{"id":39686,"date":"2016-10-05T22:58:02","date_gmt":"2016-10-06T03:58:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-enero-de-1980-inauguracion-del-sinodo-particular-de-los-obispos-de-holanda\/"},"modified":"2016-10-05T22:58:02","modified_gmt":"2016-10-06T03:58:02","slug":"14-de-enero-de-1980-inauguracion-del-sinodo-particular-de-los-obispos-de-holanda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-enero-de-1980-inauguracion-del-sinodo-particular-de-los-obispos-de-holanda\/","title":{"rendered":"14 de enero de 1980, Inauguraci\u00f3n del S\u00ednodo particular de los obispos de Holanda"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA DE INAUGURACI&Oacute;N <br \/> DEL S&Iacute;NODO PARTICULAR DE LOS OBISPOS DE HOLANDA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p> Lunes 14 de enero de 1980<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Venerables y queridos hermanos:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">1. Nuestros pensamientos y nuestros corazones se dirigen hoy <i>hacia el Se&ntilde;or<\/i>, que es el Pastor de su reba&ntilde;o, el Pastor de su pueblo y el Pastor de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"left\">El es aquel a quien anuncia el Salmo de la liturgia de hoy con palabras que hacen nacer en nuestras almas la esperanza, la paz y la alegr&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Es Yav&eacute; mi pastor: nada me falta. Me hace recostar en verdes pastos \/ y me lleva a frescas aguas. Recrea mi alma, \/ me gu&iacute;a por las rectas sendas por amor de su nombre&raquo; (<i>Sal<\/i> 23 [22], 1-3).<\/p>\n<p align=\"left\">Por tanto, nuestros pensamientos y nuestros corazones se dirigen hacia El, hacia Jesucristo, porque El es ante todo nuestro Pastor.<\/p>\n<p align=\"left\">El es el Pastor de la Iglesia entera y de todas las Iglesias. <i>El es el Pastor de los Pastores<\/i>. El Pastor de aquellos a quienes conf&iacute;a la solicitud pastoral de todo lo que concierne a la Iglesia. Les conf&iacute;a&#8230;, nos conf&iacute;a este ministerio pastoral que no es otra cosa que el servicio.<\/p>\n<p align=\"left\">Nosotros hemos heredado de los Ap&oacute;stoles esta conciencia de ministerio pastoral. Por medio de ella tratamos de orientar nuestro comportamiento respecto de Dios y de los hombres, teniendo fijos nuestros ojos en Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Existe, acaso, algo m&aacute;s maravilloso que esta imagen del Pastor, del Buen Pastor que El mismo nos ha mostrado como el modelo a imitar? Esta imagen surge ya en el profeta Isa&iacute;as cuando habla del <i>Siervo del Se&ntilde;or <\/i>sobre el que Dios ha hecho reposar su Esp&iacute;ritu (42, 2).<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;No gritar&aacute;, no hablar&aacute; recio ni har&aacute; o&iacute;r su voz en las plazas. No romper&aacute; la ca&ntilde;a cascada ni apagar&aacute; la mecha que se extingue&raquo;.<\/p>\n<p align=\"left\">Y a&ntilde;ade: &laquo;Expondr&aacute; fielmente el derecho&raquo; (42, 2-3).<\/p>\n<p align=\"left\">2. Sin embargo, al final de todas las im&aacute;genes conocidas en la Sagrada Escritura, se encuentra esta realidad que es el mismo Cristo. El lo expres&oacute; en la par&aacute;bola del Buen Pastor y al mismo tiempo lo puso en pr&aacute;ctica, en todas sus acciones. Lo llev&oacute; a cumplimiento sobre todo por medio de su &uacute;ltima obra, por la cual <i>ofreci&oacute; su vida<\/i> por su reba&ntilde;o (cf. <i>Jn<\/i> 10, 11).<\/p>\n<p align=\"left\">A fin de preparar a sus Ap&oacute;stoles para esta obra que es el culmen pascual de su misi&oacute;n, pas&oacute; con ellos largos ratos, y el Evangelista San Juan nos ha transmitido de un modo particular su &uacute;ltimo discurso. Las palabras que acabamos de leer hoy en el Evangelio forman parte del mismo.<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Si alguno me ama, <i>guardar&aacute; mi palabra<\/i>, y mi Padre le amar&aacute;, y vendremos a &eacute;l y en &eacute;l haremos morada. El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que o&iacute;s no es m&iacute;a, sino del Padre, que me ha enviado&raquo; (<i>Jn<\/i> 14, 23-24).<\/p>\n<p align=\"left\">&iquest;Pod&iacute;a Cristo habernos confiado una obligaci&oacute;n mayor como Pastores y maestros de la Iglesia, que la contenida en estas palabras?<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Ser Pastor y obispo<\/i> de las almas significa guardar la palabra. <i>Guardar la verdad<\/i>. A trav&eacute;s de ella El y el Padre vienen continuamente a nosotros: El, que es el Verbo Encarnado; El, que es el Cristo Redentor; El, que es el Pastor eterno de las almas.<\/p>\n<p align=\"left\">El es por encima de todo el Pastor de los Pastores.<\/p>\n<p align=\"left\">3. En el mismo discurso de despedida, del cual acabamos de leer hoy un breve pasaje, Cristo promete a los Ap&oacute;stoles el Esp&iacute;ritu Santo, que es el Esp&iacute;ritu de amor y de verdad:<\/p>\n<p align=\"left\">&laquo;Pero el Abogado, el Esp&iacute;ritu Santo, que el Padre enviar&aacute; en mi nombre, &eacute;se os lo ense&ntilde;ar&aacute; todo y os traer&aacute; a la memoria todo lo que yo os he dicho&quot; (<i>Jn<\/i> 14, 26).<\/p>\n<p align=\"left\">As&iacute; pues, la Iglesia vive del Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p align=\"left\">El portavoz de esta certeza es Pablo de Tarso en su Ep&iacute;stola a los Corintios, donde muestra c&oacute;mo, por la fuerza del Esp&iacute;ritu, se construye esta comunidad que, en Cristo, re&uacute;ne como en un s&oacute;lo Cuerpo m&iacute;stico a todos aquellos que han &laquo;bebido del mismo Esp&iacute;ritu&raquo; (<i>1 Cor<\/i> 12, 13).<\/p>\n<p align=\"left\">En nuestra dif&iacute;cil &eacute;poca, en nuestro siglo XX, a trav&eacute;s del Concilio Vaticano II, la Iglesia ha expresado de un modo particularmente pleno la verdad acerca de s&iacute; misma.<\/p>\n<p align=\"left\">Esta <i>ense&ntilde;anza<\/i> debe ser la <i>medida<\/i> del pensamiento y de la actuaci&oacute;n de todos aquellos que constituyen la Iglesia de Cristo.<\/p>\n<p align=\"left\">De un modo particular debe ser la medida de nuestro propio pensamiento y de nuestro propio comportamiento entre nosotros, ya que somos los maestros y los Pastores de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"left\">Debe ser <i>la medida de nuestro propio pensamiento<\/i> y de nuestra actuaci&oacute;n, en este S&iacute;nodo particular en el que nos hemos reunido. La raz&oacute;n de este S&iacute;nodo no es otra que una encarnaci&oacute;n aut&eacute;ntica y plena en la vida de esta verdad apost&oacute;lica acerca de la Iglesia, que ha sido puesta de manifiesto por las ense&ntilde;anzas del Concilio Vaticano II. Desde el principio hasta el final &eacute;sta ha de ser su contenido, su inspiraci&oacute;n y su objetivo.<\/p>\n<p align=\"left\">4. La asamblea Sinodal en la cual l<i>os obispos de la provincia eclesi&aacute;stica de Holanda<\/i> se re&uacute;nen con <i>el Obispo de Roma<\/i> es un acontecimiento sin precedentes. Todos somos conscientes de ello. Los S&iacute;nodos de los Obispos poseen ya un ritmo plurianual; sin embargo es la primera vez que se lleva a cabo un S&iacute;nodo de este g&eacute;nero, <i>un S&iacute;nodo particular<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">El principio de la compenetraci&oacute;n rec&iacute;proca entre la Iglesia universal y la Iglesia local se expresa en este S&iacute;nodo de un modo especial. La Iglesia de Jesucristo, gracias al Esp&iacute;ritu Santo que es el alma de todo el Cuerpo y de todos los miembros, se realiza en estas dos dimensiones. <i>Es universal <\/i>y a la vez <i>est&aacute; compuesta de diversas partes<\/i>. Es universal y local. El objetivo de nuestra reuni&oacute;n es manifestar la coherencia de estas dos dimensiones en su plenitud y consolidarlas.<\/p>\n<p align=\"left\">Por este motivo nuestros corazones y pensamientos se dirigen de modo especial hacia Cristo: &laquo;Porque as&iacute; como, siendo el cuerpo uno, tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, con ser muchos, son un cuerpo &uacute;nico, as&iacute; es tambi&eacute;n Cristo&#8230;&raquo; (<i>1 Cor<\/i> 12, 12). Nuestros pensamientos y nuestros corazones se dirigen a Cristo. Hacia el Pastor y el Obispo de nuestras almas. Hacia el Pastor de los Pastores. Conscientes de la verdad, a la que debemos servir,. conscientes de la responsabilidad que debemos asumir, <i>nos hallamos juntos<\/i> alrededor de este altar para celebrar la Eucarist&iacute;a, el sacramento de la muerte y la resurrecci&oacute;n, a trav&eacute;s del cual Cristo nos entrega continuamente su Esp&iacute;ritu. el Esp&iacute;ritu de verdad y de amor.<\/p>\n<p align=\"left\">5. Dirij&aacute;monos con este Esp&iacute;ritu hacia este Pueblo: hacia esta comunidad, que constituyen <i>todas las Iglesias que se encuentran en tierras de los Pa&iacute;ses Bajos<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\">Vayamos con un amor grande.<\/p>\n<p align=\"left\">El amor es consciente de las dificultades: Pero por encima de todo es consciente del bien; es consciente de los dones: de los dones naturales y de los que proceden del a gracia, que el Buen. Pastor ha derramado en esta comunidad, y.que ha depositado en el coraz&oacute;n de todo hombre rescatado, al darle la libertad de los hijos de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Dones que espera..<\/p>\n<p align=\"left\">He aqu&iacute; porqu&eacute; deseamos <i>en este signo del pan y del vino<\/i> la ofrenda espiritual de vuestro pueblo, la ofrenda espiritual de esta tierra de la que sois a la vez hijos y Pastores.<\/p>\n<p align=\"left\">Roguemos a Cristo para que <i>acepte<\/i> esta ofrenda.<\/p>\n<p align=\"left\">Roguemos para que la penetre de <i>la luz y la gracia de su Esp&iacute;ritu<\/i>, de este Esp&iacute;ritu, que por s&iacute; mismo opera todo bien, &laquo;distribuyendo a cada uno seg&uacute;n quiere&raquo; (<i>1 Cor<\/i> 12, 11)<\/p>\n<p align=\"left\">Este Esp&iacute;ritu que edifica la Iglesia y hace de ella &laquo;un s&oacute;lo cuerpo&raquo; (<i>1 Cor<\/i> 12, 12).<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1980 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA DE INAUGURACI&Oacute;N DEL S&Iacute;NODO PARTICULAR DE LOS OBISPOS DE HOLANDA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Lunes 14 de enero de 1980 &nbsp; Venerables y queridos hermanos: 1. 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