{"id":39813,"date":"2016-10-05T23:04:06","date_gmt":"2016-10-06T04:04:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-octubre-de-1983-visita-al-colegio-espanol-de-san-jose\/"},"modified":"2016-10-05T23:04:06","modified_gmt":"2016-10-06T04:04:06","slug":"29-de-octubre-de-1983-visita-al-colegio-espanol-de-san-jose","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/29-de-octubre-de-1983-visita-al-colegio-espanol-de-san-jose\/","title":{"rendered":"29 de octubre de 1983, Visita al Colegio espa\u00f1ol de San Jos\u00e9"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><font color=\"#663300\">VISITA AL COLEGIO ESPA<font face=\"Times New Roman\">&Ntilde;OL <\/font>DE SAN JOS<font face=\"Times New Roman\">&Eacute;<\/font><\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><b><i> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><i> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">S&aacute;bado<\/font><font color=\"#663300\"> 29 de octubre de 1983<\/font><\/i><\/span><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p><span lang=\"es\"><i>Queridos hermanos obispos y sacerdotes: <\/i><\/span> <\/p>\n<p><span lang=\"es\">1. Al entrar en este colegio, hogar romano de la Iglesia que est&aacute; en Espa&ntilde;a, ha venido espont&aacute;neo a mi mente el recuerdo grat&iacute;simo de mi peregrinaci&oacute;n pastoral por las rutas de Santa Mar&iacute;a y de Santiago; de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz: el viaje apost&oacute;lico que realic&eacute; a vuestra querida patria hace ahora precisamente un a&ntilde;o, \u201csembrando a manos llenas la palabra del Evangelio, la fe y la esperanza\u201d (IOANNIS PAULI PP. II, <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/1982\/documents\/hf_jp-ii_hom_19821109_santiago-compostela.html\"> <i>Homilia in a&euml;ronavium portu civitatis Santiago de Compostela habita<\/i>, 1, 9 novembre 1982<\/a>: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, V\/3 [1982] 1246). .&nbsp; <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">Os saludo cordialmente, en la paz de Cristo Redentor, y en vosotros saludo a todos los obispos y presb&iacute;teros, as&iacute; como a todos los hijos fieles, de la querid&iacute;sima Espa&ntilde;a. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">2. El venerable sacerdote de la di&oacute;cesis de Tortosa Manuel Domingo y Sol, avezado en su interior al coloquio divino, con amor de hijo, tuvo la inspiraci&oacute;n de fundar este colegio, hace 90 a&ntilde;os, aqu&iacute; en Roma, junto a la Sede de San Pedro. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">Mi predecesor Le&oacute;n XIII alent&oacute; y apoy&oacute; tan plausible iniciativa, \u201cpara la renovaci&oacute;n \u2013dec&iacute;a\u2013 cient&iacute;fica y aun disciplinar del clero espa&ntilde;ol\u201d, hasta el punto de afirmar que &eacute;l mismo se consideraba fundador del Colegio. Le proporcion&oacute; una sede adecuada en el antiguo Palazzo Altemps, por donde, a lo largo de m&aacute;s de 70 a&ntilde;os, pasaron hornadas enteras de j&oacute;venes espa&ntilde;oles que, en esta Ciudad Eterna, recibieron su formaci&oacute;n sacerdotal o completaron los estudios. Muchos de ellos fueron ordenados presb&iacute;teros en la preciosa capilla del citado palacio, bajo la mirada de la Virgen de la Clemencia \u2013Mater Clementissima, Patrona del Colegio\u2013 y junto a la tumba de San Aniceto, Papa y m&aacute;rtir. Otros se ordenaron en la bas&iacute;lica de San Pedro o en la de San Juan de Letr&aacute;n o tal vez en otros templos de la Urbe. Algunos vinieron a Roma siendo ya sacerdotes. No pocos han llegado despu&eacute;s al Episcopado. Varios dieron testimonio de su fe y de su sacerdocio con la propia vida. Todos, en las Iglesias locales esparcidas por la geograf&iacute;a de Espa&ntilde;a, de Am&eacute;rica Latina y de otras naciones del mundo, han sido heraldos del Evangelio, trabajando en los diversos campos del apostolado e influyendo de forma decisiva en la vida religiosa y eclesial de nuestro siglo. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">3. Desde hace 22 a&ntilde;os el Colegio Espa&ntilde;ol cuenta con esta nueva y moderna sede. P&iacute;o XII bendijo la primera piedra del edificio y Pablo VI lo inaugur&oacute; oficialmente el 13 de noviembre de 1965, durante la IV sesi&oacute;n del Concilio. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">Empez&oacute; as&iacute; una nueva etapa de la espl&eacute;ndida historia de este centro, una etapa llamada a ser no menos fecunda que la anterior en el campo de la formaci&oacute;n sacerdotal, seg&uacute;n las <i>orientaciones del Vaticano II y las exigencias de nuestro tiempo<\/i>, pero sin separarse nunca de la finalidad propia de la instituci&oacute;n y de la l&iacute;nea trazada por su fundador y por mis predecesores en sus documentos y alocuciones dedicadas al Colegio. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">4. Ya en las cercan&iacute;as del I centenario de la fundaci&oacute;n de este centro de formaci&oacute;n para seminaristas y sacerdotes, en v&iacute;speras del V centenario del comienzo de la evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica, iniciada y llevada a cabo en gran parte por misioneros espa&ntilde;oles, y en la perspectiva del III milenio del cristianismo, hay que pensar en la acci&oacute;n pastoral que vosotros, j&oacute;venes sacerdotes, est&aacute;is llamados a proyectar con renovado entusiasmo y plena generosidad sobre los nuevos tiempos que se avecinan. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">Hay que mirar <i>con esperanza<\/i> y hay que preparar <i>con clarividencia y apertura<\/i> el futuro de la Iglesia; pero manteni&eacute;ndose en continuidad con el pasado para no perder su rica y aleccionadora herencia. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">La labor realizada en su ya casi un siglo de existencia por el Colegio Espa&ntilde;ol es una magn&iacute;fica y consoladora realidad, que merece el reconocimiento y la gratitud de la Santa Sede y de todo el Pueblo de Dios. Y este reconocimiento va en primer lugar a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, fundada tambi&eacute;n por el mismo Don Manuel Domingo y Sol, la cual tiene confiada por la Santa Sede la direcci&oacute;n de este cen&aacute;culo sacerdotal, bajo la supervisi&oacute;n de la Sagrada Congregaci&oacute;n para la Educaci&oacute;n Cat&oacute;lica y de los Patronos del Colegio, el Primado de Espa&ntilde;a, Emmo. Se&ntilde;or Cardenal Marcelo Gonz&aacute;lez Mart&iacute;n, arzobispo de Toledo, y el Excmo. Monse&ntilde;or Carlos Amigo Vallejo, arzobispo de Sevilla, ambos aqu&iacute; presentes, que en esta responsabilidad y delicada funci&oacute;n de ayudar y orientar la vida del Colegio representan a todo el Episcopado Espa&ntilde;ol. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">5. He hablado de \u201ccen&aacute;culo\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">En el cen&aacute;culo pronunci&oacute; Jes&uacute;s su oraci&oacute;n sacerdotal, que acabamos de escuchar en la lectura evang&eacute;lica. Cen&aacute;culo es la mejor definici&oacute;n que se puede dar a un centro eclesi&aacute;stico como &eacute;ste donde sus moradores, vosotros, por ser sacerdotes \u2013comensales en la cena del Se&ntilde;or\u2013 est&aacute;is llamados a hacer propia la misma experiencia de Cristo que se inmola al Padre, como v&iacute;ctima de reconciliaci&oacute;n y de uni&oacute;n entre los hombres, para que todos \u201csean santificados en la verdad\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">En este A&ntilde;o Santo de la Redenci&oacute;n yo quiero lanzar, tambi&eacute;n aqu&iacute;, mi grito evang&eacute;lico, dirigido a este cen&aacute;culo, a todos los sacerdotes y seminaristas que en &eacute;l mor&aacute;is: \u201cAbrid las puertas a Cristo Redentor\u201d: <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">\u2013 <i>Abrid las puertas a su Persona<\/i>, en la cual, por su obediencia hasta la muerte, tenemos de nuevo acceso al Padre. La apertura al Redentor exige compenetraci&oacute;n, asimilaci&oacute;n a &eacute;l, en uni&oacute;n &iacute;ntima de sentimientos, de mentes y voluntades. As&iacute; lo pide el mismo Cristo en la oraci&oacute;n por sus elegidos: \u201cPara que sean uno como nosotros\u201d. No rehuy&aacute;is pues, al contrario, intensificad el trato personal con Cristo, mediante la plegaria individual y la oraci&oacute;n comunitaria, y sobre todo durante la Santa Misa cotidiana, \u201cpara que \u2013como rezamos en la plegaria eucar&iacute;stica\u2013 fortalecidos con el Cuerpo y Sangre de tu Hijo y llenos del Esp&iacute;ritu Santo, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo esp&iacute;ritu\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">\u2013 <i>a la Palabra del Se&ntilde;or<\/i>, que ha de penetrar en vuestras almas a trav&eacute;s de la meditaci&oacute;n, del estudio, de las lecturas, creando en vosotros una mentalidad en perfecta sinton&iacute;a con la doctrina evang&eacute;lica y con el magisterio de la Iglesia, Madre y Maestra. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">\u2013 <i>a la Cruz<\/i>, que es la fuente de la redenci&oacute;n y de la vida, el preludio de la resurrecci&oacute;n y la base de toda aut&eacute;ntica renovaci&oacute;n: os prepar&aacute;is \u2013como dice San Pablo\u2013 a predicar a Cristo Crucificado (cfr. <i>1 Cor<\/i> 1, 23);&nbsp; para ello hay que renunciar a los propios criterios, a los criterios del mundo, abrazando con decisi&oacute;n y amor los criterios del Evangelio, aunque a veces comporten sufrimiento, sacrificio y abnegaci&oacute;n. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">\u2013 abrid, finalmente, las puertas de vuestro coraz&oacute;n <i>a la Iglesia de Jes&uacute;s<\/i>, a sus ense&ntilde;anzas, a sus orientaciones pastorales y a sus normas disciplinares: los sacerdotes formados en Roma, junto a la Sede de Pedro, tienen un motivo especial de amor y fidelidad a la Iglesia, en orden a dar testimonio de su vitalidad santificadora y de su presencia visible en el mundo, sin disimular la propia identidad en todo aquello que puede ayudar a hacer transparente ante los hombres el Evangelio y la Persona de Jes&uacute;s. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">6. Queridos hermanos obispos, superiores y alumnos del Colegio: Soy feliz de encontrarme esta tarde aqu&iacute; para orar juntos y vivir una hora de gozosa hermandad, con vosotros y tambi&eacute;n con las religiosas y los seglares que trabajan en esta casa a quienes saludo con afecto y deseo expresar gratitud en nombre de todos por su generoso servicio a esta Casa sacerdotal. <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\">A todos imparto cordialmente mi bendici&oacute;n apost&oacute;lica. <\/span> <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\" face=\"Times New Roman\">&copy; Copyright 1983 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA AL COLEGIO ESPA&Ntilde;OL DE SAN JOS&Eacute; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II S&aacute;bado 29 de octubre de 1983 &nbsp; Queridos hermanos obispos y sacerdotes: 1. 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