{"id":39808,"date":"2016-10-05T23:02:24","date_gmt":"2016-10-06T04:02:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-abril-de-1982-misa-en-la-cena-del-senor\/"},"modified":"2016-10-05T23:02:24","modified_gmt":"2016-10-06T04:02:24","slug":"8-de-abril-de-1982-misa-en-la-cena-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-abril-de-1982-misa-en-la-cena-del-senor\/","title":{"rendered":"8 de abril de 1982, Misa en la Cena del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">SANTA MISA &quot;IN CENA DOMINI&quot;<\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"4\"><i><b>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/b><\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n&nbsp;<br \/>Jueves Santo 8 de abril de 1982<\/i><\/font> &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. &laquo;El Padre hab&iacute;a puesto todo en sus manos&raquo; (<i>Jn<\/i> 13, 3). <\/p>\n<p>Antes de la Cena pascual Cristo tiene conciencia clara de que el Padre le ha puesto todo en las manos. Es libre con toda la plenitud de la libertad que goza el Hijo del hombre, el Verbo encarnado. <i>Es libre<\/i> con una libertad tal que no es propia de ning&uacute;n otro hombre. <\/p>\n<p>La &uacute;ltima Cena: todo lo que en ella se cumplir&aacute; tiene su origen <i>en la perfecta libertad del Hijo respecto del Padre.<\/i> <\/p>\n<p>Dentro de poco llevar&aacute; esta libertad suya a Getseman&iacute; y dir&aacute;: &laquo;Padre, si quieres, aparta de m&iacute; este c&aacute;liz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya&raquo; (<i>Lc<\/i> 22, 42).<\/p>\n<p>Entonces aceptar&aacute; el sufrimiento que caer&aacute; sobre El y que es al mismo tiempo objeto de una opci&oacute;n; un sufrimiento de dimensiones inconcebibles para nosotros. <\/p>\n<p>Pero durante la &uacute;ltima Cena la opci&oacute;n estaba ya hecha. Cristo act&uacute;a con plena conciencia de la opci&oacute;n ya realizada. S&oacute;lo tal conciencia explica el hecho de que El, &laquo;tomando el pan, dio gracias, lo parti&oacute; y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros&raquo; (<i>Lc<\/i> 22, 19). Y despu&eacute;s de cenar tom&oacute; el c&aacute;liz diciendo: &laquo;Este c&aacute;liz es la nueva alianza sellada con mi sangre&raquo;, como refiere San Pablo <i>(1 Cor<\/i> 11,25), mientras los Evangelistas puntualizan: &laquo;en mi sangre que es derramada por vosotros&raquo; (<i>Lc<\/i> 22, 20), o &laquo;mi sangre del Nuevo Testamento que ser&aacute; derramada por muchos&raquo; (<i>Mt<\/i> 26, 28; <i>Mc<\/i> 14, 24). <\/p>\n<p>Al pronunciar estas palabras en el Cen&aacute;culo, Cristo ya ha hecho la opci&oacute;n. <\/p>\n<p>La ha hecho hace tiempo. Ahora la realiza de nuevo. Y en Getseman&iacute; la cumplir&aacute; una vez m&aacute;s al aceptar en el dolor toda la inmensidad del sufrimiento vinculado a esta opci&oacute;n. <\/p>\n<p>&laquo;El Padre hab&iacute;a puesto todo en sus manos&raquo;. <\/p>\n<p>Todo, el designio completo de la salvaci&oacute;n, el Padre lo ha entre- gado a su libertad perfecta. <\/p>\n<p><i>Y a su amor perfecto.<\/i> <\/p>\n<p>2. Mediante la opci&oacute;n de Cristo, mediante su libertad perfecta y su amor perfecto, en la cena pascual <i>la figura del cordero pascual<\/i> lleg&oacute; al culmen de su significado. <\/p>\n<p>De su instituci&oacute;n habla la lectura de hoy del Exodo: &laquo;Lo comer&eacute;is as&iacute;: la cintura ce&ntilde;ida, las sandalias en los pies, un bast&oacute;n en la mano; y os lo comer&eacute;is a toda prisa, porque <i>es la Pascua<\/i> del Se&ntilde;or&raquo;. &laquo;Ser&aacute; un animal sin defecto &#8230; lo guardar&eacute;is hasta el d&iacute;a catorce del mes y toda !a asamblea de Israel lo matar&aacute; al atardecer. Tomar&eacute;is la sangre y rociar&eacute;is las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hay&aacute;is comido &#8230; &raquo;, &laquo;Yo pasar&eacute; esta noche por la tierra de Egipto &#8230; Cuando yo vea la sangre pasar&eacute; de largo ante vosotros, y no habr&aacute; entre vosotros plaga exterminadora cuando yo hiera al pa&iacute;s de Egipto&raquo; (<i>Ex<\/i> 12,11.5-7.12-13). <\/p>\n<p><i>Esta es la Pascua de la Antigua Alianza.<\/i> <\/p>\n<p>El recuerdo del <i>Paso<\/i> por Egipto de la mano purificadora del Se&ntilde;or. <\/p>\n<p>El recuerdo de la <i>salvaci&oacute;n<\/i> mediante la sangre del cordero inocente. <\/p>\n<p>El recuerdo de la liberaci&oacute;n de la esclavitud. <\/p>\n<p>El d&iacute;a catorce de Nis&aacute;n de cada a&ntilde;o, celebra todav&iacute;a Israel la Pascua. Por su parte Cristo celebra con los Ap&oacute;stoles la &uacute;ltima Cena. <\/p>\n<p>Meditan sobre la <i>liberaci&oacute;n<\/i> de la esclavitud <i>mediante la sangre del cordero inocente<\/i>. <\/p>\n<p>Y Cristo dice sobre el pan: Tomad y comed; &eacute;ste es mi cuerpo, <i>que ha sido entregado por vosotros<\/i>. Despu&eacute;s dice sobre el vino: Tomad y bebed, &eacute;ste es el c&aacute;liz de mi sangre <i>que ser&aacute; derramada por vosotros<\/i>. Por vosotros y por todos (cfr. <i>Mt<\/i> 26, 26-28; <i>Lc<\/i> 22, 19-20) . <\/p>\n<p>En el marco de estas palabras aparece ya el <i>cumplimiento de la figura del cordero<\/i> de la Antigua Alianza. <\/p>\n<p>Y de pronto, en la historia de la humanidad, en la historia de la salvaci&oacute;n, entra el Cordero de la Nueva Alianza, el Cordero m&aacute;s inocente, el <i>Cordero de Dios<\/i>. <\/p>\n<p>Entra mediante su Cuerpo y Sangre; mediante el Cuerpo que ser&aacute; entregado, mediante la Sangre que ser&aacute; derramada. Entra a trav&eacute;s de la muerte que libera de la esclavitud de la muerte del pecado. <i>Entra a trav&eacute;s de la muerte que da la vida<\/i>. <\/p>\n<p>El sacramento de la &uacute;ltima Cena es el signo visible de esta vida. Es alimento de vida eterna. <\/p>\n<p>3. Sucedi&oacute; &laquo;antes de la fiesta de Pascua&raquo;. Aquella fue la <i>hora de Cristo<\/i>, la hora &laquo;de pasar de este mundo al Padre&raquo;. <\/p>\n<p>En aquella hora, &laquo;habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los am&oacute; hasta el extremo&raquo; (<i>Jn<\/i> 13,1). &laquo;Los suyos que estaban en el mundo&raquo;, &iquest;acaso solamente los que estaban con El en la hora de la &uacute;ltima Cena? No s&oacute;lo ellos. Am&oacute; a todos &laquo;los suyos&raquo;, a todos los que iba a redimir. A todos desde el principio del mundo hasta el fin. A todos <i>y en todos los sitios<\/i>. <\/p>\n<p>Y entonces les lav&oacute; los pies; a los que estaban en el Cen&aacute;culo A Pedro, el primero. <\/p>\n<p>Entonces, en el momento de su primera Eucarist&iacute;a, les dese&oacute; pureza, una pureza mayor de cuanto ellos mismos hab&iacute;an pensado; de cuanto hab&iacute;a pensado Pedro.<\/p>\n<p>Y desea esta pureza a todos. <\/p>\n<p>El amor le obliga a desear pureza a todos y en todos los sitios.<\/p>\n<p>&laquo;Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo&raquo; (<i>Jn<\/i> 13, 8). <\/p>\n<p>En la Eucarist&iacute;a Cristo desea compartir su vida conmigo, <i>desea la comuni&oacute;n.<\/i><\/p>\n<p><i>En la perspectiva de esta comuni&oacute;n con el hombre, desea la pureza<\/i> de su alma.<\/p>\n<p>Esta es, pues, la hora de la &uacute;ltima Cena. La hora de Cristo. <i>La hora<\/i> del grande e ilimitado deseo de su coraz&oacute;n; El desea la comuni&oacute;n con el hombre y desea la pureza del alma humana. <\/p>\n<p>&iquest;Acaso podemos rehuir este deseo?<\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1982 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA &quot;IN CENA DOMINI&quot; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n&nbsp;Jueves Santo 8 de abril de 1982 &nbsp; &nbsp; 1. &laquo;El Padre hab&iacute;a puesto todo en sus manos&raquo; (Jn 13, 3). 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