{"id":39850,"date":"2016-10-05T23:11:58","date_gmt":"2016-10-06T04:11:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-marzo-de-1984-jubileo-de-las-familias\/"},"modified":"2016-10-05T23:11:58","modified_gmt":"2016-10-06T04:11:58","slug":"25-de-marzo-de-1984-jubileo-de-las-familias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/25-de-marzo-de-1984-jubileo-de-las-familias\/","title":{"rendered":"25 de marzo de 1984, Jubileo de las familias"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">SANTA MISA CON OCASI&Oacute;N DEL JUBILEO DE LAS FAMILIAS<\/font><\/p>\n<p> <\/font><br \/>\n<font face=\"Times New Roman\" size=\"4\"> <\/p>\n<p align=\"center\">\n<p><\/font><br \/>\n<i><font color=\"#663300\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"4\"> <b>HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II<br \/><\/b> <\/font> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <br \/>Plaza de San Pedro<br \/>Domingo 25 de marzo de 1984<\/font><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><br \/> <\/font> <\/i><br \/>\n<font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/p>\n<p align=\"left\"> 1. <i>&quot;Dame de beber&quot;<\/i> (<i>Jn<\/i> 4, 7).<\/p>\n<p align=\"left\"> Con esta petici&oacute;n Jes&uacute;s de Nazaret se dirige a una mujer samaritana junto al pozo de Jacob. <i>Jes&uacute;s<\/i>, cansado de caminar y de ense&ntilde;ar, <i>pide un poco de agua<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Esta petici&oacute;n se asocia, en la liturgia del presente domingo, <i>a la insistencia de los hijos de Israel<\/i> durante el camino hacia la Tierra prometida. Sucede en el desierto, en Rafidim. La insistencia del pueblo sediento resulta obstinada, m&aacute;s a&uacute;n, agresiva: &laquo;&iquest;Nos has hecho salir de Egipto, <i>para hacernos morir de sed<\/i> a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?&raquo; (<i>Ex<\/i> 17. 3). <\/p>\n<p align=\"left\"> Mois&eacute;s entonces intercede ante Dios y, siguiendo su indicaci&oacute;n, <i>hace brotar de la roca el agua viva<\/i>. Este acontecimiento es el signo del poder de Dios y de su providencia hacia el pueblo elegido. <\/p>\n<p align=\"left\"> En la localidad de Sicar, Cristo pide a la samaritana agua del pozo de Jacob y, al mismo tiempo, le desvela <i>el misterio del agua viva<\/i>, que el hombre no saca de un pozo, sino que recibe como don de Dios mismo. <\/p>\n<p align=\"left\"> &laquo;Si conocieras el don de Dios y qui&eacute;n es el que te pide de beber, le pedir&iacute;as t&uacute;, y <i>El te dar&iacute;a agua viva<\/i>&raquo; (<i>Jn<\/i> 4, 10).<\/p>\n<p align=\"left\"> &iquest;Qu&eacute; es el agua viva, el agua de la vida? <\/p>\n<p align=\"left\"> Jes&uacute;s responde: &laquo;El agua que yo le dar&eacute; se convertir&aacute; dentro de &eacute;l en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna&raquo; (cf. <i>ib<\/i>., v. 14). Por ello, &laquo;el que beba del agua que yo le dar&eacute;, nunca m&aacute;s tendr&aacute; sed&raquo; (<i>ib<\/i>.). <\/p>\n<p align=\"left\"> Tenemos pues por una parte <i>el agua como elemento de la tierra<\/i>, que apaga la sed inmediata del cuerpo y sostiene la vida temporal. <\/p>\n<p align=\"left\"> Por otra parte, el agua corno <i>s&iacute;mbolo<\/i> de la gracia divina, <i>que da la vida eterna<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el centro de la liturgia del tercer domingo de Cuaresma se encuentra la verdad sobre la gracia. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. Queridos esposos, queridas familias cristianas; y todos vosotros, queridos hermanos y hermanas que form&aacute;is esta numerosa asamblea lit&uacute;rgica: deseo invitaros hoy a la <i>Fuente de agua viva<\/i>, que es Jesucristo, el Redentor del mundo; Jesucristo, Esposo divino de la Iglesia, Esposa suya en la tierra.<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>La alianza del amor esponsal<\/i>, en la que participan los esposos cristianos, est&aacute; inscrita profundamente en el misterio de la Redenci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> Esta es un <i>&quot;gran Misterio&quot;<\/i> en Cristo y en la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Hoy, como Obispo de Roma, deseo invitar de modo particular a las parejas de esposos y a las familias aqu&iacute; presentes y, por medio de ellas, a todos los esposos y a todas las familias de la Iglesia y del mundo <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014<i> a meditar<\/i>, a la luz del misterio de la Redenci&oacute;n, sobre la dignidad y la grandeza de la vocaci&oacute;n de esposos y padres;<\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014 y <i>a renovar<\/i>, en este Misterio divino,<i> la gracia del sacramento del matrimonio<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Que abran de par en par sus corazones y se inclinen hacia la fuente de agua viva, que salta hasta la vida eterna! <\/p>\n<p align=\"left\"> El matrimonio es un gran sacramento, que en cierto sentido consagra al hombre y a la mujer como dispensadores del amor rec&iacute;proco, y como colaboradores del Creador en la obra de la transmisi&oacute;n de la vida humana. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el centro de la alianza sacramental de los esposos. gracias al poder redentor de Cristo. brota la <i>Fuente de agua viva<\/i>, tal como una vez brot&oacute; de la roca en el desierto. Esta agua que salta <i>hasta la vida eterna<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> 3. La liturgia de este domingo nos recuerda que en los lugares en los que Mois&eacute;s hizo brotar agua de la roca, los hijos de Israel se opon&iacute;an a Dios y &quot;<i>lo tentaban&quot;<\/i> diciendo: &laquo;&iquest;Est&aacute; o no est&aacute; el Se&ntilde;or en medio de nosotros?&raquo; (<i>Ex<\/i> 17, 7). Estos lugares fueron llamados &quot;Mas&aacute; y Merib&aacute;&quot; (<i>ib<\/i>.).<\/p>\n<p align=\"left\"> Encontramos el eco de esta controversia y de esta protesta en el Salmo responsorial de la liturgia de hoy: <\/p>\n<p align=\"left\"> &laquo;<i>Ojal&aacute; escuch&eacute;is hoy su voz<\/i>: \/ &quot;no endurezc&aacute;is el coraz&oacute;n como en Merib&aacute;, \/ como el d&iacute;a de Mas&aacute; en el desierto, \/ cuando vuestros padres me pusieron a prueba \/ y me tentaron aunque hab&iacute;an visto mis obras&quot;&raquo; (<i>Sal<\/i> 95\/94, 8-9). <\/p>\n<p align=\"left\"> En la &eacute;poca contempor&aacute;nea, la vida de la sociedad (quiz&aacute;s sobre todo en los pa&iacute;ses ricos y desarrollados) est&aacute; llena de episodios y de acontecimientos que <i>atestiguan la oposici&oacute;n a Dios<\/i>, a sus planes de amor y de santidad, a sus mandamientos, por lo que se refiere a la <i>esfera del matrimonio y de la familia.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> Dice el Concilio Vaticano II: &laquo;La dignidad de esta instituci&oacute;n no brilla en todas partes con el mismo esplendor, puesto que est&aacute; oscurecido por la poligamia, la epidemia del divorcio, el llamado amor libre y otras deformaciones; es m&aacute;s, el amor matrimonial queda frecuentemente profanado por el ego&iacute;smo, el hedonismo y los usos il&iacute;citos contra la generaci&oacute;n&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudiurn et spes<\/a><\/i>, 47). <\/p>\n<p align=\"left\"> Y la Exhortaci&oacute;n <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html\"> Familiaris consortio<\/a><\/i>, publicada en 1981 como fruto del S&iacute;nodo de los Obispos sobre el tema la misi&oacute;n de la familia cristiana en el mundo contempor&aacute;neo, despu&eacute;s de haber presentado los aspectos positivos de la situaci&oacute;n en la que se encuentra la familia en el mundo de hoy, enumera los signos de preocupante degradaci&oacute;n de algunos valores fundamentales: &laquo;una equivocada concepci&oacute;n te&oacute;rica y pr&aacute;ctica de la independencia de los c&oacute;nyuges entre s&iacute;, las graves ambig&uuml;edades acerca de la relaci&oacute;n de autoridad entre padres e hijos, las dificultades concretas que con frecuencia experimenta la familia en la transmisi&oacute;n de los valores, el n&uacute;mero cada vez mayor de divorcios, la plaga del aborto, el recurso cada vez m&aacute;s frecuente a la esterilizaci&oacute;n, la instauraci&oacute;n de una verdadera y propia mentalidad anticoncepcional&raquo; (n&uacute;m. 6). <\/p>\n<p align=\"left\"> As&iacute; se puede decir que a trav&eacute;s de la civilizaci&oacute;n contempor&aacute;nea pasa una vasta ola de <i>discordia con el Creador mismo y con Cristo-Redentor<\/i>: la discusi&oacute;n sobre la unidad e indisolubilidad del matrimonio, la discordia sobre la santidad e inviolabilidad de la vida humana, las controversias sobre la esencia misma de la libertad, de la dignidad y del amor del hombre. <\/p>\n<p align=\"left\"> Y se puede decir qua la <i>humanidad contempor&aacute;nea<\/i>, como en otro tiempo los hijos de Israel en Mas&aacute; y en Merib&aacute;., &quot;<i>tienta<\/i>&quot; a Dios y &quot;lo pone a prueba&quot; en este campo fundamental, aunque \u2014m&aacute;s que en otras &eacute;pocas\u2014 &quot;ve las obras&quot; de Dios. <\/p>\n<p align=\"left\"> &laquo;La humanidad, pues, <i>tienta al Se&ntilde;or<\/i>&raquo; (cf. <i>Ex<\/i> 17, 7), y con el modo de actuar de cada persona, de los matrimonios rotos, de las familias destruidas, de los ni&ntilde;os privados de la vida aun antes de nacer y, finalmente, con la voz de la legislaci&oacute;n permisiva y de la costumbre, parece preguntar: &laquo;<i>&iquest;Est&aacute; o no est&aacute; el Se&ntilde;or en medio de nosotros?<\/i>&raquo;. <\/p>\n<p align=\"left\"> &laquo;Ojal&aacute; escuch&eacute;is hoy su voz: no endurezc&aacute;is el coraz&oacute;n, como en Merib&aacute;&raquo;. <\/p>\n<p align=\"left\"> Escuchemos esta voz que pasa a trav&eacute;s de la cruz de Cristo y su pasi&oacute;n. Esta voz <i>no juzga a los hombres desilusionados y desdichados, sino que solamente llama con su propio nombre lo que est&aacute; mal<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> 4. Cristo pide a la samaritana agua del pozo de Jacob, y luego, mientras le habla del agua viva, la misma mujer le responde: &laquo;dame esa agua&raquo; (<i>Jn<\/i> 4, 15). <\/p>\n<p align=\"left\"> Y entonces \u2014&iexcl;de qu&eacute; manera tan expresiva&iexcl;\u2014 comienza el siguiente coloquio: <\/p>\n<p align=\"left\"> Jes&uacute;s: &laquo;Anda, llama a tu marido y vuelve&raquo; (<i>ib<\/i>.. v. 16). <\/p>\n<p align=\"left\"> La samaritana: &laquo;No tengo marido&raquo; (<i>ib.<\/i>, v. 17). <\/p>\n<p align=\"left\"> Jes&uacute;s: &laquo;Tienes raz&oacute;n, que no tienes marido: has tenido ya cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho verdad&raquo; (<i>ib<\/i>., vv. 17-18). <\/p>\n<p align=\"left\"> La samaritana: &laquo;Se&ntilde;or, veo que t&uacute; eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros dec&iacute;s que el sitio donde se debe dar culto est&aacute; en Jerusal&eacute;n&raquo; (<i>ib.<\/i>, vv. 19-20).<\/p>\n<p align=\"left\"> Jes&uacute;s: &laquo;Cr&eacute;eme, mujer: se acerca la hora&#8230; en que los que quieran dar culto verdadero adorar&aacute;n al Padre en esp&iacute;ritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto as&iacute;. Dios es esp&iacute;ritu, y los que le dan culto deben hacerlo en esp&iacute;ritu y verdad&raquo; (<i>ib<\/i>., vv. 21. 23-24). <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Jes&uacute;s habla con la samaritana<\/i>, con una mujer divorciada varias veces, con una mujer ad&uacute;ltera. Pero indirectamente habla tambi&eacute;n con cada uno de aquellos hombres que, a pesar de lo que &quot;al principio&quot; hab&iacute;a sido establecido por Dios, la hab&iacute;an tomado por mujer, aunque hab&iacute;a sido la mujer de otro. <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Jes&uacute;s<\/i>, en el coloquio con esta mujer \u2014a la que quiz&aacute; se le hab&iacute;a hecho mal\u2014 est&aacute; l<i>leno de amor y de comprensi&oacute;n<\/i>. Sin embargo, <i>proclama la verdad. Toca la conciencia<\/i>. La conciencia es la voz de la verdad. Jes&uacute;s gu&iacute;a a la samaritana hacia <i>la verdad sobre el amor<\/i> que debe unir al hombre y a la mujer en el matrimonio. <\/p>\n<p align=\"left\"> La Enc&iacute;clica <i> <a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_25071968_humanae-vitae.html\"> Humanae vitae<\/a><\/i> (cf. n&uacute;m. 9) afirma que este amor, es decir, el amor conyugal, es ante todo amor plenamente <i>humano<\/i>, o sea, sensible y espiritual; no un simple impulso de instinto y de sentimiento. sino tambi&eacute;n y principalmente un acto de la voluntad libre. Es adem&aacute;s amor <i>total<\/i>, lo cual significa una forma del todo especial de amistad personal, en la que los esposos comparten generosamente todo, sin reservas indebidas y c&aacute;lculos ego&iacute;stas. Es tambi&eacute;n amor <i>fiel y exclusivo<\/i> hasta la muerte; una fidelidad que puede ser a veces dif&iacute;cil, pero que es siempre posible, siempre noble y meritoria, cosa que nadie puede negar. Es finalmente amor <i>fecundo<\/i>, que no se agota todo en la comuni&oacute;n entre los c&oacute;nyuges, sino que est&aacute; destinado a prolongarse. suscitando nuevas vidas. Esta es la verdad acerca del amor matrimonial, expresada por el Magisterio para nuestro tiempo.<\/p>\n<p align=\"left\"> Y Jes&uacute;s dice que solamente en. la verdad el hombre es un verdadero adorador de Dios. <i>S&oacute;lo en la verdad del amor matrimonial <\/i>el marido y la mujer adoran a Dios &quot;en esp&iacute;ritu y verdad&quot;. <\/p>\n<p align=\"left\"> Queridos hermanos y hermanas: Tratemos de transferir esta conversaci&oacute;n de Cristo con la samaritana <i>a la dimensi&oacute;n de nuestro tiempo<\/i>. Pong&aacute;mosla en el centro de nuestra asamblea eucar&iacute;stica. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iquest;Qu&eacute; quiere decir renovar lar gracia del sacramento del matrimonio? Quiere decir <i>volver a encontrar la verdad sobre el amor de los esposos y de los padres<\/i>, que tiene su origen en Dios Creador y su definitivo sello sacramental en el Redentor del mundo. Significa <i>acoger esta verdad<\/i>, aceptarla con el coraz&oacute;n y con la conciencia, hacer de ella la medida de la vida.<\/p>\n<p align=\"left\"> Queridos esposos: &iquest;qu&eacute; fuerza tiene esta verdad en vuestra vida? El d&iacute;a de vuestro matrimonio os hab&eacute;is prometido rec&iacute;procamente un amor verdadero y total, sin limitaciones ni restricciones. &iquest;Quer&eacute;is volver a encontrar hoy la verdad, la pureza de aquel amor? Lo podr&eacute;is hacer, si sab&eacute;is hallar la gracia que Dios os ofrece siempre en el sacramento. Y hallar&eacute;is esa gracia, d&iacute;a tras d&iacute;a, si sab&eacute;is orar con fe. <i>Orar juntos en la intimidad de la familia<\/i>. He ah&iacute; una consigna que el Papa os deja en este encuentro jubilar. Gracias a la oraci&oacute;n asidua y fervorosa, vosotros no perder&eacute;is nunca la verdad acerca de vuestro amor. <\/p>\n<p align=\"left\"> La Iglesia ense&ntilde;a esta verdad de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. La ense&ntilde;a en nuestra &eacute;poca mediante la <i> <a href=\"\/content\/pius-xi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_31121930_casti-connubii.html\">Casti connubii<\/a><\/i>, la <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudiurn et spes<\/a><\/i>, la <i> <a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_25071968_humanae-vitae.html\"> Humanae vitae<\/a><\/i> y la <i> <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_19811122_familiaris-consortio.html\"> Familiaris consortio<\/a><\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Es una verdad <i>exigente<\/i>, como es exigente todo el Evangelio. Sin embargo, todo lo que ella exige, sirva para el bien del hombre, <i>para el bien del hombre entendido aut&eacute;nticamente<\/i>. Sirve para su dignidad. Sirve para el amor. Sirve para la gloria de Dios, porque la gloria de Dios consiste en que el hombre viva de acuerdo con la verdad y el amor. <\/p>\n<p align=\"left\"> 5. &laquo;<i>El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Esp&iacute;ritu Santo<\/i> que se nos ha dado&raquo; (<i>Rom<\/i> 5, 5). <\/p>\n<p align=\"left\"> De esto nos habla el misterio de la Redenci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> De esto nos habla el A&ntilde;o Jubilar de la Redenci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> &laquo;Mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo&#8230; muri&oacute; por nosotros (<i>ib<\/i>., v. 8). <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Peregrinamos hacia este amor<\/i> como al manantial del agua viva. Nos encontramos aqu&iacute; reunidos, ante el sepulcro de San Pedro: esposos y. esposas, padres e hijos, matrimonios, familias, todos nosotros, que deseamos adorar al Padre en esp&iacute;ritu y en verdad. <\/p>\n<p align=\"left\"> Todos deseamos <i>vencer la tentaci&oacute;n<\/i>, con la que el mundo actual &quot;tienta&quot; al Creador y al Redentor, lo &quot;pone a prueba&quot; diciendo &quot;&iquest;Est&aacute; o no est&aacute; el Se&ntilde;or en medio de nosotros?&quot;. &iquest;Somos <i>su sacramento<\/i> en Jesucristo? &iquest;O bien la &uacute;nica dimensi&oacute;n y el sentido de nuestra. vida son la <i>temporalidad<\/i>, <i>la &quot;mundanidad&quot;<\/i> y <i>la libertad desenfrenada<\/i> del &quot;hombre&quot; sensual? <\/p>\n<p align=\"left\"> Queremos vencer esta tentaci&oacute;n. D&iacute;a a d&iacute;a, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, para toda la vida. Desearnos <i>vencerla con el poder de Cristo: con el amor con el que El nos ha amado<\/i>. Deseamos \u2014por El, con El y en El\u2014 adorar al Padre <i>en esp&iacute;ritu y verdad<\/i>.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;&laquo;El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Esp&iacute;ritu Santo que se nos ha dado&raquo; <i>en el sacramento de la Iglesia<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Oremos juntos por la victoria de este amor en cada uno de nosotros, en cada matrimonio, en cada Familia. <\/p>\n<p align=\"left\"> De esta victoria depende <i>el futuro de toda la familia humana<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>La Iglesia la pide sin cesar<\/i>, rezando como hemos hecho durante el S&iacute;nodo de los Obispos del a&ntilde;o 1980 relativo a la misi&oacute;n de la familia cristiana en el mundo actual: <\/p>\n<p align=\"left\"> Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra; Padre, que eres Amor y Vida, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu Hijo Jesucristo, &quot;nacido de mujer&quot;, y mediante el Esp&iacute;ritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan. <\/p>\n<p align=\"left\"> Haz que tu gracia gu&iacute;e los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo. <\/p>\n<p align=\"left\"> Haz que las j&oacute;venes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor. <\/p>\n<p align=\"left\"> Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre m&aacute;s fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias. <\/p>\n<p align=\"left\"> Haz finalmente. te lo pedimos por intercesi&oacute;n de la Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas&nbsp; las naciones de la tierra pueda cumplir fruct&iacute;feramente su misi&oacute;n en la familia y por medio de la familia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Por Cristo nuestro Se&ntilde;or, que es el camino, la verdad y la vida. por los siglos de los siglos. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\" face=\"Times New Roman\"> &copy; Copyright 1984 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON OCASI&Oacute;N DEL JUBILEO DE LAS FAMILIAS HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II Plaza de San PedroDomingo 25 de marzo de 1984 1. &quot;Dame de beber&quot; (Jn 4, 7). Con esta petici&oacute;n Jes&uacute;s de Nazaret se dirige a una mujer samaritana junto al pozo de Jacob. 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