{"id":39934,"date":"2016-10-05T23:20:21","date_gmt":"2016-10-06T04:20:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-mayo-de-1988-misa-para-el-450-aniversario-del-comienzo-de-la-evangelizacion-de-bolivia-en-sucre\/"},"modified":"2016-10-05T23:20:21","modified_gmt":"2016-10-06T04:20:21","slug":"12-de-mayo-de-1988-misa-para-el-450-aniversario-del-comienzo-de-la-evangelizacion-de-bolivia-en-sucre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-mayo-de-1988-misa-para-el-450-aniversario-del-comienzo-de-la-evangelizacion-de-bolivia-en-sucre\/","title":{"rendered":"12 de mayo de 1988, Misa para el 450 aniversario del comienzo de la evangelizaci\u00f3n de Bolivia en Sucre"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A URUGUAY, BOLIVIA, LIMA Y PARAGUAY<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>MISA EN EL 450 ANIVERSARIO DEL INICIO <br \/>DE LA EVANGELIZACI&Oacute;N DE BOLIVIA<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Sucre, <\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> Bolivia<br \/>Jueves 12 de mayo de 1988<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <i>Queridos hermanos en el Episcopado, <br \/>queridos sacerdotes, religiosos, religiosas, almas consagradas, <br \/>amad&iacute;simos hermanos y hermanas: <\/i> <\/p>\n<p>1. &iexcl;Qu&eacute; hermoso es reunirse para celebrar la misma fe y la misma vida en Cristo! Estamos aqu&iacute;, porque hemos sido convocados en Jes&uacute;s resucitado, vivo y presente, que, hoy como ayer, sigue hablando al coraz&oacute;n de los hombres, de las familias y de los pueblos. Vosotros y yo somos no s&oacute;lo fruto, sino tambi&eacute;n sembradores de las palabras del mismo Hijo de Dios sobre la misi&oacute;n: \u201cId y haced disc&iacute;pulos a todas las gentes\u201d <i>Mt<\/i> 28, 19).&nbsp; <\/p>\n<p>Mi saludo quiere estar en sinton&iacute;a con vuestro gozo por la fe recibida, germen de una nueva vida que transforma toda la existencia seg&uacute;n los designios providenciales de Dios. Por esto mis palabras van a ser un eco del canto al Se&ntilde;or, que brota conjuntamente de vuestros corazones y del m&iacute;o: <\/p>\n<p>\u201c&iexcl;Oh Dios, que te den gracias los pueblos, que todos los pueblos te den gracias!&#8230; La tierra ha dado su cosecha, nos bendice el Se&ntilde;or, nuestro Dios\u201d (<i>Sal<\/i> 67 [66], 4. 7).&nbsp; <\/p>\n<p>Este es el saludo del Papa, que con gran gozo y esperanza viene a visitar esta hermosa tierra favorecida por Dios. Mi saludo va dirigido a todos y cada uno de los presentes y a cuantos est&aacute;n unidos espiritualmente a nosotros a lo largo y ancho de todo el pa&iacute;s. <\/p>\n<p>De modo especial saludo con todo cari&ntilde;o y afecto a este noble pueblo de Sucre, ciudad que en sus hombres \u2013en vosotros, hermanos queridos\u2013, en sus templos y dem&aacute;s monumentos evoca para Bolivia y para la Iglesia entera, toda una etapa hist&oacute;rica de evangelizaci&oacute;n. Aqu&iacute;, en la antigua arquidi&oacute;cesis de Charcas, que cumple ahora 450 a&ntilde;os de existencia, tuvo origen la evangelizaci&oacute;n de Bolivia. Aqu&iacute; se prepararon espiritualmente evangelizadores de muchas &oacute;rdenes religiosas, entre los cuales destaca la figura de Fray Vicente Bernedo, como s&iacute;mbolo de tantos otros que, a millares, gastaron sus vidas para dejar sembrada en el coraz&oacute;n de los fieles, de las familias y de los pueblos, una catequesis cristiana capaz de animar a los hombres y a la sociedad entera. <\/p>\n<p>A los Pastores que nos acompa&ntilde;an doy el abrazo de paz: al se&ntilde;or cardenal Jos&eacute; Clemente Maurer, arzobispo em&eacute;rito de Sucre, encomiable por su larga y fecunda labor en favor de la Iglesia y del pueblo de Bolivia; al Pastor de la arquidi&oacute;cesis y a sus obispos auxiliares, a todos los hermanos en el Episcopado aqu&iacute; presentes y, en modo particular, a monse&ntilde;or Edmundo Abastoflor, a sus obispos auxiliares, as&iacute; como al noble pueblo fiel de Potos&iacute;, quien con enorme sacrificio ha venido a estar con el Papa y a participar en esta Eucarist&iacute;a, como aportando a ella el fruto de su trabajo y de su misma vida personal, familiar y social. &iexcl;Gracias por estar aqu&iacute; querido pueblo de Potos&iacute;! <\/p>\n<p>2. Escuchemos nuevamente todos juntos, conscientes de profesar la misma fe y celebr&aacute;ndola con gozo, las palabras de Jes&uacute;s que son fundamento de la misi&oacute;n de la Iglesia: <\/p>\n<p>\u201cSe me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced disc&iacute;pulos a todas las gentes, bautiz&aacute;ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp&iacute;ritu Santo\u201d (<i>Mt<\/i> 28, 18-19).&nbsp; <\/p>\n<p>Estas palabras fueron dichas por Cristo a sus disc&iacute;pulos, despu&eacute;s de resucitar. Jes&uacute;s da a conocer con ellas que el Padre le hab&iacute;a comunicado ya desde el principio, como Hijo de Dios hecho hombre, \u201ctodo poder en el cielo y en la tierra\u201d. Este poder dado a Jes&uacute;s se despliega en toda su eficacia despu&eacute;s de haber sufrido la muerte de cruz y mediante la fuerza de la resurrecci&oacute;n, indicando de este modo el camino de salvaci&oacute;n para todo el g&eacute;nero humano. <\/p>\n<p>A Jes&uacute;s le ha sido dado el poder de salvar a todos, porque \u201cse humill&oacute; a s&iacute; mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz\u201d (<i>Flp<\/i> 2, 8).&nbsp; Jes&uacute;s \u201cse despoj&oacute; de s&iacute; mismo, tomando condici&oacute;n de siervo\u201d (<i>Ib&iacute;d<\/i>.).&nbsp; Esta obediencia pone un sello peculiar a su vida escondida en Nazaret, a sus a&ntilde;os de ministerio p&uacute;blico, que culminar&aacute; con el acatamiento de la voluntad del Padre cuando le lleg&oacute; la hora de aceptar su muerte sacrificial en el Calvario. Jes&uacute;s, haciendo de su vida una oblaci&oacute;n, vence el mal en todas sus consecuencias de sufrimiento, de injusticia, de muerte. <\/p>\n<p>3. Ahora ya podemos entender mejor por qu&eacute; Jes&uacute;s, antes de su partida de este mundo hacia el Padre, re&uacute;ne por &uacute;ltima vez a los Ap&oacute;stoles para encomendarles la misi&oacute;n de evangelizar: \u201cId, pues, y haced disc&iacute;pulos a todas las gentes\u201d (<i>Mt<\/i> 28, 19),&nbsp; es decir, a todos los hombres, culturas y pueblos. Quien acepta la fe en Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado y decide injertarse en su vida por el bautismo y los dem&aacute;s sacramentos, queda perdonado de sus pecados y recibe la vida nueva en el Esp&iacute;ritu Santo. <\/p>\n<p>Cada vez que nos reunimos para celebrar la Eucarist&iacute;a, como estamos haciendo ahora, proclamamos esta fe en Jes&uacute;s, \u201cpan de vida\u201d (<i>Jn<\/i> 6, 35. 48).&nbsp; Pero hay millones de hombres que todav&iacute;a no conocen este misterio de amor del Hijo de Dios, hecho hombre e inmolado por nosotros. Nos acercamos ya a una fecha que marcar&aacute; un hito para toda Am&eacute;rica Latina, para Bolivia: los 500 a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n, de fe cristiana, de celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, de oraci&oacute;n confiada a Mar&iacute;a Madre de Dios y Madre nuestra; 500 a&ntilde;os de ser Iglesia, Pueblo de Dios y Cuerpo m&iacute;stico. &iquest;C&oacute;mo no recordar este acontecimiento con gratitud y tambi&eacute;n con la decisi&oacute;n y la disponibilidad de compartir esta misma fe con todos nuestros hermanos? <\/p>\n<p>4. Con las naves espa&ntilde;olas, que descubrieron el \u201cNuevo Mundo\u201d en 1492, el Evangelio lleg&oacute; a \u201cla otra orilla\u201d del oc&eacute;ano o de la \u201cgrande agua\u201d, que separaba estas tierras de las del viejo continente. La Iglesia del Nuevo Mundo, y especialmente Am&eacute;rica Latina, se est&aacute; preparando con una novena de a&ntilde;os, para celebrar esta fecha providencial. Yo mismo tuve el gozo de inaugurar las celebraciones de esta novena en Santo Domingo, queriendo testimoniar as&iacute; que \u201cesta fecha \u2013 una de las m&aacute;s importantes de la historia de la humanidad \u2013 marca tambi&eacute;n la del comienzo de la fe y de la Iglesia en este continente\u201d (<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/1984\/documents\/hf_jp-ii_hom_19841011_evangelizzazione-popoli.html\">Homil&iacute;a en la misa para la evangelizaci&oacute;n de los pueblos<\/a><\/i>, Santo Domingo, 11 de octubre de 1984).&nbsp; <\/p>\n<p>Todos los Episcopados con sus Iglesias particulares, como ha hecho tambi&eacute;n Bolivia, han comenzado los preparativos de esa gran celebraci&oacute;n, que debe dejar una huella y un est&iacute;mulo para la evangelizaci&oacute;n en el futuro. La Iglesia en Bolivia, unida al Pueblo de Dios que peregrina en todo el continente, desea entonar un <i>Magn&iacute;ficat<\/i> misionero que brote espont&aacute;neo de todos los santuarios marianos y de todos los corazones. Ya desde ahora nuestro agradecimiento por la fe y por el bautismo se expresa cantando a Dios en uni&oacute;n con todos los pueblos de la tierra: \u201c&iexcl;Oh Dios, que te den gracias los pueblos, que todos los pueblos te den gracias!&#8230; La tierra ha dado su cosecha, nos bendice el Se&ntilde;or, nuestro Dios!\u201d (<i>Sal<\/i> 67 [66] 4. 7).&nbsp; <\/p>\n<p>En este d&iacute;a singular alabamos a Dios que se manifest&oacute; a vuestros antepasados como Se&ntilde;or de la vida. Lo alabamos tambi&eacute;n porque se fue revelado poco a poco a la humanidad, tal como leemos en las Escrituras Sagradas, Se&ntilde;or de la vida y de la historia, Salvador de todos los pueblos, rico en misericordia, fiel a su Alianza de amor con el pueblo elegido, de cuyo seno hab&iacute;a de nacer en la plenitud de los tiempos el Mes&iacute;as prometido. Pero alabamos a Dios sobre todo porque se nos ha revelado definitivamente en su Hijo Jesucristo, muerto y resucitado por nuestra salvaci&oacute;n. Nuestra salvaci&oacute;n nos viene, pues, de la fe en Jes&uacute;s, que fecunda nuestras obras y que supera con creces las esperanzas humanas de liberaci&oacute;n. <\/p>\n<p>5. Dios nuestro Se&ntilde;or dispuso en sus designios la llegada del Evangelio a vuestras tierras preparando con anterioridad el coraz&oacute;n de los hombres, de las culturas y de los pueblos, con la semilla de unos valores religiosos y humanos que bien pueden calificarse de \u201cpreparaci&oacute;n evang&eacute;lica\u201d (Eusebio de Cesarea, <i>Preparatio evangelica<\/i>, I, 1: <i>PG<\/i> 21, 28 AB; cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\"> Lumen gentium<\/a><\/i>, 16; <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html\"> Ad gentes<\/a><\/i>, 11).&nbsp; <\/p>\n<p>Dios nuestro Padre, a trav&eacute;s de la historia, ha dejado sentir su presencia siempre bondadosa en numerosas manifestaciones de vuestra vida y costumbres. Vosotros, queridos hermanos, sois herederos de idiomas milenarios, de tradiciones llenas de valor humano, como el <i>ayllu<\/i> y el <i>ayni<\/i>. Y he sabido que cultiv&aacute;is a&uacute;n con entusiasmo ejemplar expresiones art&iacute;sticas muy ricas, como las leyendas, el folklore y las artesan&iacute;as de las diferentes provincias. Podr&iacute;amos seguir enumerando otros ejemplos de la riqueza cultural de esta tierra. Dios, Se&ntilde;or de la vida, ha velado cuidadosamente sobre este pueblo a trav&eacute;s de tantos y tantos siglos, prepar&aacute;ndolo para recibir el Evangelio con un coraz&oacute;n abierto a todas sus exigencias personales y sociales. En vuestras costumbres y sabias tradiciones se manifiesta la grandeza y la presencia de Dios para servir a la vida y al bienestar de todos los habitantes de esta querida y bendita tierra boliviana. <\/p>\n<p>Los misioneros que, desde hace cinco siglos, colaboraron con grandes sacrificios en la evangelizaci&oacute;n de Bolivia, llegaron al coraz&oacute;n del pueblo por medio de la catequesis, de los sacramentos, de la piedad popular y de los servicios de caridad. En esta actuaci&oacute;n no dudaron en adoptar elementos culturales locales. Ellos, pues, sentaron firmemente las bases de vuestra identidad cultural orientada hacia la madurez en Cristo. Fue un proceso de \u201cinculturaci&oacute;n\u201d en vuestra realidad social e hist&oacute;rica durante el cual el Evangelio fue siempre el punto de referencia hasta conseguir moldear la identidad cristiana de vuestro pueblo. <\/p>\n<p>6. Cristo, Se&ntilde;or, que junto con la humanidad redimi&oacute; tambi&eacute;n todas las culturas y todos los pueblos, sigue siendo \u201cel camino, la verdad y la vida\u201d (<i>Jn<\/i> 14, 6)&nbsp; para su ulterior desarrollo. \u201cEl es nuestra paz\u201d (<i>Ef<\/i> 2, 14)&nbsp;y, por esto, no ser&aacute;n posibles la paz y el entendimiento entre los hombres si &eacute;stos no se acercan cada vez m&aacute;s a Cristo. El es la verdad. <\/p>\n<p>Cuando nos reunimos los cristianos, principalmente para escuchar la Palabra de Dios y para celebrar el misterio eucar&iacute;stico, experimentamos por dentro el gozo de una fraternidad universal que supera el tiempo y el espacio. As&iacute; lo percib&iacute;a ya San Pablo cuando escrib&iacute;a a los cristianos de Roma: \u201cNo hay distinci&oacute;n entre jud&iacute;o y griego, pues uno mismo es el Se&ntilde;or de todos, rico para todos los que le invocan\u201d (<i>Rm<\/i> 10, 13).&nbsp; <\/p>\n<p>Como Obispo de Roma y Sucesor de San Pedro me alegro de poder participar en los preparativos de los 500 a&ntilde;os de evangelizaci&oacute;n. Juntamente con toda la Iglesia en Bolivia agradezco y alabo a Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo, porque desde los d&iacute;as de la primera evangelizaci&oacute;n, no ha cesado bendeciros con frutos salv&iacute;ficos, madurados en vuestra tierra, en el coraz&oacute;n de sus hijos y hijas durante el transcurso de tantas generaciones. <\/p>\n<p>Al compartir, como Pastor de la Iglesia, este gozo de la fe cristiana vivida y sentida, no puedo por menos de hacer propias las necesidades del reba&ntilde;o de Cristo en esta querida tierra. &iquest;C&oacute;mo no sentirme unido a vosotros en los acuciantes problemas que os afligen y que esper&aacute;is sean iluminados desde el Evangelio? <\/p>\n<p>7. Amados hermanos y hermanas: Aqu&iacute; en Bolivia como en toda Am&eacute;rica Latina y en el mundo entero, puede tambi&eacute;n presentarse la tentaci&oacute;n que experiment&oacute; el Pueblo de Dios cuando caminaba por el desierto, como nos narra la Biblia (cf. <i>Dt<\/i> 30, 17-18).&nbsp; Es la tentaci&oacute;n de andar en pos de dioses falsos, que no llevan a la vida, sino a la muerte. Por ello tambi&eacute;n en nuestro tiempo hemos de aprender a identificar claramente estos dioses falsos o nuevos &iacute;dolos que b&aacute;sicamente son los mismos de siempre y que pueden llamarse \u201cdinero\u201d, \u201cprestigio\u201d, \u201cpoder\u201d, \u201cplacer desenfrenado&#8230;\u201d. En mi &uacute;ltima Enc&iacute;clica quise hacer referencia a dos: \u201cEl <i>af&aacute;n de ganancia exclusiva y la sed de poder<\/i>, con el prop&oacute;sito de imponer a los dem&aacute;s la propia voluntad\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0042\/__P6.HTM\">Sollicitudo rei socialis<\/a><\/i>, 37).&nbsp; <\/p>\n<p>El resultado de esta idolatr&iacute;a ideol&oacute;gica y pr&aacute;ctica fue descrito con trazos impresionantes por los obispos de Am&eacute;rica Latina reunidos en Puebla de los &Aacute;ngeles (M&eacute;xico): \u201cComprobamos, pues, como el m&aacute;s devastador y humillante flagelo, la situaci&oacute;n de inhumana pobreza en que viven millones de latinoamericanos expresada, por ejemplo, en mortalidad infantil, falta de vivienda adecuada, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo y subempleo, desnutrici&oacute;n, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas, etc. Al analizar a fondo tal situaci&oacute;n, descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras econ&oacute;micas, sociales y pol&iacute;ticas, aunque haya tambi&eacute;n otras causas de la miseria&#8230; La situaci&oacute;n de extrema pobreza generalizada adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deber&iacute;amos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Se&ntilde;or, que nos cuestiona e interpela\u201d (<i>Puebla<\/i>, 29-31).&nbsp; <\/p>\n<p>8. Jes&uacute;s nos est&aacute; pidiendo que seamos portadores de la Buena Nueva para los pobres de hoy y para todos los hombres de buena voluntad. \u201cEvangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad\u201d (<i><a href=\"\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19751208_evangelii-nuntiandi.html\">Evangelii nuntiandi<\/a><\/i>, 18).&nbsp; Esta misi&oacute;n exige tambi&eacute;n una conversi&oacute;n por nuestra parte. No podremos ser genuinos portadores del mensaje evang&eacute;lico de conversi&oacute;n, si antes no nos convertimos nosotros mismos, aspirando a que nuestras vidas se configuren m&aacute;s profundamente con la persona de Cristo, con sus criterios y sus actitudes. Ello equivale a purificar el coraz&oacute;n del hombre boliviano de todo sincretismo religioso, de todo materialismo pr&aacute;ctico y de todo espiritualismo desencarnado y sin compromiso. Se trata de evangelizar dando testimonio de caridad cristiana. <\/p>\n<p>Ah&iacute; ten&eacute;is, amados hermanos y hermanas, una se&ntilde;al para conocer el grado de evangelizaci&oacute;n en que se encuentra una comunidad. \u201cLa opci&oacute;n o amor preferencial por los pobres&#8230; es una forma especial de primac&iacute;a en el ejercicio de la caridad cristiana, de la cual da testimonio toda la tradici&oacute;n de la Iglesia\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0042\/__P7.HTM\">Sollicitudo rei socialis<\/a><\/i>, 42).&nbsp; Este amor y esta opci&oacute;n por los que sufren y por los necesitados son fruto y se&ntilde;al de una vida aut&eacute;nticamente cristiana, y no pueden llevarse a cabo sin una actitud contemplativa de necesidad de la Palabra de Dios, acept&aacute;ndola tal como es, y sin una actitud de pobreza real, en personal y instituciones, que llegue hasta compartir los bienes con los hermanos de este pueblo y de todos los pueblos. <\/p>\n<p>Sabr&eacute;is responder adecuadamente a las situaciones humanas y eclesiales de hoy, si sois fieles a las pautas trazadas por los obispos de Bolivia durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, acerca de la \u201cevangelizaci&oacute;n integral\u201d del pueblo y de la realidad boliviana, \u201cpara construir juntos el reino de Dios, como Iglesia de Cristo, en comuni&oacute;n con Dios y con los hermanos, desde la opci&oacute;n evang&eacute;lica por los pobres\u201d (Conferencia Episcopal de Bolivia, <i>Enfoque pastoral<\/i>).&nbsp; <\/p>\n<p>9. Al reflexionar sobre estas realidades que diariamente nos asaltan, no podemos menos de escuchar en el silencio de nuestro coraz&oacute;n el eco de las palabras de Jes&uacute;s: \u201cId&#8230;, haced disc&iacute;pulos a todas las gentes\u201d (<i>Mt<\/i> 28, 19).&nbsp; La urgencia de este mandato misionero de Jes&uacute;s late con insistencia bajo la pregunta del Ap&oacute;stol San Pablo, cuando se plantea la necesidad de difundir la Buena Nueva a los hermanos que todav&iacute;a no la han recibido: \u201c&iquest;C&oacute;mo invocar&aacute;n a aquel en quien no han cre&iacute;do? &iquest;C&oacute;mo creer&aacute;n en aquel a quien no han o&iacute;do? &iquest;C&oacute;mo oir&aacute;n sin que se les predique? Y, &iquest;c&oacute;mo predicar&aacute;n si no son enviados?\u201d (<i>Rm<\/i> 10, 14-15).&nbsp; <\/p>\n<p>En esta celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica damos gracias al Se&ntilde;or por todos aquellos que, en el decurso de los siglos, han tra&iacute;do la Palabra evang&eacute;lica a vuestro pueblo y por los que todav&iacute;a siguen anunci&aacute;ndola entre vosotros. Con alegr&iacute;a unimos nuestras voces a la exclamaci&oacute;n del Ap&oacute;stol quien hace suyas las palabras del Salmo: \u201c&iexcl;Cu&aacute;n hermosos los pies de los que anuncian el bien!&#8230; Por toda la tierra se ha difundido su voz\u201d (<i>Ib&iacute;d<\/i>. 10, 15. 18).&nbsp; Aqu&iacute;, en esta bendita y querida tierra, ha llegado ya el mensaje evang&eacute;lico y ha suscitado y seguir&aacute; suscitando nuevos evangelizadores. <\/p>\n<p>La evangelizaci&oacute;n est&aacute; marcada por el <i>signo de la cruz<\/i>. En efecto, la cruz es el secreto de la evangelizaci&oacute;n, en cuanto que se&ntilde;ala el camino para transformar la creaci&oacute;n y la historia humana seg&uacute;n el mandato del amor y las bienaventuranzas. Para todo evangelizador, como para el Ap&oacute;stol San Pablo, la cruz es la se&ntilde;al de garant&iacute;a y de eficacia evang&eacute;lica (cf. <i>Ga<\/i> 2, 19; 6, 14; <i>1Co<\/i> 1, 17; 2, 2).&nbsp; <\/p>\n<p>El 12 de octubre de 1984 los obispos de toda Am&eacute;rica Latina, reunidos en Santo Domingo, dieron comienzo a la novena de a&ntilde;os para preparar el V centenario de la evangelizaci&oacute;n del continente que tendr&aacute; lugar en el a&ntilde;o 1992 y recibieron todos ellos, como signo visible y destinado a la propia Iglesia <i>una cruz conmemorativa<\/i>. Entonces les confi&eacute; un mensaje que conf&iacute;o hoy tambi&eacute;n a vosotros:<i> \u201cCon la fuerza de la cruz <\/i>que hoy es entregada a los obispos de cada naci&oacute;n; con la antorcha de Cristo en tus manos llenas de amor al hombre,<i> parte la Iglesia de la nueva evangelizaci&oacute;n. As&iacute; podr&aacute;s crear una nueva alborada eclesial\u201d <\/i>(<i><a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/1984\/documents\/hf_jp-ii_hom_19841012_celebrazione-santo-domingo.html\">Homil&iacute;a en Santo Domingo<\/a>, <\/i>12 de octubre de 1984).&nbsp; <\/p>\n<p>Esta es la \u201c<i>cruz misionera<\/i>\u201d, signo de evangelizaci&oacute;n, que recibe todo misionero \u2013sacerdote, religioso o laico\u2013 cuando se pone en camino para anunciar a Cristo crucificado y resucitado, \u201cluz del mundo\u201d (<i>Jn<\/i> 8, 12; 9, 5).&nbsp; y &eacute;sta es la cruz que reciben hoy <i>los representantes de todas las di&oacute;cesis bolivianas<\/i>, como Iglesias particulares corresponsables de la misi&oacute;n universal. <\/p>\n<p>Deseo que estas cruces os hablen a todos y a cada uno en particular, con toda la verdad del misterio de Cristo y con toda la verdad de vuestra misi&oacute;n. <\/p>\n<p>10. \u201cId\u201d&#8230; dice el Se&ntilde;or, dirigi&eacute;ndose a cada uno de vosotros. <\/p>\n<p>Se dirige a los <i>j&oacute;venes<\/i>, invit&aacute;ndoles a compartir la vida con El y a entregarse a todas las exigencias de su vocaci&oacute;n misionera. Se dirige a los <i>padres y madres de familia<\/i>, llam&aacute;ndoles a hacer de su casa un hogar cristiano evangelizado y evangelizador a ejemplo del hogar de Nazaret. Se dirige a los <i>trabajadores y campesinos<\/i>, para que transformen el propio trabajo en un testimonio de donaci&oacute;n, que sea inicio de la \u201ccivilizaci&oacute;n del amor\u201d y de solidaridad cristiana como \u201ccamino hacia la paz y hacia el desarrollo\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0042\/__P6.HTM\">Sollicitudo rei socialis<\/a><\/i>, 39),&nbsp; Se dirige a los profesionales y a los hombres de cultura, para que impregnen las realidades temporales del esp&iacute;ritu evang&eacute;lico, que es esp&iacute;ritu de verdad y esp&iacute;ritu de amor. <\/p>\n<p>La mirada de Jes&uacute;s, que os <i>conf&iacute;a<\/i> una misi&oacute;n sin fronteras, se dirige a todos los <i>catequistas, educadores, misioneros laicos, religiosas, religiosos, sacerdotes y dem&aacute;s agentes de pastoral<\/i>, que buscan construir la Iglesia como misterio de comuni&oacute;n y como \u201csacramento universal de salvaci&oacute;n\u201d. <i>Os invita<\/i> a su vez a volver la mirada hacia la intr&eacute;pida labor de los misioneros y santos del pasado, para que, imitando sus actitudes evang&eacute;licas, sep&aacute;is afrontar las situaciones nuevas de la sociedad de hoy. Os invita de modo particular a entregaros al servicio de los hermanos m&aacute;s humildes a ejemplo de la Sierva de Dios Madre Nazaria Ignacia y del celoso misionero fray Vicente Bernedo. <\/p>\n<p>El Se&ntilde;or nos ha prometido que estar&aacute; con nosotros \u201ctodos los d&iacute;as hasta el fin del mundo\u201d (<i>Mt<\/i> 28, 20).&nbsp; Prenda de esta presencia de Jes&uacute;s es tambi&eacute;n la \u201cpresencia materna\u201d de la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a, que se hace \u201cpresente en la misi&oacute;n y en la obra de la Iglesia que introduce en el mundo el reino de su Hijo\u201d (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0039\/_INDEX.HTM\">Redemptoris Mater<\/a><\/i>, 24 y 28).&nbsp; Mar&iacute;a, la Virgen de Guadalupe, Patrona de Sucre y de todas las Am&eacute;ricas, Madre de Dios y Madre nuestra, nos mira y nos invita a continuar cantando su \u201cMagn&iacute;ficat\u201d, como himno misionero de una nueva vida y de una nueva etapa de evangelizaci&oacute;n. <\/p>\n<p>&iexcl;Hermanos y hermanas! \u201c&iexcl;Id!\u201d&#8230;, llevando en el coraz&oacute;n la alegr&iacute;a de ser testigos del Se&ntilde;or resucitado vivo y presente. Que Cristo, con la fuerza del Esp&iacute;ritu de la verdad, mediante vuestro ministerio y servicio apost&oacute;lico, comunique abundantemente su gracia de salvaci&oacute;n a todos cuantos lo buscan, lo invocan y creen en El. \u201cPor toda la tierra se ha difundido su voz\u201d (<i>Rm<\/i> 10, 18; <i>Sal<\/i> 19 [18], 5).&nbsp; <\/p>\n<p>\u201c&iexcl;Id!\u201d. El Se&ntilde;or est&aacute; con vosotros, vive y camina con vosotros. <\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 1988 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A URUGUAY, BOLIVIA, LIMA Y PARAGUAY MISA EN EL 450 ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA EVANGELIZACI&Oacute;N DE BOLIVIA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II Sucre, BoliviaJueves 12 de mayo de 1988 &nbsp; Queridos hermanos en el Episcopado, queridos sacerdotes, religiosos, religiosas, almas consagradas, amad&iacute;simos hermanos y hermanas: 1. &iexcl;Qu&eacute; hermoso es reunirse &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/12-de-mayo-de-1988-misa-para-el-450-aniversario-del-comienzo-de-la-evangelizacion-de-bolivia-en-sucre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab12 de mayo de 1988, Misa para el 450 aniversario del comienzo de la evangelizaci\u00f3n de Bolivia en Sucre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39934\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}