{"id":39823,"date":"2016-10-05T23:04:46","date_gmt":"2016-10-06T04:04:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/5-de-marzo-de-1983-celebracion-de-la-eucaristia-con-las-familias-cristianas-de-panama\/"},"modified":"2016-10-05T23:04:46","modified_gmt":"2016-10-06T04:04:46","slug":"5-de-marzo-de-1983-celebracion-de-la-eucaristia-con-las-familias-cristianas-de-panama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/5-de-marzo-de-1983-celebracion-de-la-eucaristia-con-las-familias-cristianas-de-panama\/","title":{"rendered":"5 de marzo de 1983, Celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda con las familias cristianas de Panam\u00e1"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST<font face=\"Times New Roman\">&Oacute;LICO <\/font><\/font><\/span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">A CENTRO AM&Eacute;RICA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><b> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">ENCUENTRO CON LAS FAMILIAS CRISTIANAS DE PANAM&Aacute;<\/font><\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><b><i> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/i><\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><i><font color=\"#663300\"> <font face=\"Times New Roman\">Panam&aacute;<\/font>, 5 de marzo de 1983<\/font><\/i><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\"><i>Queridos hermanos en el Episcopado, <br \/> queridos hermanos y hermanas: <\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">1. &iexcl;Gracia y paz a vosotros! <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Con estas palabras de San Pablo, saludo en el amor de Cristo al Pastor de la Iglesia local que hoy me acoge, a los dem&aacute;s obispos hermanos y a todo el Pueblo de Dios reunido en este lugar o aqu&iacute; presente en esp&iacute;ritu. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">La celebraci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a congrega hoy a tantas familias cristianas de Panam&aacute;, que representan tambi&eacute;n a las de los otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Central, Belice y Hait&iacute;. A ellas vengo, en esta peregrinaci&oacute;n apost&oacute;lica, para proclamar la Buena Noticia del proyecto de Dios sobre la familia que tanto importa a la Iglesia y a la sociedad. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Cada Eucarist&iacute;a renueva esa alianza de amor de Cristo con su Iglesia, que San Pablo indica como modelo del amor conyugal de los cristianos (cf. <i>Ef<\/i> 5, 25. 29. 32).&nbsp; En esta Misa, que quiz&aacute; os traiga a la memoria el d&iacute;a de vuestro matrimonio, quisiera que renovarais vuestra promesa de fidelidad mutua en la gracia del matrimonio cristiano. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">2. La alianza matrimonial es un misterio de profunda trascendencia; es un proyecto originario del Creador, confiado a la fr&aacute;gil libertad humana. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">La lectura del libro del G&eacute;nesis nos ha llevado idealmente hasta la fuente del <i>misterio de la vida y del amor conyugal<\/i>: \u201cHagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra . . . Cre&oacute; Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le cre&oacute;, macho y hembra los cre&oacute;\u201d (<i>Gen<\/i> 1, 26-27).&nbsp; <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Dios crea al hombre y a la mujer como imagen suya, e inscribe en ellos el misterio del amor fecundo que tiene en el mismo Dios su origen. La diferencia sexual permite la complementariedad y comuni&oacute;n fecunda de las personas: \u201cSed fecundos y multiplicaos; henchid la tierra y sometida\u201d (<i>Gen<\/i> 1, 28).&nbsp; <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Dios se ha fiado del hombre; le ha confiado las fuentes de la vida; ha llamado al hombre y a la mujer a colaborar en su obra creadora. Ha grabado para siempre en la conciencia humana su deseo de fecundidad en el marco de una uni&oacute;n exclusiva y estable; \u201cPor eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne\u201d (<i>Gen<\/i> 2, 24).&nbsp; <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">3. Las palabras del Se&ntilde;or que hemos le&iacute;do en el Evangelio, confirman la <i> bendici&oacute;n original<\/i> del Creador sobre el matrimonio: \u201cPor eso dejar&aacute; el hombre a su padre y a su madre y se unir&aacute; a su mujer, y los dos se har&aacute;n una sola carne . . . Pues bien, lo que Dios uni&oacute; no lo separe el hombre\u201d (<i>Mt<\/i> 19, 5-6). &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Esta ense&ntilde;anza del Maestro acerca del matrimonio fue recogida por la primera comunidad cristiana como un compromiso de fidelidad a Cristo en medio de las desviaciones de un mundo pagano. La f&oacute;rmula de Jes&uacute;s es solemne y tajante: \u201cLo que Dios ha unido no lo separe el hombre\u201d (<i>Mt<\/i> 19, 6).&nbsp; Palabras v&aacute;lidas para todo leg&iacute;timo contrato matrimonial, especialmente entre los cristianos, para los cuales el matrimonio es un <i>sacramento<\/i>. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\"><i>Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre<\/i>. No puede, no debe separar la autoridad civil lo que Dios ha sellado. No deben ni pueden separarlo los c&oacute;nyuges cristianos, que ante el altar han contra&iacute;do una alianza irrevocable de amor, <i>confirmada por Dios con la gracia sacramental<\/i>. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">4. En la voluntad de Cristo, reflejada en sus palabras, hemos de descubrir algo m&aacute;s que una ley externa; en ellas est&aacute; el misterioso designio de Dios sobre los esposos. El matrimonio es una <i>historia de amor mutuo<\/i>, un <i>camino de madurez humana y cristiana<\/i>. S&oacute;lo en el progresivo revelarse de las personas se puede consolidar una relaci&oacute;n de amor que envuelve la totalidad de la vida de los esposos. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">El camino es arduo, pero no imposible. Y la gracia del matrimonio comprende tambi&eacute;n la ayuda necesaria para esta superaci&oacute;n de las inevitables dificultades. Por el contrario, la ruptura de la alianza matrimonial no s&oacute;lo atenta contra la ley de Dios, sino que <i>bloquea el proceso de madurez<\/i>, la plena realizaci&oacute;n de las personas. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">No es aceptable, por ello, una cierta mentalidad que se infiltra en la sociedad y que fomenta la inestabilidad matrimonial y el ego&iacute;smos en aras de una incondicionada libertad sexual. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">El amor cristiano de los esposos tiene su ejemplo en Cristo, que se entrega totalmente a la Iglesia, y se inscribe en su misterio pascual de muerte y de resurrecci&oacute;n, de sacrificio amoroso, de gozo y esperanza. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Incluso cuando aumentan las dificultades, la soluci&oacute;n no es la huida, la ruptura del matrimonio, sino la perseverancia de los esposos. Lo sab&eacute;is por experiencia vosotros, queridos esposos y esposas; la fidelidad conyugal forma y madura; revela las energ&iacute;as del amor cristiano; crea una familia nueva, con la novedad de un amor que ha pasado por la muerte y la resurrecci&oacute;n; es el crisol de una relaci&oacute;n plenamente cristiana entre los esposos, que aprenden a amarse con el amor de Cristo; es la garant&iacute;a de un ambiente estable para la formaci&oacute;n y equilibrio de los hijos. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">5. El Ap&oacute;stol San Pablo nos ha recordado la fuente y el modelo de este amor conyugal, que se convierte en ternura y cuidado rec&iacute;procos por parte de los esposos: \u201cGran misterio es &eacute;ste, lo digo respecto a Cristo y a la Iglesia. En todo caso, respecto a vosotros, que cada uno ame a su mujer como a s&iacute; mismo; y la mujer que respete al marido\u201d (<i>Ef<\/i> 5, 31-33).&nbsp; <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Con la mirada fija en Cristo, se fortalece el afecto de los esposos en esta misteriosa econom&iacute;a de la gracia. \u201cNadie aborreci&oacute; su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cari&ntilde;o, lo mismo que Cristo a la Iglesia\u201d (<i>Ef<\/i> 5, 29).&nbsp; As&iacute; los esposos aprenden a mirarse con amor verdadero que se traduce en cuidado, ternura, atenci&oacute;n al otro. Descubren que cada uno est&aacute; vinculado a Dios con una relaci&oacute;n personal; y ambos est&aacute;n relacionados por la presencia de Cristo y la gracia del Esp&iacute;ritu, para vivir <i>el uno para el otro<\/i>; en una econom&iacute;a de vida que debe convertirse en entrega a los hijos y que debe ser camino de santidad en la familia. Por eso, ya en la antig&uuml;edad cristiana se daba a entender esta dimensi&oacute;n de gracia pintando la imagen de Cristo en medio de los esposos. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">6. Pero esa gracia no ha de reflejarse s&oacute;lo en el interior de la familia. Ha de ser fuente de <i>fecundidad apost&oacute;lica<\/i>. S&iacute;, los c&oacute;nyuges cristianos deben abrirse a la tarea de evangelizaci&oacute;n en el campo espec&iacute;fico de la familia. Acrisolados por la experiencia, fortalecidos en la comuni&oacute;n con otras familias, son <i>evangelizados<\/i> y han de convertirse en <i>evangelizadores<\/i> de la familia cristiana, en centros de acogida, en propulsores de promoci&oacute;n social. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Para ello habr&aacute; de cuidarse con esmero la <i>pastoral de la familia<\/i>, en la que los matrimonios presten una ayuda generosa e imprescindible a los Pastores. M&uacute;ltiples son las tareas a realizar en esa pastoral familiar, como he se&ntilde;alado en la <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html\">Familiaris Consortio<\/a><\/i> (cf. IOANNES PAULUS PP. II, <i>Familiaris Consortio<\/i>, 65-85).&nbsp; <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Mucho podr&aacute;n ayudar en tal cometido los <i>movimientos y grupos de espiritualidad matrimonial<\/i>, que son numerosos y activos en estos pa&iacute;ses, y a los que aliento cordialmente en su labor. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">7. Un aspecto importante de la vida familiar es el de las relaciones entre padres e hijos. En efecto, la autoridad y la obediencia que se viven en la familia cristiana han de estar <i>empapadas del amor de Cristo y orientadas a la realizaci&oacute;n de las personas<\/i>. San Pablo lo sintetiza en una frase densa de contenido: <i>obrar en el Se&ntilde;or <\/i>(cf. <i>Ef<\/i> 6, 1-4),&nbsp; es decir, seg&uacute;n su voluntad, en su presencia, pues El preside la Iglesia dom&eacute;stica que es la familia (cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen Gentium<\/a><\/i>, 11).&nbsp; S&oacute;lo en d crisol del amor verdadero se superan los conflictos que surgen entre las generaciones. En la paciencia, en la b&uacute;squeda de la verdad, se podr&aacute;n integrar esos valores complementarios de los que cada generaci&oacute;n es portadora. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Para ello, que <i>no<\/i> falte en las familias la oraci&oacute;n en com&uacute;n, seg&uacute;n las mejores tradiciones de vuestros pueblos, a fin de ir re<i>no<\/i>v&aacute;ndose constantemente en el bien y en el sentido de Dios. En ese clima podr&aacute;n florecer las necesarias vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa, que son sig<i>no<\/i> de bendici&oacute;n y de predilecci&oacute;n por parte de Dios. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">8. Queridos esposos y esposas: Renovad en esta Eucarist&iacute;a vuestra promesa de fidelidad mutua. Asumid como servicio espec&iacute;fico en la Iglesia la educaci&oacute;n integral de vuestros hijos. Colaborad con vuestros obispos y sacerdotes en la evangelizaci&oacute;n de la familia. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">Y recordad siempre que el cristiano aut&eacute;ntico, aun a riesgo de convertirse en \u201csigno de contradicci&oacute;n\u201d, ha de saber elegir bien las opciones pr&aacute;cticas que est&aacute;n de acuerdo con su fe. Por eso habr&aacute; de decir no a la uni&oacute;n no santificada por el matrimonio y al divorcio; dir&aacute; no a la esterilizaci&oacute;n, m&aacute;xime si es impuesta a cualquier persona o grupo &eacute;tnico por falaces razones; dir&aacute; no a la contracepci&oacute;n y dir&aacute; no al crimen del aborto que mata al ser inocente. <\/span> <\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">El cristiano cree en la vida y en el amor. Por eso dir&aacute; <i>s&iacute; <\/i>al amor indisoluble del matrimonio; <i>s&iacute;<\/i> a la vida responsablemente suscitada en el matrimonio leg&iacute;timo; <i>s&iacute; <\/i>a la protecci&oacute;n de la vida; <i>s&iacute; <\/i>a la estabilidad de la familia; <i>s&iacute;<\/i> a la convivencia leg&iacute;tima que fomenta la comuni&oacute;n y favorece la educaci&oacute;n equilibrada de los hijos, al amparo de un amor paterno y materno que se complementan y se realizan en la formaci&oacute;n de hombres nuevos. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">El <i>s&iacute;<\/i> del Creador, asumido por los hijos de Dios, es un <i>s&iacute;<\/i> al hombre. Nace de la fe en el proyecto original de Dios. Es una aut&eacute;ntica aportaci&oacute;n a la construcci&oacute;n de una sociedad donde prevalezca la civilizaci&oacute;n del amor sobre el consumismo ego&iacute;sta, la cultura de la vida sobre la capitulaci&oacute;n ante la muerte. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">A la Virgen nuestra Se&ntilde;ora, que vosotros llam&aacute;is con sencillez y fervor <i>Santa Mar&iacute;a<\/i>, encomiendo vuestras personas, vuestras familias; sobre todo a los ni&ntilde;os y a vuestros enfermos. Que Ella haga de vuestras familias un santuario de Dios, hogar del amor cristiano, baluarte de la defensa y dignidad de la vida. As&iacute; sea con la gracia del Se&ntilde;or y con mi cordial Bendici&oacute;n. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\" face=\"Times New Roman\">&copy; Copyright 1983 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A CENTRO AM&Eacute;RICA ENCUENTRO CON LAS FAMILIAS CRISTIANAS DE PANAM&Aacute; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Panam&aacute;, 5 de marzo de 1983 &nbsp; Queridos hermanos en el Episcopado, queridos hermanos y hermanas: 1. &iexcl;Gracia y paz a vosotros! 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