{"id":3973,"date":"2015-12-01T13:04:09","date_gmt":"2015-12-01T18:04:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecadores-en-manos-de-un-dios-i\/"},"modified":"2015-12-01T13:04:09","modified_gmt":"2015-12-01T18:04:09","slug":"pecadores-en-manos-de-un-dios-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecadores-en-manos-de-un-dios-i\/","title":{"rendered":"Pecadores en Manos de un Dios I"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Predicacion de Jonathan Edwards<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios no desea en ning\u00fan instante hacer muestra de su poder arrojando a los imp\u00edos en el infierno. Las manos de los hombres no pueden ser fuertes cuando Dios se levanta.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este vers\u00edculo la venganza de Dios amenazaba a los israelitas imp\u00edos e incr\u00e9dulos, que eran el pueblo visible de Dios, y quienes vivieron bajo los medios de la gracia; pero quienes no obstante todas los obras maravillosas de Dios para con ellos, permanecieron (como dice el v.28) desprovistos de consejos, no teniendo entendimiento en ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n\u00abA su tiempo su pie resbalar\u00e1\u00bb <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n(Deuteronomio 32:35).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe todos los cultivos del cielo, sacaron a luz frutos amargos y venenosos; como en los dos vers\u00edculos que preceden al texto. -La expresi\u00f3n que he escogido para mi texto, A su tiempo su pie resbalar\u00e1, parece indicar las siguientes cosas con respecto al castigo y destrucci\u00f3n a que est\u00e1n expuestos estos imp\u00edos israelitas. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEstuvieron siempre expuestos a destrucci\u00f3n; como alguien que permanece o camina en lugares resbaladizos est\u00e1 siempre expuesto a la ca\u00edda. Esto est\u00e1 implicado en la manera de su destrucci\u00f3n cuando viene hacia ellos, estando representada por sus pies resbalando. Lo mismo es expresado en el Salmo 73:18. \u00abCiertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los har\u00e1s caer.\u00bb <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nImplica que estuvieron siempre expuestos a una r\u00e1pida destrucci\u00f3n repentina. Como el que camina en lugares resbaladizos est\u00e1 expuesto en cada momento a caer, no puede predecir si al siguiente momento permanecer\u00e1 de pie o caer\u00e1; y cuando cae, cae de sopet\u00f3n sin advertencia, lo cual est\u00e1 tambi\u00e9n expresado en el Sal. 73:18-19. \u00abCiertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los har\u00e1s caer. \u00a1C\u00f3mo han sido asolados de repente!\u00bb <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nOtra cosa implicada es, que est\u00e1n expuestos a caer por ellos mismos, sin ser arrojados a tierra por la mano de otro; como aquel que camina en suelo resbaladizo no necesita otra cosa que su propio peso para caer al suelo. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa raz\u00f3n por la que no han ca\u00eddo todav\u00eda, ni caen ahora, es solamente porque el tiempo se\u00f1alado por Dios no ha llegado. Porque se dice que cuando ese esperado tiempo, o momento se\u00f1alado llegue, sus pies resbalar\u00e1n. Luego se dejar\u00e1n caer, de la manera en que est\u00e1n inclinados a ello por su propio peso. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDios no los sostendr\u00e1 ya m\u00e1s en estos lugares resbaladizos, sino que los dejar\u00e1 ir; y luego, en ese mismo instante caer\u00e1n en destrucci\u00f3n; como aquel que se encuentra en suelos inclinados y resbaladizos, o en el orilla de un abismo, que no puede mantenerse firme por s\u00ed solo; cuando se deja sin apoyo inmediatamente cae y se pierde. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa observaci\u00f3n de estas palabras en las que voy a insistir ahora es \u00e9sta: \u00abNo hay otra cosa que mantenga a los hombres imp\u00edos fuera del infierno en todo momento que el mero agrado de Dios.\u00bb Por el mero agrado de Dios quiero expresar su placer soberano, su voluntad arbitraria, no restringida por ninguna obligaci\u00f3n, ni impedida por ninguna dificultad, ni ninguna otra cosa; como si la pura voluntad de Dios no tuviera ni un momento, en el menor grado, o en ning\u00fan otro aspecto, ning\u00fan lugar en la preservaci\u00f3n de los imp\u00edos. La verdad de esta observaci\u00f3n aparece al considerar lo siguiente: <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDios no desea en ning\u00fan instante hacer muestra de su poder arrojando a los imp\u00edos en el infierno. Las manos de los hombres no pueden ser fuertes cuando Dios se levanta; el m\u00e1s fuerte no tiene poder para resistirle, ni puede librarse de sus manos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl no s\u00f3lo es capaz de arrojar a los imp\u00edos al infierno, sino que puede hacerlo f\u00e1cilmente. Algunas veces un pr\u00edncipe terrenal se encuentra con la dificultad de sujetar a un rebelde que ha encontrado medios para fortificarse a s\u00ed mismo, y se ha hecho fuerte por el n\u00famero de sus seguidores. Pero no es as\u00ed con Dios. No hay Fortaleza que sea defensa contra el poder de Dios. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nAunque mano se una con mano, y una vasta multitud de los enemigos de Dios se combinen y asocien, son f\u00e1cilmente quebrados en pedazos. Son como grandes montones de paja ligera ante el torbellino; o grandes cantidades de rastrojo seco ante llamas devoradoras. Encontramos f\u00e1cil pisotear y aplastar un gusano que vemos arrastrarse en la tierra; tambi\u00e9n es f\u00e1cil para nosotros cortar o chamuscar un hilo delgado que agarre cualquier cosa; y as\u00ed es f\u00e1cil para Dios, cuando le place, arrojar a sus enemigos al infierno. \u00bfQu\u00e9 somos nosotros para que permanezcamos de pie frente a El, ante cuya reprensi\u00f3n la tierra tiembla, y las rocas son arrojadas?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEllos merecen ser arrojados al infierno; de manera que si la justicia divina se encuentra en el camino, no hay objeci\u00f3n eficaz contra el uso del poder de Dios para destruirlos. Antes, por el contrario, la justicia clama fuertemente por un castigo infinito de sus pecados. La justicia divina dice del \u00e1rbol que da a luz las uvas de Sodoma, \u00abc\u00f3rtalo, \u00bfpara qu\u00e9 inutiliza tambi\u00e9n la tierra?\u00bb (Luc. 13:7). La espada de la justicia divina est\u00e1 en cada momento blandeada sobre sus cabezas, y no es otra cosa que la misericordia arbitraria y la pura voluntad de Dios que la detiene. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEllos ya est\u00e1n bajo una sentencia de condenaci\u00f3n al infierno. No s\u00f3lo merecen justamente ser arrojados all\u00ed, sino que la sentencia de la ley de Dios, esa regla eterna e inmutable de justicia que Dios ha fijado entre El y la humanidad, ha ido en su contra, y permanece en su contra; de manera que ya est\u00e1n dispuestos para el infierno. \u00abEl que no cree, ya ha sido condenado\u00bb (Juan 3:18). De modo que cada inconverso pertenece propiamente al infierno; ese es su lugar; de all\u00ed es \u00e9l. \u00abVosotros sois de abajo\u00bb (Juan 8:23), y all\u00ed est\u00e1is atados; es el lugar que la justicia, la palabra de Dios, y la sentencia de su ley inmutable les han asignado. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEllos ahora son los objetos de ese mismo enojo e ira de Dios que es expresada en los tormentos del infierno. Y la raz\u00f3n por la que no bajan al infierno en cualquier momento, no es porque Dios, en cuyo poder est\u00e1n, no est\u00e1 entonces muy enojado con ellos, como lo est\u00e1 con muchas criaturas miserables que ahora est\u00e1n siendo atormentadas en el infierno, y all\u00ed sienten y experimentan el furor de su ira. Si, Dios est\u00e1 m\u00e1s enojado con otros tantos que ahora est\u00e1n en la tierra; s\u00ed, sin duda lo est\u00e1 con muchos que est\u00e1n ahora en esta congregaci\u00f3n, con quienes est\u00e1 airado con m\u00e1s facilidad que con muchos de los que se encuentran ahora en las llamas del infierno. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero no es porque Dios se haya olvidado de su impiedad ni se resienta por ello la raz\u00f3n por la que no desata su mano y los corta. Dios no es en conjunto como uno de ellos, para ellos su condenaci\u00f3n no se duerme; el abismo est\u00e1 preparado, el fuego ya est\u00e1 listo, el horno esta caliente, listo para recibirlos; las llamas se inflaman y arden. La espada resplandeciente est\u00e1 afilada y se sostiene sobre ellos, y el abismo ha abierto su boca bajo ellos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl diablo esta listo para caer sobre ellos y asirlos para s\u00ed; momento que Dios permitir\u00e1. Ellos le pertenecen; \u00e9l tiene sus almas en su posesi\u00f3n y bajo su dominio. La Escritura los representa como sus buenas d\u00e1divas (Luc.11:13). Los demonios los vigilan; siempre est\u00e1n a su diestra por ellos; permanecen esperando por ellos como leones hambrientos y codiciosos que ven su presa y esperan tenerla, pero por el momento se retienen. Si Dios retirara su mano, por la cual ellos son restringidos, volar\u00edan sobre sus pobres almas. La serpiente antigua los mira con asombro; el infierno abre su amplia boca para recibirlos; y si Dios lo permitiera ser\u00edan apresuradamente tragados y se perder\u00edan. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEn las almas de los imp\u00edos reinan principios infernales que est\u00e1n actualmente encendidos y llameando en el infierno de fuego si no fuera por las restricciones de Dios. En la naturaleza de cada hombre carnal est\u00e1 colocado un fundamento para los tormentos del infierno. Hay esos principios corrompidos reinando y en plena posesi\u00f3n de ellos, que son la semilla del infierno de fuego. Estos principios son activos y poderosos, excesivos y violentos en su naturaleza, y si no fuera por la mano restringida de Dios pronto estallar\u00edan y se inflamar\u00edan de la misma manera que lo har\u00edan las corrupciones y enemistad en los corazones de las almas condenadas, y engendrar\u00edan los mismos tormentos que crean en ellos. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLas almas de los imp\u00edos son comparadas en la Escritura al mar en tempestad (Isa. 57:20). Por el momento, Dios restringe su impiedad por medio de su gran poder, de la misma manera en que hace con las col\u00e9ricas ondas del mar turbulento, diciendo, \u00abhasta aqu\u00ed llegar\u00e1s y no pasar\u00e1s;\u00bb pero si Dios retirara ese poder restringido, r\u00e1pidamente se llevar\u00eda todo por delante. El pecado es la ruina y la miseria del alma; es destructiva en su naturaleza; y si Dios lo dejara sin restricci\u00f3n no faltar\u00eda nada para hacer al alma algo perfectamente miserable. La corrupci\u00f3n del coraz\u00f3n del hombre es inmoderada e ilimitada en su furia; y mientras el imp\u00edo vive aqu\u00ed es como un fuego contenido por las restricciones de Dios, que si fuera dejado en libertad atacar\u00eda con fuego el curso de la naturaleza; y ya que el coraz\u00f3n es ahora un mont\u00f3n de pecado, de no ser restringido, inmediatamente convertir\u00eda el alma en un horno ardiente, o en un horno de fuego y azufre. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nNo es seguridad para los imp\u00edos el que en ning\u00fan momento haya medios visibles de la muerte a la mano. No es seguridad para un hombre natural el que est\u00e1 ahora en salud ni el que no vea ninguna manera en la que pueda ahora partir inmediatamente de este mundo por alg\u00fan accidente, ni el que no haya ning\u00fan peligro visible en ning\u00fan aspecto en sus circunstancias. La experiencia m\u00faltiple y continua del mundo en todas las edades muestra que no hay evidencia de que un hombre no est\u00e1 al borde de la eternidad, y de que el pr\u00f3ximo paso no sea en otro mundo. Lo invisible, el olvido de modos y medios por los que las personas salen s\u00fabitamente del mundo son innumerables e inconcebibles. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLos hombres inconversos caminan sobre el abismo del infierno en una cubierta podrida, y hay innumerables lugares tan d\u00e9biles en esta cubierta que no pueden soportar su peso; lugares que adem\u00e1s no se ven a simple vista. Las flechas de la muerte vuelan a mediod\u00eda sin ser vistas; la vista m\u00e1s aguda no las puede discernir. Dios tiene tantas maneras diferentes e inescrutables de tomar al imp\u00edo fuera del mundo y enviarlo al infierno, que no hay nada que haga parecer que Dios tuviera necesidad de estar a expensas de un milagro, o salirse fuera del curso de su providencia, para destruir al imp\u00edo en cualquier instante. Todos los medios por los que los imp\u00edos parten del mundo est\u00e1n de tal manera en las manos de Dios, y tan universal y absolutamente sujetos a su poder y determinaci\u00f3n, que no depende sino de la pura voluntad de Dios el que los pecadores vayan en cualquier momento al infierno, el que los medios nunca sean usados o est\u00e9n involucrados en el caso. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nLa prudencia y el cuidado de los hombres naturales para preservar sus propias vidas, o el cuidado de otros para preservarlos a ellos, no les brinda seguridad en ning\u00fan momento. De esto dan testimonio la providencia divina y la experiencia universal. Hay la clara evidencia de que la propia sabidur\u00eda de los hombres no es seguridad para ellos cuando est\u00e1n frente a la muerte; si fuera de otra manera ver\u00edamos alguna diferencia entre los hombres sabios y pol\u00edticos y los dem\u00e1s con respecto a su propensi\u00f3n a una muerte temprana e inesperada; pero \u00bfc\u00f3mo es esto en los hechos? \u00abTambi\u00e9n morir\u00e1 el sabio como el necio\u00bb (Ecl.2:16). <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nTodas las luchas y maquinaciones que los hombres imp\u00edos usan para escapar del infierno, mientras contin\u00faan rechazando a Cristo, permaneciendo as\u00ed como imp\u00edos, no les libra del infierno en ning\u00fan momento. Casi todo hombre natural que oye del infierno se adula a s\u00ed mismo de que escapar\u00e1; depende de s\u00ed mismo para su seguridad; se elogia a si mismo en lo que ha hecho, en lo que est\u00e1 haciendo, o en lo que intenta hacer. Cada quien dispone cosas en su mente sobre c\u00f3mo evitar\u00e1 la condenaci\u00f3n, y se enga\u00f1a a si mismo planeando su propio bien, y pensando que sus esquemas no fallar\u00e1n. Ellos oyen sin embargo que son pocos los que se salvan, y que la mayor parte de los hombres que han muerto hasta ahora han ido al infierno; pero cada quien se imagina que planea mejores cosas para su escape que lo que otros han hecho. El no pretende ir a ese lugar de tormento; dice dentro de si que intenta tomar un cuidado efectivo, y ordenar las cosas de tal manera que no falle. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nPero los hijos insensatos de los hombres se enga\u00f1an miserablemente a Si mismos en sus propios esquemas, y en confianza de su propia fuerza y sabidur\u00eda; no conf\u00edan en m\u00e1s que una mera sombra. La mayor\u00eda de esos que hasta ahora han vivido bajo los mismos medios de gracia y han muerto, han ido indudablemente al infierno; la raz\u00f3n no es que ellos no eran tan sabios como los que ahora est\u00e1n vivos; no fue porque no planearon cosas que les aseguraran su escape. Si pudi\u00e9ramos hablar con ellos, y preguntarles, a uno por uno, si ellos esperaban cuando estaban vivos y cuando o\u00edan hablar acerca del infierno que ser\u00edan objetos de esa miseria, indudablemente escuchar\u00edamos uno por uno contestar: \u00abNo, yo nunca pretend\u00ed venir aqu\u00ed; hab\u00eda dispuesto las cosas de otra manera en mi mente; pens\u00e9 haber planeado el bien para mi; proyect\u00e9 un buen modelo. Intent\u00e9 tomar un cuidado eficaz; pero vino sobre m\u00ed inesperadamente. No lo esperaba en ese momento y de esa manera; vino como un ladr\u00f3n. La muerte me burl\u00f3. La ira de Dios fue demasiado r\u00e1pida para mi. 0h mi maldita insensatez! Me estaba enga\u00f1ando y agradando con sue\u00f1os vanos acerca de lo que yo har\u00eda en el m\u00e1s all\u00e1; y cuando me encontraba diciendo, &#8216;paz y seguridad, &#8216;vino sobre mi destrucci\u00f3n repentina.\u00bb <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDios en ning\u00fan momento se ha puesto bajo ninguna obligaci\u00f3n por alguna promesa que haya dado, de mantener al hombre natural fuera del infierno. Ciertamente Dios no ha dado promesas acerca de la vida eterna o de alguna liberaci\u00f3n o preservaci\u00f3n de la muerte eterna, sino aquellas que est\u00e1n contenidas en el pacto de gracia, las promesas son s\u00ed y Am\u00e9n. Pero seguramente aquellos que no son hijos del pacto, que no creen en ninguna de las promesas, no tienen inter\u00e9s en las promesas del pacto de gracia, y no tienen inter\u00e9s en el Mediador del pacto. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe manera que, aunque alguno haya tenido imaginaciones y pretensiones acerca de promesas hechas a hombres naturales que buscan con sinceridad, es claro y manifiesto que no importa los dolores que un hombre natural sufra en la religi\u00f3n, ni las oraciones que haga, hasta que no crea en Cristo, Dios no est\u00e1 de ninguna manera bajo la obligaci\u00f3n de librarlo en ning\u00fan momento de la destrucci\u00f3n eterna. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nDe manera que as\u00ed es que los hombres naturales son regresados por la mano de Dios sobre el abismo del infierno; han merecido el fiero abismo, y ya est\u00e1n sentenciados a \u00e9l; Dios ha sido terriblemente provocado, su ira es tan grande hacia ellos como la de aquellos que est\u00e1n actualmente sufriendo las ejecuciones de la furia de su ira en el infierno, y no han hecho nada en lo m\u00e1s m\u00ednimo para apaciguar o disminuir ese enojo, ni est\u00e1 Dios atado en lo m\u00e1s m\u00ednimo a ninguna promesa de perdonarlos en ning\u00fan momento. <\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\nEl diablo est\u00e1 esperando por ellos, el infierno est\u00e1 abierto de par en par para ellos, las llamas se re\u00fanen y centellean a su alrededor, los atrapar\u00e1n y tragar\u00e1n; el fuego contenido en sus corazones est\u00e1 luchando para estallar; y ellos no tienen ning\u00fan inter\u00e9s en ning\u00fan mediador; no hay medios al alcance que les puedan servir de seguridad. En resumen, no tienen refugio, nada de que aferrarse; todo lo que los preserva en todo instante es la pura voluntad y la paciencia no obligada de un Dios encolerizado. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicacion de Jonathan Edwards Dios no desea en ning\u00fan instante hacer muestra de su poder arrojando a los imp\u00edos en el infierno. Las manos de los hombres no pueden ser fuertes cuando Dios se levanta. 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