{"id":39732,"date":"2016-10-05T22:59:58","date_gmt":"2016-10-06T03:59:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/3-de-mayo-de-1981-fiesta-de-maria-reina-de-polonia\/"},"modified":"2016-10-05T22:59:58","modified_gmt":"2016-10-06T03:59:58","slug":"3-de-mayo-de-1981-fiesta-de-maria-reina-de-polonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/3-de-mayo-de-1981-fiesta-de-maria-reina-de-polonia\/","title":{"rendered":"3 de mayo de 1981, Fiesta de Mar\u00eda, Reina de Polonia"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA EN LA FIESTA DE MAR&Iacute;A, REINA DE POLONIA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/p>\n<p> Gruta de Lourdes de los jardines vaticanos<br \/> Domingo 3 de mayo de 1981<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><\/i><\/p>\n<p><i>(Texto de la homil&iacute;a que el Pont&iacute;fice pronunci&oacute; en polaco sin texto escrito)<\/i><\/p>\n<p>Christe Filii Dei viv&iacute;, qui surrexisti a mortuis, miserere nobis! &iexcl;El Se&ntilde;or resucit&oacute; verdaderamente!<\/p>\n<p>Esta aclamaci&oacute;n brota del coraz&oacute;n de todo el Pueblo de Dios en cada una de las iglesias sobre la superficie entera de la tierra. Estamos viviendo el misterio de la resurrecci&oacute;n de Cristo; hoy es el III domingo de este per&iacute;odo pascual. Para nosotros este III domingo coincide con la solemnidad de Mar&iacute;a Reina de Polonia; y por ello deseamos que este encuentro nuestro lit&uacute;rgico y eucar&iacute;stico aqu&iacute; en el Vaticano junto a la Santa Sede, se inserte en la gran peregrinaci&oacute;n de todos nuestros compatriotas, de toda la naci&oacute;n que se congrega hoy ante el trono de Mar&iacute;a, Reina de Polonia. Deseamos reunir todas las preocupaciones y tambi&eacute;n todas las esperanzas que nuestra naci&oacute;n deposita hoy ante su Madre y Reina. Ella est&aacute; ah&iacute;, en ese lugar, hace casi 600 a&ntilde;os ya; est&aacute; en esa imagen en la que nos ha sido dada para defensa y protecci&oacute;n de nuestra patria, como admirablemente lo comprende y capta nuestro pueblo, y los acontecimientos de distintas &eacute;pocas han confirmado. La jornada de hoy nos trae el recuerdo del importante hecho hist&oacute;rico acaecido en el siglo XVIII, que pareci&oacute; se&ntilde;alar los comienzos de una vida nueva; y as&iacute; fue, si bien nos vimos privados luego de esta vida durante cien a&ntilde;os. En efecto, estamos recordando la Constituci&oacute;n del 3 de mayo; es &eacute;sta la raz&oacute;n de la celebraci&oacute;n hist&oacute;rica de hoy. En todas las vicisitudes hist&oacute;ricas, acontecimientos grandiosos y momentos dif&iacute;ciles, la Madre de Cristo crucificado y resucitado sigue estando en Jasna G&oacute;ra cual signo de nuestra esperanza, cual signo de la resurrecci&oacute;n espiritual a que est&aacute; llamado el hombre en el misterio de la resurrecci&oacute;n de Cristo, y a la que est&aacute;n llamadas la sociedad y las naciones.<\/p>\n<p>La fe en Cristo crucificado y resucitado marca el camino interior, espiritual de la vida de nuestros antepasados y de sus sucesores de las generaciones contempor&aacute;neas.<\/p>\n<p>Uni&eacute;ndonos hoy espiritualmente con Jasna G&oacute;ra, con el primado y todo el Episcopado polaco, con el clero y las &oacute;rdenes religiosas, con las familias y la juventud polacas, con los ni&ntilde;os y los ancianos, con los sanos y los enfermos, y con todos los hijos de la patria, cual hijo de la misma patria yo deseo depositar ante el trono de la Se&ntilde;ora de Jasna G&oacute;ra lo que constituye nuestra preocupaci&oacute;n y nuestra esperanza en el a&ntilde;o del Se&ntilde;or 1981. No tenemos que designarlo por el nombre, pues todos sentimos hondamente cu&aacute;l es en este a&ntilde;o del Se&ntilde;or nuestra preocupaci&oacute;n y nuestra esperanza. Queremos confiar a la Se&ntilde;ora de Jasna G&oacute;ra, Madre de la Iglesia y Madre de nuestra patria, lo que constituye nuestra esperanza sobre todo. Y nuestra esperanza es la renovaci&oacute;n, la reconstrucci&oacute;n de la naci&oacute;n a partir de sus fundamentos espirituales y morales, hasta abarcar tambi&eacute;n lo que forma la totalidad de su existencia temporal. Esto es lo que llevamos hoy a los pies de Se&ntilde;ora de Jasna G&oacute;ra. Esto deseamos Presentarle. Y al mismo tiempo, esto queremos reafirmar en nosotros cual elemento fundamental de nuestra conciencia nacional y de nuestra conciencia cristiana. Deseamos que nos lo alcancen las s&uacute;plicas, pero a la vez queremos construirlo nosotros con nuestros medios. As&iacute; es que deseamos orar para que todas las acciones emprendidas con miras a la renovaci&oacute;n de la vida de nuestra naci&oacute;n, encuentren el desenlace adecuado. En los &uacute;ltimos meses hemos experimentado muy abundantemente lo que es la Providencia divina.<\/p>\n<p>En las dif&iacute;ciles condiciones en que vive nuestra naci&oacute;n, en su contexto hist&oacute;rico y geogr&aacute;fico nada f&aacute;cil, hemos dado pruebas de madurez nada com&uacute;n. Deseamos que sigan gui&aacute;ndonos estos signos de la Providencia divina. &iexcl;Se&aacute;mosle fieles nosotros! De modo que nosotros deseamos pedir fidelidad a los signos con que nos gu&iacute;a la Providencia. Pienso que poco m&aacute;s o menos son &eacute;stas la preocupaci&oacute;n y la esperanza con que todo polaco va hoy a Jasna G&oacute;ra, bien sea en peregrinaci&oacute;n propiamente y de verdad, o bien viviendo espiritualmente esta solemnidad de la Madre de Dios, Reina de Polonia, Patrona de nuestra patria. Y yo, querid&iacute;simos hermanos y hermanas, como compatriota y hermano vuestro, deseo ir a Jasna G&oacute;ra con vuestros pensamientos y sentimientos, y unirme a todos los peregrinos que, c&oacute;mo tantas otras veces a lo largo de los siglos, hoy presentar&aacute;n a Mar&iacute;a estos grandes temas de nuestra com&uacute;n existencia de nuestro ayer y de nuestro hoy y de nuestro ma&ntilde;ana<\/p>\n<p>El Se&ntilde;or resucit&oacute; verdaderamente. Jasna G&oacute;ra es un lugar donde este mensaje pascual, el mensaje de la resurrecci&oacute;n de Cristo, parece resonar no s&oacute;lo en lengua polaca, si bien sobre todo en lengua polaca; pero parece resonar tambi&eacute;n con el contenido particular que aportamos y actualmente siguen aportando al mensaje pascual los sucesos de nuestra naci&oacute;n.<\/p>\n<p>El Se&ntilde;or resucit&oacute; verdaderamente. Esta es nuestra fe. Esta es asimismo nuestra esperanza y nuestro programa. En El, en el Se&ntilde;or, tambi&eacute;n nosotros tenemos derecho a la resurrecci&oacute;n y a la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1981 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA EN LA FIESTA DE MAR&Iacute;A, REINA DE POLONIA HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Gruta de Lourdes de los jardines vaticanos Domingo 3 de mayo de 1981 &nbsp; (Texto de la homil&iacute;a que el Pont&iacute;fice pronunci&oacute; en polaco sin texto escrito) Christe Filii Dei viv&iacute;, qui surrexisti a mortuis, miserere nobis! &iexcl;El &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/3-de-mayo-de-1981-fiesta-de-maria-reina-de-polonia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab3 de mayo de 1981, Fiesta de Mar\u00eda, Reina de Polonia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39732","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39732","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39732"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39732\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}