{"id":39842,"date":"2016-10-05T23:11:25","date_gmt":"2016-10-06T04:11:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-octubre-de-1984-celebracion-de-la-palabra-en-santo-domingo\/"},"modified":"2016-10-05T23:11:25","modified_gmt":"2016-10-06T04:11:25","slug":"12-de-octubre-de-1984-celebracion-de-la-palabra-en-santo-domingo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-octubre-de-1984-celebracion-de-la-palabra-en-santo-domingo\/","title":{"rendered":"12 de octubre de 1984, Celebraci\u00f3n de la Palabra en Santo Domingo"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">VIAJE AP<font face=\"Times New Roman\">OST&Oacute;LICO<\/font> A ZARAGOZA, <br \/>SANTO DOMINGO Y PUERTO RICO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><font color=\"#663300\">CELEBRACI&Oacute;N DE LA PALABRA<\/font><\/b> <\/p>\n<p align=\"center\"> <span lang=\"es\"> <b><i><a><\/a> <font color=\"#663300\" size=\"4\">&nbsp;<\/font><\/i><\/b><font color=\"#663300\"><b><i><font size=\"4\">HOMIL<\/font><\/i><\/b><\/font><font face=\"Times New Roman\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">&Iacute;A<\/font><\/i><\/b><\/font><b><i><a><\/a><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DEL SANTO PADRE JUAN&nbsp;PABLO II <\/font><\/i><\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><i>Estadio Ol&iacute;mpico de Santo Domingo<br \/>&nbsp;Viernes 12 de octubre de 1984<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Queridos hermanos en el Episcopado, <br \/>amados hermanos y hermanas<\/i>: <\/p>\n<p align=\"left\"> 1. En este Estadio Ol&iacute;mpico de Santo Domingo, me re&uacute;no con vosotros, hermanos obispos del CELAM y representantes de otras Conferencias Episcopales. Es hoy <i> una fecha muy elocuente<\/i>: el 12 de octubre. <\/p>\n<p align=\"left\"> Hace casi 500 a&ntilde;os se iniciaba en estas tierras la obra que Cristo \u2014como acabamos de escuchar en el Evangelio de Mateo\u2014 confi&oacute; a su Iglesia: la evangelizaci&oacute;n de todas las gentes. La preparaci&oacute;n de ese centenario es el motivo que nos congrega. <\/p>\n<p align=\"left\"> Me alegra, por ello, que en esta fecha que recuerda el encuentro entre dos mundos, entre el continente europeo y americano, pueda el Papa reunirse con los Episcopados de la Iglesia que trajo la evangelizaci&oacute;n y de aquella que la recibi&oacute;, <i>realizando as&iacute; una sola y misma Iglesia<\/i>: la de Cristo. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Con cu&aacute;nto gozo saludo hoy a esta Iglesia evangelizadora y evangelizada, que en un gran impulso de creatividad y juventud ha logrado que casi la mitad de todos los cat&oacute;licos est&eacute;n en Am&eacute;rica Latina! De esa juventud apost&oacute;lica, llena de esperanza, quiere ser hoy testimonio<i> la multitud de j&oacute;venes <\/i>que nos acompa&ntilde;an en este estadio. En ellos veo representada a la juventud cristiana del continente: &iexcl;Salve, Iglesia joven, esperanza de Am&eacute;rica Latina! <\/p>\n<p align=\"left\"> I. <b>Tras las huellas de los evangelizadores<\/b><\/p>\n<p align=\"left\"> 1. La Providencia me trae una vez m&aacute;s a tierras de Am&eacute;rica, a este que fue llamado el Nuevo Mundo. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ya en el primer viaje apost&oacute;lico de mi pontificado dije que quer&iacute;a pasar por Santo Domingo, \u201csiguiendo la ruta que, al momento del descubrimiento del continente, trazaron los primeros evangelizadores\u201d (Ioannis Pauli PP. II, <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1979\/january\/documents\/hf_jp-ii_spe_19790125_santo-domingo-arrivo.html\"> Allocutio ad Reipublicae Praesidem et ad civiles et ecclesiasticas Auctoritates in urbe Dominicopoli habita<\/a><\/i>, die 25 ian. 1979: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, II (1979) 124). <\/p>\n<p align=\"left\"> Por su parte, el Episcopado latinoamericano, en el Documento de Puebla, tuvo presente el evento de los 500 a&ntilde;os de la evangelizaci&oacute;n y el reto que supon&iacute;a para la Iglesia en este continente (&laquo;Evangelizaci&oacute;n y religiosidad popular&raquo;, <i> Puebla<\/i> , II cap. II, 3. 3). <\/p>\n<p align=\"left\"> Tambi&eacute;n durante el viaje apost&oacute;lico a Espa&ntilde;a, indiqu&eacute; en Zaragoza que el V centenario del descubrimiento y evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica era un acontecimiento al que la Iglesia no pod&iacute;a faltar (Ioannis Pauli PP. II,<i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/1982\/documents\/hf_jp-ii_hom_19821106_saragozza.html\"> Caesaraugustae, allocutio in honorem Beatae mariae Virginis habita<\/a><\/i>, 3, die 6 nov. 1982: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, V, 3 (1982) 1179) . <\/p>\n<p align=\"left\"> Pero sobre todo, en el encuentro que tuve con el CELAM en la catedral de Puerto Pr&iacute;ncipe (Hait&iacute;), el mes de marzo del pasado a&ntilde;o, dec&iacute;a que este centenario deb&iacute;ais celebrarlo con una \u201cmirada de gratitud a Dios, por la vocaci&oacute;n cristiana y cat&oacute;lica de Am&eacute;rica Latina, y a cuantos fueron instrumentos vivos y activos de la evangelizaci&oacute;n. Mirada de fidelidad a vuestro pasado de fe. Mirada hacia los desaf&iacute;os del presente y a los esfuerzos que se realizan. Mirada hacia el futuro, para ver c&oacute;mo consolidar la obra iniciada\u201d. Obra que deb&iacute;a ser \u201c<i>una evangelizaci&oacute;n nueva<\/i>: nueva en su ardor, en sus m&eacute;todos, en su expresi&oacute;n\u201d (Ioannis Pauli PP. II, <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1983\/march\/documents\/hf_jp-ii_spe_19830309_assemblea-celam.html\">Allocutio in Portu Principis, ad Episcopos Consilii Episcopalis Latino-Americani sodales, habita<\/a><\/i>, III, die 9 mar. 1983: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, VI, 1 (1983) 698). <\/p>\n<p align=\"left\"> En esa misma l&iacute;nea ha tenido el prop&oacute;sito de moverse el CELAM, al subrayar recientemente que la celebraci&oacute;n del centenario \u201cque queremos preparar con a&ntilde;os de anticipaci&oacute;n, significa tanto el reconocimiento agradecido a quienes implantaron y transmitieron la fe en este continente, como el compromiso de mantener y aumentar esta insigne herencia\u201d (CELAM, <i>Mensaje ante los 500 a&ntilde;os del descubrimiento y evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina<\/i>). <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. Estos son los prop&oacute;sitos que han inspirado la decisi&oacute;n de preparar adecuadamente el medio milenio de la evangelizaci&oacute;n. Son tambi&eacute;n los que han movido al Papa a traer la solidaridad de la Iglesia de Roma a estas Iglesias, a impulsar con su presencia dicha preparaci&oacute;n, para que los actos iniciados aqu&iacute; en la Rep&uacute;blica Dominicana constituyan en todo el continente el comienzo de<i> una gran campa&ntilde;a de la fe<\/i>, articulada en m&uacute;ltiples iniciativas de evangelizaci&oacute;n nueva, durante la novena de a&ntilde;os que hoy inauguramos. <\/p>\n<p align=\"left\"> No pod&iacute;a el papa, sobre cuyo ministerio eclesial cae en primer lugar el mandato de Cristo de predicar la fe, dejar de dar su contribuci&oacute;n personal a tal tarea, cuando se plantea para tan amplio sector de la Iglesia \u2014toda Am&eacute;rica Latina\u2014 el prop&oacute;sito de una evangelizaci&oacute;n nueva. Una evangelizaci&oacute;n que contin&uacute;e y complete la obra de los primeros evangelizadores. <\/p>\n<p align=\"left\"> II. <b>Una mirada hacia el pasado<\/b><\/p>\n<p align=\"left\"> 1. <i>Para una mejor autoconciencia<\/i>. Frente a la problem&aacute;tica y desaf&iacute;os que la Iglesia tiene planteados para la evangelizaci&oacute;n en el momento presente, ella necesita una l&uacute;cida visi&oacute;n de sus or&iacute;genes y actuaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> No por mero inter&eacute;s acad&eacute;mico o por nostalgias del pasado, sino para lograr una firme identidad propia, para alimentarse en la corriente viva de misi&oacute;n y santidad que impuls&oacute; su camino, para comprender mejor los problemas del presente y proyectarse m&aacute;s real&iacute;sticamente hacia el futuro. <\/p>\n<p align=\"left\"> No cabe duda que esa exacta autoconciencia es prueba de madurez eclesial. Y si es verdad que de ello la Iglesia sacar&aacute; motivos de conversi&oacute;n y mayor fidelidad al Evangelio, tambi&eacute;n podr&aacute; deducir tantas lecciones y aliento ante los problemas que encuentra su misi&oacute;n salvadora en cada momento de la historia. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. <i>Car&aacute;cter providencial del descubrimiento y evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica<\/i>. La Carta del Papa Le&oacute;n XIII, al concluir el IV centenario de la gesta colombina, habla de los designios de la Divina Providencia que han guiado el \u201checho de por s&iacute; m&aacute;s grande y maravilloso entre los hechos humanos\u201d, y que con la predicaci&oacute;n de la fe hicieron pasar una inmensa multitud \u201ca las esperanzas de la vida eterna\u201d (Leonis III, <i>Epist<\/i>., die 15 iul. 1982). <\/p>\n<p align=\"left\"> En el aspecto humano, la llegada de los descubridores a Guanahani significaba una fant&aacute;stica ampliaci&oacute;n de fronteras de la humanidad, el mutuo hallazgo de dos mundos, la aparici&oacute;n de la Ecumene entera ante los ojos del hombre, el principio de la historia universal en su proceso de interacci&oacute;n, con todos sus beneficios y contradicciones, sus luces y sombras. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el aspecto evangelizador, marcaba la puesta en marcha de un despliegue misionero sin precedentes que, partiendo de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, dar&iacute;a pronto una nueva configuraci&oacute;n al mapa eclesial. Y lo har&iacute;a en un momento en que las convulsiones religiosas en Europa provocaban luchas y visiones parciales, que necesitaron de nuevas tierras para volcar en ellas la creatividad de la fe. <\/p>\n<p align=\"left\"> Era el prorrumpir vigoroso de la universalidad querida por Cristo, como hemos le&iacute;do en San Mateo, para su mensaje. Este, tras el Concilio de Jerusal&eacute;n penetra en la Ecumene helen&iacute;stica del Imperio Romano, se confirma en la evangelizaci&oacute;n de los pueblos germ&aacute;nicos y eslavos (ah&iacute; marcan su influjo Agust&iacute;n, Benito, Cirilo y Metodio) y halla su nueva plenitud en el alumbramiento de la cristiandad del Nuevo Mundo. Con ello \u201cse echan las bases de la cultura latinoamericana y de su real substrato cat&oacute;lico\u201d (<i>Puebla<\/i>, 412). <\/p>\n<p align=\"left\"> 3. <i>Pecado y gracia<\/i>. Una cierta \u201cleyenda negra\u201d, que marc&oacute; durante un tiempo no pocos estudios historiogr&aacute;ficos, concentr&oacute; prevalentemente la atenci&oacute;n sobre aspectos de violencia y explotaci&oacute;n que se dieron en la sociedad civil durante la fase sucesiva al descubrimiento. Prejuicios pol&iacute;ticos, ideol&oacute;gicos y aun religiosos, han querido tambi&eacute;n presentar s&oacute;lo negativamente la historia de la Iglesia en este continente. <\/p>\n<p align=\"left\"> La Iglesia, en lo que a ella se refiere, quiere acercarse a celebrar este centenario con la humildad de la verdad, sin triunfalismos ni falsos pudores; solamente mirando a la verdad, para dar gracias a Dios por los aciertos, y sacar del error motivos para proyectarse renovada hacia el futuro. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ella no quiere desconocer la interdependencia que hubo entre la cruz y la espada en la fase de la primera penetraci&oacute;n misionera. Pero tampoco quiere desconocer que la expansi&oacute;n de la cristiandad ib&eacute;rica trajo a los nuevos pueblos el don que estaba en los or&iacute;genes y gestaci&oacute;n de Europa \u2014la fe cristiana \u2014con su poder de humanidad y salvaci&oacute;n, de dignidad y fraternidad, de justicia y amor para el Nuevo Mundo. <\/p>\n<p align=\"left\"> Esto provoc&oacute; el extraordinario despliegue misionero, desde la transparencia e incisividad de la fe cristiana, en los diversos pueblos y etnias, culturas y lenguas ind&iacute;genas. <\/p>\n<p align=\"left\"> Los hombres y pueblos del nuevo mestizaje americano, fueron engendrados tambi&eacute;n por la novedad de la fe cristiana. Y en el rostro de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe est&aacute; simbolizada la potencia y arraigo de esa primera evangelizaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> Pero a pesar de la excesiva cercan&iacute;a o confusi&oacute;n entre las esferas laica y religiosa propias de aquella &eacute;poca, no hubo identificaci&oacute;n o sometimiento, y la voz de la Iglesia se elev&oacute; desde el primer momento contra el pecado. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el seno de una sociedad propensa a ver los beneficios materiales que pod&iacute;a lograr con la esclavitud o explotaci&oacute;n de los indios, surge la protesta inequ&iacute;voca desde la conciencia cr&iacute;tica del Evangelio, que denuncia la inobservancia de las exigencias de dignidad y fraternidad humanas, fundadas en la creaci&oacute;n y en la filiaci&oacute;n divina de todos los hombres. &iexcl;Cu&aacute;ntos no fueron los misioneros y obispos que lucharon por la justicia y contra los abusos de conquistadores y encomenderos! Son bien conocidos los nombres de Antonio Montesinos, Bartolom&eacute; de Las Casas, Juan de Zum&aacute;rraga, Vasco de Quiroga, Juan del Valle, Juli&aacute;n Garc&eacute;s, Jos&eacute; de Anchieta, Jos&eacute; de Acosta, Manuel de N&oacute;brega, Roque Gonz&aacute;lez, Toribio de Mogrovejo y tantos otros. <\/p>\n<p align=\"left\"> Con ello la Iglesia, frente al pecado de los hombres, incluso de sus hijos, trat&oacute; de poner entonces \u2014como en las otras &eacute;pocas\u2014 gracia de conversi&oacute;n, esperanza de salvaci&oacute;n, solidaridad con el desamparado, esfuerzo de liberaci&oacute;n integral. <\/p>\n<p align=\"left\"> 4. <i>Evangelizaci&oacute;n y promoci&oacute;n humana<\/i>. Pero la labor evangelizadora, en su incidencia social, no se limit&oacute; a la denuncia del pecado de los hombres. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ella suscit&oacute; asimismo un vasto debate teol&oacute;gico-jur&iacute;dico, que con Francisco de Vitoria y su escuela de Salamanca analiz&oacute; a fondo los aspectos &eacute;ticos de la conquista y colonizaci&oacute;n. Esto provoc&oacute; la publicaci&oacute;n de leyes de tutela de los indios e hizo nacer los grandes principios del derecho internacional de gentes. <\/p>\n<p align=\"left\"> Por su parte, en la labor cotidiana de inmediato contacto con la poblaci&oacute;n evangelizada, los misioneros formaban pueblos, constru&iacute;an casas e iglesias, llevaban el agua, ense&ntilde;aban a cultivar la tierra, introduc&iacute;an nuevos cultivos, distribu&iacute;an animales y herramientas de trabajo, abr&iacute;an hospitales, difund&iacute;an las artes, como la escultura, pintura, orfebrer&iacute;a, ense&ntilde;aban nuevos oficios, etc. <\/p>\n<p align=\"left\"> Cerca de cada iglesia, como preocupaci&oacute;n prioritaria, surg&iacute;a la escuela para formar a los ni&ntilde;os. De esos esfuerzos de elevaci&oacute;n humana quedan p&aacute;ginas abundantes en las cr&oacute;nicas de Mendieta, Grijalva, Motolin&iacute;a, Remesal y otros. &iexcl;Con qu&eacute; satisfacci&oacute;n consignan que un solo obispo pod&iacute;a ufanarse de tener unas 500 escuelas en su di&oacute;cesis! <\/p>\n<p align=\"left\"> No menor inter&eacute;s por procurar la promoci&oacute;n humana en las tierras evangelizadas se nota en grandes figuras misioneras, como el Padre Kino, Fray Jun&iacute;pero Serra, el Beato Roque Gonz&aacute;lez, Antonio Vieira, que tanto hicieron por elevar el nivel humano de sus nuevas comunidades cristianas. <\/p>\n<p align=\"left\"> Al mismo tiempo se van iniciando amplias experiencias colectivas de crecimiento en humanidad y de implantaci&oacute;n m&aacute;s profunda del cristianismo, en formas nuevas de vida y sociabilidad m&aacute;s dignas del hombre. Tales fueron los \u201cpueblos hospitales\u201d del obispo Vasco de Quiroga, las reducciones o colonias misioneras de los franciscanos, las extraordinarias reducciones de los jesuitas en el Paraguay, y tantas otras obras de caridad y misericordia, de instrucci&oacute;n y cultura. <\/p>\n<p align=\"left\"> En ese aspecto cultural los evangelizadores hubieron de inventar m&eacute;todos de catequesis que no exist&iacute;an, tuvieron que crear las \u201cescuelas de la doctrina\u201d, instruir a ni&ntilde;os catequistas, para superar las barreras de las lenguas. Sobre todo hubo que preparar catecismos ilustrados que explicaran la fe, componer gram&aacute;ticas y vocabularios, usar los recursos de la palabra y del testimonio, de las artes, danzas y m&uacute;sica, de las representaciones teatrales y escenificaciones de la pasi&oacute;n. En ese campo destacaron figuras de buenos pedagogos como Fray Pedro de Gante y otros. <\/p>\n<p align=\"left\"> Testimonio parcial de esa actividad son \u2014en el s&oacute;lo per&iacute;odo de 1524 a 1572\u2014 las 109 obras de bibliograf&iacute;a ind&iacute;gena que se conservan, adem&aacute;s de otras muchas perdidas o no impresas: se trata de vocabularios, sermones, catecismos, libros de piedad y de otro tipo. Son valios&iacute;simos aportes culturales de los misioneros, que testimonian su dominio de numerosas lenguas ind&iacute;genas, sus conocimientos etnol&oacute;gicos e hist&oacute;ricos, bot&aacute;nicos y geogr&aacute;ficos, biol&oacute;gicos y astron&oacute;micos, adquiridos <i>en funci&oacute;n de su misi&oacute;n<\/i>. Testimonio tambi&eacute;n de que, despu&eacute;s del choque inicial de culturas, la evangelizaci&oacute;n supo asumir e inspirar las culturas ind&iacute;genas. <\/p>\n<p align=\"left\"> Los mismos concilios y s&iacute;nodos locales contienen a veces, junto con sus prescripciones de car&aacute;cter eclesial, interesantes cl&aacute;usulas de tipo cultural y de promoci&oacute;n humana. <\/p>\n<p align=\"left\"> Una obra evangelizadora y promocional que ha querido continuar hasta nuestros d&iacute;as, a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n en las escuelas y universidades, con tantas iniciativas sociales de hombres y mujeres imbuidos del ideal evang&eacute;lico. Ellos tuvieron desde el principio <i>una clara conciencia<\/i> \u2014v&aacute;lida siempre\u2014 d<i>e su misi&oacute;n<\/i>: que el evangelizador ha de elevar al hombre, <i>d&aacute;ndole ante todo la fe, la salvaci&oacute;n en Cristo<\/i>, los medios e instrucci&oacute;n para lograrla. Porque pobre es quien carece de recursos materiales, pero m&aacute;s a&uacute;n quien desconoce el camino que Dios le marca, quien no tiene su filiaci&oacute;n adoptiva, quien ignora la senda moral que conduce al feliz destino eterno al que Dios llama al hombre. <\/p>\n<p align=\"left\"> 5. <i>Un continente marcado por la fe cat&oacute;lica<\/i>. Un dato consignado por la historia es que la primera evangelizaci&oacute;n marc&oacute; esencialmente la identidad hist&oacute;rico-cultural de Am&eacute;rica Latina (<i>Puebla<\/i>, 412). Prueba de ello es que la fe cat&oacute;lica no fue desarraigada del coraz&oacute;n de sus pueblos, a pesar del vac&iacute;o pastoral creado en el per&iacute;odo de la independencia o del hostigamiento y persecuciones posteriores. <\/p>\n<p align=\"left\"> Ese substrato cultural cat&oacute;lico se manifiesta en la plena vivencia de la fe, en la sabidur&iacute;a vital ante los grandes interrogantes de la existencia, en sus formas barrocas de religiosidad, de profundo contenido trinitario, de devoci&oacute;n a la pasi&oacute;n de Cristo y a Mar&iacute;a. Aspectos a tener muy presentes, tambi&eacute;n en una evangelizaci&oacute;n renovada. <\/p>\n<p align=\"left\"> Un com&uacute;n substrato de matriz cat&oacute;lica, de fe com&uacute;n a los diversos pueblos, que demostr&oacute; ya su consistencia en la capacidad de asimilar desde dentro la reforma postridentina, la renovaci&oacute;n del Concilio Vaticano II y los impulsos madurados en Medell&iacute;n y Puebla. <\/p>\n<p align=\"left\"> Un substrato que alcanz&oacute; cotas de santidad admirables en figuras tan ejemplares y cercanas a su pueblo como Toribio de Mogrovejo, Rosa de Lima, Mart&iacute;n de Porres, Juan Mac&iacute;as, Pedro Claver, Francisco Solano, Luis Beltr&aacute;n, Jos&eacute; de Anchieta, Marianita de Quito, Roque Gonz&aacute;lez, Pedro de Bethancur, el Hermano Miguel Febres Cordero y otros. <\/p>\n<p align=\"left\"> Un substrato con su innegable vitalidad y juventud actual; que busca formas eficaces de inserci&oacute;n en la sociedad de hoy; que aguarda una evangelizaci&oacute;n renovada y esperanzada, para revitalizar la propia riqueza de fe y suscitar vigorosas energ&iacute;as de profunda ra&iacute;z cristiana; para que sea capaz de construir una nueva Am&eacute;rica Latina <i>confirmada en su vocaci&oacute;n cristiana<\/i>, libre y fraterna, justa y pac&iacute;fica, fiel a Cristo y al hombre latinoamericano. <\/p>\n<p align=\"left\"> III. <b>Una mirada hacia el futuro: el continente de la esperanza<\/b><\/p>\n<p align=\"left\"> 1. <i>Los retos del momento<\/i>: Al contemplar el panorama que se abre a la nueva evangelizaci&oacute;n, no es posible desconocer los desaf&iacute;os que esa labor ha de enfrentar. <\/p>\n<p align=\"left\"> La escasez de ministros cualificados para tal misi&oacute;n, pone el primero y quiz&aacute; mayor obst&aacute;culo. <\/p>\n<p align=\"left\"> La secularizaci&oacute;n de la sociedad, ante la necesidad de vivir los valores radicalmente cristianos, plantea otra seria limitaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> Las cortapisas puestas a veces a la libre profesi&oacute;n de la fe son, por desgracia, hechos comprobables en diversos lugares. <\/p>\n<p align=\"left\"> El antitestimonio de ciertos cristianos incoherentes o las divisiones eclesiales crean evidente esc&aacute;ndalo en la comunidad cristiana. <\/p>\n<p align=\"left\"> El clamor por una urgente justicia, demasiado largamente esperada, se eleva desde una sociedad que busca la debida dignidad. <\/p>\n<p align=\"left\"> La corrupci&oacute;n en la vida p&uacute;blica, los conflictos armados, los ingentes gastos para preparar muerte y no progreso, la falta de sentido &eacute;tico en tantos campos, siembran cansancio y rompen ilusiones de un mejor futuro. <\/p>\n<p align=\"left\"> A todo ello se a&ntilde;aden las insolidaridades entre naciones, un comportamiento no correcto en las relaciones internacionales y en los intercambios comerciales, que crean nuevos desequilibrios. Y ahora se presenta el grave problema de la deuda externa de los pa&iacute;ses del Tercer Mundo, en particular de Am&eacute;rica Latina. <\/p>\n<p align=\"left\"> Este fen&oacute;meno puede crear condiciones de indefinida paralizaci&oacute;n social y puede condenar naciones enteras a una permanente deuda de serias repercusiones, engendradora de estable subdesarrollo. A este prop&oacute;sito vienen a mi mente las palabras que pronunci&eacute; durante mi viaje apost&oacute;lico a Suiza: \u201cTambi&eacute;n el mundo financiero es un mundo humano, nuestro mundo, que est&aacute; sujeto a la conciencia de todos nosotros; tambi&eacute;n aqu&iacute; valen los principios &eacute;ticos\u201d (Ioannis Pauli PP. II, <i>Homilia ad Missam in urbe &laquo;Fl&uuml;eli&raquo; habita<\/i>, 6, die 14 iun. 1984: <i> Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, Vii, 1 (1984) 1762). <\/p>\n<p align=\"left\"> Ante estos retos, hay muchos problemas que escapan a la posibilidad de acci&oacute;n y a la misi&oacute;n de la Iglesia. Es, sin embargo, necesario que ella redoble su esfuerzo, para <i>hacer presente a Cristo Salvador<\/i>, para cambiar corazones mediante una evangelizaci&oacute;n renovada, que sea fuente de vitalidad cristiana y de esperanza. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. <i>Am&eacute;rica Latina: desde tu fidelidad a Cristo, &iexcl;resiste a quienes quieren ahogar tu vocaci&oacute;n de esperanza!<\/i>; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014la tentaci&oacute;n de quienes quieren olvidar tu <i>innegable vocaci&oacute;n cristiana<\/i> y los valores que la plasman, para buscar modelos sociales que prescinden de ella o la contradicen; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014<i>la tentaci&oacute;n de lo que puede debilitar la comuni&oacute;n en la Iglesia<\/i> como sacramento de unidad y salvaci&oacute;n; sea de quienes ideologizan la fe o pretenden construir una \u201cIglesia popular\u201d que no es la de Cristo, sea de quienes promueven <i>la difusi&oacute;n de sectas religiosas<\/i> que poco tienen que ver con los verdaderos contenidos de la fe; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014<i>la tentaci&oacute;n anticristiana de los violentos <\/i>que desesperan del di&aacute;logo y de la reconciliaci&oacute;n, y que sustituyen las soluciones pol&iacute;ticas por el poder de las armas, o de la opresi&oacute;n ideol&oacute;gica; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014l<i>a seducci&oacute;n de las ideolog&iacute;as <\/i>que pretenden sustituir la visi&oacute;n cristiana con los &iacute;dolos del poder y la violencia, de la riqueza y del placer; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014l<i>a corrupci&oacute;n de la vida p&uacute;blica o de los mercantes de droga y de pornograf&iacute;a<\/i>, que van carcomiendo la fibra moral, la resistencia y esperanza de los pueblos; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014<i>la acci&oacute;n de los agentes del neomaltusianismo <\/i>que quieren imponer un nuevo colonialismo a los pueblos latinoamericanos; ahogando su potencia de vida con las pr&aacute;cticas contraceptivas, la esterilizaci&oacute;n, la liberalizaci&oacute;n del aborto, y disgregando la unidad, estabilidad y fecundidad de la familia; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>l ego&iacute;smo de los \u201csatisfechos\u201d<\/i> que se aferran a un presente privilegiado de minor&iacute;as opulentas, mientras vastos sectores populares soportan dif&iacute;ciles y hasta dram&aacute;ticas condiciones de vida, en situaciones de miseria, de marginaci&oacute;n, de opresi&oacute;n; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014l<i>as interferencias de potencias extranjeras<\/i>, que siguen sus propios intereses econ&oacute;micos, de bloque o ideol&oacute;gicos, y reducen a los pueblos a campo de maniobras al servicio de sus propias estrategias. <\/p>\n<p align=\"left\"> 3. <i>Am&eacute;rica Latina, fiel a Cristo, &iexcl;aumenta y realiza tu esperanza!<\/i> He aqu&iacute; algunas metas para este momento tuyo: <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014esperanza de una Iglesia, que firmemente unida a sus obispos \u2014con sus sacerdotes, religiosos y religiosas al frente \u2014s<i>e concentra intensamente en su misi&oacute;n evangelizadora<\/i> y que lleva a los fieles a la savia vital de la Palabra de Cristo y a las fuentes de gracia de los sacramentos; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>speranza de ulterior crecimiento de vocaciones sacerdotales<\/i> y religiosas, para llevar a cabo la nueva evangelizaci&oacute;n de los pueblos latinoamericanos, a partir del rico patrimonio de verdades sobre Cristo, sobre la Iglesia y sobre el hombre, que proclam&oacute; Puebla; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014esperanza de una Iglesia fuertemente empe&ntilde;ada en <i>una sistem&aacute;tica catequesis, que complete<\/i> en los fieles la evangelizaci&oacute;n recibida; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>speranza de los j&oacute;venes<\/i>, que plenamente acogidos y alimentados en su esp&iacute;ritu, d&eacute; a la Iglesia, en un continente de j&oacute;venes, horizontes de vigor nuevo en su fidelidad a Dios y al hombre por El; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>speranza de un laicado consciente y responsable<\/i>, comprometido en su misi&oacute;n eclesial y de ordenaci&oacute;n del mundo seg&uacute;n Dios; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>speranza de reconciliaci&oacute;n <\/i>entre los pueblos hermanos, desterrando guerras y violencias; para reconocerse en la unidad de <i>una gran patria latinoamericana<\/i>, libre y pr&oacute;spera, fundada en un com&uacute;n substrato cultural y religioso; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>speranza de grupos &eacute;tnicos <\/i>que quieren mantener su identidad y cultura peculiar, sin renunciar a la com&uacute;n solidaridad y progreso, y que necesitan una m&aacute;s plena evangelizaci&oacute;n; <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014e<i>speranza del movimiento de los trabajadores<\/i> que luchan por m&aacute;s dignas condiciones de vida y de trabajo; de los <i>sectores intelectuales<\/i> que reencuentran los valores &eacute;ticos y culturales de su pueblo para servirlos y promoverlos; de los <i>cient&iacute;ficos y tecn&oacute;logos<\/i> que quieren ordenar los recursos del saber a la elevaci&oacute;n y progreso de Am&eacute;rica Latina. <\/p>\n<p align=\"left\"> 4. <i>Hacia la civilizaci&oacute;n del amor<\/i>. El pr&oacute;ximo centenario del descubrimiento y de la primera evangelizaci&oacute;n nos convoca pues a una nueva evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina, que despliegue con m&aacute;s vigor \u2014como la de los or&iacute;genes \u2014u<i>n potencial de santidad, un gran impulso misionero, una vasta creatividad catequ&eacute;tica, una manifestaci&oacute;n fecunda de colegialidad y comuni&oacute;n, un combate evang&eacute;lico de dignificaci&oacute;n del hombre<\/i>, para generar, desde el seno de Am&eacute;rica Latina, un gran futuro de esperanza. <\/p>\n<p align=\"left\"> Este tiene un nombre: \u201c<i>La civilizaci&oacute;n del amor<\/i>\u201d. Ese nombre que ya indicara Pablo VI, nombre al que yo mismo he repetidamente aludido y que recogiera el Mensaje de los obispos latinoamericanos en Puebla, es una enorme tarea y responsabilidad. <\/p>\n<p align=\"left\"> Una nueva civilizaci&oacute;n que est&aacute; ya inscrita en el mismo nacimiento de Am&eacute;rica Latina; que se va gestando entre l&aacute;grimas y sufrimientos; que espera la plena manifestaci&oacute;n de la fuerza de libertad y liberaci&oacute;n de los hijos de Dios; que realice la vocaci&oacute;n originaria de una Am&eacute;rica Latina llamada a plasmar \u2014como afirmaba Pablo VI ya en 1966 \u2014en una \u201cs&iacute;ntesis nueva y genial lo espiritual y lo temporal, lo antiguo y lo moderno, lo que otros te han dado y tu propia originalidad\u201d. En s&iacute;ntesis: un testimonio de una \u201c<i>nov&iacute;sima civilizaci&oacute;n cristiana<\/i>\u201d (Pauli VI, <i>Homilia in Petriana basilica habita<\/i>, die 3 iul. 1966: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, IV (1966) 351 s.). <\/p>\n<p align=\"left\"> IV. <font color=\"#663300\"><b>Conclusi&oacute;n<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> Hermanos obispos del CELAM, j&oacute;venes, dominicanos y latinoamericanos todos: <\/p>\n<p align=\"left\"> Estas son las metas hacia las que invito a la Iglesia en Latinoam&eacute;rica como preparaci&oacute;n al centenario, que ha de ser el <i>centenario de la fe rejuvenecida<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Con la fuerza de la cruz <\/i>que hoy es entregada a los obispos de cada naci&oacute;n; con la antorcha de Cristo en tus manos llenas de amor al hombre, <i> parte, Iglesia de la nueva evangelizaci&oacute;n<\/i>. As&iacute; podr&aacute;s crear <i>una nueva alborada eclesial<\/i>. Y todos glorificaremos al Se&ntilde;or de la Verdad con la plegaria que recitaban al alba los navegantes de Col&oacute;n: <\/p>\n<p align=\"left\"> \u201cBendita sea la luz <br \/>y la Santa Veracruz <br \/>y el Se&ntilde;or de la Verdad <br \/>y la Santa Trinidad. <\/p>\n<p align=\"left\"> Bendita sea el alba <br \/>y el Se&ntilde;or que nos la manda. <br \/>Bendito sea el d&iacute;a <br \/>y el Se&ntilde;or que nos lo env&iacute;a\u201d. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\" face=\"Times New Roman\"> &copy; Copyright 1984 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A ZARAGOZA, SANTO DOMINGO Y PUERTO RICO CELEBRACI&Oacute;N DE LA PALABRA &nbsp;HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN&nbsp;PABLO II Estadio Ol&iacute;mpico de Santo Domingo&nbsp;Viernes 12 de octubre de 1984 &nbsp; Queridos hermanos en el Episcopado, amados hermanos y hermanas: 1. En este Estadio Ol&iacute;mpico de Santo Domingo, me re&uacute;no con vosotros, hermanos obispos del CELAM &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-octubre-de-1984-celebracion-de-la-palabra-en-santo-domingo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab12 de octubre de 1984, Celebraci\u00f3n de la Palabra en Santo Domingo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39842","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39842"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39842\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}