{"id":39617,"date":"2016-10-05T22:56:16","date_gmt":"2016-10-06T03:56:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-julio-de-1980-santa-misa-para-los-jovenes-del-movimiento-oasis\/"},"modified":"2016-10-05T22:56:16","modified_gmt":"2016-10-06T03:56:16","slug":"24-de-julio-de-1980-santa-misa-para-los-jovenes-del-movimiento-oasis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-julio-de-1980-santa-misa-para-los-jovenes-del-movimiento-oasis\/","title":{"rendered":"24 de julio de 1980, Santa Misa para los j\u00f3venes del movimiento Oasis"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA PARA EL MOVIMIENTO INTERNACIONAL OASIS<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b><i><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/> <\/font><\/i><br \/> <\/b><i>Castelgandolfo<br \/> Martes 24 julio 1980<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Car&iacute;simos hermanos e hijos pertenecientes al Movimiento &quot;Oasis&quot;:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. Habiendo participado al Congreso internacional en ocasi&oacute;n del XXX aniversario de la fundaci&oacute;n de vuestra asociaci&oacute;n, hab&eacute;is querido concluirlo con la Santa Misa celebrada por el Papa. Realmente es una gran alegr&iacute;a para m&iacute; acogeros en esta conmemoraci&oacute;n, que constituye el punto culminante de vuestro encuentro y ofrezco a los dirigentes y a todos vosotros mi saludo m&aacute;s afectuoso. &iexcl;Y os doy las gracias por vuestra ardiente y fervorosa juventud, por vuestra generosidad y por la alegr&iacute;a que me tra&eacute;is a m&iacute;, a la Iglesia y al mundo!<\/p>\n<p align=\"left\">Han pasado treinta a&ntilde;os desde aquel d&iacute;a en que, durante el A&ntilde;o Santo 1950, escondida y humildemente naci&oacute; este Movimiento eclesial, tan comprometido y determinante, que fue denominado &quot;Oasis&quot;, porque quer&iacute;ais indicar \u2014como subray&oacute; P&iacute;o XII, de venerada memoria\u2014 que &quot;en el desierto de este mundo, tan &aacute;rido porque est&aacute; tan quemado&quot; era vuestro deseo y vuestra deliberada voluntad que naciera, creciera y se multiplicara la vida de Dios, convirti&eacute;ndoos en los canales, alimentados por Aquel que es manantial de agua viva (cf.<i> Discurso<\/i> del 23 noviembre de 1952).<\/p>\n<p align=\"left\">Desde entonces la peque&ntilde;a semilla se ha desarrollado dando lugar a un gran &aacute;rbol, que tiende sus ramas fecundas en nada menos que treinta y cinco Estados en todos los continentes, reuniendo a miles y miles de j&oacute;venes que se dejan guiar total y alegremente por el amor de Cristo para dar testimonio de El en la sociedad moderna. De este fen&oacute;meno espiritual tan significativo y eficaz damos gracias, antes que nada, al Se&ntilde;or y a la Virgen Sant&iacute;sima, a quien est&aacute;is particularmente consagrados, y luego expresamos tambi&eacute;n nuestro reconocimiento hacia los que con confianza lo comenzaron y lo han continuado con perseverante dedicaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Pero hoy, que despu&eacute;s de las celebraciones del trig&eacute;simo aniversario, os prepar&aacute;is a volver<i> como levadura,<\/i> escondida pero eficaz, a la sociedad, tan necesitada de seguridad y salvaci&oacute;n, esper&aacute;is del Vicario de Cristo una palabra program&aacute;tica, que os comprometa ulteriormente en vuestra &quot;consagraci&oacute;n&quot;, tan hermosa y tan necesaria.<\/p>\n<p align=\"left\">Reflexionando sobre la palabra &quot;Oasis&quot;, que sugiere inmediatamente la idea de paz, descanso, serenidad, deseo recordar el encuentro de Cristo con Marta y Mar&iacute;a, en Betania, que era algo parecido al &quot;oasis&quot; de Jes&uacute;s, como hemos le&iacute;do en el Evangelio del domingo pasado.<\/p>\n<p align=\"left\">Escribe el Evangelista que Jes&uacute;s fue acogido en casa por Marta: &quot;Ten&iacute;a &eacute;sta una hermana llamada Mar&iacute;a la cual, sentada a los pies del Se&ntilde;or, escuchaba su palabra. Marta andaba afanada en los muchos cuidados del servicio y acerc&aacute;ndose, dijo: Se&ntilde;or, &iquest;no te preocupa que mi hermana me deje a m&iacute; sola en el servicio? Dile, pues, que me ayude. Pero Jes&uacute;s le contest&oacute;: Marta, Marta, t&uacute; te inquietas y te turbas por muchas cosas, pero pocas son necesarias o m&aacute;s bien una sola. Mar&iacute;a ha escogido la mejor parte, que no le ser&aacute; arrebatada&quot; <i>(Lc<\/i> 10, 38-42). Evidentemente, Jes&uacute;s no le reprochaba a Marta su solicitud en las tareas dom&eacute;sticas, llena de atenci&oacute;n y gentileza, sino su excesiva preocupaci&oacute;n material, que casi le hac&iacute;a olvidar la &quot;precedencia absoluta&quot; debida al Hu&eacute;sped divino; mientras que elogiaba a Mar&iacute;a la cual, escuchando a Jes&uacute;s, hab&iacute;a elegido la parte mejor.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Y la parte mejor se encuentra en la escucha de la Palabra de Dios, en la escucha del mensaje de Cristo! &iexcl;Y aqu&iacute; est&aacute; precisamente el &quot;esp&iacute;ritu&quot; del &quot;Oasis&quot;! Vosotros quer&eacute;is elegir la &quot;parte mejor&quot;, escuchando la palabra de Cristo y permaneciendo fieles testimonios de su mensaje de salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">En efecto, es &eacute;sta la &uacute;nica cosa que realmente necesitamos: la luz de la revelaci&oacute;n y la potencia redentora de la gracia. Sin la luz de Cristo, todo se hace enigm&aacute;tico, oscuro, contradictorio, hasta absurdo, como confirman, desgraciadamente, tantas corrientes del agnosticismo contempor&aacute;neo. Y la agitaci&oacute;n fren&eacute;tica de las multitudes se convierte en una realidad tr&aacute;gica y espantosa, si falta la seguridad que s&oacute;lo procede de Cristo Salvador. &quot;Jesucristo es el Se&ntilde;or \u2014he dicho recientemente a la <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/speeches\/1980\/july\/documents\/hf_jp-ii_spe_19800705_polacchi-curitiba_sp.html\">multitud de Curitiba<\/a>\u2014; &Eacute;l es la &uacute;nica orientaci&oacute;n del esp&iacute;ritu, la &uacute;nica direcci&oacute;n de la inteligencia, de la voluntad y del coraz&oacute;n para todos nosotros; &Eacute;l es el Redentor del hombre; &Eacute;l es el Redentor del mundo; en &Eacute;l est&aacute; nuestra salvaci&oacute;n&quot; (<i>L&#8217;Osservatore Romano,<\/i> Edici&oacute;n en Lengua Espa&ntilde;ola, 20 julio, 1980, p&aacute;g. 9).<\/p>\n<p align=\"left\">Vosotros, los de &quot;Oasis&quot;, que, escuchando la Palabra de Dios, quer&eacute;is elegir la parte mejor, permaneced pues fieles y dad testimonio de ella, en cualquier lugar, con esp&iacute;ritu de servicio y de amor.<\/p>\n<p align=\"left\"><i>\u2014 Por la palabra de Jes&uacute;s<\/i>&nbsp;aprendemos, ante todo la naturaleza misma de Dios, que es vida, luz, amor, Trinidad. Ning&uacute;n fil&oacute;sofo ni ning&uacute;n te&oacute;logo pueden penetrar, en la esencia de Dios; s&oacute;lo Jes&uacute;s, el Verbo encarnado, puede revelar y garantizar esta verdad fundamental, por la que estamos seguros de que entre Dios creador y los hombres hay una relaci&oacute;n de amor: cada ser humano es un latido eterno del amor de Dios; .<\/p>\n<p align=\"left\"><i>\u2014&nbsp;por la palabra de Jes&uacute;s<\/i>&nbsp;conocemos nuestro destino eterno: s&oacute;lo Jes&uacute;s, con su palabra divina, nos puede asegurar de manera absoluta la inmortalidad del alma y la resurrecci&oacute;n final de los cuerpos, por lo que merece la pena nacer, vivir y proyectar nuestra existencia m&aacute;s all&aacute; del tiempo, hacia la felicidad sin fin;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>\u2014&nbsp;por la palabra de Jes&uacute;s<\/i>&nbsp;aprendemos, adem&aacute;s, d&oacute;nde est&aacute; la verdadera dignidad del hombre, es decir en la participaci&oacute;n a la misma vida divina, mediante la gracia. &quot;Si alguno me ama, guardar&aacute; mi palabra, y mi Padre le amar&aacute;, y vendremos a &eacute;l y en &eacute;l haremos morada&quot; <i>(Jn<\/i> 14, 23). La verdadera alegr&iacute;a, la aut&eacute;ntica grandeza, la suprema dignidad se encuentran &uacute;nicamente en la vida de la gracia;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>\u2014&nbsp;por la palabra de Jes&uacute;s<\/i>&nbsp;aprendemos c&oacute;mo debemos comportarnos, porque El nos revela que la voluntad de Dios est&aacute; expresada en la ley moral y en el mandamiento supremo de la caridad rec&iacute;proca. La voluntad de Dios, en efecto, es la discriminante absoluta entre el bien y el mal, la l&iacute;nea directriz para la justa conducta y para la verdadera pedagog&iacute;a;<\/p>\n<p align=\"left\">\u2014 finalmente,<i> por la palabra de Jes&uacute;s <\/i>conocemos tambi&eacute;n su presencia siempre actual y viva en el tiempo y en la historia, mediante la Iglesia, querida y fundada por El, que nos da seguridad acerca de las verdades que hay que creer y practicar y nos ofrece la Eucarist&iacute;a, misterio de fe y al mismo tiempo suprema manifestaci&oacute;n de amor.<\/p>\n<p align=\"left\">Esta es la &quot;parte mejor&quot;, que quer&eacute;is elegir escuchando a Jes&uacute;s; &eacute;sta es la riqueza, que deb&eacute;is poseer. Sin duda, como escrib&iacute;a San Pablo a los Corintios, &quot;llevamos un tesoro en vasos de barro&quot;, es decir, que somos fr&aacute;giles y d&eacute;biles; pero todo esto sucede para que &quot;la excelencia del poder sea de Dios y no parezca nuestra&quot; (2<i> Cor<\/i> 4, 7). Por tanto, tened siempre el valor de la verdad, de la firmeza, de la fidelidad al esp&iacute;ritu del &quot;Oasis&quot;.<\/p>\n<p align=\"left\">Este es el maravilloso programa que deb&eacute;is realizar cada d&iacute;a; este es vuestro servicio de amor, recordando lo que dijo el divino Maestro a los Ap&oacute;stoles: &quot;&#8230;el que entre vosotros quiera llegar a ser grande sea vuestro servidor&#8230;, as&iacute; como el Hijo del hombre no ba venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos&quot; (<i>Mt<\/i> 20, 26-28).<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Car&iacute;simos j&oacute;venes de &quot;Oasis&quot;!<\/p>\n<p align=\"left\">El mundo necesita vuestra fe, vuestra pureza, vuestra alegr&iacute;a, vuestra ayuda, vuestra sonrisa. Tambi&eacute;n vosotros, que hab&eacute;is elegido la &quot;parte mejor&quot;, deb&eacute;is ser evangelizadores. Yo os conf&iacute;o a Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, con tierno afecto y gran confianza, y con vosotros le repito la invocaci&oacute;n que le he dirigido durante <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/travels\/sub_index1980\/trav_brazil_sp.htm\">mi viaje apost&oacute;lico en Brasil<\/a>: &quot;Madre, envuelta por el misterio de vuestro Hijo, muchas veces incapaz de entender, pero capaz de recoger todo y meditar en el coraz&oacute;n, haced que nosotros los evangelizadores comprendamos siempre que, m&aacute;s all&aacute; de las t&eacute;cnicas y de las estrategias, de la preparaci&oacute;n y los planes, evangelizar es sumergirse en el misterio de Cristo e intentar comunicar algo de &Eacute;l a los hermanos&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/homilies\/1980\/documents\/hf_jp-ii_hom_19800708_belem-brazil_sp.html\">Homil&iacute;a en la Santa Misa celebrada en Bel&eacute;m<\/a>; L&#8217;Osservatore Romano,<\/i> Edici&oacute;n en Lengua Espa&ntilde;ola, 27 de julio, 1980, p&aacute;g. 6).<\/p>\n<p align=\"left\">Con estos votos os imparto de coraz&oacute;n la propiciadora bendici&oacute;n apost&oacute;lica, prenda de m&uacute;ltiples favores celestiales, que de . buen grado extiendo a todos los miembros y amigos de cada &quot;Oasis&quot; del mundo.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos j&oacute;venes de lengua francesa, me siento muy feliz por este encuentro con vuestro Movimiento &quot;Oasis&quot;. &iexcl;Os felicito! Y os aliento a que profundic&eacute;is vuestra uni&oacute;n en Cristo, a la escucha de su palabra y en la oraci&oacute;n; es &Eacute;l quien hace de vosotros morada suya y que os da as&iacute; la serenidad en la fe. Sed, por vuestra parte, testigos de su paz, de su amor puro y fuerte, para con todos cuantos pone Dios en vuestro camino.<\/p>\n<p align=\"left\">Os saludo tambi&eacute;n en ingl&eacute;s. Recordad que es s&oacute;lo Jes&uacute;s quien puede satisfacer nuestra sed espiritual. El agua que Jes&uacute;s da se convierte en nosotros en una fuente de agua pura que brota para la vida eterna. Bebed de esta agua vosotros mismos y dadla a aquellos que como la samaritana dicen: Dadme de esta agua para que jam&aacute;s vuelva a tener sed.<\/p>\n<p align=\"left\">Un especial saludo, cordial&iacute;simo, a todos los j&oacute;venes procedentes de las diversas naciones de lengua espa&ntilde;ola.<\/p>\n<p align=\"left\">Sed valientes en el camino hacia Cristo, que os har&aacute; descubrir ese magn&iacute;fico oasis de paz, de gracia, de ideales superiores que dan a la propia existencia una dimensi&oacute;n nueva. Y entregaos generosamente a la tarea de mostrar a los dem&aacute;s j&oacute;venes que vale la pena vivir la vida, ilumin&aacute;ndola siempre con los grandes valores de la fraternidad y del amor efectivo que Cristo nos ense&ntilde;a. Mar&iacute;a, Madre nuestra, os acompa&ntilde;e en vuestro recorrido.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos de lengua portuguesa:<\/p>\n<p align=\"left\">Al saludaros cordialmente, deseo que de esta Eucarist&iacute;a y encuentro de hermanos saqu&eacute;is bien reavivado el esp&iacute;ritu del Movimiento &quot;Oasis&quot;: en la luz de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, cultivad la gracia divina esplendorosa; sed &quot;levadura en la masa&quot; en que est&aacute;is llamados a vivir y a dar testimonio, con los ojos y el coraz&oacute;n fijos en el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, del destino, la dignidad y los aut&eacute;nticos valores de personas humanas; y servid siempre, con vuestra fidelidad a Dios y a vosotros mismos, la causa del hombre, en la luz del misterio de Cristo Redentor, con optimismo, serenidad y alegr&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Un afectuoso saludo dirijo a los presentes que representan el Movimiento &quot;Oasis&quot; en Polonia. Este encuentro de hoy con vosotros es continuaci&oacute;n de todos los precedentes contactos que ten&iacute;amos cuando yo era arzobispo de Cracovia; y es tambi&eacute;n continuaci&oacute;n de nuestro encuentro en Nowy Targ, en Cracovia, as&iacute; como de los celebrados ya precedentemente en Castelgandolfo.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Queridos m&iacute;os! Me alegra mucho que est&eacute;is y trabaj&eacute;is en la patria y que los representantes de vuestro Movimiento hayan podido llegar a Roma y participar en este Congreso y tambi&eacute;n en este encuentro con el Papa. Hay en esto una gran riqueza para la Iglesia y para vosotros. Doy gracias a Dios por ello.<\/p>\n<p align=\"left\">Llevad, por favor, mi cordial saludo a todos vuestros colegas, hermanos y hermanas, y a todos los que participan en el Movimiento &quot;Luz y Vida&quot;, en Polonia. Como siempre, os encomiendo a Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, Madre del Amor Hermoso. No os deteng&aacute;is; sed fermento evang&eacute;lico, sed testigos de la presencia de Dios en el hombre y entre los hombres, tened la Vida y la Luz en s&iacute; misma y sed vosotros vida y luz para los dem&aacute;s.<\/p>\n<p align=\"left\">Os bendigo de todo coraz&oacute;n. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1980 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA PARA EL MOVIMIENTO INTERNACIONAL OASIS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Castelgandolfo Martes 24 julio 1980 &nbsp; Car&iacute;simos hermanos e hijos pertenecientes al Movimiento &quot;Oasis&quot;: 1. 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