{"id":39589,"date":"2016-10-05T22:55:29","date_gmt":"2016-10-06T03:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-noviembre-de-1980-inauguracion-de-la-asamblea-nacional-sobre-la-espiritualidad-del-presbitero-diocesano-hoy\/"},"modified":"2016-10-05T22:55:29","modified_gmt":"2016-10-06T03:55:29","slug":"4-de-noviembre-de-1980-inauguracion-de-la-asamblea-nacional-sobre-la-espiritualidad-del-presbitero-diocesano-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-noviembre-de-1980-inauguracion-de-la-asamblea-nacional-sobre-la-espiritualidad-del-presbitero-diocesano-hoy\/","title":{"rendered":"4 de noviembre de 1980, Inauguraci\u00f3n de la Asamblea nacional sobre \u00abLa espiritualidad del presb\u00edtero diocesano hoy\u00bb"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">SANTA MISA CONCELEBRADA CON MOTIVO DE LA ASAMBLEA NACIONAL ITALIANA SOBRE &quot;LA ESPIRITUALIDAD DEL PRESBITERIO DIOCESANO HOY&quot;<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"4\"><i><b>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE&nbsp; JUAN PABLO II<\/b><\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica de San Pedro<br \/> Martes 4 de noviembre de 1980<\/i><\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Car&iacute;simos hermanos:<\/i><\/p>\n<p>Considero un momento privilegiado de mi vida poder concelebrar hoy con vosotros, sacerdotes, en el altar de la C&aacute;tedra de esta Bas&iacute;lica Vaticana, que es s&iacute;mbolo, centro e irradiaci&oacute;n de fe y de anuncio del nombre de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo.<\/p>\n<p>1. La oportuna circunstancia que os ha reunido aqu&iacute; procedentes de todas las regiones de Italia, junto al venerado hermano mons. Luigi Boccadoro \u2014la asamblea nacional sobre la &quot;Espiritualidad del presbiterio diocesano hoy&quot;\u2014 coincide con la fecha en que la liturgia de la Iglesia nos hace recordar la espl&eacute;ndida figura de San Carlos Borromeo, infatigable Pastor de la di&oacute;cesis de Mil&aacute;n y tambi&eacute;n celestial patrono m&iacute;o.<\/p>\n<p>La memoria de San Carlos, que estamos celebrando, puede aportar mucha luz a la amplia y delicada problem&aacute;tica que est&aacute;is debatiendo en estas jornadas romanas. Dicha problem&aacute;tica se resume fundamentalmente en la raz&oacute;n<i> pastoral<\/i> de vuestro ser y de vuestro actuar dentro de la comunidad cristiana. Raz&oacute;n que exige no s&oacute;lo el empleo generoso de todos los talentos y recursos con que el Se&ntilde;or os ha dotado, sino incluso la p&eacute;rdida y la donaci&oacute;n total de la misma vida, a semejanza del Buen Pastor de que hablan las lecturas de la liturgia de hoy, el cual no duda en &quot;dar la vida por los hermanos&quot; (<i>1 Jn<\/i> 3, 16) y en &quot;ofrecer la vida por las ovejas&quot; (<i>Jn<\/i> 10, 15), para que &quot;oigan mi voz y habr&aacute; un solo reba&ntilde;o y un solo pastor&quot;<i> (Jn<\/i> 10, 16).<\/p>\n<p>2. Fue precisamente esa conciencia pastoral la que sostuvo y gui&oacute; la espiritualidad y la obra de San Carlos, el cual, rico y noble como era, se olvid&oacute; de s&iacute; mismo para hacerse todo a todos en una actividad sacerdotal verdaderamente prodigiosa. Visitas pastorales, reuniones de sacerdotes, fundaciones de seminarios, directrices lit&uacute;rgicas para los dos ritos romano y ambrosiano, catequesis a todos los niveles, s&iacute;nodos diocesanos, fundaciones de escuelas gratuitas, de colegios para la juventud y de asilos para pobres y ancianos: he ah&iacute; algunos signos demostrativos de esa intensa y vibrante caridad pastoral que presionaba fuertemente en su gran esp&iacute;ritu, sol&iacute;cito por la salvaci&oacute;n de las almas.<\/p>\n<p>Pero, &iquest;de d&oacute;nde sacaba tanta fuerza en ese diligente servicio eclesial, convertido luego en ejemplar y emblem&aacute;tico para todos los obispos y sacerdotes, tras la reforma tridentina? El secreto de su &eacute;xito fue el esp&iacute;ritu de oraci&oacute;n. En efecto: se sabe que dedicaba mucho tiempo, d&iacute;a y noche, a la contemplaci&oacute;n y uni&oacute;n con Dios tanto en su capilla privada como en las iglesias parroquiales en que realizaba la visita pastoral. &quot;Las almas \u2014sol&iacute;a repetir\u2014 se conquistan de rodillas&quot;. Y en el discurso que tuvo en su &uacute;ltimo s&iacute;nodo y que hoy meditamos en el Breviario, habl&oacute; as&iacute; a sus sacerdotes: &quot;Nada es tan necesario a todos los hombres eclesi&aacute;sticos como lo es la oraci&oacute;n mental, que precede todas nuestras acciones, las acompa&ntilde;a y las sigue&#8230; Cuando administras, hermano, los sacramentos, medita sobre lo que haces; cuando celebras la Misa, piensa en lo que ofreces; cuando cantas en el coro, piensa a qui&eacute;n y de qu&eacute; hablas; cuando diriges las almas, medita sobre la sangre con que fueron redimidas&#8230; As&iacute; tendremos fuerzas para hacer vivir a Cristo en nosotros y en los dem&aacute;s&quot;<i> (Acta Ecclesiae Mediolanensis,<\/i> Mil&aacute;n, 1599, 1177-1178).<\/p>\n<p>3.&nbsp;Solamente en esas condiciones seremos capaces de &quot;dar la vida&quot; por las almas, como hemos escuchado en la proclamaci&oacute;n de la Palabra; es decir, podremos ser aut&eacute;nticos Pastores de la Iglesia de Dios. S&oacute;lo as&iacute;, la &quot;pastoralis charitas&quot;, de que habla el Concilio Vaticano II (cf.<i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html\">Presbyterorum ordinis<\/a>,<\/i> 14), puede alcanzar su m&aacute;xima expansi&oacute;n y el ministerio sacerdotal transformarse realmente en ese &quot;amoris officium&quot; de que habla San Agust&iacute;n (cf.<i> Tract. in Ioannen,<\/i> 123, 5;<i> PL<\/i> 35, 1967). S&oacute;lo as&iacute; el sacerdote, que acepta la vocaci&oacute;n al ministerio, es capaz de hacer de &eacute;l una decisi&oacute;n de amor, por la cual la Iglesia y las almas llegan a ser su inter&eacute;s principal y, con esa espiritualidad concreta, ser&aacute; tambi&eacute;n capaz de amar a la Iglesia universal y a la parte de ella que le ha sido confiada, con todo el &iacute;mpetu de un esposo hacia la esposa. Un sacerdote que no supiera encuadrarse por entero en una comunidad eclesial, no podr&iacute;a ciertamente presentarse como modelo v&aacute;lido de vida ministerial, estando como est&aacute; dicha vida esencialmente inserta en el contexto concreto de las relaciones interpersonales de la comunidad misma.<\/p>\n<p>En ese contexto encuentra su pleno sentido el propio celibato. Tal decisi&oacute;n de vida representa un signo p&uacute;blico altamente valioso del amor primordial y total que el sacerdote ofrece a la Iglesia. El celibato del Pastor no tiene solamente un significado escatol&oacute;gico, como testimonio del Reino futuro, sino que expresa tambi&eacute;n el profundo v&iacute;nculo que le une a los fieles, en cuanto son la comunidad nacida de su carisma y destinada a totalizar toda la capacidad de amar que un sacerdote lleva dentro de s&iacute;. El celibato, adem&aacute;s, lo libera interior y exteriormente, haciendo que pueda organizar su vida de modo que su tiempo, su casa, sus costumbres, su hospitalidad y sus recursos financieros est&eacute;n solamente condicionados por lo que es el objetivo de su vida: la creaci&oacute;n, en torno a s&iacute;, de una comunidad eclesial.<\/p>\n<p>4.&nbsp;He ah&iacute;, car&iacute;simos sacerdotes, algunos r&aacute;pidos apuntes de reflexi&oacute;n \u2014dada la brevedad del tiempo\u2014 para una espiritualidad sacerdotal que nos viene de la figura y del ministerio de San Carlos, admirado y venerado Pastor de la Iglesia milanesa. Rec&eacute;mosle en la celebraci&oacute;n de esta Eucarist&iacute;a, a fin de que nos obtenga del Padre, mediante la ofrenda del Cuerpo y Sangre de Cristo, que seamos sacerdotes piadosos y activos para su mayor gloria y para la salvaci&oacute;n de las almas. As&iacute; sea.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1980 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CONCELEBRADA CON MOTIVO DE LA ASAMBLEA NACIONAL ITALIANA SOBRE &quot;LA ESPIRITUALIDAD DEL PRESBITERIO DIOCESANO HOY&quot; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE&nbsp; JUAN PABLO II Bas&iacute;lica de San Pedro Martes 4 de noviembre de 1980 &nbsp; Car&iacute;simos hermanos: Considero un momento privilegiado de mi vida poder concelebrar hoy con vosotros, sacerdotes, en el altar de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-noviembre-de-1980-inauguracion-de-la-asamblea-nacional-sobre-la-espiritualidad-del-presbitero-diocesano-hoy\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab4 de noviembre de 1980, Inauguraci\u00f3n de la Asamblea nacional sobre \u00abLa espiritualidad del presb\u00edtero diocesano hoy\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39589","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39589"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39589\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}