{"id":39731,"date":"2016-10-05T22:59:56","date_gmt":"2016-10-06T03:59:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/6-de-mayo-de-1981-fiesta-de-la-guardia-suiza\/"},"modified":"2016-10-05T22:59:56","modified_gmt":"2016-10-06T03:59:56","slug":"6-de-mayo-de-1981-fiesta-de-la-guardia-suiza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/6-de-mayo-de-1981-fiesta-de-la-guardia-suiza\/","title":{"rendered":"6 de mayo de 1981, Fiesta de la Guardia Suiza"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">JURAMENTO DE LOS NUEVOS RECLUTAS DE LA GUARDIA SUIZA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">CONCELEBRACI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"> <i><b><font color=\"#663300\" face=\"Times New Roman\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Gruta de Lourdes de los jardines vaticanos<\/font><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\"><br \/>Mi&eacute;rcoles <\/font> <\/i> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" color=\"#663300\"><i>6 de mayo de 1981<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>En las pocas palabras del Evangelio de hoy est&aacute; contenido todo el alegre mensaje de nuestra fe. Con toda claridad se nos revela aqu&iacute; el misterio de la persona de Jesucristo: Jes&uacute;s vive totalmente para hacer la voluntad del Padre; y la voluntad del Padre consiste en poner a los hombres en comuni&oacute;n con Jes&uacute;s, para que El les d&eacute; la verdadera vida, esa vida que debe conducir a la resurrecci&oacute;n bienaventurada. Jes&uacute;s nos manifiesta ah&iacute; el designio m&aacute;s &iacute;ntimo de su coraz&oacute;n: &quot;Al que viene a m&iacute; yo no le<i> echar&eacute; fuera&#8230;<\/i> (para que) yo no<i> pierda<\/i> nada de lo que me ha dado&quot; (<i>Jn<\/i> 6, 37. 39).<\/p>\n<p><i>No echar fuera a nadie, no perder nada.<\/i>&nbsp;&iquest;No es tambi&eacute;n &eacute;sta la tarea de todos nosotros, que aqu&iacute;, en esta colina del Vaticano, junto a la tumba de San Pedro, realizamos nuestro trabajo? El Papa, como Sucesor de Pedro y Pastor Supremo de la Iglesia, y vosotros, queridos guardias suizos, que me acompa&ntilde;&aacute;is en mi ministerio, todos nosotros intentamos cumplir este precioso encargo de Dios: acoger en nombre de Cristo y no rechazar a los hombres que El nos env&iacute;a; recibirlos con amabilidad y no perderlos; transmitirles el pan de vida, para que ellos sacien su hambre y puedan alcanzar la vida eterna.<\/p>\n<p>Todas las personas que, d&iacute;a tras d&iacute;a, curiosas o respetuosas, con &aacute;nimo o con temor, se acercan a las puertas del Vaticano, todas ellas nos son enviadas en &uacute;ltima instancia por Dios Padre, para que puedan recibir alimento, cada una en la medida de su hambre. Esta es ciertamente una profunda motivaci&oacute;n para vuestro servicio y un fuerte est&iacute;mulo para superar la posible brusquedad y el fastidio de vuestros d&iacute;as de labor. La imagen del Vaticano, desde donde debe hacerse patente que aqu&iacute; es valorada la persona en su propia dignidad y que es el mismo Cristo la medida &uacute;ltima del obrar, esta imagen comienza para muchos hombres en vosotros, queridos guardianes, cuando sab&eacute;is socorrer una mirada perpleja y ayudar a todos en sus m&uacute;ltiples demandas.<\/p>\n<p>Me alegro de poder saludaros y estimularos tambi&eacute;n a vosotros, queridos amigos de lengua francesa. Del Evangelio de San Juan, que hemos acabado de escuchar, yo os invito a retener lo que se ha dicho acerca de la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Nosotros debemos cumplir la voluntad de Dios: esta obligaci&oacute;n define toda nuestra vida cristiana, pues el mismo Jes&uacute;s, nuestro Se&ntilde;or y modelo, baj&oacute; del cielo para hacer la voluntad de Aquel que le hab&iacute;a enviado. Por esto cada d&iacute;a repetimos, tal como El nos ense&ntilde;&oacute;: &quot;H&aacute;gase tu voluntad&quot;. Los mandamientos de Dios nos revelan esta voluntad y es preciso obedecerlos por amor: &quot;Si me am&aacute;is, dice el Se&ntilde;or, guardar&eacute;is mis mandamientos&quot; (<i>Jn<\/i> 14, 15). Pero la observancia de los mandamientos est&aacute; en conexi&oacute;n con otra expresi&oacute;n de la voluntad de Dios que San Juan nos ha indicado hoy: la voluntad del Padre es que nosotros tengamos la vida eterna por nuestra fe, por nuestra total obediencia de amor a su Hijo; la voluntad del Padre es que El nos resucite en el &uacute;ltimo d&iacute;a.<\/p>\n<p>Meditad estas palabras: todo nos viene del amor del Padre y todo nos conduce a El a trav&eacute;s de nuestras obligaciones cotidianas. Que el Se&ntilde;or os guarde en este amor y en esta voluntad.<\/p>\n<p>Estas insinuaciones espirituales las dirijo hoy especialmente a los nuevos miembros de la guardia, quienes enseguida har&aacute;n su juramento de servicio en un acto solemne. Pensad un momento en vuestros predecesores: a algunos de ellos <i> se<\/i> les exigi&oacute; incluso el sacrificio de su vida en el cumplimiento de su deber. Pidamos al Se&ntilde;or que aleje la violencia y el fanatismo de los muros vaticanos. No obstante, la disponibilidad a entregar<i> la vida<\/i> en caso de necesidad se puede tambi&eacute;n hacer realidad en<i> vuestro<\/i>&nbsp;servicio y, sin duda, deber&eacute;is estar dispuestos a sacrificar<i> una parte de la vida,<\/i> es decir, a sacrificar algo de vuestra comodidad, una parte de vuestro tiempo, de vuestros deseos, de vuestras pretensiones. &quot;Quien pierde su vida por mi causa, la ganar&aacute;&quot;. As&iacute; nos lo ha prometido el mismo Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Mi agradecimiento cordial y mi oraci&oacute;n vale para todos los miembros de la guardia, para el se&ntilde;or comandante y el capell&aacute;n. A los familiares e invitados distinguidos les doy mi saludo y les expreso mi estima singular. Quiero comunicaros tambi&eacute;n desde ahora mi gran alegr&iacute;a por poder visitar en el presente mes vuestra amada patria, teniendo as&iacute; la oportunidad de encontrarme, de diversas maneras, con los creyentes y todos sus conciudadanos. El &eacute;xito de este viaje pastoral lo conf&iacute;o a vuestra entrega y oraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1981 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JURAMENTO DE LOS NUEVOS RECLUTAS DE LA GUARDIA SUIZA CONCELEBRACI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Gruta de Lourdes de los jardines vaticanosMi&eacute;rcoles 6 de mayo de 1981 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: En las pocas palabras del Evangelio de hoy est&aacute; contenido todo el alegre mensaje de nuestra fe. 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