{"id":39871,"date":"2016-10-05T23:14:33","date_gmt":"2016-10-06T04:14:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/30-de-enero-de-1985-santa-misa-en-el-450-aniversario-de-la-evangelizacion-de-ecuador\/"},"modified":"2016-10-05T23:14:33","modified_gmt":"2016-10-06T04:14:33","slug":"30-de-enero-de-1985-santa-misa-en-el-450-aniversario-de-la-evangelizacion-de-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/30-de-enero-de-1985-santa-misa-en-el-450-aniversario-de-la-evangelizacion-de-ecuador\/","title":{"rendered":"30 de enero de 1985, Santa misa en el 450 aniversario de la evangelizaci\u00f3n de Ecuador"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <span lang=\"es\"> <font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A VENEZUELA, <br \/>ECUADOR, PER&Uacute; Y TRINIDAD Y TOBAGO&nbsp; <\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"> <span lang=\"es\"> <font color=\"#663300\"><b>MISA EN EL 45O A<font face=\"Times New Roman\">NIVERSARIO DE LA EVANGELIZACI&Oacute;N DE ECUADOR<\/font><\/b><\/font><\/span><\/p>\n<p><i> <\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b>HOMIL<font face=\"Times\">&Iacute;A<\/font><\/b><\/font><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II <\/font><\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span lang=\"es\"><font color=\"#663300\"><i>Mi&eacute;rcoles<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 30 de enero de 1985<\/font><\/i><\/span><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <span lang=\"es\"> <i>Se&ntilde;or Cardenal, <br \/>hermanos en el Episcopado, <br \/>autoridades, <br \/>queridos hermanos y hermanas: <\/i> <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">&laquo;Vosotros ser&eacute;is mi pueblo y yo ser&eacute; vuestro Dios&raquo; (<i>Ez<\/i>. 36, 28). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">1. Con esta palabras tomadas de la primera lectura de la liturgia de hoy, deseo conmemorar <i>este d&iacute;a importante<\/i> en la historia de la evangelizaci&oacute;n del Ecuador. Como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia desde la Sede de San Pedro, me produce gran alegr&iacute;a encontrarme aqu&iacute; con todos vosotros. Vamos a celebrar la Eucarist&iacute;a, centro de la vida lit&uacute;rgica de la Iglesia, que generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n ha alimentado la fe, la esperanza y el amor de este pueblo, congregado como comunidad eclesial en torno al primer obispado del Ecuador, precisamente el de Quito. Aqu&iacute; los primeros misioneros celebraron por vez primera el Santo Sacrificio, en el lugar donde hoy se ubica la hist&oacute;rica capilla de Cantu&ntilde;a. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">En esta sede episcopal de Quito, junto con vuestro Pastor, el Se&ntilde;or Cardenal-Arzobispo, con mis hermanos Obispos, con los sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos de los diversos movimientos eclesiales y con todo el pueblo cat&oacute;lico del Ecuador, elevo m&iacute; acci&oacute;n de gracias al Dios uno y trino por los abundantes frutos de estos 450 a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n, que se iniciara en estos territorios pocas d&eacute;cadas despu&eacute;s de la llegada de Crist&oacute;bal Col&oacute;n al Nuevo Mundo. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">2. <i>En el nombre de la Sant&iacute;sima Trinidad<\/i>, Cristo resucitado, al momento de volver al Padre y tras haber consumado su misi&oacute;n mesi&aacute;nica en el mundo, envi&oacute; a sus Ap&oacute;stoles diciendo: &laquo;Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced disc&iacute;pulos a todas las gentes bautiz&aacute;ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp&iacute;ritu Santo&raquo; (<i>Matth<\/i>. 28, 18-19). Y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;Ense&ntilde;adles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aqu&iacute; que yo estoy con vosotros todos los d&iacute;as hasta el fin del mundo&raquo; (<i>Ib&iacute;d.<\/i> 28, 20). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Los Ap&oacute;stoles de Cristo, y luego sus sucesores, han cumplido el mandato del Se&ntilde;or resucitado y han continuado, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, haciendo disc&iacute;pulos en todos los pueblos. Como el grano de trigo que se deposita en la tierra y germina, as&iacute; la semilla del Evangelio fue sembrada en el alma fecunda de pueblos nuevos que, siempre m&aacute;s numerosos, <i>recibieron el bautismo<\/i> en el nombre de la Sant&iacute;sima Trinidad. Ellos, aceptando a Cristo como Se&ntilde;or y Salvador, <i>entraron en la familia de los hijos de Dios<\/i>, la Iglesia. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">3. De este modo, tambi&eacute;n en los nuevos pueblos del continente americano nacidos a la fe, ha venido a cumplirse <i>la profec&iacute;a de Ezequiel<\/i> que hemos escuchado en la primera lectura: &laquo;Os recoger&eacute; de todos los pa&iacute;ses y os llevar&eacute; a vuestro suelo. Os rociar&eacute; con agua pura y quedar&eacute;is purificados; de todas vuestras manchas y de todos vuestros &iacute;dolos os purificar&eacute;&raquo; (<i>&#x395;z<\/i>. 36, 24-25). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">La promesa del Se&ntilde;or se ha cumplido, y he aqu&iacute; que los pueblos del Nuevo Mundo surgen como un pueblo nuevo: el Pueblo de Dios: &laquo;Habitar&eacute;is la tierra que yo di a vuestros padres. Vosotros ser&eacute;is m&iacute; pueblo y yo ser&eacute; vuestro Dios&raquo; (<i>Ib&iacute;d.<\/i> 36, 28). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">4. Lo que el Profeta Ezequiel hab&iacute;a anunciado teniendo ante los ojos el Israel de la Antigua Alianza, se ha realizado en la Nueva Alianza; a los 15 siglos de la venida de Cristo, su mensaje de salvaci&oacute;n se ha hecho vida entre vosotros, empezando por vuestros antepasados. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">En efecto, en 1534 se funda la ciudad indohispana de San Francisco de Quito con finalidades de evangelizaci&oacute;n, seg&uacute;n las actas. Diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, aquella comunidad es constituida en obispado. Las &laquo;doctrinas&raquo;, anticipos de futuras parroquias, se multiplican en manos de religiosos franciscanos, dominicos, agustinos y mercedarios. Y a los veinte a&ntilde;os, de esa comunidad eclesial constituida en obispado nace pol&iacute;ticamente la Real Audiencia de Quito, el 29 de agosto de 1563. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Incorporados ala tarea los religiosos de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, la obra eclesial florece en una red de escuelas y liceos; en L. universidad dominicana de San Fulgencio y la jesu&iacute;tica de San Gregorio; en el arte de la &laquo;escuela quite&ntilde;a&raquo;; en la santidad de Mariana de Jes&uacute;s; en la obra misionera en zonas amaz&oacute;nicas, donde mensajeros del Evangelio dan testimonio de Cristo con el martirio. En el Ecuador republicano, obispos, sacerdotes diocesanos, religiosos, religiosas y eminentes seglares comprometidos extienden y reafirman, desde comienzas del siglo XIX hasta el presente, la fisonom&iacute;a cristiana y cultural de vuestra naci&oacute;n. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">5. Despu&eacute;s de estos 450 a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n, y a la vista de los sazonados frutos que la Palabra de Dios y la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu han hecho madurar en vuestra querida patria, como Sucesor de San Pedro me llena el alma de gozo poder repetir aqu&iacute;, en San Francisco de Quito, <i>las palabras del Pr&iacute;ncipe de los Ap&oacute;stoles<\/i> que hemos o&iacute;do en la segunda lectura: &laquo;Vosotros sois una raza elegida, un reino de sacerdotes, una naci&oacute;n consagrada, <i>un pueblo que Dios eligi&oacute;<\/i> para que fuera suyo y proclamara sus maravillas. Vosotros estabais antes en las tinieblas y os <i>llam&oacute; Dios a su luz admirable . . .<\/i> sois Pueblo de Dios . . . hab&eacute;is conocido su misericordia&raquo; (<i>1 Petr<\/i>. 2, 9-10). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Una naci&oacute;n consagrada. S&iacute;. Esta naci&oacute;n, hace ahora algo m&aacute;s de un siglo, se consagr&oacute; como pueblo al Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s. Todav&iacute;a resuena en tantos esp&iacute;ritus el eco de aquellas palabras, con las que el pueblo ecuatoriano hizo su acto de consagraci&oacute;n: &laquo;Este es, Se&ntilde;or, vuestro pueblo. Siempre os reconocer&aacute; por su Dios. No volver&aacute; sus ojos a otra estrella que a esa de amor y misericordia que brilla en medio de vuestro pecho, santuario de la divinidad, arca de vuestro Coraz&oacute;n&raquo;. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Aquella solemne profesi&oacute;n de fe popular honra a esta naci&oacute;n que cuenta entre sus hijos ejemplos preclaros de santidad, como Santa Mariana de Jes&uacute;s, el Santo Hermano Miguel, la Madre Mercedes de Jes&uacute;s Molina, a quien me cabr&aacute; la dicha de proclamar Beata pasado ma&ntilde;ana en Guayaquil. Ellos son el fruto escogido de la evangelizaci&oacute;n del Ecuador. Ellos alientan y sirven de modelo a tantos hijos e hijas de la Iglesia, que quieren hacer hoy de sus vidas un fiel seguimiento de Cristo, una consciente consagraci&oacute;n a El y a los hombres por El. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Queridos hermanos y hermanas: Acoged como prenda de fidelidad la misericordia de Dios Padre, en la que hab&eacute;is sido llamados a participar de la vida divina en Cristo, y hab&eacute;is sido hechos templos de su Esp&iacute;ritu. Sois el pueblo anunciado por el Profeta Ezequiel <i>que camina hacia el Padre por medio de Cristo en el Esp&iacute;ritu Santo<\/i> (Cf.. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\"> Lumen Gentium<\/a><\/i>, 4). Sois parte de la Iglesia, Cuerpo m&iacute;stico de Jesucristo, Redentor del mundo. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">6. En este d&iacute;a feliz, en que elevamos nuestra acci&oacute;n de gracias a Dios por los 450 a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n, deseo abrazar en m&iacute; coraz&oacute;n y en la plegar&iacute;a a toda la Iglesia que camina hacia el Padre en Quito; a toda la Iglesia en Ecuador. A las Iglesias que durante este tiempo os han ayudado con personal y recursos. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Esta Eucarist&iacute;a que celebramos en la capital de la naci&oacute;n, re&uacute;ne en torno al altar a fieles procedentes de todos los rincones del pa&iacute;s. Como los granos de trigo se juntan para formar el pan eucar&iacute;stico, as&iacute; los ecuatorianos se re&uacute;nen aqu&iacute; con sus Pastores en torno al Papa, para ser confirmados en la fe, para avivar su esperanza, para testimoniar con amor su prop&oacute;sito de fidelidad a Cristo. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Desde la hoya amaz&oacute;nica hasta la costa; de las ciudades y de los campos; de los Andes y de la llanura, los hijos de este pa&iacute;s, situado en la mitad del mundo, se juntan hoy para elevar a Dios un himno de acci&oacute;n de gracias por el don de la fe. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Dado que a todos he venido a visitar, aunque no pueda ir a todos los lugares, desde este altar, que es s&iacute;mbolo de com&uacute;n unidad de fe, <i>a todos presento mi saludo de paz<\/i>, de amor, de comuni&oacute;n en Cristo, que nos llam&oacute; &laquo;de las tinieblas a su luz admirable&raquo; (<i>1 Petr. <\/i>2, 9). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">A los Pastores y fieles de las provincias eclesi&aacute;sticas de Quito, de Cuenca y Guayaquil, con sus respectivas di&oacute;cesis sufrag&aacute;neas; a los de la prelatura de los R&iacute;os, de las prefecturas y vicariatos apost&oacute;licos; a los del continente y de las islas del Pac&iacute;fico; a las poblaciones ind&iacute;genas y al resto de los habitantes; a ni&ntilde;os, j&oacute;venes, adultos y ancianos. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">En efecto, cada encuentro con un grupo o sector del Pueblo de Dios en cualquiera de las ciudades incluidas en el programa de la visita, quisiera que fuera un gesto simb&oacute;lico que llegara a los mismos grupos o sectores del pueblo fiel <i>de toda la naci&oacute;n<\/i>. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">7. En el Salmo responsorial hemos cantado: &laquo;El Se&ntilde;or es m&iacute; Pastor, nada me falta&raquo; (<i>Ps<\/i>. 22 (23), 1). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Desde el principio de los tiempos, aun antes de que aqu&iacute; llegara la luz del Evangelio, la bondad paterna de Dios adorn&oacute; con bellezas sin n&uacute;mero las tierras del antiguo Reino de Quito. Todo lo puso Dios para que sirviera al hombre: las verdes praderas y las fuentes tranquilas, de las que nos habla el Salmo. El Creador mostr&oacute; con ello todo su amor hac&iacute;a la creatura hecha a su imagen y semejanza. Pero s&oacute;lo con la Encarnaci&oacute;n del Verbo se manifiesta en toda su profundidad el amor de Dios hacia el hombre. Cristo viene para ser el Pastor que cuida amorosamente del reba&ntilde;o. El es el <i>Buen Pastor<\/i>, que est&aacute; dispuesto incluso a &laquo;dar la vida por sus ovejas&raquo; (<i>Io<\/i>. 10, 11). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">&iexcl;Con cu&aacute;nta alegr&iacute;a proclama la liturgia de hoy esta verdad del Evangelio! &laquo;El Se&ntilde;or es mi pastor&raquo;. &laquo;El me gu&iacute;a por el sendero justo&raquo;. &laquo;Aunque camine por ca&ntilde;adas oscuras nada temo, <i>porque t&uacute; vas conmigo<\/i>&raquo;. &iexcl;El es el Buen Pastor, Jesucristo! El, que es el camino, que es la luz, es quien &laquo;repara mis fuerzas&raquo;, el que &laquo;prepara una mesa ante m&iacute;&raquo;: el banquete eucar&iacute;stico, la mesa de la Palabra que revela los misterios de Dios y la mesa de su Cuerpo y de su Sangre, que alimentan para la vida eterna. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">El hace realidad la promesa b&iacute;blica: &laquo;Me unges la cabeza con &oacute;leo&raquo;, de la que nos habla el Salmo responsorial. En este &oacute;leo, en este perfume, se simboliza la gracia que irrumpe de lo alto, la fuerza del Esp&iacute;ritu que perfuma, que fortalece con su unci&oacute;n. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Cristo es el ungido de Dios, el Buen Pastor que contin&uacute;a santificando mediante los sacramentos de la Iglesia. El est&aacute; en la gracia de la unci&oacute;n de quien recibe el Bautismo, para entrar a formar parte del &uacute;nico reba&ntilde;o de Cristo; est&aacute; en la unci&oacute;n del sacramento de la madurez cristiana, la Confirmaci&oacute;n; est&aacute; en la unci&oacute;n sacerdotal de quien es consagrado para predicar, ofrecer el Sacrificio de la Eucarist&iacute;a y perdonar los pecados en la Penitencia; est&aacute; en la gracia que reciben los esposos que se unen en el Matrimonio; est&aacute; en la unci&oacute;n del enfermo que se prepara para el viaje del encuentro con Dios. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Justamente el Salmista exclama lleno de gozo: &laquo;Mi c&aacute;liz rebosa&raquo;. He aqu&iacute; simbolizada la comuni&oacute;n incesante de la Nueva y Eterna Alianza, en la que toman parte quienes confiesan su fe en Cristo crucificado, resucitado y exaltado a la derecha del Padre. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">8. &iexcl;Pueblo de Dios que habitas en estas tierras del Ecuador! Mi gozo desborda tambi&eacute;n hoy porque el Se&ntilde;or es tu Pastor, porque participas en el Sacrificio de la Nueva Alianza, porque confiesas a Cristo muerto y resucitado como a tu Dios y Se&ntilde;or. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">M&iacute; c&aacute;liz rebosa en acci&oacute;n de gracias, porque se cumple la profec&iacute;a de Ezequiel: &laquo;Vosotros ser&eacute;is m&iacute; pueblo y yo ser&eacute; vuestro Dios&raquo; (<i>Ex<\/i>. 36, 28). Un pueblo nuevo nacido del agua y del Esp&iacute;ritu Santo, que acepta la ley de Dios en su coraz&oacute;n como norma de vida: &laquo;Os dar&eacute; un coraz&oacute;n nuevo, infundir&eacute; en vosotros un esp&iacute;ritu nuevo, quitar&eacute; de vuestra carne el coraz&oacute;n de piedra y os dar&eacute; un coraz&oacute;n de carne. Infundir&eacute; mi esp&iacute;ritu en vosotros y har&eacute; que os conduzc&aacute;is seg&uacute;n mis preceptos y observ&eacute;is y practiqu&eacute;is mis normas&raquo; (<i>Ibid<\/i>. 36, 26-27). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">A cuatro siglos y medio de distancia tras haber recibido el Evangelio, te pregunto: Pueblo de Dios en Ecuador, que has recibido el Esp&iacute;ritu <i>Sant&iacute;simo, la herencia del primer Pentecost&eacute;s<\/i>: &iquest;Es tu coraz&oacute;n fiel al Se&ntilde;or? &iquest;Observas los mandamientos del Dios de la Alianza, del Dios del Evangelio? &iquest;Te mantienes en aquella &laquo;novedad de vida&raquo; que proviene del Se&ntilde;or? <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">9. Las generaciones han ido pasando sobre esta tierra. Una generaci&oacute;n ha transmitido ala otra la luz de Cristo, que durante cuatro siglos y medio ha iluminado el caminar del Pueblo de Dios del Ecuador. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">En su alma llevaban <i>el signo indeleble del bautismo<\/i>; en su coraz&oacute;n, <i>la esperanza ardiente en la resurrecci&oacute;n futura y en la vida eterna<\/i>. De nuevo decimos con el Salmista: &laquo;Tu bondad y tu misericordia me acompa&ntilde;an todos los d&iacute;as de mi vida, y habitar&eacute; en la casa del Se&ntilde;or por a&ntilde;os sin t&eacute;rmino&raquo; (<i>Ps<\/i>. 22 (23), 6). <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">En nuestra acci&oacute;n de gracias de esta ma&ntilde;ana, evocamos el recuerdo de quienes <i> nos precedieron en la fe<\/i> y ahora habitan en la casa del Se&ntilde;or por a&ntilde;os sin t&eacute;rmino. De ellos hab&eacute;is recibido como herencia esta hermosa naci&oacute;n, la cultura, el tesoro inestimable de la fe, la herencia del esp&iacute;ritu. <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Sabemos que nos aguardan dificultades y desaf&iacute;os. Pero, &iexcl;caminamos con valor hac&iacute;a el futuro! Cristo, el Buen Pastor, es el Pr&iacute;ncipe del siglo futuro. El es el camino, la verdad y la vida. Mantengamos la uni&oacute;n con El y entre nosotros. Y, <i>&iexcl;sig&aacute;mosle!<\/i> Ayudados por Mar&iacute;a, <i>seamos perseverantes en quedarnos con El<\/i>. As&iacute; sea. <\/span> <\/p>\n<p align=\"center\"> * * * <\/p>\n<p align=\"left\"> <span lang=\"es\"> <i>Oraci&oacute;n del Papa al&nbsp; final de la misa: <\/i> <\/span> <\/p>\n<p> <span lang=\"es\">Este es, Se&ntilde;or, vuestro pueblo. <br \/>Siempre, Jes&uacute;s, os reconocer&aacute; por su Dios. <br \/> No volver&aacute; sus ojos a otra estrella, <br \/>que a esa de amor y misericordia <br \/> que brilla en medio de vuestro pecho. <\/p>\n<p>Sea, pues, Dios nuestro, sea vuestro Coraz&oacute;n <br \/>el faro luminoso de nuestra fe, <br \/>el &aacute;ncora segura de nuestra esperanza, <br \/>el emblema de nuestras banderas, <br \/>el escudo impenetrable de nuestra flaqueza, <br \/>la aurora hermosa de una paz imperturbable, <br \/>el v&iacute;nculo estrecho de una concordia santa, <br \/>la nube que fecunde nuestros campos, <br \/>el sol que alumbre nuestros horizontes, <br \/>la vena, en fin, riqu&iacute;sima <br \/>de la prosperidad y abundancia que necesitamos. <\/p>\n<p>Y, pues, nos consagramos y entregamos sin reserva <br \/>a vuestro Divino Coraz&oacute;n, <br \/>multiplicad sin fin los a&ntilde;os de nuestra paz. <br \/>Desterrad de los confines de la patria <br \/>la impiedad y corrupci&oacute;n, la calamidad y la miseria. <br \/>Dicte nuestras leyes vuestro Evangelio; <br \/>gobierne nuestros tribunales vuestra justicia; <br \/>sostengan y dirijan a nuestros gobernantes <br \/>vuestra clemencia y fortaleza; <br \/> perfeccionen a nuestros sacerdotes <br \/>vuestra sabidur&iacute;a, santidad y celo; <br \/> convierta a todos los hijos del Ecuador vuestra gracia <br \/>y cor&oacute;nelos en la eternidad vuestra glor&iacute;a; <br \/>para que todos los pueblos y naciones de la tierra, <br \/>contemplando la verdadera dicha y ventura del nuestro, <br \/>se acojan a su vez a vuestro amante Coraz&oacute;n <br \/>y disfruten de la paz que ofrece al mundo <br \/> esa fuente pura y s&iacute;mbolo perfecto <br \/>de amor y caridad. Am&eacute;n.<\/span><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1985 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A VENEZUELA, ECUADOR, PER&Uacute; Y TRINIDAD Y TOBAGO&nbsp; MISA EN EL 45O ANIVERSARIO DE LA EVANGELIZACI&Oacute;N DE ECUADOR HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Mi&eacute;rcoles 30 de enero de 1985 &nbsp; Se&ntilde;or Cardenal, hermanos en el Episcopado, autoridades, queridos hermanos y hermanas: &laquo;Vosotros ser&eacute;is mi pueblo y yo ser&eacute; vuestro Dios&raquo; (Ez. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/30-de-enero-de-1985-santa-misa-en-el-450-aniversario-de-la-evangelizacion-de-ecuador\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab30 de enero de 1985, Santa misa en el 450 aniversario de la evangelizaci\u00f3n de Ecuador\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39871\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}