{"id":39761,"date":"2016-10-05T23:00:39","date_gmt":"2016-10-06T04:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-febrero-de-1981-santa-misa-por-la-paz-en-el-quezon-circle-de-manila-filipinas\/"},"modified":"2016-10-05T23:00:39","modified_gmt":"2016-10-06T04:00:39","slug":"19-de-febrero-de-1981-santa-misa-por-la-paz-en-el-quezon-circle-de-manila-filipinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-febrero-de-1981-santa-misa-por-la-paz-en-el-quezon-circle-de-manila-filipinas\/","title":{"rendered":"19 de febrero de 1981: Santa Misa por la paz en el Quezon Circle de Manila (Filipinas)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/travels\/sub_index1981\/trav_far-east.html\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A EXTREMO ORIENTE<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA EN EL QUEZON CIRCLE<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<br \/> <\/font><br \/> <\/b>Jueves 19 de febrero de 1981<\/font><\/i><\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<p>Aqu&iacute; en Quezon Circle hemos escuchado las palabras del Se&ntilde;or nuestro Dios que nos recuerda el Profeta Isa&iacute;as: &quot;Paz, paz al que est&aacute; lejos y al que est&aacute; cerca, dice Yav&eacute;, yo le curar&eacute;&quot; (<i>Is<\/i> 57, 19). &iexcl;Y mirando hoy a esta inmensa asamblea, os anuncio a todos vosotros, lejanos y cercanos, la paz del Se&ntilde;or, la paz de Cristo! Con el Ap&oacute;stol Pedro digo yo tambi&eacute;n: &quot;La paz a todos vosotros los que est&aacute;is en Cristo&quot; (<i>1 Pe <\/i>5, 14).<\/p>\n<p>1. Querid&iacute;simos hermanos y hermanas de Filipinas: Estamos celebrando hoy<i> la paz de nuestro Se&ntilde;or y Salvador Jesucristo;<\/i> la paz que los &aacute;ngeles anunciaron en su nacimiento; la paz que El comunic&oacute; a todos los que entraron en contacto con El durante su vida terrena; la paz que dio a sus Ap&oacute;stoles cuando, despu&eacute;s de su resurrecci&oacute;n, se paso en medio de ellos y les dijo: &quot;La paz sea con vosotros&quot; (<i>Jn<\/i> 20, 19).<\/p>\n<p>Estamos celebrando la paz que Cristo consigui&oacute; para nosotros mediante su misterio pascual, mediante su pasi&oacute;n, muerte y resurrecci&oacute;n de entre los muertos. Hoy podemos gozar de la paz porque Dios envi&oacute; a su propio Hijo al mundo para que fuera nuestro Redentor.<\/p>\n<p>2.&nbsp;Y la paz que celebramos es<i> nuestra redenci&oacute;n del pecado,<\/i> nuestra liberaci&oacute;n de la c&oacute;lera de Dios y del castigo eterno. Sin Cristo habr&iacute;amos seguido siendo, en palabras de San Pablo, &quot;hijos de ira&quot; (<i>Ef<\/i> 2, 3). Pero hemos sido verdaderamente liberados por Cristo; todo es nuevo en nuestra relaci&oacute;n con Dios. Cristo nos ha reconciliado consigo, &quot;pacificando con la sangre de su cruz&quot; <i>(Col<\/i> 1, 20).. Hemos sido llamados de la oscuridad del pecado a la luz maravillosa del Reino de Dios, donde hemos recibido misericordia, gracia y paz de parte de Jesucristo.<\/p>\n<p>3.&nbsp;A trav&eacute;s del amor de Dios no solamente hemos recibido, el don de la vida humana, sino que hemos llegado a ser tambi&eacute;n hijos adoptivos de Dios. <i> Gracias a la gran acci&oacute;n pacificadora de Cristo<\/i> \u2014su Sacrificio en la cruz\u2014 hemos llegado a ser sus hermanos y hermanas y, junto con El, herederos de la vida eterna. A causa de esta nueva relaci&oacute;n nuestra con Dios en Cristo,<i> la paz es ahora posible<\/i>: paz en nuestros corazones y en nuestros hogares, paz en nuestras comunidades y en nuestras naciones, paz en todo el mundo.<\/p>\n<p>S&iacute;, Jesucristo es el supremo Pacificador de la historia humana, el Reconciliador de los corazones humanos, el Liberador de la humanidad, el Redentor del hombre. &quot;El es nuestra paz&quot; (<i>Ef<\/i> 2, 14).<\/p>\n<p>4.&nbsp;El plan de Dios Padre es que la paz que su amado Hijo Jesucristo consigui&oacute; para nosotros en el Calvario <i>sea comunicada a todo ser humano,<\/i> individualmente y como miembro de la sociedad. Esta comunicaci&oacute;n de la paz de Cristo tiene lugar en la Iglesia a trav&eacute;s de la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo que act&uacute;a mediante la Palabra de Dios y los sacramentos.<\/p>\n<p>Por la fe y el<i> Bautismo<\/i> entablamos una relaci&oacute;n con Dios que hace posible verdaderamente la paz. Llegamos a ser de hecho hijos de Dios y somos incorporados al Cuerpo de Cristo. Somos bautizados en la muerte de Cristo (cf.<i> Rom <\/i>6, 4) \u2014su gran acto pacificador\u2014 para que podamos tomar parte en su resurrecci&oacute;n y caminar en novedad de vida.<\/p>\n<p>Mediante el<i> Sacramento de la Penitencia&nbsp;<\/i>Jes&uacute;s nos ofrece el perd&oacute;n y la paz. Precisamente a causa de su importancia como sacramento de la reconciliaci&oacute;n subray&eacute; en mi primera Enc&iacute;clica &quot;el derecho del hombre a un encuentro m&aacute;s personal con Cristo crucificado que perdona&quot;<i> (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0038\/__PL.HTM\">Redemptor hominis<\/a>,<\/i> 20;<i> L&#8217;Osservatore Romano,<\/i> Edici&oacute;n en Lengua Espa&ntilde;ola, 18 de marzo de 1979, p&aacute;g. 14),: y recomend&eacute; encarecidamente la fiel observancia de la secular costumbre de la confesi&oacute;n individual. Hoy quiero presentar una vez m&aacute;s el sacramento de la penitencia como<i> un don de la paz y del amor de Cristo,<\/i> y os pido que os esforc&eacute;is por beneficiaros de esta ocasi&oacute;n. de gracia.<\/p>\n<p>Y la<i> Eucarist&iacute;a,<\/i> mis queridos hermanos; es<i> la culminaci&oacute;n de nuestra paz sacramental,<\/i> en la cual volvemos a presentar al Padre el sacrificio de su Hijo y recibimos a cambio el don de la reconciliaci&oacute;n y de la paz, el don de Jes&uacute;s mismo. Jes&uacute;s, el Pr&iacute;ncipe de la Paz, se comunica a S&iacute; mismo y se hace nuestra paz.<\/p>\n<p>5. Queridos hermanos y hermanas: Es Verdaderamente importante para nosotros <i>entender<\/i> c&oacute;mo Dios nos pone en contacto con Cristo y nos comunica la paz de Cristo. Es de vital importancia para los padres el transmitir a sus hijos una comprensi&oacute;n de la fe, y un profundo aprecio de la vida sacramental, de modo que cada generaci&oacute;n sea consciente de la paz de Cristo. El &eacute;xito de la misi&oacute;n de la Iglesia en este aspecto depende de vosotros; est&aacute; &iacute;ntimamente unido con la insustituible actividad catequ&iacute;stica de la familia.<\/p>\n<p>6. Al mismo tiempo Cristo nos invita y nos manda<i> llevar su paz al mundo. <\/i> Este es el modo como El quiere que vivamos; nos lo ha explicado de un modo muy sencillo en las bienaventuranzas del Evangelio: &quot;Bienaventurados los pac&iacute;ficos, porque ellos ser&aacute;n llamados hijos de Dios&quot; (<i>Mt<\/i> 5, 9). Estamos llamados a comunicar la curaci&oacute;n que nosotros hemos experimentado, y la reconciliaci&oacute;n que nos ha sido dada tan pr&oacute;digamente. Y en la segunda lectura de hoy se nos ha dicho lo que debemos hacer: &quot;Revest&iacute;os de entra&ntilde;as de misericordia, bondad, humildad, mansedumbre, longanimidad, soport&aacute;ndoos mutuamente&#8230; Como el Se&ntilde;or os perdon&oacute;, as&iacute; tambi&eacute;n perdonaos vosotros&quot; (<i>Col<\/i> 3, 12 ss.). Habiendo sido perdonados, estamos llamados a perdonar. Habiendo sido justificados por la gracia de Dios, estamos llamados a dar testimonio de la justicia en nuestras vidas, pues sabemos bien que pueden existir en el mundo relaciones pacificas solamente cuando la justicia de Cristo impregne los corazones y se exprese en todas las estructuras de la sociedad.<\/p>\n<p>7.&nbsp;Pero<i> para comunicar la paz<\/i> de acuerdo con las palabras de Cristo,<i> debemos vivir nosotros esta paz.<\/i> Con palabras del Ap&oacute;stol Pablo: &quot;La paz de Cristo reine en vuestros corazones, pues a ella hab&eacute;is sido llamados en un solo cuerpo&quot; (<i>Col<\/i> 3, 15). S&iacute;, queridos hermanos y hermanas, debe haber paz en nuestras familias, entre maridos y mujeres, entre padres e hijos; paz en nuestras comunidades; paz en nuestras parroquias e Iglesias locales; paz en la sociedad y sobre la tierra: paz en el coraz&oacute;n de los ministros de Cristo, en el coraz&oacute;n de los religiosos y en el de los laicos, en &#8216; el coraz&oacute;n de todos aquellos que abrazan su Evangelio de amor.<\/p>\n<p>8.<b>&nbsp;<\/b><i>S&oacute;lo entonces puede ser eficaz nuestra proclamaci&oacute;n y nuestra comunicaci&oacute;n de paz:<\/i>&nbsp;paz a los pobres y a los ricos, paz a los j&oacute;venes y a los ancianos, paz a los enfermos y a los que sufren, a los presos y a todos los que lloran. Paz a los que est&aacute;n agobiados por el peso del pecado, y a aquellos que tropiezan bajo el peso de su cruz. Paz a todos los que sirven con nosotros en el nombre de Cristo y para gloria de su Padre. Paz a todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo, a todos nuestros pr&oacute;jimos, los seres humanos: la paz de la reconciliaci&oacute;n, de la justicia, de la libertad, del miedo, de la liberaci&oacute;n de la opresi&oacute;n y el pecado, de la liberaci&oacute;n de la muerte eterna. La paz del Reino de Cristo, la paz de la esperanza, la paz de Jes&uacute;s mismo. Querid&iacute;simos, es &eacute;sta la paz que yo quiero proclamar hoy a los de lejos y a los de cerca: la paz del Reino de Dios, la paz de Cristo.<\/p>\n<p>9.&nbsp;Vuestra paz es un don del Se&ntilde;or, una responsabilidad y un reto. Escuchemos a Jes&uacute;s, hoy y todos los d&iacute;as de nuestra vida. El habla a nuestros corazones, y dice: &quot;Bienaventurados los pac&iacute;ficos, porque ellos ser&aacute;n llamados hijos de Dios&quot;. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1981 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A EXTREMO ORIENTE SANTA MISA EN EL QUEZON CIRCLE HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Jueves 19 de febrero de 1981 Aqu&iacute; en Quezon Circle hemos escuchado las palabras del Se&ntilde;or nuestro Dios que nos recuerda el Profeta Isa&iacute;as: &quot;Paz, paz al que est&aacute; lejos y al que est&aacute; cerca, dice Yav&eacute;, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-febrero-de-1981-santa-misa-por-la-paz-en-el-quezon-circle-de-manila-filipinas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab19 de febrero de 1981: Santa Misa por la paz en el Quezon Circle de Manila (Filipinas)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39761","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39761\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}