{"id":39908,"date":"2016-10-05T23:18:49","date_gmt":"2016-10-06T04:18:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/7-de-abril-de-1987-celebracion-de-la-palabra-con-los-fieles-de-viedma-argentina\/"},"modified":"2016-10-05T23:18:49","modified_gmt":"2016-10-06T04:18:49","slug":"7-de-abril-de-1987-celebracion-de-la-palabra-con-los-fieles-de-viedma-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/7-de-abril-de-1987-celebracion-de-la-palabra-con-los-fieles-de-viedma-argentina\/","title":{"rendered":"7 de abril de 1987, Celebraci\u00f3n de la Palabra con los fieles de Viedma, Argentina"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A URUGUAY, CHILE Y ARGENTINA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><font color=\"#663300\">CELEBRACI&Oacute;N DE LA PALABRA CON LOS FIELES DE VIEDMA<\/font><\/b><\/p>\n<p><font face=\"Times New Roman\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> <i><b><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><i>Aeropuerto Gobernador Castello<\/i><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"><font color=\"#663300\"><i><br \/>&nbsp;Martes 7 de abril de 1987<\/i><\/font><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> 1. \u201c<i>El Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; sobre m&iacute; porque me ha ungido. Me ha enviado para evangelizar a los pobres, para predicar a los cautivos la redenci&oacute;n y devolver la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y promulgar un a&ntilde;o de gracia del Se&ntilde;or<\/i>\u201d (<i>Lc<\/i> 4, 18-19). <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Querid&iacute;simos hermanos y hermanas<\/i>,:<\/p>\n<p align=\"left\"> con estas palabras del Profeta Isa&iacute;as, le&iacute;das en la sinagoga de Nazaret, Jes&uacute;s proclama los objetivos que contiene la misi&oacute;n recibida del Padre. \u201cMe ha enviado para evangelizar a los pobres\u201d (<i>Ib&iacute;d<\/i>., 4, 18). Estas mismas palabras quisiera que resonaran hoy tambi&eacute;n dentro de vosotros, que, por el bautismo, hab&eacute;is sido hechos part&iacute;cipes de la misi&oacute;n evangelizadora de Cristo. <\/p>\n<p align=\"left\"> Siento una gran alegr&iacute;a por haber podido venir hasta Viedma, centro de irradiaci&oacute;n evang&eacute;lica en la dilatada regi&oacute;n patag&oacute;nica, para manifestar el amor del Papa por todos y cada uno de vosotros. Deseo dirigir mi deferente saludo a las autoridades aqu&iacute; presentes. Mi saludo, junto con mi fraterno afecto, va igualmente al Pastor de esta di&oacute;cesis de Viedma, y a los dem&aacute;s queridos hermanos en el Episcopado, que particip&aacute;is en nuestro encuentro, en ellos quiero saludar tambi&eacute;n a todos los dem&aacute;s fieles de la Patagonia: sacerdotes, religiosos y religiosas, di&aacute;conos, catequistas y laicos. <\/p>\n<p align=\"left\"> Esta visita pastoral desea llegar espiritualmente, y a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n, a todos los rionegrinos, neuquinos, chubutenses, santacruce&ntilde;os y fueguinos. Mi mensaje de paz y esperanza en Cristo, mi sincero afecto y mis oraciones son igualmente para todos. Me dirijo en particular al noble pueblo mapuche y a todos los antiguos habitantes de esta vasta meseta: el Papa os lleva muy dentro de su coraz&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> La Iglesia se est&aacute; disponiendo a celebrar el V centenario de la evangelizaci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina. Es, sin duda, el aniversario de un acontecimiento de gran relieve: la llegada de la fe a este continente. El Esp&iacute;ritu Santo nos urge a continuar la tarea evangelizadora, con nuevo &iacute;mpetu, en las condiciones del tiempo presente. Para la Iglesia entera en Am&eacute;rica Latina se abre una nueva etapa en la obra de evangelizaci&oacute;n. Por esto, como Pastor de la Iglesia universal, exhorto hoy a todos los miembros de la Iglesia que est&aacute; en el Sur de la Argentina a que, bajo la gu&iacute;a de sus Pastores, asuman con responsabilidad su parte en esta gran misi&oacute;n: lograr que en todos los hijos e hijas de esta tierra brille la luz de Cristo, cada vez con mayor intensidad. <\/p>\n<p align=\"left\"> El Esp&iacute;ritu estar&aacute; sobre cada uno y har&aacute; posible esta gran obra, para la cual cont&aacute;is con la ayuda maternal de Mar&iacute;a Auxiliadora, Patrona de la Patagonia. <\/p>\n<p align=\"left\"> 2. Vosotros, amad&iacute;simos hermanos, sois los continuadores de una magn&iacute;fica tradici&oacute;n evangelizadora y misionera, que desde hace poco m&aacute;s de un siglo, se ha ido desarrollando admirablemente en estas tierras, gracias al constante celo apost&oacute;lico de los salesianos, unido al de las Hijas de Mar&iacute;a Auxiliadora. La implantaci&oacute;n de la Iglesia en Patagonia est&aacute; ligada a la actividad incansable y a la abnegaci&oacute;n de aquellos misioneros, hombres y mujeres, que dejaron su patria para venir a predicar el Evangelio y dar vida a numerosas obras de educaci&oacute;n, de asistencia social, de promoci&oacute;n humana y cristiana. <\/p>\n<p align=\"left\"> Entre ellos, no puedo menos de recordar a monse&ntilde;or Juan Cagliero, primer vicario apost&oacute;lico de la Patagonia Septentrional, y a monse&ntilde;or Jos&eacute; Fagnano, primer prefecto apost&oacute;lico de la Patagonia Meridional, la Tierra del Fuego y las Islas Malvinas. Doy gracias al Se&ntilde;or, con mucha emoci&oacute;n, por la entrega y dedicaci&oacute;n de aquellos hombres y mujeres, que fueron los colaboradores de Dios en hacer realidad la visi&oacute;n prof&eacute;tica de San Juan Bosco: la evangelizaci&oacute;n de la Patagonia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Viedma fue uno de los centros desde donde se impuls&oacute; aquella primera acci&oacute;n misionera. Desde esta misma ciudad os animo a seguir dando cumplimiento al mandato misional, propio de la Iglesia, de propagar la fe y la salvaci&oacute;n de Cristo (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html\">Ad Gentes<\/a><\/i>, 5), con la mirada puesta, en primer lugar, en todos los habitantes de estas tierras, pero sin olvidar al resto de vuestros hermanos argentinos e incluso al mundo entero, tan necesitado de la Buena Nueva. <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;La Iglesia de Dios que est&aacute; en la Patagonia, heredera de una tan rica tradici&oacute;n evangelizadora, <i>ha de seguir siendo siempre misionera! <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> 3. Queridos hermanos y hermanas: No pod&eacute;is quedaros indiferentes ante la salvaci&oacute;n de los hombres. <\/p>\n<p align=\"left\"> \u2014 Si cre&eacute;is en Cristo, habr&eacute;is de creer tambi&eacute;n en el programa de vida que El nos propone. <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u2014<\/font> Si am&aacute;is a Cristo, habr&eacute;is de amar a los que El ama y como El los ama. <\/p>\n<p align=\"left\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">\u2014<\/font> Si est&aacute;is unidos a Cristo, os sabr&eacute;is <i>enviados por El y como El a anunciar el Evangelio a toda criatura<\/i>. <\/p>\n<p align=\"left\"> En el Evangelio que acabamos de escuchar, hemos o&iacute;do c&oacute;mo Jes&uacute;s se da a conocer como Mes&iacute;as, precisamente por la evangelizaci&oacute;n de los pobres, por el anuncio redentor a los cautivos, ciegos y oprimidos; es decir, por su amor preferencial a los m&aacute;s necesitados. Tambi&eacute;n la Iglesia, a pesar de las debilidades y de los errores en que hayan podido incurrir algunos de sus hijos, ha manifestado siempre esa predilecci&oacute;n por los pobres. <\/p>\n<p align=\"left\"> La evangelizaci&oacute;n no ser&iacute;a aut&eacute;ntica si no siguiera las huellas de Cristo, que fue enviado a evangelizar a los pobres. Deb&eacute;is hacer propia la compasi&oacute;n de Jes&uacute;s por el hombre y la mujer necesitados. El aut&eacute;ntico disc&iacute;pulo de Cristo se siente siempre solidario con el hermano que sufre, trata de aliviar sus penas <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> \u2013<\/font>en la medida de sus posibilidades, pero con generosidad\u2013; lucha para que sea respetada en todo instante la dignidad de la persona humana, desde el momento de la concepci&oacute;n hasta la muerte. No olvida nunca que la \u201cmisi&oacute;n evangelizadora tiene como parte indispensable la acci&oacute;n por la justicia y las tareas de promoci&oacute;n del hombre\u201d (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1979\/january\/documents\/hf_jp-ii_spe_19790128_messico-puebla-episc-latam.html\">Discurso a la III Conferencia general del Episcopado latinoamericano<\/a><\/i>, III, n. 2, Puebla, 28 de enero de 1979). <\/p>\n<p align=\"left\"> Sin embargo, el verdadero celo evangelizador se compadece sobre todo de la situaci&oacute;n de necesidad espiritual \u2013 a veces extrema \u2013 en la que se debaten tantos hombres y mujeres. Pensad en cuantos todav&iacute;a no conocen a Cristo, o bien tienen una imagen deformada de El, o han abandonado su seguimiento, buscando el propio bienestar en los atractivos de la sociedad secularizada o a trav&eacute;s del odioso enfrentamiento de las luchas ideol&oacute;gicas. Ante esa pobreza del esp&iacute;ritu, el cristiano no puede permanecer pasivo: ha de orar, dar testimonio de su fe en todo momento, y hablar de Cristo, su gran amor, con valent&iacute;a y caridad. Y debe procurar que esos hermanos se acerquen o retornen al Se&ntilde;or y a su Cuerpo m&iacute;stico, que es la Iglesia, mediante una profunda y gozosa conversi&oacute;n de sus vidas, que d&eacute; sentido y valor de eternidad a todo su caminar terreno. <\/p>\n<p align=\"left\"> La primac&iacute;a de esta atenci&oacute;n a las formas espirituales de la pobreza humana, impedir&aacute; que el amor preferencial de Cristo por los pobres \u2013 del que participa la Iglesia \u2013 sea interpretado con categor&iacute;as meramente socio-econ&oacute;micas, y alejar&aacute; todo peligro de injusta discriminaci&oacute;n en la acci&oacute;n pastoral. <\/p>\n<p align=\"left\"> 4. De modo especial deseo dirigir mi saludo en este d&iacute;a a los queridos hermanos y hermanas mapuches y a todos los descendientes de los primitivos habitantes de la Patagonia. Dad gracias al Se&ntilde;or por los valores y tradiciones de vuestra cultura, y esforzaos en promoverla, al mismo tiempo que os empe&ntilde;&aacute;is por avanzar en todos los aspectos de vuestra existencia. <\/p>\n<p align=\"left\"> De cara a los problemas que os aquejan, quiero haceros, en nombre de la Iglesia, un firme llamado a la esperanza: nuestro Se&ntilde;or \u2013que siendo rico se hizo pobre para enriquecer a los hombres\u2013 es justo en sus designios, y si es grande el sufrimiento que permite a veces, mayor a&uacute;n es la ayuda que nos otorga para que las l&aacute;grimas se conviertan en gracia redentora y evangelizadora. <\/p>\n<p align=\"left\"> Mi llamado de esperanza se extiende a todos, y en particular a los que son responsables de la vida econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, para que, con empe&ntilde;o y sentido de justicia, aprovech&eacute;is todas las riquezas naturales de esta regi&oacute;n y dirij&aacute;is eficazmente todas las energ&iacute;as al bien com&uacute;n de la Patagonia, de modo que se alcancen condiciones de vida cada vez m&aacute;s humanas, y. a pesar de los rigores de vuestro clima, se pueblen m&aacute;s y m&aacute;s estas dilatadas extensiones. A la vez, os animo a promover generosas y eficaces iniciativas de solidaridad con los m&aacute;s necesitados. Que nadie se sienta tranquilo mientras haya en vuestra patria un hombre, una mujer, un ni&ntilde;o, un anciano, un enfermo, <i>&iexcl;un hijo de Dios!<\/i>, cuya dignidad humana y cristiana no sea respetada y amada. <\/p>\n<p align=\"left\"> A todos los que padec&eacute;is necesidades \u2013mapuches, emigrantes, y tantos otros en el campo y la ciudad\u2013 quiero manifestaros mi particular afecto y recordaros que sois vosotros mismos los primeros responsables de vuestra promoci&oacute;n humana. No os dej&eacute;is llevar por el des&aacute;nimo y la pasividad. Trabajad con empe&ntilde;o y constancia por obtener las condiciones del leg&iacute;timo bienestar para vosotros y vuestras familias, y por participar cada vez m&aacute;s en los bienes de la educaci&oacute;n y la cultura. Pero no emple&eacute;is, para lograr estos objetivos, las armas del odio y de la violencia, sino las del amor y las del trabajo solidario, que son las &uacute;nicas que conducen a metas de verdadera justicia y renovaci&oacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> No olvid&eacute;is que m&aacute;s insidiosa que la pobreza material o las opresiones, es la falta de dignidad humana en el actuar: &iexcl;Y nadie os puede arrebatar esa dignidad! Dignidad significa magnanimidad, apertura de coraz&oacute;n, querer a todos sin discriminaci&oacute;n de ning&uacute;n g&eacute;nero, perdonar a quienes os hayan ofendido. <\/p>\n<p align=\"left\"> Queridos argentinos: Con motivo de esta visita pastoral, os pido una <i>profunda reconciliaci&oacute;n fraterna <\/i>que hunda sus ra&iacute;ces en la reconciliaci&oacute;n de cada uno con Dios, nuestro Padre, que destierre para siempre los odios y rencores en esta hermosa y hospitalaria tierra argentina, de modo que triunfe en todos los corazones la justicia y la paz de Cristo. <\/p>\n<p align=\"left\"> 5. Para que de veras resulte eficaz la nueva etapa de la evangelizaci&oacute;n que el Se&ntilde;or espera de vosotros, deb&eacute;is formar verdaderas comunidades cristianas, como las de nuestros primeros hermanos en la fe (cf. <i>Hch<\/i> 2, 42-47; 4, 32-36). Se conseguir&aacute; de este modo una<i> profunda renovaci&oacute;n de todas las comunidades parroquiales<\/i>, tal como quer&eacute;is poner en marcha entre vosotros. Y si en el cumplimiento de su misi&oacute;n est&aacute;n impregnadas del amor a Dios, ser&aacute;n verdaderamente <i>comunidades misioneras y servidoras de los hombres. <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> Para continuar y crecer en el estilo de vida evang&eacute;lico como los primeros cristianos, es necesario que, al igual que ellos, persever&eacute;is en la uni&oacute;n entre vosotros y con vuestros Pastores; en las verdades de nuestra fe medit&aacute;ndolas en vuestro coraz&oacute;n; en la vida sacramental y lit&uacute;rgica. <\/p>\n<p align=\"left\"> Hab&eacute;is de <i>llevar a cabo vuestra tarea evangelizadora, sinti&eacute;ndoos miembros vivos de una Iglesia que es comuni&oacute;n<\/i>. El &uacute;ltimo S&iacute;nodo Extraordinario de los Obispos ha insistido mucho en que \u201cla eclesiolog&iacute;a de comuni&oacute;n es una idea central y fundamental en los documentos del Concilio\u201d (S&iacute;nodo extraordinario de los Obispos, 1985, <i>Relatio finalis<\/i>, II, C, 1). S&oacute;lo desde el interior de una Iglesia-comuni&oacute;n se puede entender la vocaci&oacute;n y misi&oacute;n del cristiano. Tratad de reproducir el magnifico testimonio de la Iglesia primitiva: \u201cLa multitud de los creyentes no ten&iacute;a sino <i>un solo coraz&oacute;n y una sola alma<\/i>\u201d (<i>Hch<\/i> 4, 32). <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Cu&aacute;n necesario y urgente es ofrecer al mundo de hoy el testimonio de una Iglesia-comuni&oacute;n, animada por el Esp&iacute;ritu Santo, comprometida toda ella en una nueva evangelizaci&oacute;n! <\/p>\n<p align=\"left\"> Esto supone una relaci&oacute;n muy estrecha con los Pastores, los cuales, como primeros colaboradores del Esp&iacute;ritu Santo, son el principio visible de la comuni&oacute;n eclesial; y requiere tambi&eacute;n unidad, colaboraci&oacute;n fraterna y comuni&oacute;n entre los sacerdotes, religiosos y laicos, que buscan \u2013cada uno seg&uacute;n su propio carisma\u2013 construir el reino de Dios. <\/p>\n<p align=\"left\"> 6. En este momento, en que el Esp&iacute;ritu Santo impulsa la corresponsabilidad y participaci&oacute;n activa de todos los cristianos en la misi&oacute;n evangelizadora de la Iglesia, se percibe cada vez m&aacute;s la necesidad de profundizar en la <i>formaci&oacute;n<\/i> y en la <i>espiritualidad<\/i> adecuadas a su vocaci&oacute;n. Todo cristiano debe escuchar y meditar asiduamente la Palabra de Dios y esforzarse por descubrir la presencia del Se&ntilde;or en los acontecimientos diarios de su vida personal y de toda la sociedad. Hace falta una formaci&oacute;n permanente, que lleve a todos los fieles a una continua conversi&oacute;n, hasta reproducir en sus vidas la imagen de Cristo. Toda la persona tiene necesidad de una formaci&oacute;n integral e integradora \u2013 cultural, profesional, doctrinal, espiritual y apost&oacute;lica \u2013 que le disponga a vivir en una coherente unidad interior, y le permita siempre dar raz&oacute;n de su esperanza a todo aquel que se la pida (cf. <i>1P<\/i> 3, 15). <\/p>\n<p align=\"left\"> La identidad cristiana exige el esfuerzo constante por formarse cada vez mejor, pues la ignorancia es el peor enemigo de nuestra fe. &iquest;Qui&eacute;n podr&aacute; decir que ama de verdad a Cristo, si no pone empe&ntilde;o por conocerlo mejor? Amados hermanos: No abandon&eacute;is la lectura asidua de la Sagrada Escritura, profundizad constantemente en las verdades de nuestra fe, acudid con ilusi&oacute;n a la catequesis que, si es imprescindible para los m&aacute;s j&oacute;venes, no es menos necesaria para los mayores. &iquest;C&oacute;mo podr&eacute;is transmitir la Palabra de Dios si vosotros mismos no la conoc&eacute;is de un modo profundo y vivo? <\/p>\n<p align=\"left\"> &iexcl;Formaci&oacute;n y espiritualidad! Un binomio inseparable para quien aspire a conducir una vida cristiana verdaderamente comprometida en la edificaci&oacute;n y en la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa y fraterna. Si dese&aacute;is ser fieles en vuestra vida cotidiana a las exigencias de Dios y a las expectativas de los hombres y de la historia, deb&eacute;is alimentaros constantemente de la Palabra de Dios y de los sacramentos: que \u201cla Palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza\u201d (<i>Col<\/i> 3, 16)&iexcl; vivid las exigencias y la gracia sacramental de vuestro bautismo y de vuestra confirmaci&oacute;n, del sacramento de la reconciliaci&oacute;n y de la eucarist&iacute;a, del sacramento del matrimonio para quienes hab&eacute;is sido llamados a este estado de vida que manifiesta y realiza el misterio de la alianza de Jes&uacute;s con la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\"> Sed hombres y mujeres de oraci&oacute;n. Preparad, en la intimidad con el Se&ntilde;or, el encuentro salvador con los hombres. En la oraci&oacute;n filial, el cristiano tiene la posibilidad de entablar un di&aacute;logo con Dios Uno y Trino, que mora en el alma de quien vive en gracia (cf. <i>Jn<\/i> 14, 23), para poder despu&eacute;s anunciarlo a los hermanos. Esta es la dignidad filial de los cristianos: invocar a Dios como Padre, y dejarse guiar por el Esp&iacute;ritu para identificarse en plenitud con el Hijo. Por medio de la oraci&oacute;n, buscamos, encontramos y tratamos a nuestro Dios, como a un amigo &iacute;ntimo (cf. <i>Ib&iacute;d<\/i>., 15, 15), a quien contamos nuestras penas y alegr&iacute;as, nuestras debilidades y problemas, nuestros deseos de ser mejores y de ayudar a que otros tambi&eacute;n lo sean. <\/p>\n<p align=\"left\"> El Evangelio recuerda \u201cla necesidad de orar perseverantemente y no desfallecer jam&aacute;s\u201d (<i>Lc<\/i> 18, 1). Dedicad, por tanto, todos los d&iacute;as alg&uacute;n tiempo de vuestra jornada a conversar con Dios, como prueba sincera de que lo am&aacute;is, pues el amor siempre busca la cercan&iacute;a del ser amado. Por eso, la oraci&oacute;n debe ir antes que todo; quien no lo entienda as&iacute;, quien no lo practique, no puede excusarse en la falta de tiempo: lo que le falta es amor. <\/p>\n<p align=\"left\"> 7. Los Ap&oacute;stoles \u201cperseveraban un&aacute;nimes en la oraci&oacute;n, en compa&ntilde;&iacute;a de&#8230; Mar&iacute;a, la Madre de Jes&uacute;s\u201d (<i>Hch<\/i> 1, 14). <\/p>\n<p align=\"left\"> Antes de impartiros con afecto mi Bendici&oacute;n Apost&oacute;lica, pido a Mar&iacute;a Auxiliadora, Reina de los Ap&oacute;stoles, que interceda por todos vosotros a fin de que vuestro celo apost&oacute;lico y misionero aumente m&aacute;s cada d&iacute;a y. con vuestro testimonio cristiano, la claridad de Dios, que resplandece en el rostro de Cristo Jes&uacute;s, para todos los hombres en el Esp&iacute;ritu Santo. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\"> Y ahora quiero dirigir un saludo especial a nuestros hermanos mapuches en su propia lengua: <\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Poy&eacute;n pu map&uacute;che pe&ntilde;i ka pu d&eacute;ya: marim&aacute;ri, pu wen! Ay&uuml;wnk&eacute;chi tyk&uacute;lpani&eacute;n, d&eacute;uma rup&aacute;i ki&ntilde;e pat&aacute;ka tr&iacute;p&aacute;nt&uuml;, f&eacute;ichi &ntilde;i llegm&uacute;m t&aacute;myn w&eacute;che pe&ntilde;i, Ceferino Nam&uacute;nkura. Inchet&aacute;&ntilde;i mlen fau fach&aacute;nt&uuml;, tf&aacute;chi n&uuml;tr&aacute;m ay&uuml;af&uacute;n &ntilde;i nie&aacute;l eiwyn mu: f&eacute;ichi P&aacute;pa, rum&eacute;l mle&aacute;i aiwyn &ntilde;i in&aacute;u m&eacute;u; Peuman&eacute;n, inch&iacute;&ntilde; t&aacute;i&ntilde; W&eacute;nu-Ch&aacute;u, pile t&aacute;myn rum&eacute;l k&uuml;m&eacute;lkale&aacute;l, myn&eacute;l pu py&ntilde;&eacute;&ntilde;. K&uacute;m&eacute; fele&aacute;imn, pu w&eacute;n! <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> (Estimados hermanos y hermanas: Hola amigos. Con alegr&iacute;a recuerdo que ya han pasado cien a&ntilde;os del nacimiento de vuestro joven hermano Ceferino Namuncura. Mi presencia hoy aqu&iacute; quisiera que tuviera este sentido para vosotros: el Papa estar&aacute; siempre a vuestro lado; ojal&aacute; nuestro Padre del cielo os conceda un permanente bienestar, en particular a vuestros ni&ntilde;os. Felicidades, amigos).<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\" face=\"Times New Roman\">&copy; Copyright 1987 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p> <\/font> <\/p>\n<p align=\"justify\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A URUGUAY, CHILE Y ARGENTINA CELEBRACI&Oacute;N DE LA PALABRA CON LOS FIELES DE VIEDMA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Aeropuerto Gobernador Castello&nbsp;Martes 7 de abril de 1987 &nbsp; 1. \u201cEl Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; sobre m&iacute; porque me ha ungido. 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