{"id":39790,"date":"2016-10-05T23:01:40","date_gmt":"2016-10-06T04:01:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/6-de-noviembre-de-1982-misa-para-las-ordenes-y-congregaciones-religiosas-de-origen-espanol-loyola\/"},"modified":"2016-10-05T23:01:40","modified_gmt":"2016-10-06T04:01:40","slug":"6-de-noviembre-de-1982-misa-para-las-ordenes-y-congregaciones-religiosas-de-origen-espanol-loyola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/6-de-noviembre-de-1982-misa-para-las-ordenes-y-congregaciones-religiosas-de-origen-espanol-loyola\/","title":{"rendered":"6 de noviembre de 1982, Misa para las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas de origen espa\u00f1ol, Loyola"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A ESPA&Ntilde;A<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA PARA LAS &Oacute;RDENES Y LAS CONGREGACIONES&nbsp;RELIGIOSAS <br \/>DE ORIGEN ESPA&Ntilde;OL<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i><b>HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II<\/b><\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Loyola, 6 de noviembre de 1982<\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp; <\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos en el Episcopado,<br \/> queridos hermanos y hermanas:<\/i> <\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Alabado sea Jesucristo! Euskal Herriko kristau maiteok:<br \/> Pakea zuei, eta zoriona!<\/p>\n<p align=\"left\">1. Siento una gran alegr&iacute;a de haber podido venir hasta Loyola, en el coraz&oacute;n de la entra&ntilde;able tierra vasca, para manifestar el amor del Papa por todos y cada uno de los hijos de esta Iglesia de Cristo. Saludo ante todo al Pastor de la di&oacute;cesis y dem&aacute;s obispos presentes. Dentro del conjunto de mi viaje apost&oacute;lico por Espa&ntilde;a, los obispos han querido colocar aqu&iacute; este significativo encuentro con los superiores generales y superiores mayores de las &oacute;rdenes y congregaciones religiosas de origen espa&ntilde;ol.<\/p>\n<p align=\"left\">Era una manera de rendir tambi&eacute;n homenaje a un gran hijo de esta tierra, de proyecci&oacute;n universal por sus anhelos y realizaciones: San Ignacio de Loyola. La figura que m&aacute;s ha hecho conocer este lugar en todo el mundo. La que m&aacute;s gloria le ha tra&iacute;do. Un hijo de la Iglesia que bien puede ser mirado con gozo y leg&iacute;timo orgullo.<\/p>\n<p align=\"left\">En este encuentro-homenaje, al fundador de la mayor orden religiosa eclesial, est&aacute;n asociados los otros fundadores de las dem&aacute;s familias religiosas nacidas en tierras espa&ntilde;olas, y aqu&iacute; representadas por sus respectivos superiores generales. Llegue a todos los miembros de las mismas el cordial saludo del Papa.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Qu&eacute; amplio horizonte se abre ante nosotros, m&aacute;s all&aacute; de estas hermosas montanas verdes con sus creces y santuarios, al pensar en la panor&aacute;mica eclesial que nos ofrecen! No podemos hacer una lista interminable. Pero, &iquest;c&oacute;mo no nombrar a la familia de los hijos e hijas de Santo Domingo, a la carmelitana de Teresa de Jes&uacute;s y Juan de la Cruz, a la franciscana descalza reformada por San Pedro de Alc&aacute;ntara, la trinitaria, mercedaria, hospitalaria, escolapia, claretiana?<\/p>\n<p align=\"left\">Y a ellas hay que a&ntilde;adir las de las Adoratrices del Sant&iacute;simo Sacramento, de Santa Ana, Compa&ntilde;&iacute;a de Santa Teresa, Esclavas del Sagrado Coraz&oacute;n, Hermanitas de los Ancianos, Hijas de Jes&uacute;s, Siervas de Mar&iacute;a, Hijas de Mar&iacute;a Inmaculada y tantas otras congregaciones no menos benem&eacute;ritas. Todas ellas representan una buena parte de los alrededor de noventa y cinco mil miembros del mundo religioso espa&ntilde;ol, a los que se unen los de diversos institutos seculares de ra&iacute;z hispana.<\/p>\n<p align=\"left\">&iexcl;Cu&aacute;ntos hijos e hijas de esta cristiana tierra vasca, noble y generosa, se cuentan entre ellos! &iexcl;Y cu&aacute;nto han aportado al bien de la Iglesia en tantos campos! A ellos env&iacute;o mi afectuoso recuerdo, sobre todo a los que trabajan en pa&iacute;ses de Hispanoam&eacute;rica, unidos a nosotros mediante la televisi&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Un fruto silencioso y de especial ejemplaridad es el admirable hermano G&aacute;rate, que esperamos ver pronto en la gloria de los altares, y cuya tumba est&aacute; aqu&iacute; en Loyola, junto con la de Dolores Sope&ntilde;a.<\/p>\n<p align=\"left\">2. Al hablar de San Ignacio en Loyola, cuna y lugar de su conversi&oacute;n, vienen espont&aacute;neamente a la memoria los ejercicios espirituales, un m&eacute;todo tan probado de eficaz acercamiento a Dios, y la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, extendida por todo el mundo, y que tantos frutos ha cosechado y sigue haci&eacute;ndolo, en la causa del Evangelio.<\/p>\n<p align=\"left\">El supo obedecer cuando, recuper&aacute;ndose de sus heridas, la voz de Dios golpe&oacute; con fuerza en su coraz&oacute;n. Fue sensible a las inspiraciones del Esp&iacute;ritu Santo, y por ello comprendi&oacute; qu&eacute; soluciones requer&iacute;an los males de su tiempo. Fue obediente en todo instante a la Sede de Pedro, en cuyas manos quiso dejar un instrumento apto para la evangelizaci&oacute;n. Hasta tal punto que esta obediencia la dej&oacute; como uno de los rasgos caracter&iacute;sticos del carisma de su Compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Acabamos de escuchar en San Pablo: \u201cSed imitadores m&iacute;os, como yo lo soy de Cristo . . .; como procuro yo agradar a todos en todo, no buscando mi conveniencia, sino la de todos para que se salven\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Estas palabras del Ap&oacute;stol podemos ponerlas en boca de San Ignacio hoy tambi&eacute;n, a distancia de siglos. En efecto, el carisma de los fundadores debe permanecer en las comunidades a las que han dado origen. Debe constituir en todo tiempo el principio de vida de cada familia religiosa. Por ello, justamente ha indicado el &uacute;ltimo Concilio: \u201cRecon&oacute;zcanse y mant&eacute;nganse fielmente el esp&iacute;ritu y prop&oacute;sitos propios de los fundadores, as&iacute; como las sanas tradiciones, todo lo cual constituye el patrimonio de cada instituto\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Desde esa fidelidad a la propia vocaci&oacute;n peculiar dentro de la Iglesia, vivida en el esp&iacute;ritu de adaptaci&oacute;n al momento presente seg&uacute;n las pautas que establece el mismo Concilio, cada instituto podr&aacute; desplegar las m&uacute;ltiples actividades que son m&aacute;s congeniales a sus miembros. Y podr&aacute; ofrecer a la Iglesia su riqueza espec&iacute;fica, arm&oacute;nicamente conjuntada en el amor de Cristo, para un servicio m&aacute;s eficaz al mundo de hoy.<\/p>\n<p align=\"left\">3. Loyola es una llamada a la fidelidad. No s&oacute;lo para la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, sino indirectamente tambi&eacute;n para los otros institutos. Me encuentro aqu&iacute; con los superiores mayores que hoy gobiernan tantas &oacute;rdenes y congregaciones religiosas. Y quiero exhortaros a ejercer con generosa entrega vuestras funciones de servicio evang&eacute;lico de comuni&oacute;n, de animaci&oacute;n espiritual y apost&oacute;lica, de discernimiento en la fidelidad y de coordinaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">S&eacute; que no es f&aacute;cil en nuestros d&iacute;as cumplir vuestra misi&oacute;n como superiores. Por eso os aliento a no abdicar de vuestro deber y del ejercicio de la autoridad; a ejercerla con profundo sentido de la responsabilidad que os incumbe ante Dios y ante vuestros hermanos. Con toda comprensi&oacute;n y fraternidad, no renunci&eacute;is a practicar, cuando fuere necesario, la paciente correcci&oacute;n; para que la vida de vuestros hermanos cumpla con la finalidad de la consagraci&oacute;n religiosa.<\/p>\n<p align=\"left\">Esas dificultades irrenunciables de vuestra misi&oacute;n son parte de la propia entrega vocacional. Cristo, a quien un d&iacute;a elegisteis como la mejor parte, sigue haciendo resonar en vuestros o&iacute;dos las palabras del Evangelio que hemos escuchado antes: \u201cSi alguno quiere venir en pos de m&iacute;, ni&eacute;guese a s&iacute; mismo, tome cada d&iacute;a su cruz y s&iacute;game\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Estas palabras se refieren a cada cristiano. Y de manera particular a quien sigue la vocaci&oacute;n religiosa. De ella habla Cristo en particular cuando dice: \u201cQuien quiere salvar su vida, la perder&aacute;; pero quien perdiere su vida por amor de m&iacute;, la salvar&aacute;\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">No podemos olvidar que la vocaci&oacute;n religiosa proviene, en su ra&iacute;z m&aacute;s profunda, de la jerarqu&iacute;a evang&eacute;lica de las prioridades: \u201c&iquest;Qu&eacute; aprovecha al hombre ganar todo el mundo si &eacute;l se pierde y se condena?\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Ni podemos tampoco perder de vista que la vida religiosa es tambi&eacute;n una vocaci&oacute;n a un testimonio particular. Precisamente en referencia a ese testimonio hemos de entender las palabras de Cristo: \u201cQuien se avergonzare de m&iacute; y de mis palabras, de &eacute;l se avergonzar&aacute; el Hijo del hombre\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos y hermanas: Cristo quiere confesar delante del Padre a cada uno de vosotros. Tratad de merecerlo, dando \u201cdelante de los hombres\u201d un testimonio digno de vuestra vocaci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">4. Ese testimonio vuestro ha de ser personal y tambi&eacute;n como institutos: capaz de ofrecer modelos v&aacute;lidos de vida a la comunidad fiel que os contempla.<\/p>\n<p align=\"left\">Esta necesita la fidelidad de vuestros institutos para calcar en ella su propia fidelidad. Necesita vuestra mirada de universalidad eclesial, para mantenerse abierta, resistiendo a la tentaci&oacute;n de repliegues sobre s&iacute; misma que empobrecen. Necesita vuestra amplia fraternidad y capacidad de acogida, para aprender a ser fraterna y acogedora con todos. Necesita vuestro modelo de amor, hacia dentro y fuera del instituto, para vencer barreras de incomprensi&oacute;n o de odios. Necesita vuestro ejemplo y palabra de paz, para superar tensiones y violencias. Necesita vuestro modelo de entrega a los valores del Reino de Dios, para evitar los peligros del materialismo pr&aacute;ctico y te&oacute;rico que la acechan.<\/p>\n<p align=\"left\">Una eficaz muestra de esa apertura y disponibilidad podr&eacute;is darla con vuestra inserci&oacute;n en las comunidades de las Iglesias locales. Cuidando bien que vuestra exenci&oacute;n religiosa no sea nunca una excusa para desentenderos de los planes pastorales diocesanos y nacionales. No olvid&eacute;is que vuestra aportaci&oacute;n en este campo puede ser decisiva para la revitalizaci&oacute;n de las di&oacute;cesis y comunidades cristianas.<\/p>\n<p align=\"left\">Lo ser&aacute; si esta comunidad cristiana del pa&iacute;s vasco, de Espa&ntilde;a y fuera de ella, puede encontrar en vosotros una respuesta de vida. Si a la pregunta de Cristo: \u201cY vosotros, &iquest;qui&eacute;n dec&iacute;s que soy yo?\u201d, pod&eacute;is contestar como un eco de los Ap&oacute;stoles: Somos la prolongaci&oacute;n en el mundo actual de tu presencia, del Ungido de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">5. Esa doble vertiente de imitaci&oacute;n de Cristo y de ejemplaridad en el mundo de hoy, han de ser las coordenadas de vuestros institutos religiosos. Para lograrlo, han de inculcar en sus miembros actitudes bien definidas.<\/p>\n<p align=\"left\">En efecto, el mundo religioso vive inmerso en sociedades y ambientes, cuyos valores humanos y religiosos debe apreciar y promover. Porque el hombre y su dignidad son el camino de la Iglesia, y porque el Evangelio ha de penetrar en cada pueblo y cultura. Pero sin confusi&oacute;n de planos o valores. Los consagrados &#8211; como nos amaestra la liturgia de hoy &#8211; saben que su actividad no se centra en la realidad temporal. Ni en lo que es campo de los seglares y que deben dejar a &eacute;stos.<\/p>\n<p align=\"left\">Han de sentirse, ante todo, al servicio de Dios y su causa: \u201cYo bendecir&eacute; a Yahv&eacute; en todo tiempo; su alabanza estar&aacute; siempre en mi boca\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Los caminos del mundo religioso no siguen los c&aacute;lculos de los hombres. No usan como par&aacute;metro el culto al poder, a la riqueza, al placer. Saben, por el contrario, que su fuerza es la gracia de la aceptaci&oacute;n divina de la propia entrega: \u201cClam&oacute; este pobre y Yahv&eacute; escuch&oacute;\u201d. Esa misma pobreza se hace as&iacute; apertura a lo divino, libertad de esp&iacute;ritu, disponibilidad sin fronteras.<\/p>\n<p align=\"left\">Signos indicadores en los caminos del mundo, los religiosos marcan la direcci&oacute;n hacia Dios. Por eso hacen necesidad imperiosa la oraci&oacute;n implorante: \u201cClamaron (los justos) y Yahv&eacute; los oy&oacute;\u201d. En un mundo en el que peligra la aspiraci&oacute;n a la trascendencia, hacen falta quienes se detienen a orar; quienes acogen a los orantes; quienes dan un complemento de esp&iacute;ritu a ese mundo; quienes se ponen cada d&iacute;a a la hora de Dios.<\/p>\n<p align=\"left\">Por encima de todo, el mundo religioso ha de mantener la aspiraci&oacute;n perseverante a la perfecci&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\">Con una renovada conversi&oacute;n de cada d&iacute;a, para confirmarse en su prop&oacute;sito. &iexcl;Qu&eacute; capacidad elevadora y humanizante la de las palabras &#8211; aut&eacute;ntico programa &#8211; del Salmo responsorial: \u201cAl&eacute;jate del mal y haz el bien, busca y persigue la paz\u201d! Programa para cada cristiano; mucho m&aacute;s para quien hace profesi&oacute;n de entrega al bien, al Dios del amor, de la paz, de la concordia.<\/p>\n<p align=\"left\">Vosotros, queridos superiores y superioras, queridos religiosos y religiosas todos, est&aacute;is llamados a vivir esta realidad espl&eacute;ndida. Es la gran lecci&oacute;n a aprender en I&ntilde;igo de Loyola. Para sus hijos, para cada instituto, para cada religioso y religiosa.<\/p>\n<p align=\"left\">La de la fidelidad absoluta a Dios, a un ideal sin fronteras, al hombre sin distinci&oacute;n. Sin renegar; m&aacute;s a&uacute;n, amando entra&ntilde;ablemente la propia tierra y sus valores genuinos, con pleno respeto a los ajenos.<\/p>\n<p align=\"left\">6. No puedo concluir esta homil&iacute;a sin dirigir una palabra particular a los hijos de la Iglesia en el Pa&iacute;s Vasco, a los que tambi&eacute;n hablo desde los otros encuentros con el pueblo fiel de Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p align=\"left\">Sois un pueblo rico en valores cristianos, humanos y culturales: vuestra lengua milenaria, las tradiciones e instituciones, el tes&oacute;n y car&aacute;cter sobrio de vuestras gentes, los sentimientos nobles y dulces plasmados en bell&iacute;simas canciones, la dimensi&oacute;n humana y cristiana de la familia, el ejemplar dinamismo de tantos misioneros, la fe profunda de estas gentes.<\/p>\n<p align=\"left\">S&eacute; que viv&iacute;s momentos dif&iacute;ciles en lo social y en lo religioso. Conozco el esfuerzo de vuestras Iglesias locales, de los obispos, sacerdotes, almas de especial consagraci&oacute;n y seglares, por dar una orientaci&oacute;n cristiana a vuestra vida, desde la evangelizaci&oacute;n y catequesis. Os aliento de coraz&oacute;n en ese esfuerzo, y en el que realiz&aacute;is en favor de la reconciliaci&oacute;n de los esp&iacute;ritus. Es una dimensi&oacute;n esencial del vivir cristiano, del primer mandato de Cristo que es el amor. Un amor que une, que hermana, y que por tanto no admite barreras o distinciones. Porque la Iglesia, como &uacute;nico Pueblo de Dios, es y debe ser siempre signo y sacramento de reconciliaci&oacute;n en Cristo. En El \u201cno hay ya jud&iacute;o o griego, no hay var&oacute;n o hembra, porque todos sois uno en Cristo Jes&uacute;s\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">No puedo menos de pensar especialmente en vuestros j&oacute;venes. Tantos han vivido ideales grandes y han realizado obras admirables; en el pasado y en el presente. Son la gran mayor&iacute;a. Quiero alabarlos y rendirles este homenaje ante posibles generalizaciones o acusaciones injustas. Pero hay tambi&eacute;n, desgraciadamente, quienes se dejan tentar por ideolog&iacute;as materialistas y de violencia.<\/p>\n<p align=\"left\">Querr&iacute;a decirles con afecto y firmeza &#8211; y mi voz es la de quien ha sufrido personalmente la violencia &#8211; que reflexionen en su camino. Que no dejen instrumentalizar su eventual generosidad y altruismo. La violencia no es un medio de construcci&oacute;n. Ofende a Dios, a quien la sufre, y a quien la practica.<\/p>\n<p align=\"left\">Una vez m&aacute;s repito que el cristianismo comprende y reconoce la noble y justa lucha por la justicia a todos los niveles, pero proh&iacute;be buscar soluciones por caminos de odio y de muerte.<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos cristianos todos del pa&iacute;s vasco: Deseo aseguraros que ten&eacute;is un puesto en mis oraciones y afecto. Que hago m&iacute;as vuestras alegr&iacute;as y penas. Mirad adelante, no quer&aacute;is nada sin Dios, y mantened la esperanza.<\/p>\n<p align=\"left\">Desear&iacute;a quedara en vuestras ciudades, en vuestros hermanos valles y monta&ntilde;as, el eco afectuoso y amigable de mi voz que os repitiera: &iexcl;<span lang=\"eu\">Guztioi nere agurrik beroena! &iexcl;Pakea zuei!<\/span> S&iacute;, &iexcl;mi m&aacute;s cordial saludo a todos vosotros. &iexcl;Paz a vosotros!<\/p>\n<p align=\"left\">Que la Virgen Mar&iacute;a, en sus tantas advocaciones de esta tierra os acompa&ntilde;e a todos siempre. As&iacute; sea.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\" face=\"Times New Roman\">&copy; Copyright 1982 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A ESPA&Ntilde;A MISA PARA LAS &Oacute;RDENES Y LAS CONGREGACIONES&nbsp;RELIGIOSAS DE ORIGEN ESPA&Ntilde;OL HOMIL&Iacute;A DE JUAN PABLO II Loyola, 6 de noviembre de 1982 &nbsp; Queridos hermanos en el Episcopado, queridos hermanos y hermanas: &iexcl;Alabado sea Jesucristo! Euskal Herriko kristau maiteok: Pakea zuei, eta zoriona! 1. 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