{"id":39862,"date":"2016-10-05T23:14:13","date_gmt":"2016-10-06T04:14:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-febrero-de-1985-liturgia-de-la-palabra-en-piura-peru\/"},"modified":"2016-10-05T23:14:13","modified_gmt":"2016-10-06T04:14:13","slug":"4-de-febrero-de-1985-liturgia-de-la-palabra-en-piura-peru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-de-febrero-de-1985-liturgia-de-la-palabra-en-piura-peru\/","title":{"rendered":"4 de febrero de 1985, Liturgia de la Palabra en Piura, Per\u00fa"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <span lang=\"es\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A VENEZUELA, <br \/>ECUADOR, PER&Uacute; Y TRINIDAD Y TOBAGO<\/font><\/span><font color=\"#663300\"> <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><font color=\"#663300\">LITURGIA DE LA PALABRA EN PIURA<\/font><\/b><\/p>\n<p><i> <\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b>HOMIL&Iacute;A<\/b><\/font><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>&nbsp;Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 4 de febrero de 1985<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>&laquo;Yo soy el buen pastor y conozco a mis ovejas. Tambi&eacute;n tengo otras ovejas que no son de este redil&raquo;<\/i> (<i>Io<\/i>. 10, 14. 16).<\/p>\n<p align=\"left\"> <i> Se&ntilde;or Arzobispo, hermanos obispos, autoridades, <br \/>queridos hermanos y hermanas: <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> 1. Al venir a San Miguel de Piura, el Papa quiere obedecer a un impulso de su coraz&oacute;n de padre, adem&aacute;s de cumplir un deber como Pastor de toda la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Vengo para encontrarme con los queridos hijos de esta tierra, en cuyas vidas quedan a&uacute;n las huellas del <i>sufrimiento causado por las cat&aacute;strofes naturales<\/i> que hace casi dos a&ntilde;os destruyeron viviendas, cosechas, canales de regad&iacute;o, v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, provocando indecibles dificultades a tantas familias, y destruyendo el fruto de largos a&ntilde;os de fatigas. Por eso m&iacute; visita quiere ser ante todo <i>un signo de solidaridad y de aliento<\/i> a no dejaros abatir en la desgracia, sino a sacar de ella razones de esperanza, de mutuo apoyo y voluntad de reconstruir lo perdido. Pido a Dios que las aguas que produjeron destrucci&oacute;n y muerte hayan servido para fecundar vuestros campos, y que os alegre la esperanza de m&aacute;s abundantes cosechas para continuar vuestra vida. <\/p>\n<p align=\"left\"> Vengo en peregrinaci&oacute;n de fe <i>a las fuentes de la gesta evangelizadora en el Per&uacute;<\/i>, ya que de estas tierras, bajo la protecci&oacute;n del Arc&aacute;ngel San Miguel, <i>partieron los pioneros<\/i> del anuncio de Jesucristo, de su Buena Nueva y de su Iglesia, hacia el vasto territorio del antiguo Imperio Inca. Por ello, desde este lugar, nuestra mente se eleva de modo espont&aacute;neo hac&iacute;a Dios, <i>para darle gracias por la evangelizaci&oacute;n del Per&uacute;<\/i>, por sus h&eacute;roes y santos. Y nuestro esp&iacute;ritu se recoge en plegar&iacute;a, para meditar sobre aquella evangelizaci&oacute;n y descubrir las exigencias que derivan de la aceptaci&oacute;n del Evangelio. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. La Palabra de Dios que hemos escuchado viene a iluminar esta meditaci&oacute;n, invit&aacute;ndonos a contemplar con los ojos del Evangelista San Juan la imagen familiar de <i>Jes&uacute;s, el Buen Pastor, en medio de sus ovejas<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> En ese conocido texto, Cristo se presenta no solamente como Pastor, sino tambi&eacute;n como &laquo;<i>la puerta de las ovejas<\/i>&raquo;. El es el Pastor verdadero, a diferencia de tantos otros que antes que El se hab&iacute;an presentado como pastores, pero que eran solamente mercenarios o salteadores. El Se&ntilde;or entra por la puerta del redil, esto es, viene como enviado del Padre, como revelador de sus misterios y trae consigo <i>la verdad entera<\/i>, mostrando el camino de <i>la verdadera vida<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Por eso Jes&uacute;s se comporta como los buenos pastores: conoce a sus ovejas una por una, en su situaci&oacute;n concreta, las llama por su nombre, y las ovejas reconocen su voz y le siguen. El camina delante de las ovejas para mostrarles el camino, para prevenir los peligros, para defenderlas del lobo o del salteador. <\/p>\n<p align=\"left\"> Jes&uacute;s es &laquo;la puerta de las ovejas&raquo;. Solamente El las conduce a verdes praderas donde encuentran alimento, seguridad, &laquo;vida en abundancia&raquo; (<i>Io<\/i>. 10, 18). <\/p>\n<p align=\"left\"> El Se&ntilde;or Jes&uacute;s es evangelizador \u2014<i>el primer evangelizador<\/i>\u2014 como Pastor y como Puerta de las ovejas. El, no solamente anuncia la verdad, sino que <i>es la Verdad<\/i> misma dada a los hombres; no solamente se&ntilde;ala el camino, sino que El <i>es el camino<\/i>; no solamente promete la vida, sino que <i>es la Vida<\/i> verdadera. Ning&uacute;n otro evangelizador puede decir lo mismo de s&iacute; mismo. Y todos los dem&aacute;s evangelizadores, si quieren ser eficaces, han de saber representar e imitar al &uacute;nico Buen Pastor; han de hacer entrar a sus ovejas por la puerta que es Cristo; han de llamarlas por su nombre, con la &uacute;nica voz que ellas .reconocen y que es la voz de Jes&uacute;s. Proceder de otra manera es, como dice el mismo Jes&uacute;s, arriesgarse a ser &laquo;un extra&ntilde;o&raquo; o desconocido. <\/p>\n<p align=\"left\"> 3. La obra evangelizadora de la Iglesia se despliega cuando Cristo, Pastor y evangelizador, llama, prepara y env&iacute;a otros evangelizadores, para anunciar en todas las lenguas y lugares la Buena Nueva de la salvaci&oacute;n; y para congregar en la comunidad de los creyentes \u2014la Iglesia\u2014 a los que han de salvarse. <\/p>\n<p align=\"left\"> As&iacute; se inaugur&oacute; un d&iacute;a la obra de la evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica. Yo mismo quise dar inicio, en Santo Domingo, a la novena de a&ntilde;os que prepare el continente americano a celebrar el V centenario de tan importante acontecimiento eclesial. As&iacute; tambi&eacute;n, y con la primera Misa celebrada <i>aqu&iacute; en Piura<\/i>, en la primera villa cristiana, <i>inici&oacute; la evangelizaci&oacute;n del Per&uacute;<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Mi presencia hoy en vuestra noble ciudad, junto con mis hermanos obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles todos, quiere ser, ala vez que <i>una acci&oacute;n de gracias a Dios por la evangelizaci&oacute;n del Per&uacute;, un merecido homenaje a tantos esforzados misioneros<\/i> que, de modo an&oacute;nimo, sembraron la semilla de la fe en esta tierra fecunda. Ellos, dejando sus tierras nativas, consagraron su vida \u2014y aqu&iacute; dejaron sus cuerpos\u2014 a la instrucci&oacute;n en la fe de las poblaciones ind&iacute;genas que encontraron. <\/p>\n<p align=\"left\"> Entre mil obst&aacute;culos debidos ala extensi&oacute;n del pa&iacute;s, a las grandes monta&ntilde;as, a la variedad de lenguas, a la falta de medios; pero c&#x3bf;&#x3b7;fiando en la fuerza de la Palabra de Dios, llevaron a cabo aquella obra inmensa, que tantos frutos ha dejado. <\/p>\n<p align=\"left\"> Al pensar en el presente de la evangelizaci&oacute;n, quiz&aacute; la primera cosa que debemos hacer es <i>mirar bien a aquella empresa<\/i>, para sacar <i>motivos de aliento<\/i> en vista del futuro. <\/p>\n<p align=\"left\"> Pero esa obra evangelizadora no termina nunca. Cada generaci&oacute;n cristiana debe a&ntilde;adir su parte de esfuerzo. Sin ello faltar&iacute;a algo esencial. Faltar&iacute;a un elemento insustituible a la evangelizaci&oacute;n del Per&uacute;, si faltara hoy un generoso esfuerzo evangelizador. Este es el signo de la fidelidad a Cristo, a su mandato, y es ala vez muestra de vitalidad en la fe de la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Por tal raz&oacute;n esa empresa es vuestra, hermanos obispos, en primer lugar. Es vuestra, sacerdotes que sois los insustituibles colaboradores de vuestros Pastores. Es vuestra, religiosos y religiosas, pues &eacute;sa es la causa de Cristo que hab&eacute;is abrazado. Es vuestra, laicos cristianos, que en el coraz&oacute;n del mundo est&aacute;is llamados a construir el reino de Dios. Si vuestra Iglesia acoge ese mensaje de Jes&uacute;s, podr&aacute; decirse de veras que &laquo;le sigue porque conoce su voz&raquo;, la voz de Cristo (Cf.. <i>Io<\/i>. 10, 4).<\/p>\n<p align=\"left\"> 4. Ese conocer <i>la voz del Maestro<\/i> y Buen Pastor, sin seguir la voz de los extra&ntilde;os, califica el elemento esencial, que ha de distinguir la evangelizaci&oacute;n en el Per&uacute; hoy: <i>la fidelidad a la ense&ntilde;anza de Jesucristo<\/i>, &uacute;nico Maestro y Se&ntilde;or. <\/p>\n<p align=\"left\"> Mi predecesor el Papa Pablo VI, en su Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica &laquo;<a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19751208_evangelii-nuntiandi.html\">Evangelii Nuntiandi<\/a>&raquo;, ense&ntilde;a: &laquo;Evangelizar es, ante todo, dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Esp&iacute;ritu Santo. Testimoniar que ha amado al mundo en su Hijo; que en su Verbo Encarnado ha dado a todas las cosas el ser, y ha llamado a los hombres a la vida eterna&raquo; (PAULI VI <i>Evangelii Nuntiandi<\/i>, 26).<\/p>\n<p align=\"left\"> As&iacute; pues, evangelizadores y evangelizados tienen el indeclinable deber de una estricta y amorosa fidelidad ala ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s. Porque los evangelizadores no son &laquo;due&ntilde;os&raquo; de la Palabra de Dios, sino que son sus ministros, sus servidores. Y, por otra parte, como recordaba en m&iacute; Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica &laquo;<a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_16101979_catechesi-tradendae.html\">Catechesi Tradendae<\/a>&raquo;, quien &laquo;se hace disc&iacute;pulo de Cristo tiene derecho a recibir la <font face=\"Times New Roman\">&laquo;<\/font>palabra de la fe<font face=\"Times New Roman\">&raquo;<\/font> no mutilada, no falsificada o disminuida, sino completa e &iacute;ntegra, en todo su rigor y vigor&raquo; (IOANNIS PAULI PP. II <i>Catechesi Tradendae<\/i>, 30). Es decir, en plena fidelidad <i>a su origen<\/i>: Cristo; <i>a su contenido<\/i> revelado; <i>a los destinatarios<\/i> que han de salvarse entrando por la Puerta: &laquo;Yo soy la puerta, si uno entra por m&iacute;, estar&aacute; a salvo&raquo; (<i>Io<\/i>. 10, 9).<\/p>\n<p align=\"left\"> No se ha de olvidar, sin embargo, que la evangelizaci&oacute;n tiene en cuenta los <i>aspectos concretos del ambiente<\/i> en que se realiza. En ese sentido la evangelizaci&oacute;n tiene en el Per&uacute; aspectos propios en el momento actual. No podemos recoger todos en esta celebraci&oacute;n, pero s&iacute; quiero subrayar brevemente algunos de ellos. <\/p>\n<p align=\"left\"> 5. Evangelizar significa llevar el mensaje de Cristo a todos, para que <i>se haga vida<\/i>. Por ello tiene estrechos lazos con <i>la promoci&oacute;n humana<\/i>. En este sentido, la evangelizaci&oacute;n presenta tambi&eacute;n la urgencia de promover integralmente la dignidad del hombre, ayudarlo a transformar las situaciones y estructuras injustas que violan esa dignidad. <\/p>\n<p align=\"left\"> Jes&uacute;s, durante su vida p&uacute;blica tuvo oportunidad de encontrar a muchas personas aquejadas de diversos males f&iacute;sicos y morales. Como signo de la presencia del reino obr&oacute; milagros (Cf.. <i>Matth<\/i>. 12, 4-6) y se preocup&oacute; del bien de todas las personas que encontraba. Al ver todo esto la gente se maravillaba y comentaba: &laquo;Todo lo ha hecho bien; hace o&iacute;r a los sordos y hablar a los mudos&raquo; (<i>Marc<\/i>. 7, 37). <\/p>\n<p align=\"left\"> Por ello, mi predecesor Pablo VI recordaba: &laquo;Entre evangelizaci&oacute;n y promoci&oacute;n humana &#8211; desarrollo, liberaci&oacute;n &#8211; existen efectivamente lazos muy fuertes &#8230;, no es posible aceptar que la obra de evangelizaci&oacute;n pueda o deba olvidar las cuestiones extremamente graves, tan agitadas hoy d&iacute;a, que ata&ntilde;en ala justicia, a la liberaci&oacute;n, al desarrollo y ala paz en el mundo. Si esto ocurriera, ser&iacute;a ignorar la doctrina del Evangelio acerca del amor hacia el pr&oacute;jimo que sufre o padece necesidad&raquo; (PAULI VI <i>Evangelii Nuntiandi<\/i>, 31). <\/p>\n<p align=\"left\"> Las Conferencias del Episcopado Latinoamericano reunidas en Medell&iacute;n y Puebla han puesto especial &eacute;nfasis en la evangelizaci&oacute;n y promoci&oacute;n humana en los pa&iacute;ses de este continente, especialmente mediante la llamada <i>opci&oacute;n preferencial por los pobres<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Quisiera recordar aqu&iacute;, queridos hermanos, cuanto precis&eacute; recientemente a este prop&oacute;sito: &laquo;S&iacute;, la Iglesia hace suya la <i>opci&oacute;n preferencial por los pobres<\/i>. Una opci&oacute;n preferencial, n&oacute;tese bien: por consiguiente, no una opci&oacute;n <i>exclusiva o excluyente<\/i>, pues el mensaje de la salvaci&oacute;n est&aacute; destinado a todos. Una opci&oacute;n adem&aacute;s <i>basada esencialmente en la Palabra de Dios<\/i> y no en criterios aportados por ciencias humanas o ideolog&iacute;as contrapuestas, que con frecuencia reducen a los pobres a categor&iacute;as socio-pol&iacute;ticas o econ&oacute;micas abstractas. Pero una opci&oacute;n firme e irrevocable&raquo; (IOANNIS PAULI PP. II <i>Allocutio ad Patres Cardinales et Romanae Curiae Sodales<\/i>, 9, die 21 dec. 1984: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, VII, 2 (1984) 1630). <\/p>\n<p align=\"left\"> Este aspecto de la evangelizaci&oacute;n, en plena fidelidad a Cristo, al Evangelio y al hombre, seg&uacute;n los criterios de la Iglesia, reviste clara actualidad en el Per&uacute;, en el presente y de cara al futuro. <\/p>\n<p align=\"left\"> 6. El anuncio del Evangelio conlleva el constante llamado a una <i>actitud de conversi&oacute;n<\/i> por parte de todos los cristianos y ha de penetrar no s&oacute;lo la vida personal y familiar, sino tambi&eacute;n las estructuras sociales, para hacerlas m&aacute;s conformes con las exigencias de la justicia. No olvidemos nunca que s&oacute;lo corazones convertidos y renovados interiormente mejorar&aacute;n <i>el tono moral<\/i> y humano de la sociedad. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Vivid, pues, vosotros esas exigencias e infundid en las realidades temporales la savia de la fe en Cristo! Pienso concretamente en el testimonio de vida y en el esfuerzo evangelizador que requiere<i> la familia cristiana<\/i>: que los c&oacute;nyuges vivan el sacramento de la<i> uni&oacute;n fecunda e indisoluble<\/i> entre Cristo y la Iglesia; que sean los fundadores y animadores de la &laquo;<i>iglesia dom&eacute;stica<\/i>&raquo;, la familia, con el compromiso de una educaci&oacute;n integral &eacute;tica y religiosa de los hijos; que abran a los j&oacute;venes los horizontes de las diversas vocaciones cristianas, como un desaf&iacute;o de plenitud a las alternativas del consumismo hedonista o del materialismo ateo. Es &eacute;ste un campo de palpitante actualidad para la evangelizaci&oacute;n en el Per&uacute;. <\/p>\n<p align=\"left\"> 7. Particular importancia reviste tambi&eacute;n <i>la evangelizaci&oacute;n de la cultura<\/i> en vuestro pa&iacute;s. Para fecundarla <i>con el esp&iacute;ritu del Evangelio<\/i> en el que ella hunde sus ra&iacute;ces multiseculares. En efecto, la evangelizaci&oacute;n, cuando es correctamente hecha, influye poderosamente en la cultura y vida toda del hombre. <\/p>\n<p align=\"left\"> Esforzaos, pues, porque las leyes y las costumbres no vuelvan la espalda <i>al sentido trascendente del hombre<\/i>, ni a los aspectos morales de la vida. Con la mirada dirigida a los hombres de ciencia y especialmente a <i>los universitarios<\/i> que se encuentran aqu&iacute; o en todas las partes del pa&iacute;s, repito la constataci&oacute;n que hice ante la asamblea de la UNESCO: el v&iacute;nculo del Evangelio con el hombre es creador de cultura en su mismo fundamento, ya que ense&ntilde;a a amar al hombre en su humanidad y en su dignidad excepcional (Cf.. IOANNIS PAULI PP. II <i>Allocutio ad UNESCO habita<\/i>, die 2 jun. 1980: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, III, 1 (1980) 1636 ss.). Aqu&iacute; tiene la Iglesia en el Per&uacute; un verdadero reto que ha de acoger creativamente en su acci&oacute;n evangelizadora. A este prop&oacute;sito expreso m&iacute; profunda estima a los hombres del mundo de la cultura del Per&uacute;, a la vez les aliento a ser fieles a su importante misi&oacute;n y al hombre vi&eacute;ndole en toda su dimensi&oacute;n a la luz de Dios. <\/p>\n<p align=\"left\"> 8. Ese nuevo impulso evangelizador requerir&aacute; una serie de esfuerzos coordinados en torno a <i>una m&aacute;s profunda catequesis<\/i>, impartida en forma org&aacute;nica y sistem&aacute;tica. <i>Es una necesidad vital<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> Se necesita pues una constante catequesis, sin descanso y sin cansancios, <i>a todos los niveles y en todos los lugares<\/i>: desde la homil&iacute;a hasta la ense&ntilde;anza del catecismo en el hogar familiar, desde la parroquia hasta la escuela. Una catequesis que, acercando al hombre a Jesucristo, est&eacute; atenta a <i>la recta formaci&oacute;n de la conciencia <\/i>del cristiano, sabiendo hacer llegar c&aacute;lidamente a cada alma la amable exigencia del Redentor. <\/p>\n<p align=\"left\"> En esa tarea hay que poner gran esmero en procurar que al anuncio de Jesucristo corresponda asimismo <i>la adecuada celebraci&oacute;n de su misterio en la liturgia de la Iglesia<\/i>; ya que la vida de Cristo se comunica a los fieles por medio de los sacramentos, como record&eacute; a vuestros obispos (Cf.. EIUSDEM <i>Allocutio ad quosdam Peruviae Episcopos occasione oblata eorum visitationis &laquo;ad Limina&raquo;<\/i>, 3, die 4 oct. 1984: <i>Insegnamenti di Giovanni Paolo II<\/i>, VII, 2 (1984) 738 s.). M&aacute;s a&uacute;n, la liturgia, celebrada seg&uacute;n las normas de la Iglesia y activamente participada, es en s&iacute; misma la m&aacute;s aut&eacute;ntica catequesis en las palabras y en los signos sagrados. <\/p>\n<p align=\"left\"> 9. En la situaci&oacute;n concreta del Per&uacute;, un veh&iacute;culo y lugar importante de evangelizaci&oacute;n ha de ser la <i>piedad popular nacida del coraz&oacute;n del pueblo<\/i>. Ella manifiesta tantas veces de forma sorprendente ese sentido de la fe que Dios otorga a los sencillos de coraz&oacute;n, tan rica de sentimientos y tan expresiva en sus gestos de devoci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> Es bien conocida la profunda raigambre popular que tiene en vosotros, fieles peruanos, la devoci&oacute;n a <i>la cruz de Cristo<\/i> que se encuentra en tantos lugares en los que discurre vuestra vida. La veneraci&oacute;n a l<i>a Cruz de la Conquista<\/i> o la celebraci&oacute;n de <i>la Cruz de Mayo<\/i> son buena prueba de ello. Como lo son el profundo cari&ntilde;o de los peruanos a Cristo crucificado, venerado como el Se&ntilde;or de los Milagros, el Se&ntilde;or Cautivo de Ayabaca, el Se&ntilde;or de Luren, de Huanca, el Se&ntilde;or de los Temblores, de Koilloriti, de Burgos, de Huamantanga y otros. <\/p>\n<p align=\"left\"> Lo mismo sucede con la honda devoci&oacute;n que vosotros, cat&oacute;licos peruanos, sent&iacute;s hacia nuestra Madre la Virgen Sant&iacute;sima, a cuyo amparo recurr&iacute;s tantas veces, tambi&eacute;n en los diversos santuarios marianos que surcan vuestra geograf&iacute;a. Sed fieles a esas devociones, y que ellas os conduzcan cada vez m&aacute;s hacia Cristo, centro de nuestra vida de fe, &uacute;nico Pastor y Redentor. <\/p>\n<p align=\"left\"> Vosotros, Pastores y gu&iacute;as de ese pueblo, ayudadle respetuosamente a purificar estas devociones populares, a fin de que sean para la grey del Se&ntilde;or caminos hac&iacute;a El, Puerta &uacute;nica de las ovejas, en quien encontrar&aacute;n el <i>verdadero pasto<\/i> (Cf.. <i>Io<\/i>. 10, 9) y tendr&aacute;n &laquo;vida en abundancia&raquo; (<i>Ib&iacute;d.<\/i> 10, 10); la vida que El da a sus ovejas (<i>Ib&iacute;d.<\/i> 10, 15) y que dura hasta la vida eterna en Cristo, que tiene &laquo;poder para dar su vida y poder para recobrarla de nuevo&raquo; (Cf.. <i>Ib&iacute;d.<\/i> 10, 18).<\/p>\n<p align=\"left\"> Este campo de la piedad popular abre hoy amplias posibilidades evangelizadoras a la Iglesia en el Per&uacute;. <\/p>\n<p align=\"left\"> 10. Finalmente, la evangelizaci&oacute;n en el momento actual peruano ha de <i>esclarecer la fe y evitar los peligros<\/i> a los que se ve expuesto el pueblo fiel. <\/p>\n<p align=\"left\"> La lectura de esta celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica nos habla de quienes entran en el redil &laquo;por Cristo&raquo;. Tambi&eacute;n ellos pertenecen a la grey, pero ala vez <i>participan activamente<\/i> en la misi&oacute;n de Cristo evangelizador y Pastor. En esa misi&oacute;n participan los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos elegidos por la Iglesia. Son los sembradores del Evangelio. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Qu&eacute; gran sentido de responsabilidad y de atenci&oacute;n en nuestro ministerio deben infundirnos las palabras de <i>severa condena<\/i> de Jes&uacute;s hacia quienes &laquo;no entran por la puerta&raquo;, sino que &laquo;escalan por otro lado, como un ladr&oacute;n y salteador&raquo;. Hac&iacute;a quienes son &laquo;extra&ntilde;os&raquo; a la grey y por eso las ovejas &laquo;no seguir&aacute;n a un extra&ntilde;o, sino que huir&aacute;n de &eacute;l, porque no conocen la voz de los extra&ntilde;os&raquo; (<i>Io<\/i>. 10, 1-5). &laquo;El ladr&oacute;n no viene m&aacute;s que a robar, matar y destruir&raquo; (<i>Ib&iacute;d.<\/i>. 10, 10). <\/p>\n<p align=\"left\"> Estas palabras severas del maestro condenan todas <i>las alteraciones del Evangelio<\/i> y de la verdadera evangelizaci&oacute;n, las falsedades y falsos profetas, las relecturas del Evangelio en claves no eclesiales, sino acomodadas a interpretaciones inspiradas en la moda o en visiones socio-pol&iacute;ticas. Con ello se transforma el servicio a la verdad en servicio a la confusi&oacute;n, cuando no a la mentira. <\/p>\n<p align=\"left\"> Frente a esos peligros que siempre serpean en la Iglesia, es necesario que Pastores, agentes de la pastoral y fieles conserven una <i>absoluta fidelidad al mensaje integral de Cristo<\/i>, que escuchen su voz, que est&eacute;n dispuestos como El a dar <i>la prueba suprema del amor<\/i> a la verdad y a sus ovejas: &laquo;Por eso me ama el Padre, porque doy m&iacute; vida, &#8230;&eacute;sa es la verdad que he recibido de m&iacute; Padre&raquo; (<i>Ib&iacute;d.<\/i>. 10, 17. 18).<\/p>\n<p align=\"left\"> De ese modo la evangelizaci&oacute;n en profundidad librar&aacute; tambi&eacute;n a los fieles de los riesgos derivantes de actividades proselitistas de grupos que poco tienen de real contenido religioso. <\/p>\n<p align=\"left\"> 11. Mis queridos hermanos y hermanas: Hemos hecho estas reflexiones sobre la evangelizaci&oacute;n en el Per&uacute; en el actual momento de la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Quiero manifestares <i>mi vivo aprecio y aliento<\/i> por los grandes esfuerzos que Pastores, agentes de la pastoral y fieles realiz&aacute;is para seguir con fidelidad a Cristo, primer Evangelizador, Pastor y Puerta del reba&ntilde;o. Renovad vuestro prop&oacute;sito en ese camino, para que as&iacute; esta Iglesia en el Per&uacute; sea una Iglesia <i>fuertemente evangelizadora<\/i> \u2014dentro y fuera de los confines peruanos\u2014, la Iglesia de Cristo que siempre escucha <i>su<\/i> voz. <\/p>\n<p align=\"left\"> La Estrella de la evangelizaci&oacute;n, Nuestra Se&ntilde;ora de las Mercedes, inspire desde su santuario de Paita todos vuestros prop&oacute;sitos; y acompa&ntilde;e en su fidelidad a Cristo a los hijos de esta tierra y de todo el Per&uacute;, a los que bendigo de coraz&oacute;n.<\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1985 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A VENEZUELA, ECUADOR, PER&Uacute; Y TRINIDAD Y TOBAGO LITURGIA DE LA PALABRA EN PIURA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II &nbsp;Lunes 4 de febrero de 1985 &nbsp; &laquo;Yo soy el buen pastor y conozco a mis ovejas. 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