{"id":39713,"date":"2016-10-05T22:59:24","date_gmt":"2016-10-06T03:59:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-octubre-de-1981-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-jesus-obrero-divino\/"},"modified":"2016-10-05T22:59:24","modified_gmt":"2016-10-06T03:59:24","slug":"25-de-octubre-de-1981-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-jesus-obrero-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-octubre-de-1981-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-jesus-obrero-divino\/","title":{"rendered":"25 de octubre de 1981, Visita pastoral a la parroquia romana de Jes\u00fas Obrero Divino"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE JES&Uacute;S OBRERO DIVINO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p> Domingo 25 de octubre de 1981<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&quot;Yo te amo, Se&ntilde;or, T&uacute; eres mi fortaleza, Se&ntilde;or, mi roca, mi alc&aacute;zar, <i>mi libertador&quot;.<\/i><\/p>\n<p>1.&nbsp;Pronuncio con vosotros estas fervorosas palabras del Salmo responsorial, hoy que puedo realizar la visita pastoral a vuestra parroquia, visita que ya estaba programada para el d&iacute;a 24 de mayo. Es sabido qu&eacute; circunstancias hicieron imposible entonces nuestro encuentro. Pero precisamente las mismas circunstancias me impulsan hoy a repetir de modo m&aacute;s personal las palabras del Salmista: &quot;Se&ntilde;or, mi fortaleza, mi libertador, te amo&quot; Y con las mismas palabras os saludo, a la vez, a todos vosotros, que est&aacute;is aqu&iacute; reunidos, a toda la parroquia dedicada a Jes&uacute;s Obrero Divino, d&aacute;ndoos las gracias por el recuerdo y la oraci&oacute;n con que me hab&eacute;is acompa&ntilde;ado de modo particular en el curso de las semanas y de los meses pasados.<\/p>\n<p>2.&nbsp;La visita a la parroquia que lleva el nombre de Jes&uacute;s Obrero Divino estaba prevista para mayo de este a&ntilde;o, era entonces el momento adecuado, puesto que toda la Iglesia recordaba la primera gran Enc&iacute;clica de Le&oacute;n XIII dedicada a la &quot;cuesti&oacute;n social&quot; y sobre todo a la &quot;causa de los trabajadores&quot; Efectivamente, la Enc&iacute;clica sali&oacute; el 15 de mayo de 1891. Para manifestar la continuidad de la ense&ntilde;anza y de la acci&oacute;n de la Iglesia en el &aacute;mbito de estos problemas importantes, he publicado una nueva Enc&iacute;clica social, &quot;<a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_14091981_laborem-exercens.html\">Laborem exercens<\/a>&quot;; dedicada directa y totalmente al trabajo humano en el contexto de nuestra realidad contempor&aacute;nea, tan diferenciada en este Campo.<\/p>\n<p>Precisamente con este &quot;patrimonio&quot; vengo hoy a vuestra comunidad, a la parroquia de Jes&uacute;s Obrero Divino,<i> para ofrecerle en homenaje<\/i> no s&oacute;lo el recuerdo de ese documento hist&oacute;rico de hace 90 a&ntilde;os, sino tambi&eacute;n la expresi&oacute;n del pensamiento y de la solicitud de la Iglesia de hoy.<\/p>\n<p>Al encontrarme por primera vez con vosotros, deseo ante todo presentar mi saludo agradecido a mi cardenal Vicario, a mons. Remigio Ragonesi, obispo responsable de &eacute;sta zona, y al p&aacute;rroco, mons. Francesco Rauti, quien de sus 40 a&ntilde;os de sacerdocio ha dedicado nada menos que 26 de ellos a esta parroquia, acompa&ntilde;&aacute;ndola incansablemente desde su erecci&oacute;n: a &eacute;l en particular deseo de coraz&oacute;n buena salud, a fin de que pueda continuar todav&iacute;a largo tiempo su generoso trabajo pastoral. Saludo tambi&eacute;n a los tres celosos vicep&aacute;rrocos, a los sacerdotes y religiosos que prestan .aqu&iacute; &quot;&#8217;su trabajo espiritual, a las religiosas y a los laicos comprometidos en las varias actividades catequ&eacute;ticas, formativas, caritativas y deportivas; Pero sobre todo quiero saludaros con gran afecto a vosotros, queridos feligreses de Jes&uacute;s Obrero Divino, ni&ntilde;os y j&oacute;venes, adultos y ancianos, y por medio de vosotros deseo llegar con mi coraz&oacute;n de padre y amigo a todos los millares de familias que forman esta gigantesca comunidad romana: llevad mi saludo y mi afecto a todos, especialmente a los enfermos, a los que sufren y a quienes por diversos motivos se sienten solos y lejanos.<\/p>\n<p>3. Hoy, en la primera lectura del libro del &Eacute;xodo escuchamos las llamadas que el autor del texto dirige, de parte de Dios, a los hombres de la Antigua Alianza, y que no pierden su actualidad en ninguna &eacute;poca:<\/p>\n<p>&quot;No vejar&aacute;s&#8230;&quot;, &quot;no oprimir&aacute;s&#8230;&quot;, &quot;no explotar&aacute;s a viudas ni a hu&eacute;rfanos&quot;, &quot;no ser&aacute;s&#8230; usurero&quot;, &quot;si tomas en prenda&#8230; lo devolver&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p>El autor del libro del &Eacute;xodo, con estas &oacute;rdenes tan fuertes y perentorias, quiere hacernos reflexionar sobre la realidad fundamental de la existencia de una &quot;ley moral natural&quot;, ing&eacute;nita en la misma estructura del hombre, ser inteligente y volitivo. Dios no ha creado al hombre por casualidad, sino seg&uacute;n un proyecto de amor y de salvaci&oacute;n. Por el hecho mismo de que una persona es viviente y consciente, no puede dejarse llevar y dominar por el arbitrio, por la autonom&iacute;a, por el impulso de los instintos y de las pasiones. Desgraciadamente hoy se ense&ntilde;a y se propala por los medios de comunicaci&oacute;n, especialmente por los audiovisuales, un &quot;humanismo del instinto&quot;, que exalta el valor arbitrario de la espontaneidad instintiva, del hedonismo, de la agresividad. Pero no es as&iacute;: hay una ley moral inscrita en la conciencia misma del hombre que impone respetar los derechos del Creador y del pr&oacute;jimo y la dignidad de la propia persona; ley que se expresa pr&aacute;cticamente con los &quot;Diez Mandamientos&quot;.<\/p>\n<p>Transgredir la ley moral natural es fuente de consecuencias terribles y ya lo hac&iacute;a ver San Pablo en la Carta a los Romanos: &quot;Tribulaci&oacute;n y angustia sobre todo el que hace el mal&#8230;; pero gloria, honor y paz para todo el que hace el bien&quot; (<i>Rom <\/i>2<i>, <\/i>9-10). Lo que San Pablo dec&iacute;a a los pueblos paganos, que no hab&iacute;an actuado en conformidad con el conocimiento racional de Dios, &uacute;nico Creador y Se&ntilde;or, y hab&iacute;an despreciado la ley moral natural, se constata de forma impresionante en todos los tiempos, y por lo tanto tambi&eacute;n en nuestra &eacute;poca: &quot;Y como no procuraron conocer a Dios, Dios los entreg&oacute; a su r&eacute;probo sentir, que los lleva a cometer torpezas y a llenarse de toda injusticia, malicia, avaricia, maldad&#8230;&quot; (<i>Rom<\/i> 1, 28-29). El descenso de la moral, tanto en el campo social como en el &aacute;mbito personal, causado por la desobediencia a la ley de Dios inscrita en el coraz&oacute;n del hombre, es la amenaza m&aacute;s terrible a cada persona y a toda la humanidad.<\/p>\n<p>Esta dram&aacute;tica situaci&oacute;n ya exist&iacute;a en los tiempos de la Enc&iacute;clica &quot;<a href=\"\/content\/leo-xiii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum.html\">Rerum novarum<\/a>&quot;; y, por desgracia, despu&eacute;s de 90 a&ntilde;os, a&uacute;n somos testigos de ella con la ca&iacute;da de la moral y la consiguiente gran amenaza para el hombre.<\/p>\n<p>4. En el Evangelio de hoy un doctor de la ley pregunta a Jes&uacute;s: &quot;Maestro, &iquest;cu&aacute;l es el mandamiento principal de la ley?&quot; (<i>Mt<\/i> 22, 36). Cristo responde: &quot;Amar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios con todo tu coraz&oacute;n, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a &eacute;l: Amar&aacute;s a tu pr&oacute;jimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos sostienen la ley entera y los Profetas&quot; (<i>Mt <\/i>22, 37-40).<\/p>\n<p>Con estas palabras Cristo define cu&aacute;l es<i> el fundamento<\/i> &uacute;ltimo de toda la moral humana, esto es, aquello sobre lo que se apoya toda la construcci&oacute;n de esta moral. Cristo afirma que se apoya en definitiva sobre estos dos mandamientos. Si amas a Dios sobre todas las cosas y a tu pr&oacute;jimo como a ti mismo, si amas verdadera y realmente, entonces sin duda &quot;no vejar&aacute;s&quot;, ni &quot;oprimir&aacute;s&quot;, &quot;no explotar&aacute;s a ninguno, en particular a la viuda y al hu&eacute;rfano&quot;, &quot;no ser&aacute;s \/ tampoco \/ usurero&quot; y si &quot;tomas en prenda&#8230; lo devolver&aacute;s&quot;<i> (Ex<\/i> 22, 20-25).<\/p>\n<p>La liturgia de la Palabra de hoy nos ense&ntilde;a<i> de qu&eacute; modo se construye el edificio de la moral humana desde sus mismos fundamentos<\/i> y, al mismo tiempo, nos invita a <i>construir este edificio precisamente as&iacute;.<\/i> Del mismo modo en cada uno como en todos: en el hombre que es sujeto consciente de sus actos, en la familia y en toda la sociedad.<\/p>\n<p>Puesto que debemos aprovecharnos honestamente de la participaci&oacute;n en la liturgia de hoy, debemos pensar si y c&oacute;mo construimos el edificio de nuestra moral. Y si la conciencia comienza a reprobar nuestras obras, reflexionemos<i> si a esta moral no le falta el fundamento del amor.<\/i><\/p>\n<p>Echando una mirada particular a vuestra parroquia, a este prop&oacute;sito, ante todo debo felicitaros a todos vosotros por el intenso trabajo organizativo y formativo realizado en estos 26 a&ntilde;os, y especialmente en el per&iacute;odo actual. Vuestra parroquia ha sido considerada siempre como un centro de acogida y de propulsi&oacute;n: un lugar de testimonio y de servicio, una comunidad de fraternidad y de amistad. Efectivamente, en la parroquia, Jes&uacute;s Redentor y Maestro est&aacute; presente en la liturgia, en la Eucarist&iacute;a, en la administraci&oacute;n de los sacramentos de la vida cristiana, en la palabra del Magisterio que ense&ntilde;a, ilumina y salva. Jes&uacute;s, que quiso insertarse en la familia de un trabajador y, podemos pensar, que durante su vida privada trabaj&oacute; durante muchos a&ntilde;os con Jos&eacute; y Mar&iacute;a, est&aacute; presente aqu&iacute; en la parroquia para dar significado a todo trabajo, para transformarlo en acto de amor que dura eternamente. Por tanto, continuad siendo &quot;feligreses&quot; fervorosos y asiduos, y haced que el mayor n&uacute;mero posible de fieles frecuenten la Santa Misa festiva, a fin de que el porcentaje sea consolador y estimulante.<\/p>\n<p>Estoy realmente contento al saber que vuestra parroquia ha dado a la Iglesia tres sacerdotes, mientras que algunos j&oacute;venes se preparan para el sacerdocio y algunas j&oacute;venes se encuentran en el noviciado. Las vocaciones son ciertamente una gran gracia del Se&ntilde;or para una parroquia, y son tambi&eacute;n &iacute;ndice de vida cristiana convencida y profunda. Es necesario que el Seminario romano acoja muchas y santas vocaciones: &iexcl;La inmensa ciudad de Roma tiene extrema necesidad de ellas! Por tanto, continuad cuidando con diligencia a los peque&ntilde;os y j&oacute;venes &quot;monaguillos&quot;, a los grupos de adolescentes y la pastoral familiar, los encuentros de formaci&oacute;n especializada, de acuerdo con la Obra diocesana de las Vocaciones eclesi&aacute;sticas.<\/p>\n<p>Me satisface tambi&eacute;n saber que cada a&ntilde;o, en el per&iacute;odo cuaresmal y pascual, los sacerdotes visitan cada una de las familias para el rito de la bendici&oacute;n. Se trata de una visita breve y fugaz, pero es siempre un encuentro humano y espiritual, un acto de amistad y de responsabilidad pastoral, una relaci&oacute;n rec&iacute;proca de estima y de afecto.<\/p>\n<p>Mi exhortaci&oacute;n es que continu&eacute;is con valent&iacute;a construyendo el edificio de vuestra parroquia sobre el amor a Dios y a los hermanos, sobre el respeto a la ley moral y sobre la vida de gracia. Y esto s&oacute;lo es posible mediante una cuidadosa y capilar formaci&oacute;n de las conciencias, mediante el catecismo, las lecciones de religi&oacute;n para todas las edades, el estudio del Evangelio en varios grupos, la direcci&oacute;n espiritual, la confesi&oacute;n frecuente y bien hecha, el cuidado especial de las familias j&oacute;venes. La sociedad moderna, tan culturizada y problem&aacute;tica, tiene mucha necesidad de cristianos iluminados, que sepan vivir y testimoniar concretamente y siempre su amor a Cristo y a los hermanos.<\/p>\n<p>5. &quot;Dios m&iacute;o, pe&ntilde;a m&iacute;a, refugio m&iacute;o, escudo m&iacute;o, mi fuerza salvadora, mi baluarte&quot; (<i>Sal<\/i> 17 [18], 3).<\/p>\n<p>El hombre, en diversas situaciones de la vida, se dirige a Dios para encontrar en El la ayuda, por ejemplo con las palabras del Salmo responsorial de hoy. Se dirige a El en las dificultades y en los peligros.<\/p>\n<p><i>Los peligros m&aacute;s amenazadores son los de naturaleza moral,<\/i>&nbsp;tanto por lo que respecta a los individuos, como tambi&eacute;n a las familias y a toda la sociedad.<\/p>\n<p>Y entonces es necesario un esfuerzo m&aacute;s grande y una cooperaci&oacute;n m&aacute;s ferviente con Dios para construir sobre roca s&oacute;lida,<i> sobre el fundamento de sus mandamientos y sobre la potencia de su gracia.<\/i> Este fundamento perdura incesantemente. Y Dios no niega la gracia a los que sinceramente aspiran a ella.<\/p>\n<p>A todos vosotros, queridos feligreses de la parroquia de Jes&uacute;s Obrero Divino, os deseo de todo coraz&oacute;n que construy&aacute;is sobre este fundamento, que aspir&eacute;is a la gracia de Cristo.<\/p>\n<p>Que se cumplan en vosotros estas palabras, con las que he saludado al comienzo a vuestra comunidad:<\/p>\n<p>&quot;Yo te amo, Se&ntilde;or, T&uacute; eres mi fortaleza, Se&ntilde;or, mi roca, mi alc&aacute;zar, mi libertador&quot;<i> (Sal<\/i> 17 [18] 2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1981 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE JES&Uacute;S OBRERO DIVINO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Domingo 25 de octubre de 1981 &nbsp; &quot;Yo te amo, Se&ntilde;or, T&uacute; eres mi fortaleza, Se&ntilde;or, mi roca, mi alc&aacute;zar, mi libertador&quot;. 1.&nbsp;Pronuncio con vosotros estas fervorosas palabras del Salmo responsorial, hoy que puedo realizar la visita pastoral &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-octubre-de-1981-visita-pastoral-a-la-parroquia-romana-de-jesus-obrero-divino\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab25 de octubre de 1981, Visita pastoral a la parroquia romana de Jes\u00fas Obrero Divino\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39713","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39713"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39713\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}