{"id":39778,"date":"2016-10-05T23:01:29","date_gmt":"2016-10-06T04:01:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-diciembre-de-1982-solemnidad-de-la-inmaculada-concepcion\/"},"modified":"2016-10-05T23:01:29","modified_gmt":"2016-10-06T04:01:29","slug":"8-de-diciembre-de-1982-solemnidad-de-la-inmaculada-concepcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-diciembre-de-1982-solemnidad-de-la-inmaculada-concepcion\/","title":{"rendered":"8 de diciembre de 1982, Solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCI&Oacute;N <br \/> DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MAR&Iacute;A<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A<\/i><\/b><i><b> DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a la Mayor<br \/> Mi&eacute;rcoles 8 de diciembre de 1982<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Te saludo, llena de gracia, el Se&ntilde;or es contigo&raquo; <i>(Lc <\/i>1, 28). <\/p>\n<p>1. Mientras estas palabras del saludo del &Aacute;ngel resuenan suavemente en nuestro alma, deseo dirigir la mirada: junto con vosotros, queridos hermanos y hermanas, sobre el misterio de la Inmaculada Concepci&oacute;n de la Bienaventurada Virgen Mar&iacute;a con <i>los ojos espirituales de San Maximiliano Kolbe. <\/i>El dedic&oacute; todas las obras de su vida y de su vocaci&oacute;n a la Inmaculada. Y por eso en este a&ntilde;o, en el que ha sido elevado a la gloria de los Santos: &eacute;l est&aacute; mucho m&aacute;s cerca en la Solemnidad de la Inmaculada de quien amo definirse &laquo;militante&raquo;. <\/p>\n<p>El amor a la Inmaculada fue, en efecto, el centro de su vida espiritual, el fecundo principio animador de su actividad apost&oacute;lica. El modelo sublime de la Inmaculada ilumin&oacute; y gui&oacute; su intensa existencia sobre los caminos del mundo e hizo de su muerte heroica en el campo de exterminio de <i>Auschwitz <\/i>un espl&eacute;ndido testimonio cristiano y sacerdotal. Con la intuici&oacute;n del santo y la finura del te&oacute;logo, Maximiliano Kolbe medit&oacute; con agudeza extraordinaria el misterio de la Concepci&oacute;n Inmaculada de Mar&iacute;a a la luz de la Sagrada Escritura, del Magisterio y de la Liturgia de la Iglesia, sacando admirables lecciones de vida. Ha sido para nuestro tiempo profeta y ap&oacute;stol de una nueva &laquo;era mariana&raquo;, destinada a hacer brillar con fuerte luz en el mundo entero a Cristo y su Evangelio. <\/p>\n<p>Esta misi&oacute;n que &eacute;l llev&oacute; adelante con ardor y dedicaci&oacute;n, &laquo;lo clasifica \u2014como afirm&oacute; Pablo VI en la homil&iacute;a para su Beatificaci&oacute;n\u2014 entre los grandes Santos y los esp&iacute;ritus videntes que han comprendido, venerado y cantado el Misterio de Mar&iacute;a&raquo; <i>(lnsegnamenti di Paolo VI, <\/i>IX, 1971, p. 909). Asimismo, conocedor de la profundidad inagotable del misterio de la Concepci&oacute;n Inmaculada, para la que &laquo;las palabras humanas no son capaces de expresar Aquella que ha llegado a ser verdadera Madre de Dios&raquo; <i>(Gli escritti di Massimiliano Kolbe, eroe di Oswiecjm e Beato della Chiesa, <\/i>Vol. 3, Edizione Citt&aacute; di Vita, Firenze, 1975, v. III, p. 690), su mayor dolor era que la Inmaculada no fuera suficientemente conocida y amada a imitaci&oacute;n de Jesucristo y como nos ense&ntilde;a la tradici&oacute;n de la Iglesia y el ejemplo de los Santos. En efecto, amando a Mar&iacute;a, nosotros honramos a Dios que la elev&oacute; a la dignidad de Madre de su propio Hijo hecho Hombre y nos unimos a Jesucristo que la am&oacute; como Madre; no la amaremos nunca como El la am&oacute;: &laquo;Jes&uacute;s ha sido el primero en honrarla como su Madre y nosotros debemos imitarle tambi&eacute;n en esto. No renunciemos nunca a igualarle en el amor con que Jes&uacute;s la am&oacute;&raquo; (Ibidem v. 11, p. 351). El amor a Mar&iacute;a, afirma el P. Maximiliano, es el camino m&aacute;s sencillo y m&aacute;s f&aacute;cil para santificamos, realizando nuestra vocaci&oacute;n cristiana. El amor de que habla no es, en verdad, sentimentalismo superficial, sino que es esfuerzo generoso es donaci&oacute;n de toda la persona, como &eacute;l mismo nos demostr&oacute; con su vida de fidelidad evang&eacute;lica hasta su muerte heroica. <\/p>\n<p>2. La atenci&oacute;n de San Maximiliano Kolbe se concentr&oacute; incesantemente sobre la Concepci&oacute;n Inmaculada de Mar&iacute;a para poder tomar la riqueza maravillosa encerrada en el nombre que Ella misma manifest&oacute; y que constituye la ilustraci&oacute;n de cuanto nos ense&ntilde;a el Evangelio de hoy, con las palabras del &aacute;ngel Gabriel: &laquo;Te saludo, oh llena de gracia, el Se&ntilde;or es contigo&raquo; <i>(Lc <\/i>1,<i> <\/i>28). Refiri&eacute;ndose a las apariciones de Lourdes \u2014que para &eacute;l fueron est&iacute;mulo e incentivo para comprender mejor las fuentes de la Revelaci&oacute;n\u2014 observa: &laquo;A. S. Bernadetta, que muchas veces le hab&iacute;a preguntado, la Virgen responde: Yo soy la Inmaculada Concepci&oacute;n&raquo;. Con estas palabras Ella manifest&oacute; claramente no solamente ser concebida sin pecado, sino ser la misma &laquo;Concepci&oacute;n Inmaculada&raquo;, as&iacute; como una cosa es un objeto blanco y otra la blancura; una cosa es perfecta y otra la perfecci&oacute;n&raquo; (<i>ib. <\/i>v. III, p. 516). Concepci&oacute;n Inmaculada es el nombre que revela con precisi&oacute;n qu&eacute; es Mar&iacute;a: no afirma solamente una cualidad, sino que describe exactamente su Persona: Mar&iacute;a es santa radicalmente en la totalidad de su existencia desde el principio. <\/p>\n<p>3. La excelsa grandeza sobrenatural fue concedida a Mar&iacute;a en orden a Jesucristo, y en El y mediante El Dios le comunic&oacute; la plenitud de santidad: Mar&iacute;a es Inmaculada porque es Madre de Dios y llega a ser Madre de Dios porque es Inmaculada, afirma escult&oacute;ricamente Maximiliano Kolbe. La Concepci&oacute;n Inmaculada de Mar&iacute;a manifiesta de manera &uacute;nica y sublime la centralidad absoluta y la funci&oacute;n salv&iacute;fica universal de Jesucristo. &laquo;De la maternidad divina surgen todas las gracias concedidas a la sant&iacute;sima Virgen y la primera de ellas es la Inmaculada Concepci&oacute;n&raquo; <i>(lb. <\/i>v. III, p. 475). Por este motivo, Mar&iacute;a no es sencillamente como Eva antes del pecado, sino que fue enriquecida con una plenitud de gracias incomparables porque ser&iacute;a Madre de Cristo y la Concepci&oacute;n Inmaculada fue el inicio de una prodigiosa expansi&oacute;n sin pausas de su vida sobrenatural. <\/p>\n<p class=\"Stile\">4 El misterio de la santidad de Mar&iacute;a debe ser contemplado en la globalidad del orden divino de la salvaci&oacute;n para ser ilustrado de manera arm&oacute;nica y para que no parezca como un privilegio que la separa de la Iglesia que es el Cuerpo de Cristo. El padre Maximiliano Kolbe tuvo sumo cuidado en unir la Concepci&oacute;n Inmaculada de Mar&iacute;a y su funci&oacute;n en el plano de la salvaci&oacute;n al misterio de la Trinidad y de forma especial con la persona del Esp&iacute;ritu Santo. Con genial profundidad desarroll&oacute; los m&uacute;ltiples aspectos contenidos en la noci&oacute;n de &laquo;Esposa del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;, bien conocida en la tradici&oacute;n patr&iacute;stica y teol&oacute;gica y sugerida. en el Nuevo Testamento: &laquo;El Esp&iacute;ritu Santo descender&aacute; sobre ti, sobre ti extender&aacute; su sombra el poder del Alt&iacute;simo. Lo que de ti nacer&aacute; ser&aacute; Santo y llamado Hijo de Dios&raquo; <i> (Lc <\/i>1, 35). Es una analog&iacute;a, subraya Maximiliano Kolbe, que hace entrever la inefable uni&oacute;n, &iacute;ntima y fecunda entre el Esp&iacute;ritu Santo y Mar&iacute;a. &laquo;El Esp&iacute;ritu Santo estableci&oacute; la propia morada en Mar&iacute;a desde el primer instante de su existencia, tom&oacute; posesi&oacute;n absoluta y la compenetr&oacute; tan grandemente que el nombre de esposa del Esp&iacute;ritu Santo no expresa m&aacute;s que una sombra lejana, p&aacute;lida e imperfecta de tal uni&oacute;n&raquo; <i>(ib. <\/i>v. III, p. 515). <\/p>\n<p class=\"Stile\">5. Escrutando con est&aacute;tica admiraci&oacute;n el plan divino de la salvaci&oacute;n, que tiene su fuente en el Padre el cual quiere comunicar libremente a las criaturas la vida divina de Jesucristo y que se manifiesta en Mar&iacute;a Inmaculada de forma maravillosa, el Padre Kolbe fascinado y arrebatado exclama: &laquo;Por todas partes est&aacute; el amor&raquo; (<i>ib. <\/i>v. III, p. 690) el amor gratuito de Dios es la respuesta a todas las interrogaciones; &laquo;Dios es amor&raquo;, afirma San Juan (<i>1 Jn <\/i>4, 8). <\/p>\n<p class=\"Stile\">Todo lo que existe es reflejo del amor libre de Dios, y por eso toda criatura traduce, de alguna manera, su infinito esplendor. De forma especial el amor es el centro y el v&eacute;rtice de la persona, hecha a imagen y semejanza de Dios. Mar&iacute;a Inmaculada, la m&aacute;s alta y perfecta de las personas humanas, reproduce de manera eminente la imagen de Dios y es por consiguiente capaz de amarlo con intensidad incomparable como Inmaculada, sin desviaciones ni retrasos. <\/p>\n<p class=\"Stile\">Es la &uacute;nica esclava del Se&ntilde;or (cf. <i>Lc <\/i>1, 38) que con su <i>fiat <\/i>libre y personal responde al amor de Dios cumpliendo siempre cuanto El la pide. Como la de toda otra criatura, la suya no es una respuesta aut&oacute;mata, sino que es gracia y don de Dios; en tal respuesta va envuelta toda su libertad, la libertad de Inmaculada. &laquo;En la uni&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo con Mar&iacute;a el amor no enlaza solamente a estas dos personas, sino que el primer amor es todo el amor de la Sant&iacute;sima Trinidad, mientras que el segundo, el de Mar&iacute;a, es todo el amor de la creaci&oacute;n, y as&iacute;, en tal uni&oacute;n el Cielo se une a la tierra, todo el Amor increado con todo el amor creado &#8230; Es el v&eacute;rtice del amor&raquo; (<i>ib. <\/i>v. III, p. 758). <\/p>\n<p class=\"Stile\">La circularidad del amor, que tiene origen en el Padre, y que en la respuesta de Mar&iacute;a vuelve a su fuente, es un aspecto caracter&iacute;stico y fundamental del pensamiento mariano del P. Kolbe. Es este un principio que est&aacute; en la base de su antropolog&iacute;a cristiana, de la visi&oacute;n de la historia y de la vida espiritual de cada hombre. Mar&iacute;a Inmaculada es arquetipo y plenitud de todo amor creatural; su amor l&iacute;mpido e intens&iacute;simo hacia Dios encierra en su perfecci&oacute;n el fr&aacute;gil y contaminado de las otras criaturas. La respuesta de Mar&iacute;a es la de la humanidad entera. <\/p>\n<p class=\"Stile\">Todo esto no oscurece ni disminuye la centralidad absoluta de Jesucristo en el orden de la salvaci&oacute;n, sino que la ilumina y proclama con vigor, porque Mar&iacute;a recibe toda su grandeza de El. Como ense&ntilde;a la historia de la Iglesia, la funci&oacute;n de Mar&iacute;a es la de hacer resplandecer al propio Hijo, de conducir a El y de ayudar a acogerlo. <\/p>\n<p class=\"Stile\">El continuo profundizamiento teol&oacute;gico del misterio de Mar&iacute;a Inmaculada llega a ser para Maximiliano Kolbe fuente y motivo de donaci&oacute;n ilimitada y de dinamismo extraordinario; el sabe verdaderamente incorporar la verdad a la vida, tambi&eacute;n llega al conocimiento de Mar&iacute;a, como todos los santos, no solamente por la reflexi&oacute;n guiada por la fe, sino especialmente por la oraci&oacute;n &laquo;Quien no es capaz de doblar las rodillas y de implorar de Mar&iacute;a, en humilde plegaria, la gracia de conocer lo que ella es realmente no espere aprender otra cosa m&aacute;s sobre ella&raquo; (<i>ib. <\/i>VIII, 474). <\/p>\n<p class=\"Stile\">6. Y ahora, acogiendo esta exhortaci&oacute;n final del heroico hijo de Polonia y aut&eacute;ntico mensajero del culto mariano, nosotros, reunidos en esta espl&eacute;ndida Bas&iacute;lica para la plegaria eucar&iacute;stica en honor de la Inmaculada Concepci&oacute;n, doblaremos nuestras rodillas delante de su imagen y le repetiremos con ardor y piedad filial \u2014que tanto distinguieron a San Maximiliano\u2014 las palabras del &Aacute;ngel: &laquo;Dios te salve, llena de gracia, el Se&ntilde;or est&aacute; contigo&raquo;. Am&eacute;n. <br clear=\"all\" \/> <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1982 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCI&Oacute;N DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MAR&Iacute;A HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a la Mayor Mi&eacute;rcoles 8 de diciembre de 1982 &nbsp; &laquo;Te saludo, llena de gracia, el Se&ntilde;or es contigo&raquo; (Lc 1, 28). 1. 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