso barrio, y para que ese bien se <i>irradie<\/i> sobre vuestra vida familiar, profesional, social, sobre vuestros puestos de trabajo, sobre las instituciones educativas, sobre los lugares de juego y diversi&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">San Pablo nos dice hoy en el pasaje de la Carta a los corintios que &laquo;por &Eacute;l (Cristo) decimos &quot;Am&eacute;n&quot; para gloria de Dios&raquo; (<i>2 Cor<\/i> 1, 20). Precisamente se trata de esto: decir a Dios &quot;Am&eacute;n&quot;, que quiere decir &quot;s&iacute;&quot;, y no decir jam&aacute;s a Dios &quot;no&quot;. Esta es la tarea de la parroquia. Deseo a todos vosotros, con vuestros Pastores a la cabeza, que toda la parroquia, cada vez m&aacute;s coherentemente y cada vez m&aacute;s cordialmente, diga a Cristo y, en uni&oacute;n con Cristo-Redentor, diga al mismo Dios, &quot;s&iacute;&quot;. Para que el &quot;no&quot;, la negaci&oacute;n de Dios y de lo que corresponde a su santa voluntad en nuestra vida humana, se pronuncie aqu&iacute; cada vez menos en las palabras y en los hechos.<\/p>\n<p align=\"left\">4. Por lo que respecta al n&uacute;mero de habitantes, vuestra parroquia ha aumentado notablemente. Algunos edificios son tan grandes que cada uno de ellos podr&iacute;a formar una &quot;parroquia&quot; por s&iacute;, en el interior de la extensa parroquia. Pensemos sobre esto para tratar de encontrar lecciones pr&aacute;cticas y eficaces. Hemos o&iacute;do en el Evangelio de hoy que el Se&ntilde;or ense&ntilde;aba en una casa. Me parece que tenemos en esto un est&iacute;mulo para proseguir en las iniciativas que ya hab&eacute;is comenzado y a las que alud&iacute; m&aacute;s arriba.<\/p>\n<p align=\"left\">Para todos vosotros, y en particular para vuestros Pastores, sea ejemplo y gu&iacute;a San Gregorio Papa, que era un gran maestro en el arte pastoral.<\/p>\n<p align=\"left\">El recordaba que el Pastor de almas &laquo;debe estar cercano a cada uno con el lenguaje de la compasi&oacute;n y de la comprensi&oacute;n&raquo;, pero al mismo tiempo advert&iacute;a que, para hacer esto. &laquo;debe ser capaz de manera singular de elevarse sobre los otros por la oraci&oacute;n y contemplaci&oacute;n&raquo; (cf. <i>Regla past<\/i>. 11, 5). En la intimidad del coloquio con Dios y en el contacto regenerador con su gracia, &eacute;l puede encontrar la luz y la sabidur&iacute;a necesarias para &laquo;adaptar su palabra al p&uacute;blico que le escucha, de modo que pueda ser acogida por la mente de cada uno, sin perder la fuerza de resultar edificante para todos&raquo; (<i>ib<\/i>., III, pr&oacute;l.). &iexcl;Pueda verificarse esto en vuestra parroquia! Se realizar&aacute; entonces entre vosotros cuanto San Gregorio se&ntilde;alaba con imagen po&eacute;tica, como el ideal de cada comunidad cristiana: esto es, ser como una &laquo;c&iacute;tara bien afinada&raquo; que, tocada sabiamente por el artista, eleva a Dios el sonido armonioso de su melod&iacute;a (cf. <i>ib<\/i>.).<\/p>\n<p align=\"left\">Antes de concluir, querr&iacute;a deciros mi alegr&iacute;a al saber que en vuestra parroquia se encuentra una capilla dedicada al Beato Maximiliano Kolbe, el gran ap&oacute;stol de nuestro siglo. En uni&oacute;n con &eacute;l y con San Gregorio Papa, os conf&iacute;o a todos a la Virgen que es Madre de la Iglesia, y que es invocada confiadamente por los habitantes de nuestra ciudad como <i>Salus Populi Romani<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">En la liturgia de hoy dice el profeta Isa&iacute;as:<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;He aqu&iacute; que voy a hacer una obra nueva&raquo;&#8230; &laquo;&iquest;No la conoc&eacute;is? Ciertamente voy a poner un camino en el desierto, y los r&iacute;os en la estepa. El pueblo que hice para m&iacute; cantar&aacute; mis loores&raquo; (<i>Is<\/i> 43, 19-21).<\/p>\n<p align=\"left\">Que se realice todo esto entre vosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">Con motivo de la visita de hoy esto desea el Obispo de Roma, Papa Juan Pablo II, a la parroquia de San Gregorio de la Magliana.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">&copy; Copyright 1979 &#8211; Libreria Editrice Vaticana <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"><font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA A LA PARROQUIA ROMANA DE SAN GREGORIO MAGNO, EN EL BARRIO DE LA MAGLIANA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 18 de febrero de 1979 &nbsp; 1. En el Evangelio de hoy leernos que en Cafarnaum, en la casa donde viv&iacute;a Jes&uacute;s &laquo;se juntaron tantos&raquo; (Mc 2, 2). 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