{"id":39607,"date":"2016-10-05T22:55:59","date_gmt":"2016-10-06T03:55:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-septiembre-de-1980-misa-para-el-pueblo\/"},"modified":"2016-10-05T22:55:59","modified_gmt":"2016-10-06T03:55:59","slug":"8-de-septiembre-de-1980-misa-para-el-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-septiembre-de-1980-misa-para-el-pueblo\/","title":{"rendered":"8 de septiembre de 1980, Misa para el pueblo"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/travels\/sub_index1980\/trav_frascati.html\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A FRASCATI <\/font> <\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>MISA PARA EL PUEBLO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/p>\n<p> <\/b>Lunes 8 de septiembre de 1980<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Querid&iacute;simos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Con viva alegr&iacute;a vengo hoy a vuestra ciudad, que se glor&iacute;a con raz&oacute;n, de una larga y gloriosa tradici&oacute;n hist&oacute;rica y art&iacute;stica, y adem&aacute;s de sus bellezas naturales y de la bien conocida cortes&iacute;a de sus habitantes, tanto que se ha convertido, desde hace siglos, en un lugar apetecido y privilegiado para el reposo del alma y del cuerpo.<\/p>\n<p align=\"left\">Deseo, ante todo, dirigir un cordial saludo al venerado hermano, cardenal Paolo Bertoli, Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, el cual tiene especiales v&iacute;nculos de afecto con vosotros, por cuanto le ha sido confiado el T&iacute;tulo de la Iglesia suburbicaria de Frascati; un afectuoso saludo a vuestro celoso obispo, mons. Luigi Liverzani, que ha tenido la bondad de invitarme a esta celebraci&oacute;n: as&iacute; como al se&ntilde;or alcalde, que ha tenido nobles expresiones en relaci&oacute;n a mi persona y a mi servicio pastoral a la Iglesia universal.<\/p>\n<p align=\"left\">Tampoco puedo olvidar, en esta alegre y significativa circunstancia, a los sacerdotes, religiosos, religiosas, padres y madres de familia, obreros, artesanos, profesionales, a los j&oacute;venes y a las j&oacute;venes, muchachos, ni&ntilde;os y, en particular, a los pobres y a los enfermos.<\/p>\n<p align=\"left\">A todos mi saludo sincero.<\/p>\n<p align=\"left\">Bastantes de vosotros recordar&eacute;is la visita que hizo a esta ciudad, hace ahora 17 a&ntilde;os, el domingo 1 de septiembre de 1963 mi venerado predecesor Pablo VI; vino aqu&iacute; sobre todo para hablaros de un Santo, tan entra&ntilde;able para vosotros, San Vicente Pallotti, quien en esta ciudad celebr&oacute; la primera Misa y escribi&oacute; las reglas de su benem&eacute;rita instituci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero, al mismo tiempo, mi pensamiento se vela de tristeza con el recuerdo de las pobres v&iacute;ctimas de ese triste y tremendo bombardeo del 8 de septiembre de 1943, que hiri&oacute; y destruy&oacute; vuestra ciudad, la cual dio as&iacute; su aportaci&oacute;n de dolor, de l&aacute;grimas y de sangre a la tr&aacute;gica contienda del segundo conflicto mundial.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Con el recuerdo de estos acontecimientos, que pertenecen ya a la historia de Frascati, estamos reunidos para proclamar el alegre<i> mensaje de la esperanza cristiana<\/i> porque \u2014como hemos escuchado en la liturgia\u2014 celebramos hoy &quot;con alegr&iacute;a el nacimiento de Mar&iacute;a, la Virgen: de Ella sali&oacute; el Sol de Justicia, Cristo, nuestro Dios&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Esta festividad mariana es toda ella una invitaci&oacute;n a la alegr&iacute;a, precisamente porque con el nacimiento de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima Dios daba al mundo como la garant&iacute;a concreta de que la salvaci&oacute;n era ya inminente: la humanidad que, desde milenios, en forma m&aacute;s o menos consciente, hab&iacute;a esperado algo o alguien que la pudiese liberar del dolor, del mal, de la angustia, de la desesperaci&oacute;n, y que dentro del Pueblo elegido hab&iacute;a encontrado, especialmente en los Profetas, a los portavoces de la Palabra de Dios, confortante y consoladora, pod&iacute;a mirar finalmente, conmovida y emocionada, a Mar&iacute;a &quot;Ni&ntilde;a&quot;, que era el punto de convergencia y de llegada de un conjunto de promesas divinas, que resonaban misteriosamente en el coraz&oacute;n mismo de la historia.<\/p>\n<p align=\"left\">Precisamente esta Ni&ntilde;a, todav&iacute;a peque&ntilde;a y fr&aacute;gil, es la &quot;Mujer&quot; del primer anuncio de la redenci&oacute;n futura, contrapuesta por Dios a la serpiente tentadora: &quot;Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer y entre tu linaje y el suyo; &eacute;ste te aplastar&aacute; la cabeza, y t&uacute; le morder&aacute;s a &eacute;l el calca&ntilde;al&quot; (<i>G&eacute;n<\/i> 3, 15).<\/p>\n<p align=\"left\">Precisamente esta Ni&ntilde;a es la &quot;Virgen&quot; que &quot;concebir&aacute; y parir&aacute; un hijo, y le pondr&aacute; por nombre Emmanuel, que quiere decir &#8216;Dios con nosotros&#8217;&quot; (cf.<i> Is <\/i> 7, 14;<i> Mt<\/i> 1, 23). Precisomente esta Ni&ntilde;a es la &quot;Madre&quot; que parir&aacute; en Bel&eacute;n &quot;a aquel que se&ntilde;orear&aacute; en Israel&quot; (cf. <i>Miq<\/i> 5, 1 s.).<\/p>\n<p align=\"left\">La liturgia de hoy aplica a Mar&iacute;a reci&eacute;n nacida el pasaje de la Carta a los Romanos, en el que San Pablo describe el designio misericordioso de Dios en relaci&oacute;n con los elegidos: Mar&iacute;a es predestinada por la Trinidad a una misi&oacute;n alt&iacute;sima; es llamada; es santificada; es glorificada.<\/p>\n<p align=\"left\">Dios la ha predestinado a estar &iacute;ntimamente asociada a la vida y a la obra de su Hijo unig&eacute;nito. Por esto la ha santificado, de manera admirable y singular, desde el primer momento de su concepci&oacute;n, haci&eacute;ndola &quot;llena de gracia&quot; (cf.<i> Lc<\/i> 1, 28); la ha hecho conforme con la imagen de su Hijo: una conformidad que, podemos decir, fue &uacute;nica, porque Mar&iacute;a fue la primera y la m&aacute;s perfecta disc&iacute;pulo del Hijo.<\/p>\n<p align=\"left\">El designio de Dios en Mar&iacute;a culmin&oacute; despu&eacute;s en esa glorificaci&oacute;n, que hizo a su cuerpo motal conforme con el cuerpo glorioso de Jes&uacute;s resucitado; la Asunci&oacute;n de Mar&iacute;a en cuerpo y alma al cielo representa como la &uacute;ltima etapa de la trayectoria de esta Criatura, en la que el Padre celestial ha manifestado, de manera exaltante, su divina complacencia.<\/p>\n<p align=\"left\">Por tanto, toda la Iglesia no puede menos de alegrarse hoy al celebrar la Natividad de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, que \u2014como afirma con acentos conmovedores San Juan Damasceno\u2014 es esa &quot;puerta virginal y divina, por la cual y a trav&eacute;s de la cual Dios, que est&aacute; por encima de todas las cosas, hizo su entrada en la tierra corporalmente&#8230; Hoy brot&oacute; un v&aacute;stago del tronco de Jes&eacute;, del que nacer&aacute; al mundo una Flor sustancialmente unida a la divinidad. Hoy, en la tierra, de la naturaleza terrena, Aquel que en un tiempo separ&oacute; el firmamento de las aguas y lo elev&oacute; a lo alto, ha creado un cielo, y este cielo es con mucho divinamente m&aacute;s espl&eacute;ndido que el primero&quot; (<i>Homil&iacute;a sobre la Natividad de Mar&iacute;a: <\/i> PG 96, 661 s.).<\/p>\n<p align=\"left\">3. Contemplar a Mar&iacute;a significa mirarnos en un modelo que Dios mismo nos ha dado para nuestra elevaci&oacute;n y para nuestra santificaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Y Mar&iacute;a hoy nos ense&ntilde;a, ante todo, a conservar intacta<i> la fe en Dios,<\/i> esa fe que se nos dio en el bautismo y que debe crecer y madurar continuamente en nosotros durante las diversas etapas de nuestra vida cristiana. Comentando las palabras de San Lucas<i> (Lc <\/i>2, 19), San Ambrosio se expresa as&iacute;: &quot;Reconozcamos en todo el pudor de la Virgen Santa, que, inmaculada en el cuerpo no menos que en las palabras, &nbsp;meditaba en su coraz&oacute;n los temas de la fe&quot;<i> (Expos. Evang. sec. Lucam<\/i> II, 54:<i> CCL<\/i> XIV, p&aacute;g. 54). Tambi&eacute;n nosotros, hermanos y hermanas querid&iacute;simos, debemos meditar continuamente en nuestro coraz&oacute;n &quot;los temas de la fe&quot;, es decir, debemos estar abiertos y disponibles a la Palabra de Dios, para conseguir que nuestra vida cotidiana \u2014a nivel personal, familiar, profesional\u2014 est&eacute; siempre en perfecta sinton&iacute;a y en armoniosa coherencia con el mensaje de Jes&uacute;s, con la ense&ntilde;anza de la Iglesia, con los ejemplos de los Santos.<\/p>\n<p align=\"left\">Mar&iacute;a, la Virgen-Madre, proclama hoy de nuevo ante todos nosotros el valor alt&iacute;simo de la<i> maternidad,<\/i> gloria y alegr&iacute;a de la mujer, y adem&aacute;s el de la<i> virginidad cristiana,<\/i> profesada y acogida &quot;por amor del Reino de los cielos&quot; (cf.<i> Mt <\/i>19, 12), esto es, como un testimonio en este mundo caduco, de ese mundo final en el que los que se salvan ser&aacute;n &quot;como los &aacute;ngeles de Dios&quot; (cf.<i> Mt <\/i>22, 30).<\/p>\n<p align=\"left\">4. La festividad de hoy nos sugiere tambi&eacute;n otro punto para nuestra reflexi&oacute;n, vinculado con un acontecimiento eclesial de particular importancia, que durante bastantes meses centrar&aacute; la atenci&oacute;n en la di&oacute;cesis de Frascati. El pr&oacute;ximo a&ntilde;o celebrar&eacute;is solemnemente el III centenario de la consagraci&oacute;n de vuestra art&iacute;stica catedral, es decir, del templo principal, el m&aacute;s importante de la di&oacute;cesis.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero el templo de piedras nos hace pensar en un Tabern&aacute;culo viviente, en el verdadero Templo santo del Alt&iacute;simo, que fue Mar&iacute;a, que concibi&oacute; en su seno virginal y engendr&oacute;, por obra del Esp&iacute;ritu Santo, al Verbo encarnado. Y, seg&uacute;n la Palabra de Dios, cada uno de los cristianos, por medio del bautismo, se convierten en templo de Dios (cf.<i> 1 Cor<\/i> 3, 16. 17; 6, 19;<i> 2 Cor <\/i>6, 16); es una piedra viva para la construcci&oacute;n de un edificio espiritual (cf. <i>1 Pe 2,<\/i> 5), esto es, debe contribuir, con su ejemplar vida cristiana, al crecimiento y a la edificaci&oacute;n de la Iglesia, Cuerpo m&iacute;stico de Cristo, Pueblo de Dios, Familia de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">El pr&oacute;ximo III centenario de la consagraci&oacute;n de vuestra catedral debe estimularos y comprometeros, querid&iacute;simos hermanos y hermanas, a un testimonio de vida cristiana cada vez m&aacute;s concreta, constante, generosa, en uni&oacute;n filial con vuestros Pastores. Mis palabras de exhortaci&oacute;n se dirigen, en primer lugar, a los sacerdotes y religiosos, los cuales han elegido una vida de completa donaci&oacute;n y entrega a la dilataci&oacute;n del Reino de Dios. Pero en esta circunstancia me dirijo, de modo totalmente especial, a los laicos, esto es, a los hombres y a las mujeres, padres, madres, profesionales, obreros, j&oacute;venes, muchachas, estudiantes, recordando las palabras que ahora hace 17 a&ntilde;os os dirig&iacute;a precisamente a vosotros, fieles de Frascati, Pablo VI, hablando de la maduraci&oacute;n de la conciencia del laicado cat&oacute;lico en relaci&oacute;n con el apostolado. Esta conciencia \u2014afirmaba &eacute;l\u2014 &quot;no viene..: s&oacute;lo de la necesidad de alargar los brazos del sacerdote que no llega a todos los ambientes y no puede abarcar todas las fatigas. Viene de algo m&aacute;s profundo y m&aacute;s esencial, esto es, del hecho de que el laicado es cristiano. En lo &iacute;ntimo de tu conciencia resuena Una voz: si soy cristiano, no debo ser un elemento negativo, pasivo o neutro y quiz&aacute; adversario de las oleadas de esp&iacute;ritu que el cristianismo pone en las almas&quot; (<i>Insegnamenti di Paolo VI,<\/i> I, 1963, p&aacute;g. 570).<\/p>\n<p>Al hacerme eco de estas palabras de mi gran predecesor, os digo, fieles de Frascati: Cristo Cabeza tiene necesidad de vosotros, porque vosotros sois sus miembros. La Iglesia tiene necesidad de vosotros, porque vosotros la form&aacute;is. No os dej&eacute;is desanimar por las dificultades ni, mucho menos, fascinar o intimidar por concepciones o ideolog&iacute;as en contraste con el mensaje cristiano. &quot;Esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe&quot; (1<i> Jn<\/i> 5, 4), nos asegura San Juan Evangelista; que esta fe sea siempre s&oacute;lida, profunda, genuina, activa, din&aacute;mica.<\/p>\n<p><i>&iexcl;Oh Virgen naciente, <\/i><\/p>\n<p>esperanza y aurora de salvaci&oacute;n para todo el mundo, vuelve benigna tu mirada materna hacia todos nosotros, reunidos aqu&iacute; para celebrar y proclamar tus glorias! <\/p>\n<p><i>&iexcl;Oh Virgen fiel,<\/i><\/p>\n<p>que siempre estuviste dispuesta y fuiste sol&iacute;cita para acoger, conservar y meditar la Palabra de Dios, haz que tambi&eacute;n nosotros, en medio de las dram&aacute;ticas vicisitudes de la historia, sepamos mantener siempre intacta nuestra fe cristiana, tesoro precioso que nos han transmitido nuestros padres! <\/p>\n<p><i>&iexcl;Oh Virgen potente, <\/i><\/p>\n<p>que con tu pie aplastaste la cabeza de la serpiente tentadora, haz que cumplamos, d&iacute;a tras d&iacute;a, nuestras promesas bautismales, con las cuales hemos renunciado a Satan&aacute;s, a sus obras y a sus seducciones, y que sepamos dar en el mundo un testimonio alegre de esperanza cristiana!<\/p>\n<p><i>&iexcl;Oh Virgen clemente, <\/i><\/p>\n<p>que abriste siempre tu coraz&oacute;n materno a las invocaciones de la humanidad, a veces dividida por el desamor y tambi&eacute;n, desgraciadamente, por el odio y por la guerra, haz que sepamos siempre crecer todos, seg&uacute;n la ense&ntilde;anza de tu Hijo, en la unidad y en la paz, para ser dignos hijos del &uacute;nico Padre celestial! <\/p>\n<p>Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1980 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A FRASCATI MISA PARA EL PUEBLO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Lunes 8 de septiembre de 1980 &nbsp; Querid&iacute;simos hermanos y hermanas: Con viva alegr&iacute;a vengo hoy a vuestra ciudad, que se glor&iacute;a con raz&oacute;n, de una larga y gloriosa tradici&oacute;n hist&oacute;rica y art&iacute;stica, y adem&aacute;s de sus bellezas naturales y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-septiembre-de-1980-misa-para-el-pueblo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab8 de septiembre de 1980, Misa para el pueblo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39607","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}